BOC - 2011/074. Martes 12 de Abril de 2011 - 1923

III. OTRAS RESOLUCIONES - Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes

1923 - DECRETO 80/2011, de 1 de abril, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Paleontológica La Santa, situada en los términos municipales de Tinajo y Teguise, isla de Lanzarote, delimitando su entorno de protección.

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Visto el expediente instruido por el Cabildo Insular de Lanzarote, para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Paleontológica, a favor de "La Santa", situada en los términos municipales de Tinajo y Teguise, y teniendo en cuenta los siguientes

ANTECEDENTES DE HECHO

I. Mediante Resolución del Presidente del Cabildo Insular de Lanzarote, de 17 de junio de 2003, se incoa expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Paleontológica a favor de "La Santa" situada en los términos municipales de Tinajo y Teguise, sometiendo el mismo a información pública, constando la presentación de alegaciones las cuales fueron desestimadas.

II. Habiendo sido notificado el trámite de audiencia a los interesados, consta la presentación de alegaciones en el expediente sobre las cuales en la propuesta del Cabildo Insular de Lanzarote se recoge su desestimación.

III. Solicitados los preceptivos dictámenes a la Universidad de La Laguna, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y al Museo Canario, consta el informe favorable emitido por el Museo Canario.

IV. Por Resolución del Consejero Delegado del Área de Política Territorial, Medio Ambiente, Patrimonio Histórico y Radio Insular del Cabildo Insular de Lanzarote de 15 de julio de 2005, se resuelve elevar el expediente al Gobierno de Canarias para la resolución del procedimiento.

V. En sesión celebrada el 24 de mayo de 2006 el Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias emite informe favorable para la declaración como Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Paleontológica a favor de "La Santa" situada en los términos municipales de Tinajo y Teguise, isla de Lanzarote.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

I. La tramitación de dicho expediente se ha llevado a efecto según lo determinado en la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias.

II. El artículo 18.1.f) de la citada Ley 4/1999, de 15 de marzo, define la categoría de Zona Paleontológica como "lugar que contiene vestigios fosilizados o restos de interés científico".

III. El artículo 26.2 de la anteriormente citada Ley establece que "se entiende por entorno de protección la zona periférica, exterior y continua al inmueble cuya delimitación se realiza a fin de prevenir, evitar o reducir un impacto negativo de obras, actividades o usos que repercutan en el bien a proteger, en su contemplación, estudio o apreciación de los valores del mismo".

IV. Conforme establece el artículo 22.1 del mismo texto legal, la declaración de Bien de Interés Cultural se realizará mediante Decreto del Gobierno de Canarias, a propuesta de la Administración actuante y previo informe favorable del Consejo Canario del Patrimonio Histórico, trámites todos ellos, que se han cumplido y que constan en el expediente administrativo.

En su virtud, a propuesta de la Consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes, visto el informe del Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias y tras la deliberación del Gobierno en su reunión del día 1 de abril de 2011,

D I S P O N G O:

Declarar Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Paleontológica "La Santa" situada en los términos municipales de Tinajo y Teguise, isla de Lanzarote, delimitando su entorno de protección conforme a la descripción y ubicación en plano que se contienen en los anexos I y II de este Decreto.

Contra el presente acto, que pone fin a la vía administrativa, cabe interponer recurso potestativo de reposición ante el Gobierno, en el plazo de un mes a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación, o directamente recurso contencioso-administrativo ante la Sala competente de lo Contencioso-Administrativo, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, en el plazo de dos meses a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación; significando que, en el caso de presentar recurso de reposición, no se podrá interponer recurso contencioso-administrativo hasta que se resuelva expresamente el recurso de reposición o se produzca la desestimación presunta del mismo, y todo ello sin perjuicio de cualquier otro que pudiera interponerse.

Dado en Santa Cruz de Tenerife, a 1 de abril de 2011.

EL PRESIDENTE

DEL GOBIERNO,

Paulino Rivero Baute.

LA CONSEJERA DE EDUCACIÓN,

UNIVERSIDADES, CULTURA Y DEPORTES,

Milagros Luis Brito.

