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BOC Nº 103. Jueves 29 de Mayo de 2014 - 2350

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III. OTRAS RESOLUCIONES - Consejería de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda

2350 DECRETO 41/2014, de 15 de mayo, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica "La Pared" de Jandía, situada en el término municipal de Pájara, isla de Fuerteventura, delimitando su entorno de protección.

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BOC-A-2014-103-2350. Firma electrónica - Descargar

Visto el expediente instruido por el Cabildo Insular de Fuerteventura, para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, a favor de La Pared de Jandía, situada en el término municipal de Pájara y teniendo en cuenta los siguientes

ANTECEDENTES DE HECHO

I. Mediante Resolución de la Consejera Delegada del Cabildo Insular de Fuerteventura, de 23 de junio de 2006, se incoa expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, a favor de "La Pared" de Jandía, situada en el término municipal de Pájara, y sometido el mismo a información pública, por el plazo legalmente establecido, consta la presentación de alegaciones las cuales fueron desestimadas.

II. Posteriormente, mediante Resolución de la Consejera Delegada del Cabildo Insular de Fuerteventura, de 30 de abril de 2010, se modifica la delimitación del Bien y la de su entorno de protección en los términos contenidos en los anexos I y II que acompañan a esa Resolución, continuándose la tramitación del expediente conforme a esta nueva delimitación, y sometido el mismo a información pública, por el plazo legalmente establecido, constando la presentación de alegaciones las cuales fueron estimadas.

III. Notificado el trámite de audiencia a los interesados, por el plazo de 15 días, consta la presentación de alegaciones las cuales fueron desestimadas.

IV. Solicitados los preceptivos dictámenes a la Universidad de La Laguna, el Museo Arqueológico de Tenerife, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Instituto de Estudios Canarios, constan los informes favorables emitidos por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Instituto de Estudios Canarios.

V. Por Resolución de la Consejera Delegada del Cabildo Insular de Fuerteventura, de 22 de marzo de 2011, se resuelve elevar el expediente al Gobierno de Canarias para la resolución del procedimiento.

VI. El Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias, en sesión celebrada el 15 de mayo de 2007, emite informe favorable para la declaración como Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, a favor de "La Pared" de Jandía, situada en el término municipal de Pájara, isla de Fuerteventura.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

I. La tramitación de dicho expediente se ha llevado a efecto según lo determinado en la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias.

II. El artículo 18.1.e) de la citada Ley 4/1999, de 15 de marzo, define la categoría de Zona Arqueológica como "lugar o paraje natural donde existen bienes muebles o inmuebles representativos de antiguas culturas".

III. El artículo 26.2 de la anteriormente citada Ley 4/1999, establece que "se entiende por entorno de protección la zona periférica, exterior y continua al inmueble cuya delimitación se realiza a fin de prevenir, evitar o reducir un impacto negativo de obras, actividades o usos que repercutan en el bien a proteger, en su contemplación, estudio o apreciación de los valores del mismo".

IV. El artículo 22.1 del mismo texto legal, dispone que la declaración de Bien de Interés Cultural se realizará mediante Decreto del Gobierno de Canarias, a propuesta de la Administración actuante y previo informe favorable del Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias, trámites todos ellos que se han cumplido y que constan en el expediente administrativo.

En su virtud, a propuesta de la Consejera de Cultura, Deportes, Políticas Sociales y Vivienda, visto el informe favorable del Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias y tras la deliberación del Gobierno en su reunión celebrada el día 15 de mayo de 2014,

D I S P O N G O:

Declarar Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, "La Pared" de Jandía, situada en el término municipal de Pájara, isla de Fuerteventura, delimitando su entorno de protección, según la descripción y ubicación en plano que se contienen en los anexos I y II de este Decreto.

Contra el presente acto, que pone fin a la vía administrativa, cabe interponer recurso potestativo de reposición ante el Gobierno, en el plazo de un mes a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación, o directamente recurso contencioso-administrativo ante la Sala competente de lo Contencioso-Administrativo, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, en el plazo de dos meses a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación; significando que, en el caso de presentar recurso de reposición, no se podrá interponer recurso contencioso-administrativo hasta que se resuelva expresamente el recurso de reposición o se produzca la desestimación presunta del mismo, y todo ello sin perjuicio de cualquier otro que pudiera interponerse.

Dado en Santa Cruz de Tenerife, a 15 de mayo de 2014.

EL PRESIDENTE

DEL GOBIERNO,

Paulino Rivero Baute.

