Con
relativa frecuencia, los maestros y profesores solemos quejarnos de la expresión oral de
nuestros alumnos y alumnas, cuestión fundamental para un buen desarrollo cognitivo y
desenvolvimiento social. Una emisora de radio escolar, además de estimular el trabajo
escolar en el aula, puede ayudar a paliar estas dificultades, ya que, con tiempo y
esfuerzo, se consiguen suplir bastantes dificultades.
No obstante, la creación de una emisora
en el centro escolar entraña dificultades. El coste adicional, no siempre económico, que
tal empresa puede suponer al colectivo escolar hace que muchas de estas ilusiones se
disipen. Obviamente la sola comparecencia ante los micrófonos de distintos grupos de
alumnos y alumnas con una frecuencia diaria o semanal, implica un trabajo extra para los
maestros y profesores, que habrán de coordinar los objetivos pedagógicos con la
programación radiofónica.
Muchos de estos proyectos han nacido del
entusiasmo y han ido paulatinamente desapareciendo, ya que algunos de sus inconvenientes
son difícilmente salvables tan sólo con voluntarismo.
Existen, sin embargo, otras
posibilidades para acercarse al medio, aunque el centro no disponga de emisora
radiofónica. Y es, el realizar los programas en una de las emisoras locales que hoy
abundan. Lógicamente, el educador debe ser consciente del tremendo poder de influencia
que se les pone en las manos y del perjuicio que se puede producir desde las ondas a una
comunidad de oyentes. Desgraciadamente, en estas emisoras locales hay muchas personas a
las que se les ha puesto delante un micrófono sin estar lo suficientemente preparados.
Por ello no es extraño que, con personas inmaduras y con muy poca profesionalidad, la
radio sufra una tremenda escasez de rigor y buen gusto, llegando al máximo de vulgaridad
con el pretexto del "directo" y de la improvisación. Es en algo que no debemos
caer a la hora de plantearnos nuestra colaboración en una emisora que no esté en el
centro escolar.
Objetivos y fundamentos pedagógicos.
Son muchos los objetivos que se pueden
lograr con esta experiencia Algunos de estos objetivos son:
Integrar a los alumnos en el trabajo de
equipo, como práctica de convivencia y apoyo entre los alumnos y alumnas, ya sea en la
lectura del diario en grupo o redactando las noticias que más tarde se van a emitir.
Fomentar la responsabilidad individual ante el
programa libremente escogido.
Poner en contacto directo a los alumnos y
alumnas y el centro escolar con el barrio, pueblo y sociedad.
Fomentar y motivar la observación,
sintetización y análisis de hechos cotidianos como el funcionamiento del observatorio
meteorológico de la escuela, la escritura diaria de la prensa y comentario de la noticia,
análisis de los hechos culturales y deportivos en el ámbito local, regional y nacional,
análisis de los programas de televisión, etc.
Acostumbrar a los alumnos a utilizar su
tiempo libre en actividades culturales.
Conseguir que los chicos se desenvuelvan
entre instituciones y organismos estableciendo el diálogo con las personas mayores.
Aprender a ejercer la libertad de expresión.
Potenciar la implicación e investigación
sobre el entorno socio cultural en el que se desenvuelven los alumnos y alumnas.
Expresión oral.
Aprender a pronunciar correctamente, adecuando
el tono de voz al contenido del mensaje.
Corregir la entonación, dicción,
vocalización y reconocimiento de la propia voz.
Practicar diversas formas de expresión
oral: Conversación, exposición, entrevista.
Utilizar y ampliar su vocabulario
activo, con palabras de distinto campo semántico.
Capacidad para narrar, describir y
explicar ideas y observaciones seleccionando rasgos característicos
Iniciarse en la crítica destacando
aspectos positivos y negativos.
Expresión escrita
Resumir informaciones
Redactar informes, entrevistas,
noticias.
Confeccionar guiones
radiofónicos.
La experiencia de "Brújula"
Brújula nació en Radio Cadena Española,
emisora que formaba parte del Ente Público, y posteriormente pasó a Radio Nacional de
España al producirse la fusión de las mismas. Nació con la idea de ser vehículo de
orientación y formación al mismo tiempo que de servir de cauce a las inquietudes del
mundo escolar y juvenil.
Durante diez años que estuvo en antena, la emisión
se realizó todos los sábados en horario de mañana, variando entre dos a cinco horas,
según los ajustes y las conexiones obligatorias de la propia emisora a escala nacional.
"Brújula" se alternaba entre los estudios
y los exteriores, realizándose frecuentes programas en diferentes municipios de otras
islas, incluida la Graciosa, casas regionales, ferias y barrios muy alejados de la isla de
Gran Canaria, principalmente, con lo que se pretendía poner a los escolares, de una
manera directa y, a través de sus propios trabajos con la realidad de su comunidad y su
municipio.
En diferentes periodos el programa fue
regional, participando al mismo tiempo los alumnos de distintos centros escolares desde
los estudios de Tenerife, La Palma y Gran Canaria, y en ocasiones desde Lanzarote, a
través de Onda Insular, Contó con chicos y chicas corresponsales de otras islas y
lugares alejados del centro emisor, que una vez por teléfono y otras por otras emisoras
colaboradoras transmitían sus crónicas y noticias.