A N E X O I

DESCRIPCIÓN.

El yacimiento paleontológico de La Santa está constituido por fragmentos dispersos de una antigua línea de costa que se formó durante el último Interglaciar, hace 135.000 años, que contiene la llamada "fauna senegalesa", destacando corales que alcanzaron aquí su latitud más alta. Es el testimonio del cambio climático de carácter cálido más acusado que ha ocurrido durante el Pleistoceno, y que se relaciona con la trayectoria astronómica de la Tierra.

La singularidad de la posición geográfica de las Islas Canarias, a latitudes medias entre el cálido ecuador y el frío polar, y frente a la costa sahariana, frontera de cambios entre la aridez y la pluviosidad, las hacen un punto peculiar en la Tierra, especialmente sensible al registro estratigráfico y paleontológico de los cambios climáticos que, en ocasiones, además, han sido atrapados entre lavas radiométricamente datables; por lo que, las islas orientales presentan destacado interés científico internacional.

La Santa constituye el mejor testimonio paleontológico de los que se conservan de este episodio.

La Santa es una pieza que, junto a otras formadas por los restos de Las Melianas (Jable de Tiagua), Tiagua (montaña de El Berrugo) y Mala, en la isla de Lanzarote y, la información proporcionada por testimonios de las vecinas islas de Fuerteventura y Gran Canaria, permite una modélica reconstrucción del marco climático del Pleistoceno.

Situación.

En la Isleta de La Santa existen zonas donde se evidencia en superficie este registro paleontológico entre las siguientes coordenadas:

Sitio 1: 29º 06'40,89" N; 13º 39'19,55" W;

Sitio 2: 29º 07' 17,61" N; 13º 39' 13,94" W;

Sitio 3: 29º 07' 24,14" N; 13º 39' 5,82" W.

Los tres lugares se sitúan paralelamente a los bordes de El Río, desde Los Risquetes (Sitio 1), a Boca de Abajo (Sitio 2) y El Lajial (Sitio 3) que alcanzan una altura máxima entre 5 y 6 m. s.n.m.

El Sitio 1 se encuentra en el borde de una antigua ensenada de pequeño tamaño y de fondo muy llano a muy escasa profundidad, sin oleaje, que representa el máximo transgresivo sobre un paleosuelo arenoso-arcilloso rojo, a su vez, cubierto por las últimas lavas basálticas del volcán Pico del Cuchillo. Contiene innumerables algas calcáreas y fauna entre la que se encuentra el coral Siderastraea radians (Pallas 1766).

El Sitio 2 en el lado oeste de Boca de Abajo, están representadas las arenas que se sitúan más adentro del mar que existía, y que se han conservado. Estas arenas, muy cementadas, forman una arenisca compacta de color claro que se sitúa sobre el paleosuelo rojo que contiene nidos de fósiles de abejas.

El Sitio 3 está muy batido por el oleaje en el que existen innumerables fragmentos, más o menos redondeados por las olas, de las areniscas y conglomerados provenientes de la cementación de las arenas y cantos de una antigua playa situada más alta que la actual; tierra adentro a seis metros sobre el nivel del mar hay numerosos restos del coral Siderastraea radians.

El coral que aparece en este yacimiento paleontológico de La Santa, entre los restos de una antigua línea de costa situada seis metros más alta que la actual, es una Siderastraea radians (Pallas 1766). Su significado climático se obtiene de su hábitat actual. Éste viene precisado por sus requerimientos ecológicos en cuanto a batimetría y a la temperatura de las aguas. La temperatura está marcada por su distribución biogeográfica actual. Si los sitios paleontológicos que contienen este coral estuviesen incluidos en el área de biodistribución actual, ningún cambio climático puede detectarse; pero, si están fuera y lejos de ella, llevan un mensaje paleoclimático claro, como es el caso de La Santa.

