Desde Rousseau hasta Darwin se transforma la visión que el hombre tiene de sí y de la Naturaleza. En el mito del buen salvaje se entreveran el ideal ilustrado de un hombre bueno que crea cultura a partir de su entorno y el ideal romántico del individuo que vive en comunión apasionada con su medio. Ese mito se nutre de los relatos de viajes sobre los territorios explorados por los aventureros europeos en África, América y los mares del sur. En la idea de un Nuevo Mundo se mezclaban lo real y lo imaginario: el afán de riqueza y la búsqueda de El Dorado, las nuevas especies aclimatadas y las noticias sobre monstruos. El dominio de las armas y la imposición de la cruz al nativo sojuzgado se acompañaba de la justificadora imagen del guerrero indomable. En el surgimiento del concepto ilustrado de Humanidad, con sus ansias de libertad, igualdad y fraternidad, juega un papel no despreciable la confrontación simbólica del europeo con el indígena. Con el final del Antiguo Régimen los Estados necesitan instituciones para formar a sus funcionarios y la Revolución Industrial exige gerentes y peritos. Se crean Escuelas, Universidades y Museos. Las Academias de Ciencias refuerzan su prestigio y se constituyen numerosas sociedades científicas especializadas. La Física se transforma con el electromagnetismo y la termodinámica; la Química consigue adquirir rango de ciencia; la mejora técnica de los telescopios amplía el campo de la Astronomía y las Matemáticas reciben la sorpresa de las geometrías no euclídeas. Y además cobran consistencia diversos saberes sobre lo humano, como la Economía, la Lingüística, la Sociología y la Antropología. En Geología se pasa del estudio de los minerales a la postulación de teorías sobre la morfología de la Tierra, Los trabajos zoológicos de tipo anatómico y morfológico permiten plantear hipótesis sobre la transformación de las especies. El problema de la edad del planeta y el de la evolución de los seres vivos, así como los hallazgos de la recién nacida Paleontología, motivan confrontaciones con el creacionismo cristiano. Darwin desplaza al hombre desde el trono del universo hasta el último escaño de la República de las Especies. El viejo rey ha quedado desnudo y sin corona, pero conserva un puesto de privilegio en la lucha por la vida. La selección natural le ha privado del plan finalista de la Providencia. Herido en su narcisismo el mono racional se aferra a su arma de doble filo: la técnica. Agradecemos a la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias y, en particular, a la Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa, su firme apoyo a estos cursos, que quieren ofrecer a los docentes canarios un conjunto de materiales que ayuden a la comprensión del desarrollo histórico de las ciencias, haciendo patente sus relaciones con la sociedad y la cultura de su época. |