LA CONSEJERA DE CULTURA, DEPORTES,

POLÍTICAS SOCIALES Y VIVIENDA,

Inés Nieves Rojas de León.

A N E X O I

DESCRIPCIÓN

El yacimiento arqueológico, La Pared de Jandía, se sitúa en el istmo que une la Península de Jandía con el resto de la isla, en el término municipal de Pájara. Está constituido por una pared de piedra que, según referencias documentales atravesaba la isla de norte a sur, desde la costa de barlovento a la de sotavento por el Istmo de Jandía, en una longitud de 6 km, y por unas 40 estructuras adosadas a ella o en sus inmediaciones.

Las primeras referencias históricas sobre este yacimiento se recogen desde el siglo XV, en la crónica francesa de la conquista, Le Canarien, donde aluden a la existencia de la misma;

La isla de Erbania, que se dice Fuerteventura, contiene 24 leguas francesas de largo y 7 de ancho, y en cierto punto sólo tiene una legua. Allí está una grande y ancha pared que coge todo el país a través, de un mar al otro (Le Canarien. 1980:65).

Pero hay un punto tal, en que no contiene más de una legua de mar a mar. Aquella región es arenosa, y hay allí una gran pared de piedra que atraviesa el país entero, de una orilla a otra (Le Canarien. 1980: 167).

En el siglo XVII el yacimiento arqueológico aparece representado en la cartografía de Yñigo de Brizuela (Juan Tous Meliá. Estudio y Edición. 2000:71), atravesando el Istmo de Jandía. Más tarde, en la cartografía de Francisco Coello, siglo XIX (Pascual Madoz. Mapas y planos de Francisco Coello. 1986) aparece nuevamente con el topónimo de La Pared y dibujada sobre el terreno de un lado a otro de la isla. Igualmente en la cartografía de Marcial Velázquez de 1849 (Mapa de Fuerteventura. Canarias. Mapas del Centro Geográfico del Ejército), señala al yacimiento con el nombre de la Pared y la representa atravesando la isla por el Istmo de Jandía.

El topónimo de Bahía de La Pared aparece también en el siglo XVIII en los mapas de José Varela y Ulloa (Carta esférica de la costa de África desde Cabo Espartel a Cabo Bojador e Islas Canarias. 1787) y Vicente Tofiño de San Miguel (Atlas marítimo de España, año 1789. Carta esférica de una parte del Océano Atlántico. Año 1788).

El acta nº 477 de los Acuerdos del Cabildo (R. Roldán Verdejo/Delgado González, C. 1967: 247) señala en el siglo XVIII la existencia de La Pared: a los que están cogiendo orchillas en la Dehesa de Jandía, ni tampoco de los que tiene el arrendador de dichas orchillas de la pared.

El viajero René Verneau en el siglo XVIII (1981: 152), recoge además para este yacimiento, lo siguiente: a una corta distancia de Chilegua se termina la gran isla o tierra de Majorata. Tan pronto como se da vuelta a la Montaña del Cardón se ve un istmo de seis millas de largo por dos y media de ancho. Es el istmo de La Pared, llamado así porque está cerrado, al Norte, por una muralla inmensa, que dividía antiguamente los reinos de Majorata y Jandía. Los dos reyes vivían raramente en buena armonía y esta muralla los protegía mutuamente de las agresiones del enemigo. Todavía hoy subsiste la misma enemistad entre los majoreros y los pastores de la península de Jandía. Virtualmente, la muralla persiste, y desde que algunas cabezas de ganado la franquean, son capturadas inmediatamente por el vecino.

La Pared es uno de los yacimientos arqueológicos de la etapa preeuropea más importante de Fuerteventura y también el mayor, en cuanto a su extensión, en el territorio y cantidad de estructuras que lo conforman.

Debido a la complejidad del yacimiento arqueológico de La Pared, para su descripción se ha separado la estructura propiamente dicha de la pared de las estructuras integradas a la misma.

La estructura de La Pared de Jandía.

La Pared se localiza al NW de la Península de Jandía casi sobre la línea de costa, a unos 50 m.s.n.m. junto al litoral de Laja Blanca, al pie de una pequeña montaña de unos 90 metros de altura, conservándose en tramos cortos que terminan en Montaña de Pasa Si Puedes, donde presenta dos ramificaciones, una que coincide con la citada Laja Blanca y otra que arranca del punto del litoral situado entre Baja del Erizo y Punta de Guadalupe. Ambos ramales se unen próximos al pie de Montaña Pasa Si Puedes. Después de este tramo La Pared se pierde, afectada por la carretera que cruza el Istmo y sobre todo por las obras de infraestructuras de la urbanización denominada La Pared. Aparece nuevamente al sur de la urbanización, próximo a un depósito de agua localizado junto a la carretera, y sigue casi en recto hasta el mar del sur o sotavento, pasando por la degollada de Pedro Ponce y discurriendo sobre la ladera del Barranco de los Cuchillos, el cual desemboca en el litoral de Matas Blancas.