En la actualidad este coral no vive en las costas de Canarias sino en la costa atlántica de América tropical, entre Brasil y Florida e Islas Bermudas y en la costa occidental de África, el Golfo de Guinea, entre el Senegal y Gabón e islas de Cabo Verde en su extremo norte y Pagalu (antigua Annobom) en su extremo meridional.

La cita del área de Río de Janeiro en Brasil pertenece a J. Laborel (1971, Madréporaires et Hydrocralliaires ré cifaux des côtes brésilennes. Systématique, écologie, répartition verticales et géographique. Annales de l'Institut océanographique 47, 1969-1970: 171-229), y la de la Bermudas de A-E. Verril (Variations and Nomenclature of Bermudian, west Indian and Brazilian Reef Corals, with Notes on various Indo-Pacific Corals, Trans. of te Connet. Acad. of Arts and Sciences, 1901-1903, Vol. XI, part. I-The Bermudian Islands; Coral Reeefs, ibid, vol. XIII, 1907). Otros lugares americanos son Panamá, la costa oriental de México y Jamaica en Las Antillas.

Las localidades africanas están citadas por J-P. Chevalier (Contribution á Pétude des Madréporaires des côtes occidentales de l'Afrique tropicale, Bulletin de l'I.F.A.N. T. WWVIII, sér. A, nº 4, 1966, pp 1356 a 1405); por Ch. Gravier (1909, Madréporaires des îbes San Thomé et du Prince (Golfe de Guinée) Annales de l'Institut Océanographique, t. 1, fasc. 2, 28p, 9 pl.), M-E. Thiel (1928 Madreporaria. Beitrage zur Kenntniss de Meeresfauna Westafridas, t. III, P. 253-350 Hamburg) y por J. Laborel (1974, A West African corals. An hypothesis on their origin, Proceedings of the Second International Symposium on Coral Reefs. Brisbane: Great Barrier Reef Committee 1: 425-443).

Batimetría.

En Las Bermudas, donde abunda este coral, se encuentra en los arrecifes y sobre las partes llanas en aguas poco profundas cerca de la costa. Puede vivir y crecer en las aguas de los charcos en marea baja donde muchos otros corales serían asfixiados por las partículas fangosas en suspensión. En este medio, forman placas incrustantes y masas bastante anchas, irregulares, más o menos globulosas, libres sobre el fondo, con cálices desarrollados en todos los lados, alcanzando 12 ó 13 cm de diámetro. Los ejemplares que viven en los arrecifes se presentan en masas esféricas o hemisféricas con hasta 40 ó 50 cm de diámetro (A. E. Verril, obra citada).

En Jamaica se ha observado que este madreporario vive en aguas de las costas a menudo fangosas por causa de la agitación producida con las brisas diurnas fuertes. En ciertos momentos, lo pólipos vivos están cubiertos de arena y de fango y, en la parte norte de la Isla donde las mareas tienen mucha mayor amplitud, se encuentran ejemplares que, frecuentemente, están expuestos a los rayos directos del sol, (J. E. Duerden, The Coral Siderastrea radians and its Postlaraval Development, Carnegie Institution, Washington, publ. nº 20, 1904).

En la isla de Santo Tomé (Ch. Gravier, Sur l'hatitat et le polymorphisme du Siderastrea radians (Pallas), Bulletin du Muséum National d'Histoire Naturelle, nº 6, 1909,pp. 365 a 368), aparecen en playas que descienden en suave pendiente hacia el mar y con fondo de fango gris, en algunos puntos de espesor entre 50 y 60 cm, en el fondo de cavidades ahuecadas en esta capa de barro. Sobre cantos basálticos del subsuelo se fijan colonias de este coral, cada vez mas numerosas a medida que sube la marea, en el momento del flujo y reflujo una cierta cantidad de barro es arrastrado por las olas y el agua contenida en las depresiones se vuelve turbia. Un gran número de colonias se adaptan a estas condiciones desfavorables e incluso se acomodan y parecen bastante prósperas. Una parte de las colonias edificadas sobre guijarros queda expuesta, cada día durante varias horas, a las radiaciones del sol ecuatorial, pero su base, en contacto con el barro que las rodea, queda siempre bañada por el agua del mar lo que les permite, resistir una insolación prolongada. En otros puntos viven en pequeñas cubetas, ahuecadas por el mar en los basaltos, pero recibiendo, de tiempo en tiempo, gruesas oleadas.

