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SEMINARIO DE LA LUZ
¿Qué es la luz? ¿Cómo se produce la visión? ¿Qué son los colores? ¿Cómo explicar el arco iris? Estas preguntas se las han hecho los seres humanos en todos los tiempos y lugares. Y las respuestas desde la mitología, el sentido común, la poesía, la teología, la ciencia... han sido muy diversas y casi siempre brillantes, atendiendo al anhelo de saber, de conocer, de controlar, algo tan fundamental para la vida.
En este seminario nos proponemos presentar y estudiar interdisciplinarmente las propuestas y explicaciones que a lo largo de la Historia se han dado sobre este fenómeno físico, que no se deja desvelar completamente, mostrando así su condición de arcano primordial.
Parte I: Luz y Óptica en el periodo grecorromano
SESIÓN I: 17-X-11
Introducción: LUZ Y ÓPTICA EN EL PERIODO GRECO-ROMANO
Los griegos se preocuparon más por saber de la visión del hombre que por la naturaleza de la luz, y esto era acorde con su voluntad primera de aprehender las facultades y funciones de los seres humanos. Empédocles, Demócrito, Platón, Aristóteles... todos ellos dejaron en sus escritos testimonios e ideas sobre la luz y la óptica, que sobrevivieron intelectualmente con matices y variaciones hasta comienzos del siglo XVII.
La visión es un fenómeno óptico extremadamente complejo en el que intervienen obligatoriamente factores GEOMÉTRICOS, FÍSICOS, FISIOLÓGICOS Y PSICOLÓGICOS, a los que corresponden otras tantas ramas de la óptica, todas ellas ricas de teorías y de experiencias y, todavía hoy, llenas de misterio. En este primer e instructivo periodo griego de la historia de la luz observaremos una mezcla de esos cuatro factores y comprobaremos la separación y preponderancia de uno de ellos: el GEOMÉTRICO, desarrollado por Euclides y Ptolomeo. Como en el posterior caso de Galileo, la geometría va a superar y encubrir los otros factores.
SESIÓN II: 14-XI-11
El arcoÍris de AristÓteles y la Óptica de Euclides
Como dice Gerard Simon, gran experto en la historia de la óptica antigua, la que se desarrolla en el periodo greco romano que va de Empedocles a Ptolomeo, es ésta una óptica de la mirada, en la que lo más importante es el ojo y la visión sería como un largo brazo que sale del ojo para aprehender el objeto con sus colores y transportarlo al alma. La visión es como un TOCAR DEL ALMA. De ahí que el ojo sea el protagonista y su sirvienta la geometría, la geometría de los rayos, rectilíneos, que salen del centro del ojo envueltos en un cono de vértice el mismo centro y que atrapa el objeto a ver. Aristóteles, pragmáticamente, aún contradiciendo escritos anteriores suyos, supondrá la tesis emanacionista para "explicar" así la forma circular del arcíris, salvando las apariencias, pues de eso se trata cuando se emplean las matemáticas en los fenómenos naturales. Euclides, posteriormente, por la misma vía, la pitagórica, construirá una Óptica siguiendo el modelo de sus Elementos.
SESIÓN III: 28-XI-11
LA ÓPTICA DE EUCLIDES Y LA VISIÓN EN LOS ESTOICOS
La explicación geométrica de la forma circular del arco iris aristotélica -concebida seguramente por alguno de los discípulos del Maestro- y la geometrización de la öptica llevada a cabo por Euclides, como una ilustración de sus Elementos, son los primeros intentos serios de matematización de fenómenos naturales que han tenido lugar en la historia del pensamiento. Su influencia ha sido enorme en los desarrollos posteriores de la ciencia de todos los tiempos. Posidonio, el estoico, publicará, imitando a Aristóteles, unos Meteoros en los que habla del arcoiris y en donde distingue el objeto de la Física -la búsqueda de las causas- del de la Astronomía que es el de "salvar las apariencias". Séneca, en sus Cuestiones Naturales, se interesa de nuevo por el apasionante y misterioso tema del arco iris, y aunque "aduzcan los geómetras razones no ya persuasivas, sino apodícticas", son muchas las dudas en relación con el arco celestial, pues, por ejemplo, "¿por qué razon siendo uno el color del sol, sus imágenes (en el arco iris) son multicolores?".
"No es el altruismo o el ejercicio masoquista del anticuario ni la exaltación desinteresada del romántico lo que nos induce a volvernos con fervor, con una voluntad incondicional de aprendizaje, hacia el pensamiento político de la antigüedad clásica. Nos impele a hacerlo la crisis de nuestro tiempo, la crisis de Occidente".
Del prólogo a La ciudad y el hombre de Leo Strauss.
Intervienen:
Carlos Martín Collantes, Prof. de Filosofía
José L. Montesinos Sirera, Prof.de Matemáticas
Sergio Toledo Prats, Prof. de Filosofía
El seminario tendrá lugar en la sede de FUNDORO a las 18:00
La inscripción será gratuita, limitada a 20 plazas y con derecho a certificación por asistencia. Esta actividad va dirigida a profesores, licenciados, estudiantes universitarios y cualquier otra persona interesada en el tema a tratar.
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