La Pared transcurre paralela a la alambrada de Gustav Winter Klingele, desapareciendo donde se bifurca el Barranco de los Cuchillos con el Barranco Vachuelo de los Hernández, para aparecer en las proximidades de una finca dedicada, en el pasado, a la plantación de tomateros. Desde ahí hasta las Casas de Matas Blancas se detectan, casi en línea recta, los restos de la estructura de La Pared, los cuales están alterados por pala mecánica, entre otras causas.

Lo mencionado anteriormente viene a confirmar los datos de la crónica de la conquista Le Canarien; que La Pared cerraba el Istmo de costa a costa. Igualmente, los datos recopilados por historiadores antiguos e investigadores más cercanos a nuestra era como Sebastián Jiménez Sánchez (en 1946), Elías Serra Rafols (en 1959-60), y los diversos estudios realizados a lo largo de la historia; prospecciones arqueológicas, historiografía oral, etc., señalan que La Pared, situada en el Istmo de Jandía, se extendía de mar a mar, de barlovento a sotavento.

La altura actual de la estructura raramente supera los 80 cm en la parte norte, mientras que el ancho varía alcanzando en determinados tramos entre 1 y 1,50 metros. Las continuas agresiones que estuvo y está soportando ha provocado casi la desaparición del tramo que llegaba al área costera de Matas Blancas. Las alteraciones más agresivas de este tramo, lo constituyó el aprovechamiento de las piedras de la estructura de La Pared para las construcciones urbanísticas, la realización de la carretera que lleva a Morro Jable, que la destruyó en varios sectores y la apertura de una pista de tierra que va paralela a La Pared. Esta pista constituye en la actualidad la agresión más directa sobre este tramo.

Otro factor a destacar a lo largo del recorrido de La Pared, es la presencia de la alambrada del alemán Gustav Winter Klingele. Esta valla metálica fue puesta prácticamente adosada a La Pared y de la que aún quedan grandes tramos en estado ruinoso. Justamente en la zona de Matas Blancas se hallaba la puerta y casa del guarda del gran latifundio, lo que significó la casi desaparición de la estructura en este punto, consumándose aún más con el asfaltado de la carretera y la construcción de la piscifactoría.

Los motivos de Winter de colocar una valla fueron varios, aunque todos parecen relacionados con el ganado; fue precisamente a causa de la ganadería cuando por el año 62 la familia Winter valló con una alambrada de espinos que colocada de costa a costa en el istmo de la pared, hacía de frontera delimitadora entre la península de Jandía y el resto de Fuerteventura. "Nuestros medianeros, dice doña Isabel Winter, protestaban porque faltaba ganado ya que cuando los medianeros acudían a Jandía a pastorear, al no existir control alguno, salían con más cabezas de ganado que las que verdaderamente entraban".

También para salvaguardar de contactos con otras razas a su ganado "Karakul" de los que entraban sin control alguno. "Las vallas se colocaron con la intención exclusivamente de proteger la propiedad del ganado, no sólo del nuestro sino de los ganaderos que trabajaban también en la zona" ( La Provincia. 11: 1991).

Estructuras integrantes de La Pared.

Destaca la existencia de 40 estructuras de diferentes tipologías y grados de conservación, unas adosadas al muro de La Pared y otras muy próximas, con material arqueológico en superficie compuesto principalmente por fragmentos de cerámica con diversos motivos de decoración impresa y material malacológicos. La relación de las mismas son:

Nº 1. Cuatro construcciones situadas en la Degollada de Pedro Ponce. Una de ellas es circular y de gran envergadura con varios compartimentos en el interior. En superficie existe material arqueológico.

Nº 2. Cinco construcciones formadas por amontonamientos de piedras, de pequeño tamaño y forma circular. En superficie existe material arqueológico.

Nº 3. Construcción de forma ovalada de grandes dimensiones.

Nº 4. Dos construcciones adosadas de forma ovoide. Tiene otras estructuras deterioradas y poco definidas a su lado. Existe material arqueológico en superficie.