Ecología.

En conclusión, las necesidades vitales que requiere la existencia de Siderastrea radians son, por un lado, unas temperaturas entre las más cálidas del Atlántico pues su biodistribución geográfica coincide con las corrientes de aguas cálidas originadas en el Ecuador y, por otro lado, una litoralidad extrema viviendo en la zona intertidal.

Su presencia en La Santa marca el máximo transgresivo coincidiendo con la zona intertidal o de charcas en fondo arenoso fangoso e indica, además, un importante cambio climático de carácter muy cálido.

Distribución paleogeográfica.

En la distribución paleogeográfica de Siderastrea radians, el punto más meridional de África en el que ha sido encontrada fósil está en el sur de Angola, unos cien kilómetros al norte de Namibe, la antigua Mocamedes (F-J. Faber, 1926, Concerning the occurrence of Quaternary Corals in Angola, Kon. Akad. Wetenschappen Ámsterdam Prroceed,. t. 29, pp 843 a 845 y J.P. Chevalier, 1970, Les Madreporaires du Néugene et du Quaternaire de l'Angola, Musée Royal de l'Afrique centrale, Tervuren, Belgique, Annales-Série in 8º, Sciences géologiques, nº 68, pp 12 a 32) y unos 10º de latitud hacia el sur de su límite actual cercano al Ecuador.

En el hemisferio norte aparece fósil sobre la costa africana en diversos puntos de Mauritania (J-P. Chevalier y L. Hebrard, 1972, Découverte de Madreporaires dans le Pléistocene superieur de Mauritanie Congrés Panafricain Préhistoire et Étude du Quatern. Dakar 1967, pp 453 a 456), al norte de Nouukchott.

En las Islas Canarias, además de en La Santa, está presente en los depósitos marinos de Tachero en Tenerife, Las Playitas en Fuerteventura (H. Zibrowius y A. Brito, 1986, First Pleistocene records of the genus Siderastrea (Cnidaria: Anthozoa: Scleractinia) from the Canary islands in J. Meco y N. Petit-Maire Eds. Le Quaternaire recent des îbes Canaries, Paléoclimatologie, ULL-CNRS Marseille, pp. 43 a 50) y en Las Palmas en Gran Canaria (J. Meco,H. Guillou, J-C. Carracedo, A. Lomoschitz, A-J G. Ramos y J-J. Rodríguez Yánez, 2002, The Pleistocene marine deposits on the northern coast of Gran Canaria (Canary Islands) and the paleoclimatic evolution of the Atlantic Ocean, Atlantis nº 1). Las Canarias constituyen el lugar más septentrional alcanzado por estos corales y de ellas la localidad más al norte, La Santa, indicando un desplazamiento en dirección al polo norte de unos 15º de latitud respecto a su biodistribución actual.

La datación del episodio marino con corales fósiles en La Santa.

La edad de las Siderastraea radians fósiles en La Santa se estima indirectamente por tres métodos diferentes: bioestratigráfico, paleontológico-radiométrico y ecológico-isotópico.

Los datos bioestratigráficos indican que esta forma antillana es conocida del Pleistoceno de América tropical y debió emigrar a las costas occidentales de África en donde aparece en el Ouljiense de Mauritania y de Angola (J.P. Chevalier, 1970, obra mencionada). El Ouljiense, nombre derivado de una localidad marroquí, marca el inicio del Pleistoceno superior.

