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JOSÉ MANUEL SÁNCHEZ RON

Entrevista realizada por Sergio Toledo Prats

Sánchez Ron

      Se encuentra en Tenerife para participar en la 7ª Conferencia Internacional sobre Relatividad General el profesor José Manuel Sánchez Ron, catedrático de Historia de la Ciencia de la Universidad Autónoma de Madrid y prestigioso especialista en historia de la Física moderna y contemporánea, que ya en 1983 publicaba El origen y desarrollo de la relatividad. La Conferencia, que tiene lugar en el Liceo Taoro de La Orotava desde el 10 al 14 de marzo, ha sido organizada conjuntamente por la Fundación Orotava de Historia de la Ciencia, el Instituto de Astrofísica de Canarias y el Instituto Max Planck de Historia de la Ciencia (Berlín). Se conmemora en 2005, declarado Año Mundial de la Física, la publicación en 1905 de los artículos de Einstein que revolucionaron la Física del siglo XX. El programa de la Conferencia puede consultarse en la página web de la Fundación.

  • Basta un garbeo por Internet para percatarse de la enorme cantidad de festejos en honor de Albert Einstein durante 2005. ¿Podría explicarnos brevemente la importancia de los artículos de 1905 que encumbraron a Einstein, hasta entonces un desconocido, como uno de los grandes físicos de la época?

    En 1905 Einstein publicó cuatro trabajos que terminarían conmoviendo los pilares de la física. El primero se titula, “Sobre un punto de vista heurístico relativo a la producción y transformación de la luz”, y en él Einstein extendió a la radiación electromagnética la discontinuidad cuántica que Planck había introducido en la física cinco años antes; por una de las aplicaciones de los principios que sentó en este artículo, y que aparece al final del mismo, el efecto fotoeléctrico, se le concedió el premio Nobel de Física de 1921. El segundo artículo “Sobre el movimiento requerido por la teoría cinético-molecular del calor para partículas pequeñas suspendidas en fluidos estacionarios” contiene un análisis teórico del movimiento browniano que permitió a su autor demostrar la existencia de átomos de tamaño finito, un logro importante en un momento en el que muchos negaban tal atomicidad. En el tercero “Sobre la electrodinámica de los cuerpos en movimiento” creó la teoría de la relatividad especial, sistema teórico-conceptual que eliminaba las discrepancias que habían surgido entre la mecánica newtoniana y la electrodinámica maxwelliana, que estaban causando una crisis en una parte importante de la física teórica. Finalmente, el cuarto “¿Depende la inercia de un cuerpo de su contenido de energía?” contiene la célebre expresión matemática E=mc2 (en donde E representa la energía, m la masa, y c la velocidad de la luz). Esta ecuación no es sino una consecuencia de los principios de la teoría de la relatividad especial, pero su importancia era grande; permitió, por ejemplo, comprender inmediatamente la razón –aunque no la causa que subyacía en el fenómeno– de la aparentemente infinita energía producida en los procesos radiactivos, descubiertos a finales del siglo XIX.

  • Parte de los historiadores de la ciencia opina que el desarrollo fundamental de la relatividad debe atribuirse no sólo a Einstein, sino también a Poincaré. ¿El hecho de que no haya consenso sobre ello se debe a que envuelve cuestiones de prioridad y nacionalismo o más bien a que es más fácil historiar la evolución de las ideas de un individuo que las múltiples interconexiones que van construyendo una teoría que finalmente se entiende como trabajo colectivo?

    No se trata de cuestiones de prioridad o de nacionalismo, sino del hecho de que Poincaré, aunque formalmente llegó a una gran parte del contenido de la teoría de la relatividad especial, no fue capaz de librarse de las ligaduras del electromagnetismo y entender, como hizo Einstein, que la relatividad especial es una teoría de principios, esto es, un conjunto de requisitos que son en esencia independientes del electromagnetismo, aunque la teoría del electromagnetismo de Maxwell, de la que ya se disponía, fuese una teoría relativista. En este sentido, entender las diferencias entre Einstein y Poincaré requiere una serie de conocimientos y sutilezas que no están a la disponibilidad de todo el mundo.

  • Para el gran público Einstein es uno de los santos patrones de la ciencia actual. ¿Cómo se convirtió un físico teórico en un icono de la cultura de masas?

