La Frontera, El Hierro, 12, 13 y 14 de abril de 2007.
Los días 12, 13 y 14 de abril tuvo lugar en el municipio de La Frontera, en la isla de El Hierro, el II Encuentro de Archiveros de Canarias, organizado por la Asociación de Archiveros de Canarias (ASARCA), en el que se presentaron los diferentes grupos de trabajo organizados por la Asociación para el estudio y debate de importantes cuestiones que afectan a los archivos canarios. El acto de inauguración contó con la intervención del Alcalde del municipio de La Frontera, Don Pedro Luis Casañas Padrón, del Coordinador Técnico de Archivos y Bibliotecas de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Gobierno de Canarias, Don Felipe García Landín, y de la Presidenta de ASARCA, Doña Argelia Camino Pérez. En la jornada del viernes tuvo lugar la conferencia de Dña. María del Carmen Ruiz Benítez de Lugo Mármol, Jefe de Servicio de Coordinación de Gestión Documental y Archivos de la Inspección General de Servicios del Gobierno de Canarias, titulada: "Estrategias y actuaciones para la implantación de un Sistema de gestión documental y archivos institucional" (PDF, 159 Kb. - Necesitará Adobe Reader para ver el documento).
El acto de clausura contó con la intervención de la Inspector General de Servicios del Gobierno de Canarias, Dña. Socorro Beato Castellano, y la Presidenta de ASARCA, Doña Argelia Camino Pérez. En sus palabras de salutación (PDF, 37 Kb. - Necesitará Adobe Reader para ver el documento), Dña. Socorro Beato mencionó la labor que la Inspección General de Servicios viene realizando en cuanto al Sistema de Gestión Documental y Archivos de la Administración Pública de la Comunidad Autónoma de Canarias y animó a los archiveros de las Islas a continuar los proyectos que están desarrollando.
Conclusiones
Tras el Encuentro, los asistentes aprobaron las siguientes conclusiones:
- Queda patente la necesidad de los grupos de trabajo como fórmula de consenso y desarrollo profesional.
- Es notoria la inexistencia de una normativa legal eficiente y concreta que regule el acceso a la documentación como base de la información y, además, resalta la escasa concienciación por parte de las administraciones públicas en la resolución del problema.
- Se plasma la necesidad de establecer un puente de comunicación más directa entre la administración y el ciudadano, para lo que el archivero debe invertir los procedimientos de actuación desarrollados hasta ahora para que sea el ciudadano quien demande el servicio, lo que será posible mediante un documento que los guíe a la hora de conseguir información de las administraciones (la guía del ciudadano).
- La ausencia de planificación y coordinación entre cabildos debe desembocar en la creación de una comisión que englobe a todos ellos y que procure solucionar las diferencias abismales que existen entre ellos, con especial insistencia en una reglamentación común y normalización de un cuadro de clasificación.
- En materia de formación universitaria, no queda otro remedio que adaptarnos a las estructuras que vienen derivadas de Europa y aprovechar las mismas para alcanzar nuestros objetivos ante la imposibilidad de una formación de grado específico, aún reconociendo que no es la mejor opción.
- Ante el avance de la administración electrónica y la incapacidad resolutiva de los archivos, hemos de considerar a estos como unidades organizativas de la administración, lo que conlleva la ampliación de las funciones del archivero hacia la producción documental a través de la normalización de las políticas y los procedimientos de gestión de los documentos, remarcando el modelo de continuidad de los mismos, destacándose la necesidad de un marco jurídico que garantice y posibilite el uso de las nuevas tecnologías sin conculcar los derechos de los ciudadanos".