De las enormes posibilidades que
presenta la radio dan fe los numerosos intercambios "casa a casa" que se
hicieron en vacaciones de Semana Santa y verano entre los chicos y chicas de Gran Canaria
con La Palma y Lanzarote, sin coste alguno por parte de los chicos. Encuentros con chicos
/ as de todas las islas, incluida siempre a La Graciosa, para entrevistar, por ejemplo, al
presidente del Gobierno Canario, grabar programa en televisión sobre nuestro programa o
simplemente conocerse. Encuentros deportivos y acampadas frecuentes entre los chicos de
distintos municipios auspiciando la creación de diferentes asociaciones juveniles e
incluso emisoras escolares de radio.
Una de las secciones más sugestivas del
programa fueron los capítulos de Historia de Canarias, contados por los chicos y chicas y
elaborados con los efectos especiales adecuados en la propia emisora. Cada capítulo
servía de base a un concurso.
Nunca estuvo sometido a un esquema fijo,
ya que de lo que se trataba era de darle agilidad al programa y evitar su estancamiento.
No faltaron los coloquios o debates sobre mayor interés para los jóvenes, ya fuera sobre
legislación juvenil con presencia de expertos abogados, orientación profesional,
incluyendo becas y ayudas, informativos juveniles, (humorísticos frecuentemente)
entrevistas, a personajes nacionales, a través del teléfono, o escritores de literatura
infantil o juvenil, presidentes de otras comunidades autónomas, en el caso de la casas
regionales. entrevistas a otros chicos y chicas que hayan destacado en alguna disciplina y
sirvieran de estímulo a los demás, experiencias, etc.
En ocasiones, el programa se hacía
monográfico con motivo del Día de la Constitución, del teatro, de la paz y la
no-violencia, del medioambiente, educación vial, el abuelo, la Navidad, carnavales etc.,
siendo los mismos chicos quienes adaptaban su propia letra a la música adecuada, leían
sus poesías y sus cuentos, interpretaban sus canciones, parodias, y se les dejaba amplio
margen para su creatividad y que expusieran otros temas que consideraran de su interés.
Durante este tiempo, el programa
recibió numerosas menciones y premios, destacando el de la Fundación Santa María,
"a la mejor labor educativa e innovación pedagógica", el "Gánigo de la
Juventud", Cabildo de Lanzarote, Medalla de Plata de la Casa Catalana, homenaje de la
Casa de Galicia, etc.
La experiencia de Radiomanía
Durante varios meses el programa se
emitió los lunes de 6 a 7 de la tarde en Canal Telde.
Los alumnos de segundo de E.S.O., fueron
los encargados de su elaboración. Se pidió voluntarios y se contó con todos los que
quisieron participar Nunca fue intención de seleccionar a los alumnos con mejores
capacidades para conseguir programas perfectos. A la hora de preparar un programa que va a
ser oído en el exterior se cuestiona entre hacer un programa para "quedar bien"
y demostrar la calidad educativa del centro o realmente hacer un programa que sirva para
estimular el trabajo escolar en el aula. Esta última fue nuestra intención.
Una vez explicado por el profesor en
qué consistía un programa de radio, su finalidad, formato, guiones, etc. los alumnos se
dividieron en grupos. Todos intervenían en todo, preparaban, colaboraban y, finalmente,
emitían Casi la totalidad del programa era invento o iniciativa de los propios alumnos /
as con una metodología activa en la que el profesor es animador, sugeridor de cosas y
coordinador del guión final de intervención.
Una vez confeccionado el programa en el que
pretendíamos desarrollar como objetivo general la expresión oral, lo leían y grababan
en un radiocasete para escucharlo luego. Estos ensayos servían para que los alumnos y
alumnas reconocieran su propia voz, y corrigieran si no les parecía correcta la
entonación o vocalización.
Los primeros programas fueron grabados
en otra emisora, ya que había que tener en cuenta que una hora de emisión suponía
varias de grabación, por lo menos al principio, para ir corrigiendo la dicción,
entonación, etc., y la emisora local no disponían de estudios ni técnicos que
estuvieran libres, con lo que los alumnos y alumnas se desplazaban con el profesor a Las
Palmas de Gran Canaria,
Los chicos / as elaboraban los programas
sin interferir para nada en el desarrollo de sus clases, lo que también era una forma de
responsabilizarles con los compromisos que adquirían, ya que debían reunirse, elaborar
noticias, analizarlas, hacer entrevistas, etc., y acostumbrarlos a que emplearan su tiempo
libre en actividades culturales,
Consideraciones finales
Consideramos la experiencia interesante,
ya que, además de un acercamiento de los alumnos a la radio, lo que implicaba perder el
temor a hablar en público, se fueron acostumbrando a responsabilizarse de las propias
opiniones, Mientras trabajaban en grupo observábamos como desarrollaban la capacidad
crítica, cuidaban con más esmero la expresión y la comunicación, enriquecían su
vocabulario y fomentaban la investigación y el análisis. Y en la propia emisión de los
programas desarrollaban su capacidad de improvisación, la sensibilidad estética y
musical, además, de implicarse en el entorno socio-cultural en el que se desenvuelven. Y
ya en el centro escolar, se notaba un aumento del movimiento en la biblioteca.