El 29 de enero, el Parlamento de Canarias aprobó la Ley 1/1999 de
Residuos de Canarias que tiene por objeto la ordenación de los residuos
que se generen o gestionen en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma
de Canarias, siguiendo una moderna concepción de la política del sector,
en consonancia con las directrices de la Unión Europea y dentro del
marco de la legislación básica del Estado en materia de protección del
medio ambiente. Además, la Ley de Residuos de Canarias persigue el
ordenamiento y gestión de los residuos con la finalidad de conseguir
como principales objetivos su minimización y valorización. Al mismo
tiempo planifica la gestión sobre la base de evitar perjuicios para los
sistemas ambientales, los recursos naturales y el paisaje.