Frigorífico y congelador
- Evita abrir frecuentemente la puerta o mantenerla abierta
durante mucho tiempo; ¡coge todo lo que necesites de una sola vez!.
- No guardes la comida caliente. No coloques ni el
frigorífico ni el congelador donde les dé el sol o cerca de
otras fuentes de calor. Colócalos a 5 cm. de la pared y deja espacio
libre para la circulación del aire.
- No llenes demasiado ni el frigorífico ni el congelador;
la mayor eficiencia se obtiene a 3/4 de su capacidad.
- Descongélalos al menos 1 vez al año; una capa
de hielo que cubra el congelador aumenta el consumo de energía en un 30%.
- Verifica que las puertas están bien selladas;
¡sustituye las gomas viejas!. Truco: pon un papel en la puerta al cerrarla,
si el papel se desliza habrá que cambiar las gomas.
- Las temperaturas recomendadas son: de 3 a 5 ºC para el
frigorífico y unos -15 ºC para el congelador.
- Desconéctalos sólo si vas a estar ausente
más de 15 días (no es conveniente para ausencias más cortas);
en ese caso límpialos y déjalos abiertos.
- El frigorífico es el electrodoméstico que
más consume; calcula que sólo necesitas una capacidad de 50 litros
por persona (así, una casa con 4 personas necesitará un
frigorífico de 200 litros).
Cocina y horno
- Siempre que puedas utiliza cocina y horno de gas en lugar de
eléctricos; ¡ahorrarás más de un 80% de energía! y
además podrás calentar alimentos al instante, sin tener que esperar a
que se caliente la placa.
- Tapa los calderos y mantén la llama al
mínimo; ¡se cocina más rápidamente en un caldero
tapado con la llama baja que en uno abierto con la llama alta!. Siempre que puedas
utiliza las ollas a presión, ya que cocinan los alimentos en menos tiempo
y con menor consumo de energía.
- La llama o la placa no debe ser mayor que la base del caldero,
para evitar desperdicios. Sólo con 2 ó 3 cm. libres en la zona de
cocción se pierde hasta la mitad de energía.
- Si tienes placa eléctrica o vitrocerámica,
apágala unos 5 ó 10 minutos antes de que los alimentos estén
cocinados; así puedes aprovechar el calor para terminar de cocinarlos.
- Mantén bien cerrada la puerta del horno mientras lo usas.
Mira si la comida está hecha encendiendo la luz; cada vez que abres la puerta se
pierde el 20% del calor acumulado. Además, precalentarlo antes de introducir
el alimento suele ser innecesario.
¡Elige siempre electrodomésticos de bajo consumo (clase A o B) y ahorrarás hasta un 50% de energía y de agua!