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El pasado 5 de junio, fecha en que se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, se hizo entrega de los Premios César Manrique, instituidos en 1997 por la Consejería de Política Territorial y que tienen como finalidad estimular y potenciar las actividades que se realicen a favor del Medio Ambiente
Con estos galardones se pretende reconocer la labor de las instituciones, sociedades, empresas y particulares que se han distinguido por sus iniciativas encaminadas a la mejora de nuestro entorno habitual
Premios Colectivos:
- Primer Premio : Jardín Botánico Canario "Viera y Clavijo", por su extraordinaria labor en el estudio y la conservación de la flora canaria.
Ubicado en Tafira Alta, Las Palmas de Gran Canaria, el ya popular Jardín Canario alberga gran parte de la riqueza botánica de las islas. Fue fundado por el botánico sueco Eric Sventenius quien, con gran tesón y gracias a la ayuda de buenos colaboradores como Jaime O´Shanahan, Juan Nogales y Fernando Navarro, superó los grandes problemas con los que a veces tropezaba, hasta lograr abrirlo al público en 1959. Posteriormente se continuó realizando obras de acondicionamiento que lo han ido consolidando para el estudio y cultivo de la flora.
Un fatal accidente de circulación acabó con la vida de Sventenius en 1973. David Bramwel, especialista en la flora de las islas, es el encargado de continuar una labor con la que se siente identificado y que ha estado dirigida principalmente a la recolección e identificación de taxones nuevos o pocos conocidos, la elaboración de un herbario y el montaje de colecciones vivas, como bases para futuros estudios.
Pionero en las islas en la recuperación de la flora insular amenazada, en la nueva etapa se asientan las actividades de moderna investigación, conservación y educación, mediante la ampliación sucesiva del espacio, acometiendo nuevas obras de infraestructura y formando un equipo estable de biólogos.
En la actualidad el Jardín Canario se ocupa de los diversos campos de actividad de un centro de éstas características, moderno y complejo.
- Segundo Premio: Coordinadora Ecologista Asamblea Irichen. Organización no gubernamental creada en 1987 en la isla de La Palma por los colectivos La Centinela, La Vereda, Quinta Verde, Adijirja, y personas que, a título individual, compartían la preocupación por el Medio Ambiente. Con este galardón se ha querido premiar no sólo la importante labor que realiza esta organización, sino también reconocer el papel que juegan todos los grupos ecologistas en la defensa de nuestro patrimonio natural.
Entre las actividades realizadas por Irichen cabría resaltar la campaña para abrir el debate sobre la implantación del turismo de masas en La Palma, el seguimiento del planeamiento urbanístico municipal e insular, sus denuncias sobre la situación de deterioro del litoral o su colaboración en la búsqueda de alternativas al actual sistema de gestión y tratamiento de los residuos en La Palma.
Premios Individuales:
- Primer Premio:

Wolfredo Wildpret de la Torre, catedrático del departamento de Biología Vegetal de la Universidad de La Laguna, con él se ha querido reconocer el trabajo de tantos años en defensa de nuestro medio natural.
Wolfredo Wildpret nació en Sta. Cruz de Tenerife en 1933. Durante su larga trayectoria profesional ha desempeñado un importante papel en organismos como el Patronato del Parque Nacional del Teide, el Patronato Insular de Espacios Naturales o el Patronato de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote. Además, ha sido Presidente del grupo de trabajo de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Plan Estratégico de Tenerife y es miembro del Consejo Asesor del Jardín Botánico Viera y Clavijo.
Su implicación en la defensa de la naturaleza le ha llevado también al terreno de la docencia, donde en su larga trayectoria profesional ha transmitido a varias generaciones de biólogos no sólo su conocimiento de la flora y fauna de Canarias, sino también su amor y respeto por la Naturaleza.
- Segundo Premio: Zósimo Hernández Martín, por su trayectoria profesional a lo largo de tantos años en el Cuerpo de la Guardería Forestal del Estado, donde alcanzó la máxima distinción cuando se le nombró subinspector.
Zósimo, de origen palmero, aunque vinculado a la isla de El Hierro, veló siempre por el cuidado del Medio Ambiente, adelantándose a su tiempo en aspectos relativos a la explotación sustentable de los recursos forestales, mentalizando e integrando con tacto ejemplar a la población en dicha tarea, consciente de que la conservación y protección de nuestro rico patrimonio natural y cultural sólo es posible si se hace en respetuosa armonía con los habitantes del lugar.
Durante los más de treinta años que permaneció en el Cuerpo de la Guardería Forestal del Estado, Zósimo se preocupó del rescate de los valores tradicionales, de la construcción y mejora de caminos, pistas forestales y miradores, de la construcción de aljibes o depósitos para la captación de agua.
En definitiva, una trayectoria que habla por sí sola del gran mérito profesional y humano de este hombre.
Como en el caso de Irichen, la concesión de este galardón a Zósimo Hernández pretende ser también un reconocimiento al trabajo y la dedicación de las Guarderías de Medio Ambiente en todo el Archipiélago, durante tantos años.
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