La combinación de datos paleontológicos y dataciones radiométricas Uranio/Thorio se realiza en La Santa del siguiente modo: Siderastraea radians ha aparecido en los depósitos de Las Palmas en Gran Canaria y de Las Playitas en Fuerteventura junto con los Strombus bubonius Lamarck, 1822 y otros acompañantes propios de la fauna senegalesa (Meco et al., 2002, obra citada). Un yacimiento espectacular, con centenares de Strombus bubonius lo constituía el yacimiento de Matas Blancas, en Fuerteventura. Varios ejemplares entre los de Matas Blancas han sido datados por Uranio/Thorio y, aunque el método no es válido para una gran precisión, sí delata que este episodio marino con fauna cálida ocurrió hace 135.000 años (con edades obtenidas entre 103 kilaños y 178 kiloaños, la media y los valores más frecuentes oscilan sobre los 135 kiloaños), (J. Meco, N. Petit-Maire, M. Fontugne, G. Shimmield y A-J. Ramos, 1997, The Quaternary deposits in Lanzarote and Fuerteventura (Eastern Canary Islands, Spain): an overview, In J. Meco y N. Petit-Meire Eds. Climates of the Past UNESCO-JUGS Earth Processes in Global Change ULPGC y J. Meco et al, 2002, obra mencionada). Estas edades radiométricas corresponden así mismo al inicio del Pleistoceno superior.

Finalmente, los conocimientos sobre la ecología de las Siderastraea radians y de la fauna senegalesa que la acompaña (J. Meco, 1972, Données actualles pour l'etude paléontologique du Strombus bubonius Lemarck Congrès Panafricain Préhistoire et Étude du Quatern. Dakar 1967, pp 391 a 394) indican una época de máximo calentamiento.

Las temperaturas de la superficie del mar en el pasado (temperaturas isotópicas) son conocidas por medio de la proporción de isótopos de Oxígeno que contienen los caparazones de foraminíferos (unos animales unicelulares del plancton), incluidos en los sedimentos de los fondos oceánicos. Se ha construido una gráfica que muestra sus variaciones. Los picos altos y los bajos se llaman estadios isotópicos y se reserva los números impares para los más cálidos y los números pares para los más fríos. Esta gráfica tiene validez para toda la Tierra porque las grandes variaciones de temperatura tienen su origen en la irradiación solar que recibe. Ésta, a su vez, depende de la trayectoria astronómica de la Tierra que nunca es la misma aunque sí más o menos cíclica con períodos simultáneos de unos diez mil, cuarenta mil y veinte mil años que se superponen sumándose o restándose. La gráfica para los últimos 420.000 años, sobre la que se ha situado el yacimiento de La Santa, corresponde a las temperaturas isotópicas y volumen de hielos polares que dependen de ellas adaptada (J-R. Petit, J. Jouzel, D. Raynaud, N-I., Barkov, J-M. Barnola, I. Basile, M. Bende, J. Chappellaz, M. Davis, G. Delaygue, M. Delmotte, V-M. Kotlyakov, M. Legrand, V-Y Lipenkov, C. Lorius, L. Pépin, C. Ritz, E. Saltzman, y M. Stievenard, 1999, Climate and atmospheric history of the past 420,000 years from the Vostok ice core, Antarctica. Nature, 399, 429-436), a la construida (F-C. Bassinot, L-D Labeyrie, E. Vincent, X. Quidelleur, N-J. Shackleton, Y. Lancetot, 1994, The astronomical theory of climate and the age of the Brunhes-Matuyama magnetic reversal, Earth an Planetary Science Letters, 126, pp 91 a 108) a partir de un sondeo oceánico (el MD900963) en el area de las Maldivas, en el Océano Índico tropical.

Por la tanto, los depósitos marinos fosilíferos de La Santa, a 6 m de altura sobre el actual nivel del mar, sólo pudieron formarse en el Estadio Isotópico 5.5 (OIS 5.5.) cuando el volumen de hielos era menor, la temperatura superficial del agua del mar mayor. Es decir, durante el Último Interglaciar, hace unos 135.000 años, que marca el inicio del Pleistoceno superior.

Evolución paleoclimática inmediatamente antes, durante y después del OIS 5.5 en Lanzarote.

