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Bienes de Interés Cultural



Ermita de Nuestra Señora de La Peña. Vega de Río Palmas

Ermita de Nuestra Señora de La Peña. Vega de Río Palmas

Isla: Fuerteventura

Municipio: Betancuria

Categoria: Monumento

Declaración: Decreto 602/1985, 20 diciembre 1985. Delimitado por Decreto 422/2007 26 dic

La Ermita de Nuestra Señora de La Peña en Vega de Río Palmas fue edificada en el siglo XVIII, por acuerdo de los vecinos de la isla que decidieron levantar un nuevo templo a su costa, emprendiéndose las obras en el año 1705 y finalizándose en l7l6. En su construcción se emplearon algunos elementos de una ermita anterior a ésta que ya existía en la Vega de Río Palmas, también dedicada a la patrona de la isla, que fue construida en el siglo XVI, hoy desaparecida. El 30 de junio de 1716 el Obispo concedió licencia para la bendición de este nuevo templo y la ceremonia se celebró el 26 de agosto de 1716, presidida por el Beneficiado y Vicario de la isla Esteban González Socueva. Pocos años después de su inauguración se vio afectada por un temporal de agua y lluvia que destrozó la techumbre recomponiéndose de inmediato con las tejas de la ermita antigua. En aquel momento aún estaban en pie ambos santuarios, por lo que en 1724 se adquirieron las tejas necesarias para reponer la cubierta de la vieja ermita. A lo largo de los siglos XIX y XX el santuario ha sido objeto de las necesarias obras de mantenimiento y remozamiento. En el año 1888 se procedió a colocar el enlosado del suelo, ocupándose del mismo, el maestro mampostero Juan Aguiar Cabrera, sufragado con las limosnas de los vecinos y los fondos de la propia ermita. El interior de la ermita se fue decorando con diversos elementos entregados por los devotos. Inicialmente se colocó el retablo que tenía la ermita vieja, pero en el año 1757 ya se encontraba muy deteriorado y se decidió hacer uno nuevo, que se encargó al maestro Joseph Ximenes, natural de La Palma, quien también fabricó un trono para la Virgen. Además de este retablo la ermita contaba desde 1743 con dos retablos pequeños, uno situado en el muro de la epístola, dedicado a Santa Lucía, y otro, en el lado del evangelio, que acogía a San Lorenzo. En el siglo XVIII la devoción a La Peña recibe un fuerte impulso y fueron muchos los fieles que contribuyeron con sus devociones al ornato de la ermita. La actual ermita de La Peña se caracteriza por ser un edificio de nave única con techumbre a cuatro aguas, una sacristía adosada al lado del evangelio, con techumbre también a cuatro aguas, y una dependencia de reciente construcción unida al muro de la epístola, con cubierta plana y acceso desde la calle. La sacristía posee dos accesos: uno desde el interior del templo, a través de una puerta enmarcada en cantería de color claro, situada al lado izquierdo de la capilla mayor; y otro desde el exterior, conformado por una puerta adintelada y enmarcada en cantería de tono claro, situada en el lado Este de la edificación. Las esquinas de la cabecera del templo presentan cantería vista de color oscuro. El muro del evangelio posee dos ventanas, una ubicada en la zona de la capilla, y otra, de menores dimensiones, enmarcada en cantería clara, situada sobre el retablo. Este lado presenta además una puerta de acceso, con arco de medio punto, y bordeada con cantería de color claro. El muro de la epístola posee, asimismo, dos ventanas con las mismas características que las anteriores, una situada en el muro de la capilla y otra sobre el retablo de Santa Lucía. En el exterior de este paramento se observa un contrafuerte a la altura del arco toral y una puerta adintelada, situada en la parte superior del muro, próxima a la fachada principal. Esta puerta da a un pequeño balcón provisto de escalera, ambos de madera, que comunican el coro con el campanario por el exterior del edificio. En esta fachada cabe destacar el arco de medio punto de la portada, que se encuentra flanqueado por sendos plintos decorados con casetones. Sobre ellos descansan columnas pareadas, con la mitad inferior del fuste ligeramente bulboso y capiteles compuestos. Estos soportes acogen a un frontón con el tímpano vacío y roto en la parte superior, para dar cabida, en el vértice, a un óculo con rosetón. Rematan la fachada dos pequeños pináculos, situados uno a cada lado del campanario. La espadaña-campanario se levanta en el centro del hastial y está formada por dos cuerpos, realizados en cantería. El inferior consta de dos vanos con arcos de medio punto, que acogen sendas campanas. El superior tiene un solo vano, asimismo con arco de medio punto, rematado con una pequeña cruz y decorado con volutas en ambos lados. En la estructura interna de la iglesia se observan elementos de interés como el coro, realizado en madera, que se encuentra sobre la puerta principal y el arco triunfal que separa la capilla mayor de la nave del templo. Este arco se apoya en columnas abalaustradas, de fuste bulboso en la parte inferior, salomónico en la superior y capiteles compuestos de impronta popular. El interior de la cubierta presenta diferencias entre la capilla mayor y el buque del templo. La primera posee una armadura ochavada en la que la decoración mudéjar se combina con la barroca. Los faldones están compuestos por tres franjas de lacería simple de tradición morisca y las calles de limas presentan un larguero que las cierra, decorado con hojas estilizadas.
 

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