    Fue a partir de noviembre de 1919, cuando se hicieron públicos los resultados de una expedición británica que confirmó una de las predicciones de la teoría de la relatividad general, que es de 1915: la curvatura de los rayos de luz en presencia de un campo gravitacional. Fue determinante el hecho que el Times de Londres diese la noticia el día siguiente de que la Royal Society y la Royal Astronomical Society británicas informasen públicamente del resultado. El poder de la prensa y el hecho de que Einstein era una persona que daba mucho juego informativo explican esa popularidad.

  • En su texto Notas autobiográficas Einstein señala dos hechos importantes que le ocurrieron a los 12 años: la pérdida de la religiosidad y el descubrimiento de la geometría. ¿Cree usted que ambos hechos están conectados? ¿La convicción de que “Dios no juega a los dados” no apunta a que la noción de la absoluta racionalidad divina fue transferida a su concepción científica del Universo?

    Sí, pueden estar relacionados. El descubrimiento del poder de la mente humana para descubrir las leyes que rigen el comportamiento de los fenómenos naturales hizo que, para Einstein,  Dios fuese innecesario. En cuanto esa tan citada frase no creo que se deba interpretar a la luz de ideas sobre una absoluta racionalidad divina, sino como una manifestación de la fe de Einstein en la causalidad a la manera newtoniana.

  • Los estudios sociales de la ciencia no desatienden los aspectos externos al trabajo científico del investigador, como su mundo familiar, su ideología política, etc. ¿Cómo se ve hoy la relación de Einstein con el nazismo y la cuestión judía? ¿Y sobre el tema conexo de la guerra y las armas atómicas?

    Einstein fue un hombre de profundas convicciones liberales, un progresista y pacifista. Desde este punto de vista se debe entender su postura durante la Primera Guerra Mundial. Pero también fue una persona que reaccionaba a lo que veía y ante la amenaza de Hitler, al que consideraba absolutamente odioso, al igual que a la parte de la sociedad alemana que seguía las ideas nazis, y en vista del poder destructivo de la fisión del uranio, renunció temporalmente a sus ideas pacifistas, defendiendo (carta a Roosevelt de agosto de 1939) la puesta en marcha de un proyecto dedicado a la fabricación de armas atómicas. Einstein fue un idealista que también supo ser  pragmático.

  • ¿Por qué fue tan problemática la relación de Einstein con la mecánica cuántica? ¿No hubo en él cierta predisposición contra esa teoría, revolucionaria como la suya, porque no había ningún claro engarce entre ambas?

    Einstein rechazó la mecánica cuántica, no porque esta implicase alguna contradicción con sus teorías, sino porque violentaba la causalidad, a la que él no quería renunciar de ninguna manera. En este sentido, ciertamente que estaba predispuesto en contra suya.

  • Einstein trabajó muchos años sobre la unificación de las fuerzas físicas con resultados aparentemente estériles. ¿Actualmente se ve esa línea de investigación como una vía muerta o como un camino que encontrar?

    La unificación de las fuerzas que existen en la naturaleza es desde hace tiempo un campo muy activo y fértil de la física, en la rama de la física de altas energías. Lo que sucede es que el enfoque que se sigue es muy diferente al que intentó Einstein. Éste quería geometrizar las dos interacciones conocidas por etonces, la gravitacional y la electromagnética, esto es, interpretarlas en términos del espacio-tiempo, a la manera de lo que había hecho con la gravitación en la relatividad general, una aproximación que ahora no se sigue. Sin olvidar que ahora el problema es unificar cuatro fuerzas (débil, fuerte, electromagnética y gravitacional) y hacerlo dentro del marco de la física cuántica.

  • La revolución einsteiniana ha llegado a influir sobre la vida cotidiana de la gente. ¿Cuáles serían, a su juicio, los principales cambios tecnológicos promovidos por esa nueva orientación de la física del siglo XX?

    Hay que distinguir qué se quiere decir con “revolución einsteniana”, ya que ésta tiene que ver con la física cuántica al igual que con la relatividad. En cuanto a la primera, recordemos que en 1905  Einstein explicó el efecto fotoeléctrico, un fenómeno con múltiples aplicaciones tecnológicas y a la vida diaria. En lo que se refiere a la relatividad, la equivalencia masa-energía subyace en numerosos efectos (reacciones) químicos, además de en la fisión, que no sólo se aplica a bombas, sino también a reactores nucleares destinados a la producción de energía (centrales nucleares); asimismo, los GPS (Global Position System) necesitan tomar en cuenta efectos que se explican en el marco de las teorías especial y general de la relatividad.

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