Los ciclos climáticos, formados por un estadio isotópico impar seguido de uno par, no constituyen forzosamente una alternancia de interglaciar y glaciación y, por lo tanto, tampoco implican una subida y una bajada consecutiva del nivel del mar. Sólo cuando se alcanzan ciertos umbrales de constancia en el suministro calorífico, se produce la reacción de los hielos polares hacia la fusión en volúmenes suficientes para producir un interglaciar notable. El interglaciar más cálido de los últimos dos millones de años fue el Último Interglaciar u OIS 5.5. Eso se deduce de la importancia de la migración de fauna senegalesa que se produjo.

El inicio de ese Interglaciar (inicio también del Pleistoceno superior) se caracteriza por calor y humedad, mucha evaporación en el Atlántico, desplazamiento del anticiclón de las Azores hacia Euráfrica, polvo sahariano rojo sobre las Islas. Como consecuencia de esto, las dunas se cubren de vegetación y en ellas proliferan abejas mineras que se alimentan de flores y construyen sus nidos subterráneos (N. Edward y J. Meco, 2000, Morphology and palaeoenvironment of brood cells of Quaternary ground-nesting solitary bees (Himenóptera, Apidae) from Fuerteventura, Canary Islands, Spain, Proceedings of the Geologists' Association, III, pp 175 a183); mientras tanto, hay gran fusión de hielos polares y, más tarde, el mar se eleva; alcanzando seis metros en Lanzarote. Después empieza la temperatura a descender, se establece un período de aridez, desaparece la vegetación y se forman costras calcáreas delgadas, en donde antes pululaban las abejas entre flores; le sigue una bajada notable del nivel del mar y sus arenas al descubierto son acumuladas por el viento en forma de dunas cubriendo los suelos rojizos y convirtiéndolos en paleosuelos.

Esta sucesión de acontecimientos climáticos se dio anteriormente durante el interglaciar OIS 11.3, hace 420.000 años, en pleno Pleistoceno medio. El paleosuelo que le corresponde es de un color pardo más oscuro y presenta los suelos poligonales indicadores de una sequía definitiva tras un período húmedo.

Pero también se repite esta situación en la actualidad, el interglaciar presente u OIS 1, el Holoceno, en cuyo comienzo, hace 10.000 años, se produjo el gran húmedo neolítico, que dejó los últimos paleosuelos con nidos de abejas mineras y una elevación marina subsecuente (Meco et al., 1997, obra mencionada).

En Lanzarote, se contemplan diversos aspectos de este marco paleoclimático. En La Santa está el testimonio de una elevación marina de carácter muy cálido revelado por la Siderastraea radians cuyos depósitos descansan sobre un paleosuelo, del OIS 5.5. Más al interior, en Las Melianas, este paleosuelo y el correspondiente al interglaciar anterior (el OIS 11.3.) encierra una duna entre ellos. Esta duna se prolonga hasta Tiagua, en donde se contienen los restos fósiles de pardelas y, a su vez, están bajo los piroclastos de un volcán. En Mala, el paleosuelo poligonal está bajo unas dunas datadas del Pleistoceno medio.

Importancia del yacimiento paleontológico de La Santa.

La Santa es el punto geográfico con latitud norte más alta en el que aparece, y en relativa abundancia, el coral fósil Siderastraea radians y, por lo tanto, esta localidad paleontológica es un importante testimonio del cambio climático ocurrido en los inicios del Pleistoceno superior, hace 135.000 años, sobre el cual proporciona además una cuantificación de su intensidad.

El yacimiento de La Santa proporciona información, aunque con una característica diferente, sobre el mismo episodio paleoclimático que produjo también los yacimientos de las Salinas del Berrugo y el de las Salina de Matagorda y Guacimeta, todos ellos gravemente afectados por actividad humana y ya prácticamente inexistentes, por lo que la destrucción del yacimiento paleontológico de La Santa borraría los mejores testimonios que quedan en Lanzarote y en las Canarias; excepción hecha de lo poco que se conserva en Matas Blancas, Fuerteventura, del máximo calentamiento climático ocurrido en la Tierra durante el Pleistoceno.

