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BOC Nº 238. Miércoles 13 de Diciembre de 2017 - 5922

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III. OTRAS RESOLUCIONES - Consejería de Turismo, Cultura y Deportes

5922 DECRETO 238/2017, de 4 de diciembre, por el que se declara la delimitación del Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, "Barranco del Rey", situado en el término municipal de Arona, isla de Tenerife.

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BOC-A-2017-238-5922. Firma electrónica - Descargar

Visto el expediente instruido por el Cabildo Insular de Tenerife para la declaración de la delimitación del Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica "Barranco del Rey", situado en el término municipal de Arona, isla de Tenerife, y teniendo en cuenta los siguientes

ANTECEDENTES DE HECHO

Primero.- Mediante Decreto del Consejero-Delegado de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo Insular de Tenerife de 13 de noviembre de 2013, se incoa expediente para la declaración de la delimitación de Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica a favor del "Barranco del Rey", situado en el término municipal de Arona.

Segundo.- Con fechas 19 y 20 de noviembre de 2013, el Cabildo Insular de Tenerife solicita los preceptivos dictámenes al Organismo Autónomo de Museos y Centros y a la Universidad de La Laguna, constando el informe favorable emitido por el Organismo Autónomo de Museos y Centros.

Tercero.- El 10 de febrero de 2014, se recibe en la entonces Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda del Gobierno de Canarias, comunicación de la Subdirección General de Protección del Patrimonio Histórico del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de haberse efectuado anotación preventiva del referido expediente en el Registro General de Bienes de Interés Cultural.

Cuarto.- Por Resolución del Consejero Delegado de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo Insular de Tenerife de 21 de febrero de 2014 (BOC nº 51, de 14 de marzo) se abre un periodo de información pública de veinte días, sin que conste la personación de interesados en el expediente durante este periodo.

Quinto.- Mediante Resolución del Consejero Delegado de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo Insular de Tenerife de 21 de febrero de 2014, se abre trámite de audiencia por un plazo de quince días, constando la presentación de alegaciones las cuáles fueron desestimadas.

Sexto.- Por Resolución del Consejero Delegado de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo Insular de Tenerife de 18 de noviembre de 2014, se resuelve elevar el expediente al Gobierno de Canarias para la declaración de la delimitación del Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica "Barranco del Rey".

Séptimo.- Con fecha 15 de enero de 2015, se recibe en la Secretaría General Técnica de la Consejería de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda del Gobierno de Canarias, el informe favorable emitido por el Organismo Autónomo de Museos y Centros.

Octavo.- El Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias, en sesión celebrada el 16 de marzo de 2016 emite informe favorable a la declaración de la delimitación del Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica "Barranco del Rey", situado en el término municipal de Arona, isla de Tenerife.

Noveno.- El 29 de noviembre de 2017, la Dirección General del Patrimonio Cultural certifica que en el expediente seguido para la declaración de la delimitación del Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica "Barranco del Rey", situado en el término municipal de Arona, isla de Tenerife, no se ha formulado denuncia de mora.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

Primero.- La tramitación de este expediente se ha llevado a efecto según lo determinado en la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, en el Decreto 118/2001, de 14 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento del Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias y en el Decreto 111/2004, de 29 de julio, por el que se aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural.

Segundo.- La Ley de Patrimonio Histórico de Canarias, en su artículo 2, establece que el referido patrimonio está constituido por los bienes muebles e inmuebles que tengan interés histórico, arquitectónico, artístico, arqueológico, etnográfico, paleontológico, científico o técnico.

Tercero.- En su artículo 18 punto 1, letra e), el citado texto legal define la categoría de "Zona Arqueológica" como "lugar o paraje natural donde existen bienes muebles o inmuebles representativos de antiguas culturas".

Cuarto.- El artículo 62, punto 2, letra a), de la anteriormente citada Ley de Patrimonio Histórico de Canarias establece que quedan declarados bienes de interés cultural "con la categoría de Zona Arqueológica: todos los sitios, lugares, cuevas, abrigos o soportes que contengan manifestaciones rupestres, los cuáles deberán delimitarse con arreglo a lo dispuesto en el artículo 26 de esta Ley".

El espacio arqueológico conocido como Barranco del Rey constituye uno de los ámbitos de mayor interés patrimonial dentro del registro arqueológico, no ya del municipio de Arona, sino del sur de la isla. En dicho ámbito se localizan hasta seis conjuntos arqueológicos y nueve unidades arqueológicas, sobresaliendo la presencia de varias estaciones de grabados rupestres, junto a estructuras constructivas interpretadas como fondos de cabañas, cuevas de habitación, talleres líticos y abundante material arqueológico en superficie asociado a estos enclaves.