Nº 5. Construcción ovoide con otra más pequeña adosada. Existe material arqueológico en superficie.

Nº 6. Construcción ovalada con dos construcciones más pequeñas adosadas en el lado sur.

Nº 7. Construcción circular.

Nº 8. Construcción semicircular. Existe material arqueológico en superficie.

Nº 9. Construcción ovoide. Existe material arqueológico en superficie.

Nº 10. Construcción formada por un amontonamiento de piedras que forma una hilera de oeste a este.

Nº 11. Construcción formada por un amontonamiento de piedras de forma ovoide.

Nº 12. Construcción circular con otra más pequeña adosada. Existe material arqueológico en superficie.

Nº 13. Construcción ovalada. Existe material arqueológico en superficie.

Nº 14. Construcción circular del que parten dos hileras de piedras.

Nº 15. Construcciones formadas por hileras de piedras que van de este a oeste.

Nº 16. Construcción ovoide con otra más pequeña adosada.

Nº 17. Construcción ovoide de grande dimensiones con piedras hincadas.

Nº 18. Construcción circular muy deteriorada.

Nº 19 Construcción circular adosada a la estructura de la pared con otro recinto más pequeño en su lado norte. Existe material arqueológico en superficie.

Nº 20. Construcción circular con un amontonamiento de piedras próximo.

Nº 21. Piedra hincada de grandes dimensiones.

Nº 22. Construcción circular con otra adosada en el lado norte.

Nº 23. Construcción bastante deteriorada en la que solo queda, en superficie, piedras sueltas.

Nº 24. Construcción alterada por pala mecánica.

Nº 25. Construcción circular de pequeñas dimensiones.

Nº 26. Construcción de grandes dimensiones con varias dependencias en el interior. Abundante material arqueológico en superficie.

Nº 27. Construcción de grandes dimensiones, muy alterado.

Nº 28. Construcción circular.

Nº 29. Amontonamiento de piedras.

Nº 30. Amontonamiento de piedras.

Nº 31. Construcción pequeña de forma circular.

Nº 32. Construcción formada por acumulación de piedras de forma indefinida.

Nº 33. Construcción circular con piedras hincadas y otras planas que forman asientos. Esta estructura es denominada tagoror de Jandía.

Nº 34. Construcción circular de grandes dimensiones.

Nº 35. Construcción de mediano tamaño bastante deteriorada.

Nº 36. Construcción muy alterada que forma un amontonamiento de piedra, probablemente producido por un tractor.

Nº 37. Construcción muy alterada.

Nº 38. Construcción de forma circular.

Nº 39. Construcción alterada por la pista de tierra y por pala mecánica.

Nº 40. Construcción alterada por la pista de tierra y por pala mecánica.

Considerando lo expuesto, La Pared de Jandía constituye un conjunto de notable relevancia en el panorama de la arqueología insular. Además, del referido interés arqueológico, este conjunto se inserta en un espacio de gran significación histórica para los majoreros, lo que conlleva a reforzar aún más su notorio valor cultural.

DELIMITACIÓN

Para definir la delimitación del Bien de Interés Cultural de La Pared de Jandía se ha tenido en cuenta los vestigios del yacimiento arqueológico observables en la superficie del terreno, formado por los restos de La Pared y las estructuras integradas a la misma, la configuración de los espacios que ocupó La Pared, que aunque físicamente los restos de La Pared no son visibles sobre el terreno se conserva el medio natural donde posiblemente fue construida, así como la documentación oral y escrita, las cuales determinan que desde el siglo XV La Pared atravesaba la isla en toda su longitud por el Istmo de Jandía.

Teniendo en cuenta esto se fija el perímetro de la delimitación del Bien de Interés Cultural, constituido por La Pared y las estructuras integradas a la misma, en dos metros, que en unos casos, sigue a ambos lados de La Pared y en otros, cuando existen estructuras integrantes al yacimiento arqueológico, los dos metros contarán a partir del margen exterior de dichas estructuras con respecto a la estructura de La Pared.

Para mejor compresión de esta delimitación se dividió esta en tres ámbitos, atendiendo al espacio geográfico donde se ubica y diferentes grados de conservación.

- El primer ámbito se ubica en la zona de la urbanización de La Pared y comprende los tramos que ininterrumpidamente van desde el litoral de Laja Blanca hasta la Montaña de Pasa Si Puedes, y desde Punta Guadalupe-Baja de los Erizos hasta la Montaña de Pasa Si Puedes. Ambos ramales se unen en la ladera NW de esta Montaña. Desde este punto La Pared está prácticamente desaparecida, conservándose un tramo al norte de la urbanización, próximo a un depósito de agua del Consorcio.