DELIMITACIÓN DEL BIEN DE INTERÉS CULTURAL. CRITERIO DE DELIMITACIÓN DEL BIEN.

Para delimitar el bien se ha tenido en cuanta la presencia de registro fósil de la superficie terrestre y del subsuelo y allí donde por las características orográficas nos permite pensar en la existencia de un subsuelo fósil, o bien potencial subsuelo fosilizado.

Se trata de un único Bien, una única Zona Paleontológica que aflora fundamentalmente en las tres áreas unidas por otras zonas potencialmente fósiles en el subsuelo.

El carácter del bien además de paleontológico es espacial y paisajístico con una estrecha relación con el mar, que fundamenta su existencia. En función de la naturaleza del bien, se ha de tener en cuenta la presencia de un brazo de mar que es lo que le proporcionó la posibilidad de existencia del yacimiento paleontológico, al ser de origen marino vinculado estrechamente con procesos paleontológicos terrestres.

El bien mantiene una estrecha vinculación con el mar, con la formación de la isleta y con una franja litoral de Lanzarote. La Isleta ha sido causa y consecuencia de la presencia del yacimiento, de su situación y composición espacial.

Todo ello, gran parte de la Isleta, de El Río, de la franja costera y perímetro interior forman un conjunto afectado directamente por el área de los sitios paleontológicos, estando presentes en la formación del bien aunque con distintas características físicas y climáticas que en el pasado, se nos presenta con el espacio actualizado y vigente en el que se comprende y explica bien.

Delimitación literal del bien.

Línea 1-2.- Línea quebrada que parte del punto nº 1, con coordenadas UTM X = 631709 e Y = 3222658 y finaliza en el punto nº 2, con coordenadas UTM X= 631273 e Y= 3221609, con una longitud de 1853 metros.

Línea 2-3.- Línea quebrada que parte del punto nº 2, con coordenadas UTM X = 631273 e Y = 3221609 y finaliza en el punto nº 3, con coordenadas UTM X= 631468 e Y= 3221678, con una longitud de 319,8 metros.

Línea 3-4.- Línea recta que parte del punto nº 3, con coordenadas UTM X= 631468 e Y= 3221678 y finaliza en el punto nº 4, con coordenadas UTM X= 631492 e Y= 3221376, con una longitud de 57,2 metros.

Línea 4-5.- Línea quebrada que parte del punto nº 4, con coordenadas UTM X= 631492 e Y= 3221376, y finaliza en el punto nº 5, con coordenadas UTM X= 631545 e Y= 3221039, con una longitud de 419,1 metros.

Línea 5-6.- Línea quebrada que parte del punto nº 5, con coordenadas UTM X= 631545 e Y= 3221039, y finaliza en el punto nº 6, con coordenadas UTM X= 630392 e Y= 3220830, con una longitud de 1001,7 metros.

Línea 6-7.- Línea quebrada que parte del punto nº 6, con coordenadas UTM X= 630392 e Y= 3220830, y finaliza en el punto nº 7, con coordenadas UTM X= 630439 e Y= 3221872, con una longitud de 1042,1 metros.

Línea 7-8.- Línea quebrada que parte del punto nº 7, con coordenadas UTM X= 630439 e Y= 3221872, y finaliza en el punto nº 8, con coordenadas UTM X= 630760 e Y= 3222119, con una longitud de 431,5 metros.

Línea 8-9.- Línea quebrada que parte del punto nº 8, con coordenadas UTM X= 630760 e Y= 3222119 , y finaliza en el punto nº 9, con coordenadas UTM X= 630920 e Y= 3222269, con una longitud de 220,8 metros.

Línea 9-10.- Línea quebrada que parte del punto nº 9, con coordenadas UTM X= 630920 e Y= 3222269, y finaliza en el punto nº 10, con coordenadas UTM X= 631146 e Y= 3222442, con una longitud de 352 metros.

Línea 10-1.- Línea quebrada que parte del punto nº 10, con coordenadas UTM X= 631146 e Y= 3222442, y finaliza en el punto nº 1, con coordenadas UTM X = 631709 e Y = 3222658, con una longitud de 661,1 metros.