Quinto.- De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 8.1 del Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural, se ha recabado informe de, al menos, dos de las instituciones consultivas expresamente previstas en el artículo 14 de la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias, habiendo sido emitido informe favorable por el Organismo Autónomo de Museos y Centros del Cabildo Insular de Tenerife.

Sexto.- La declaración de Bien de Interés Cultural se realizará mediante Decreto del Gobierno de Canarias, a propuesta de la Administración actuante y previo informe favorable del Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias. Cuando se trate de inmuebles, en la declaración deberá describirse claramente el bien y su entorno, sus partes integrantes, pertenencias y, en su caso, bienes muebles vinculados. Se añadirán, cuando proceda, como anexos los planos y cartografía que se determine reglamentariamente, trámites y extremos que constan en el expediente administrativo (artículo 22 de la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias).

En su virtud, a propuesta del Consejero de Turismo, Cultura y Deportes, visto el informe favorable del Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias, y tras la deliberación del Gobierno en su reunión celebrada el día 4 de diciembre de 2017,

D I S P O N G O:

Único.- Declarar la delimitación del Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica "Barranco del Rey", situado en el término municipal de Arona, isla de Tenerife, en virtud de lo dispuesto en el artículo 62, punto 2, letra a) de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, según la descripción y ubicación en plano que se contienen en los Anexos I y II de este Decreto.

Contra el presente acto, que pone fin a la vía administrativa, cabe interponer recurso potestativo de reposición ante el Gobierno, en el plazo de un mes a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación, o directamente recurso contencioso-administrativo ante la Sala competente de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, en el plazo de dos meses a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación, significando que, en el caso de presentar recurso de reposición, no se podrá interponer recurso contencioso-administrativo hasta que se resuelva expresamente el recurso de reposición o se produzca la desestimación presunta del mismo y, todo ello, sin perjuicio de cualquier otro recurso que pudiera interponerse.

Dado en Las Palmas de Gran Canaria, a 4 de diciembre de 2017.

EL PRESIDENTE

DEL GOBIERNO,

Fernando Clavijo Batlle.

EL CONSEJERO DE TURISMO,

CULTURA Y DEPORTES,

Isaac Castellano San Ginés.

A N E X O I

DESCRIPCIÓN.

El espacio arqueológico conocido como Barranco del Rey constituye uno de los ámbitos de mayor interés patrimonial dentro del registro arqueológico, no ya del municipio de Arona, sino del sur de la isla.

Se extiende por la margen izquierda del citado barranco, en el tramo en el que este muestra un mayor grado de encajamiento, extendiéndose hasta uno de sus tributarios -el Barranco de la Arena-Barranco de Mara- que discurre al este del anterior. En dicho ámbito se localizan hasta seis conjuntos arqueológicos y nueve unidades arqueológicas, sobresaliendo la presencia de varias estaciones de grabados rupestres, junto a estructuras constructivas interpretadas como fondos de cabañas, cuevas de habitación, talleres líticos y abundante material arqueológico en superficie asociado a estos enclaves. La ubicación de los grabados rupestres responde al mismo patrón que en toda la vertiente meridional de Tenerife. Se trata de afloramientos rocosos de no demasiada entidad que se reparten a lo largo del veril del barranco y que pueden ser interpretados como lugares de refugio y puntos de observación y vigilancia del territorio, en relación con la práctica ganadera y el control de los recursos.

Se identifican dos paneles en la zona conocida como Tinguafaya, con motivos geométricos, líneas verticales, un escaleriforme y un posible antropomorfo. Aparecen asociados a un abrigo natural. Una segunda estación presenta más de una decena de paneles con motivos igualmente geométricos, que ha sufrido un importante deterioro desde que fuera documentada por vez primera en la década de los 80 del pasado siglo.

Otra estación de grabados integrada por 12 paneles se registra en la zona conocida como La Rajona, algunos en muy buen estado de conservación, a la que ha de añadirse otra, integrada por dos paneles y en los que se puede identificar un circuliforme radiado. En la parte superior del sector se localiza una cueva de habitación, con restos de un murete de cerramiento parcial de la boca.

La técnica utilizada es variada, combinando la incisión superficial con algunos trazos de cierta profundidad. En las distintas estaciones rupestres se advierten incisiones y rayados de factura moderna, que, en muchos casos, se superponen a los anteriores.

