No hay certeza histórica sobre el momento en que se introdujo la bola en las Islas Canarias, lo que si es seguro que este juego fue practicado después de la llegada de los europeos.

El dominio de los equipos lanzaroteños ha sido prácticamente incontestable en los sucesivos campeonatos nacionales de bola canaria, al menos así fue hasta la pasada edición. Sin embargo, el Campeonato de la Liga Autonómica de Bola Canaria 2003 deparó enormes sorpresas y supuso un punto de inflexión para la supremacía conejera en este modalidad deportiva tradicional. Por primera vez en la historia no gana en el campeonato un club de Lanzarote logrando el título en la categoría masculina el conjunto palmero del Tanausú, y el Discóbolo de Tenerife en la femenina. En ambos casos estos equipos han tenido el honor de ser los primeros de sus respectivas Islas en lograr el entorchado autonómico.
La celebración de fase final de este campeonato organizado por la Federación Canaria de Bola Canaria y Petanca contó con un magnífico ambiente en las canchas del Club Frontera de Tenerife. En la competición masculina El Discóbolo de Barranco Grande se impuso en la gran final a otro conjunto tinerfeño, Las Rosas de la Esperanza por un claro 17-7, mientras que en la féminas el Tanausú Artemisa venció en el partido definitivo por el título al Savia Nueva Las Revoltosas de Tacoronte por un resultado más apretado, 15-11.
La sorprendente victoria de estos dos equipos no menoscaba en absoluto la contrastada calidad que siguen atesorando los clubes de la isla que ha sido la gran dominadora de la bola canaria, Lanzarote, pero demuestra que esta modalidad tan nuestra esta creciendo cada día más en el resto del Archipiélago, y eso evidentemente es positivo para elevar la sana competitividad deportiva y potenciar la vitalidad de un deporte tradicional del que todos los canarios debemos sentirnos orgullosos por conservarlo.

 
 
   Galería Fotográfica

© 2004 - Dirección General de Deportes del Gobierno de Canarias