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El 23 de marzo de 2001 es una fecha histórica para la Vela Latina Canaria, a la que se reconoce una decisiva importancia dentro del ámbito deportivo de las Islas, y su implante en nuestro contexto socio-histórico y cultural, especialmente señero en Las Palmas de Gran Canaria.
Esta modélica base naval que alberga, junto a las oficinas de la Federación, la totalidad la flota que participa en la competición deportiva, ha tenido un coste económico aproximado de 841.417 euros (140 millones de pesetas). Y en su construcción han participado el Cabildo Insular de Gran Canaria, la Dirección General de Deportes del Gobierno de Canarias, la Autoridad Portuaria y La Caja de Canarias.
A partir de ahora, se hablará de un antes y un después en la Historia de los Botes en Las Palmas de Gran Canaria, ya que con estas importantes infraestructuras se ha conseguido dignificar un deporte emblemático de nuestra tierra.
En el aspecto estrictamente deportivo, un año más el Sestiba, patroneado por Alejandro Barrera, ha dejado constancia de su poderío en aguas de la bahía de la capital de Gran Canaria. Fruto de ello fue la consecución del Campeonato de Vela Latina Canaria. El Torneo Eliminatorio de La Caja recayó también para la tripulación portuaria, que culminó la brillante temporada con el entorchado de la Copa Gran Canaria.
A pesar de éstos tres títulos, la temporada no ha resultado nada fácil para el Sestiba, que tuvo en el Pueblo Guanche, llevado a la caña por José María Ponce, un digno rival. Los del Barranquillo de Don Zoilo al final se tuvieron que conformar con los subcampeonatos de la liga regular, del Torneo La Caja y de la Copa Gran Canaria. Tanto esfuerzo tuvo su compensación en la adjudicación del Trofeo Federación, donde el Sestiba quedó segundo, y el Memorial Vela Latina Canaria Además, el Pueblo Guanche se llevo el Trofeo Mapfre a la mejor clasificación por tiempos de la temporada. Por otra parte, los jóvenes tripulantes de la Vela Latina Canaria siguen dando que hablar, especialmente dos, Alfredo Quevedo y Juan Miguel Martínez, que capitaneando respectivamente el histórico Porteño y Archipiélago 8, fueron las grandes revelaciones de año.
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