Características
generales: la laurisilva de Anaga es una de las mejores
y más rica en especies de Canarias, y el sector delimitado
por esta reserva es de los mejor conservados. La masa forestal
juega un papel fundamental en la recarga del acuífero
subterráneo por su alta capacidad de condensación
de la humedad transportada por los vientos alisios, a lo que
hay que unir su facultad protectora del suelo ante la erosión.
La existencia de muchas especies endémicas, varias de
las cuales están amenazadas y la mayor parte protegidas
por la normativa regional, acrecienta su importancia, sobre
todo cuando sólo se conocen en este lugar. Para la ornitofauna,
la reserva es un magnífico refugio donde nidifican muchas
especies. Por otro lado, los roques de Chinobre y Anambro, que
limitan la reserva por el sur, constituyen sendos elementos
singularizados del paisaje, de interés científico,
geológico y geomorfológico.
Declaración: fue
declarado por la Ley
12/1987, de 19 de junio, de Declaración de Espacios
Naturales de Canarias, como parte del parque natural de Anaga,
y reclasificado a su actual categoría por la Ley
12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de
Canarias.
Otras protecciones: la
reserva es por definición área
de sensibilidad ecológica en toda su extensión,
a efectos de lo indicado en la Ley
11/1990, de 13 de julio, de Prevención de Impacto
Ecológico. Además, ha sido declarada zona
de especial protección para las aves (ZEPA),
según lo establecido en la directiva 79/409/CEE
relativa a la Conservación de las Aves Silvestres.
Dentro de este espacio se encuentra el monte de utilidad pública
«San Andrés, Pajilla, Igueste y Anaga».
Relación con otros
espacios: esta reserva se incluye dentro del parque
rural de Anaga.
Isla: Tenerife
Municipios: Santa
Cruz de Tenerife.
Superficie: 300,7
hectáreas.
Población: ninguna.
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