De interés para la familia y profesores:
Importancia de la intervención preventiva
precoz.
Una intervención reglada, correctiva antes de los 7-8 años puede
resultar ineficaz y hasta perjudicial, pues servirá más para fijar el trastorno
que para corregirlo. No manifestar una preocupación excesiva por el tartamudeo
infantil.
Cumplir las orientaciones del logopeda.
De intervención sobre el alumno:
Hablarle
frecuentemente y sin excesiva rapidez.
Enriquecer su vocabulario contándoles hechos y
explicándoles imágenes.
Hablar con tranquilidad articulando bien y
ligando las palabras en frases.
No hacerles repetir cuando ha
"tartamudeado".
Evitar burlas, riñas y castigos por su habla.
Mantener una estabilidad emocional, evitando
situaciones de tensión en el aula y en la casa.
Crear un clima de seguridad y comprensión en
torno al niño/a.
Evitar que el niño/a tome conciencia de su
habla.
Alejarse de actividades sobreprotectoras,
demostrándole cariño y comprensión.
Hacerles repetir poesías con ritmo junto con
otros niños/as.
Intervención terapéutica:
Debe
ser llevada a cabo por un especialista en Logopedia.
Existen muchos métodos de intervención, a
destacar:
Método Liebmann:
·
Se
impide hablar con rapidez y realizar movimientos asociados
·
Se
inicia directamente con frases cortas y lectura articulando las vocales de
forma prolongada.
·
Se
habla y se lee simultáneamente con el disfémico, desvaneciendo progresivamente
nuestra voz hasta dejar solo al sujeto.
Método Monorrítmico:
·
El
sujeto habla llevando un ritmo( con la mano, metrónomo...)
·
El
habla silabeante y con ritmo lento posibilita un mejor habla.