El ámbito espacial en el que se localizan los yacimientos conforma un espacio no demasiado degradado, con presencia de antiguos bancales -hoy abandonados- y amplios sectores en los que aflora la roca madre y en los que se ha desarrollado la vegetación natural de la zona.

Dadas las dificultades comúnmente admitidas para asignar dataciones absolutas al arte rupestre, la adscripción cultural de estas manifestaciones ha de realizarse recurriendo a técnicas indirectas y métodos comparativos con otros vestigios materiales (como la cerámica) o por la presencia de otros elementos arqueológicos próximos a las estaciones rupestres. En este caso, los grabados están ejecutados mayoritariamente mediante incisión, como es común a las restantes estaciones insulares, con predominio absoluto de los motivos esquemático-geométricos, lo que también se repite en el resto de la isla. La ubicación en afloramientos rocosos, situados en una posición elevada y, con un dominio visual y estratégico de un amplio entorno, constituyen otras tantas coincidencias respecto a las estaciones rupestres de Tenerife.

No obstante, ha de admitirse la posibilidad de que algunos de los grabados correspondan a un momento posterior a la conquista, sin que se pueda concretar las razones para su realización. En este sentido, la aparición de signos cruciformes ha sido interpretada, con frecuencia, como resultado del intento de cristianización de un antiguo centro cultural vinculado al paganismo, en la línea de lo que ocurre en numerosos yacimientos peninsulares. Asimismo, se constata la existencia de inscripciones modernas, normalmente rayados, y, a veces, ejecutadas con instrumentos metálicos, que han plasmado signos modernos en el entorno inmediato de los grabados más antiguos.

DELIMITACIÓN.

Se inicia en el punto de coordenadas UTM (331.360; 3.106.309), ascendiendo por el eje del Barranco del Rey en dirección NE, hasta alcanzar el punto con coordenadas UTM (333.236; 3.107.967), desde donde se dirige en línea recta en dirección SE hasta el punto con coordenadas UTM (333.354; 3.107.873) en el eje del Barranco de la Arena-Barranco de Mara, que configura el límite oriental de la delimitación. Avanza en dirección sur hasta el punto con coordenadas UTM (331.827; 3.106.490) desde donde se proyecta en línea recta en dirección SO hasta intersectar el cauce de un barranquillo tributario del Barranco del Rey en el punto con coordenadas UTM (331.677; 3.106.415), siguiendo por el mismo hasta el punto origen.

JUSTIFICACIÓN DE LA DELIMITACIÓN.

La delimitación se justifica por la necesidad de protección y conservación que exigen los conjuntos de manifestaciones rupestres que alberga este espigón rocoso que flanquea el Barranco del Rey. Su carácter de elemento geomorfológico singular, que destaca en el paisaje del sur de la isla, hubo de tener -con toda probabilidad- una significación especial dentro del sistema ideológico de la población prehistórica, que explicaría la presencia de las estaciones de grabados. Entre los justificantes concretos para esta delimitación se señalan los siguientes:

1.- Por tratarse de conjuntos rupestres con una adscripción cronológica que se sitúa en el periodo prehistórico, pudiendo extenderse hasta fechas posteriores a la conquista de la isla, resulta esencial mantener intacto el entorno natural inmediato en el que se localizan, no solo para lograr una percepción visual más idónea del mismo, sino para conservar el ambiente físico-natural en cuyo contexto fueron ejecutadas estas manifestaciones culturales, al existir una íntima relación entre ambos, cuyos fundamentos se nos escapan en el estado actual de conocimientos.

2.- Como conjunto de manifestaciones rupestres con una elevada fragilidad y muy vulnerables a la acción antrópica, se intenta establecer una zona de seguridad en torno al afloramiento rocoso donde se ubican, que, además de asegurar la percepción plena de los conjuntos, permita su protección frente a los procesos de expansión urbanística y los usos y aprovechamientos que se vienen desarrollando en el área circundante.

3.- Dado el carácter arqueológico del bien que se pretende conservar y proteger, y a tenor de la propia naturaleza de los restos arqueológicos, que suelen encontrarse sepultados y no ser perceptibles en superficie, se hace indispensable fijar un sector de terreno circundante a los conjuntos rupestres y demás vestigios arqueológicos documentados, que pudiera albergar restos materiales esenciales para el correcto conocimiento e interpretación de los mismos.

Ver anexo en las páginas 35155-35155 del documento Descargar

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