Después de este pequeño tramo, La Pared está destruida en la zona que comprende la urbanización, siendo ocupado este espacio por calles asfaltadas y edificaciones de carácter turístico, alterando con ello el entorno natural que ocupaba La Pared.

- El segundo ámbito comprende el tramo que parte al sur de la urbanización, cercano a otro depósito de agua del Consorcio, localizado junto a la carretera Fv-605. Desde ahí La Pared se interrumpe por dicha carretera para seguir nuevamente por la ladera norte de Montañetas de Pedro Ponce. Desde ahí La Pared discurre por la ladera oeste del Barranco Vachuelo de los Hernández hasta llegar a la bifurcación con el Barranco de los Cuchillos. Este ámbito presenta 30 estructuras de diversa tipología y naturaleza.

- El tercer tramo corresponde a la zona que va desde la bifurcación del Barranco de Los Cuchillos con el de Vachuelo de los Hernández hasta cerca de Matas Blancas. En este ámbito La Pared está bastante degradada debido a diferentes actividades desarrolladas en la zona; extracción de piedra cal, de cuya actividad quedan dos hornos en el lugar, preparación de suelos para el cultivo de tomates, aprovechamiento de las piedras de la estructura de La Pared para construcciones urbanísticas, realización de la carretera Fv- 20 que lleva a Morro Jable, construcción de la piscifactoría, apertura de pistas de tierra, etc.

En este tramo La Pared transcurre casi en línea recta hacia el mar de Matas Blancas. Paralela a la misma discurre la alambrada de Winter. En su tramo final se interrumpe, desapareciendo por la carretera general y el edificio de la piscifactoría.

Este ámbito lo integran dos construcciones, alteradas en su mayoría por la pista de tierra y por pala mecánica, presentando diferentes grados de conservación.

Aunque el yacimiento arqueológico en esta zona se encuentra muy deteriorado en superficie, todavía se conserva el entorno natural donde fue construida La Pared.

La delimitación del Bien de Interés Cultural de La Pared de Jandía alcanza una superficie de 328.263 metros cuadrados.

DELIMITACIÓN DEL ENTORNO DE PROTECCIÓN DEL BIEN DE INTERÉS CULTURAL.

A partir del perímetro establecido para la delimitación del Bien de Interés Cultural, La Pared de Jandía, se ha delimitado su entorno de protección, tal y como establece el artículo 26 de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias.

El espacio correspondiente al entorno de protección del yacimiento arqueológico, La Pared de Jandía, abarca una superficie de 2.008.792 metros cuadrados y su perímetro se encuentra señalizado físicamente sobre el terreno con pequeños clavos pintados de rojos.

La descripción literal de la delimitación del entorno de protección es la siguiente:

- Zona de la Urbanización de La Pared (Ámbito 1).

La línea de delimitación del entorno de protección del Bien de Interés Cultural de La Pared de Jandía se inicia en esta zona, en el litoral de Laja Blanca (punto nº 1). Desde ahí discurre en dirección este hasta llegar a la base de la ladera sur de una elevación de 90 metros de altura (punto nº 2 ). Desde ahí la línea de delimitación quiebra hacia el sur atravesando una pista de tierra, un barranco y la carretera Fv-605, hasta llegar al punto nº 6. Desde ahí la línea de delimitación sigue en la misma dirección pasando por la ladera oeste de Montaña Pasa Si Puedes (puntos 7, 8, 9 y 10), hasta llegar al punto nº 11, situado en el borde de la carretera Fv-605. Desde ahí la línea sigue en dirección sur hasta llegar al borde interior de la primera calle asfaltada (próxima a la carretera Fv-605) de la Urbanización de La Pared (punto nº 12). Desde ahí la línea quiebra en dirección oeste pasando por encima del borde de dicha calle hasta llegar al punto nº 13. Desde ahí la línea quiebra en dirección norte hasta el punto nº 14, donde vuelve a quebrar en dirección oeste, prolongándose hasta el litoral de Punta Guadalupe, punto nº 18. Desde ahí la línea de delimitación discurre por encima del borde del litoral en dirección norte hasta llegar al punto nº 19. Desde ahí la línea quiebra en dirección noreste hasta el punto nº 20. En este punto la línea vuelve a quebrar en dirección este hasta llegar al punto nº 21, situado al pie de la cara noroeste de una pequeña elevación. