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La Sala Manuel Padorno de la Biblioteca Pública del Estado en Las Palmas de Gran Canaria acoge hoy jueves, 12 de marzo, y mañana viernes, 13 de marzo, un ciclo de conferencias sobre Mercedes Pinto, a quien la Viceconsejería de Cultura del Gobierno de Canarias dedica en la presente edición el Día de las Letras Canarias. Blanca Quintero, directora general del Libro, Archivos y Bibliotecas del Gobierno de Canarias, presentará las sesiones antes de comenzar las charlas.
Hoy jueves Alicia Llarena y Teresa González establecerán algunas líneas sobre la figura de la escritora tinerfeña. La conferencia de Alicia Llarena lleva por título Leer a Mercedes Pinto: entre la vida y la escritura y la de Teresa González Pinto, Mujer Moderna: Una mirada desde la Educación.
Mañana viernes, 13 de marzo, J.J Armas Marcelo disertará acerca de Pinto en Mercedes Pinto, una sombra familiar. A continuación, los tres conferenciantes entablarán un debate en una mesa redonda que moderará María Isabel García Bolta.
Leer a Mercedes Pinto: entre la vida y la escritura
Alicia Llarena
A lo largo de su obra Mercedes Pinto escribió frases como ésta: "Yo soy la novela" o mi obra está hecha de "levadura autobiográfica". Estas palabras reflejan con total franqueza el epicentro de su profusa obra intelectual, cuyas múltiples actividades (escritora, periodista, conferenciante, pedagoga, conductora de programas radiofónicos, activista y militante de causas sociales, etc.) responden a sus vivencias personales y a la intimidad de su experiencia y su pensamiento. Leer a Mercedes Pinto es, por tanto, una aventura fascinante, que nos asoma una y otra vez a la envergadura biográfica de su odisea personal y artística.
Mercedes Pinto, mujer moderna: una mirada desde la educación
Teresa González Pérez
Mercedes Pinto puede ser considerada la mujer canaria de saber más erudito y de actividad intelectual más intensa, en el contexto de la época que le tocó vivir. Esta isleña se adelantó a su tiempo, rompiendo los convencionalismos de la época, tanto su pensamiento como su propia trayectoria vital la sitúan en la vanguardia de la sociedad española. Frente a la educación recibida, para desarrollar su vida dentro de los parámetros morales que la sociedad de entonces establecía, educada como otras jóvenes de la época para el hogar y el matrimonio, a comienzos de los años veinte del siglo pasado se comprometió con la problemática de las mujeres, se significó como luchadora por la igualdad y defensora de los derechos humanos. Fue una de las primeras mujeres que se enarbola en defensa de las mujeres y luchó por superar el encorsetamiento legal al que estaban sometidas en España, y en Latinoamérica posteriormente. Polifacética en su quehacer desplegó también una tarea pedagógica, aunque no produjo transformaciones en el mundo del saber, fue capaz de cultivar y proyectar su propia sabiduría. Estimaba que por medio de la educación se conseguiría la transformación que necesitaban las mujeres. La mujer educada, culta, formada e instruida es el prototipo de "mujer moderna" al que refiere en sus escritos y conferencias.
Mercedes Pinto, una sombra familiar
Juancho Armas Marcelo
Armas Marcelo contará cómo en casa de su abuelo Frasco, desde que era un niño, escuchó el nombre de Memé Pinto. Con los años y cuando ya era un escritor en ciernes, encontró sus libros en una librería de Las Palmas y se los regaló a su padre. Naturalmente, leyó ÉL y ELLA antes que su padre y se le quedó grabado una vez más en la memoria el nombre repetido en casa de su abuelo: Memé Pinto. Después, en México, alguien le llamó por teléfono un día preguntándole si era de los Armas de Agaete, Gran Canaria. Al contestarle afirmativamente, aquella voz femenina le dijo "Yo soy Pituka, de Foronda, la hija de Mercedes Pinto". De ahí en adelante el nombre y la obra de Memé Pinto se transformó Armas Marcelo en un fantasma literario: “tenía que rescribirla y hacerla literatura”. Poca gente conocía a la escritora olvidada y empezó a escarbar no en su vida, sino en la familia. Salió a relucir la casa de los Armas en Madrid y se abrió ante él un mundo literario, una novela que arranca de Mercedes Pinto y llega hasta hoy mismo. Se desarrolla en Madrid, Tenerife, Santiago de Chuiel, Montevideo, La Habana y México. Es un trabajo ambicioso que recorre cuatro generaciones de mujeres.
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