CRITERIO DE DELIMITACIÓN DEL ENTORNO DE PROTECCIÓN DEL BIEN.

Para establecer la delimitación del entorno de protección del bien se ha tenido en cuenta la naturaleza del mismo y su estrecha vinculación con el paisaje. La presencia de la Isleta es causa y consecuencia de la evolución paleontológica del oeste insular por lo que el paisaje, la orografía del litoral, etc. es intrínseca a la formación del yacimiento en el pasado y evolución hasta la actualidad. El yacimiento paleontológico de La Santa se encuentra ligado a su entorno físico-espacial-orográfico.

El entorno de protección tiene como finalidad prevenir y proteger el bien de intervenciones que afecten a su integridad, impidan o disminuyan sus valores y las posibilidades de uso y disfrute del bien paleontológico por la comunidad.

Asimismo, a fin de establecer el criterio de delimitación del entorno del bien se garantiza un espacio de comprensión y entendimiento del yacimiento paleontológico insertado y evolucionado en un paisaje actual pero que su contenido fósil arranca hace 135.000 años.

Para la delimitación del entorno se ha tenido en cuenta la visión del litoral y de la Isleta desde el mar, sujeto activo en la formación de este bien y desde tierra para poder entender la Isleta y su interrelación con la costa lanzaroteña.

Descripción literal del entorno de protección del bien.

Línea 1-2.- Línea quebrada que parte del punto nº 1, con coordenadas UTM X = 631685 e Y = 3222547 y finaliza en el punto nº 2, con coordenadas UTM X= 631112 e Y= 3221309, con una longitud de 1638,7 metros.

Línea 2-3.- Línea recta que parte del punto nº 2, con coordenadas UTM X = 631112 e Y = 3221309 y finaliza en el punto nº 3, con coordenadas UTM X= 631412 e Y= 3221369, con una longitud de 207 metros.

Línea 3-4.- Línea quebrada que parte del punto nº 3, con coordenadas UTM X= 631412 e Y= 3221369, y finaliza en el punto nº 4, con coordenadas UTM X= 631399 e Y= 3221313, con una longitud de 347,8 metros.

Línea 4-5.- Línea quebrada que parte del punto nº 4, con coordenadas UTM X= 631399 e Y= 3221313, y finaliza en el punto nº 5, con coordenadas UTM X= 631308 e Y= 3221122, con una longitud de 337,9 metros.

Línea 5-6.- Línea quebrada que parte del punto nº 5, con coordenadas UTM X= 631308 e Y= 3221122, y finaliza en el punto nº 6, con coordenadas UTM X= 630341 e Y= 3220653, con una longitud de 11839,7 metros.

Línea 6-7.- Línea quebrada que parte del punto nº 6, con coordenadas UTM X= 630341 e Y= 3220653, y finaliza en el punto nº 7, con coordenadas UTM X= 630183 e Y= 3221552, con una longitud de 974,9 metros.

Línea 7-8.- Línea quebrada que parte del punto nº 7, con coordenadas UTM X= 630183 e Y= 3221552, y finaliza en el punto nº 8, con coordenadas UTM X= 630558 e Y= 3222494, con una longitud de 1227,4 metros.

Línea 8-9.- Línea quebrada que parte del punto nº 8, con coordenadas UTM X= 630558 e Y= 3222494, y finaliza en el punto nº 9, con coordenadas UTM X= 630907 e Y= 3222363, con una longitud de 407,8 metros.

Línea 9-10.- Línea quebrada que parte del punto nº 9, con coordenadas UTM X= 630907 e Y= 3222363, y finaliza en el punto nº 10, con coordenadas UTM X= 631049 e Y= 3222509, con una longitud de 253,8 metros.

Línea 10-1.- Línea quebrada que parte del punto nº 10, con coordenadas UTM X= 631049 e Y= 3222509, y finaliza en el punto nº 1, con coordenadas UTM X = 631685 e Y = 3222547 , con una longitud de 724,3 metros.



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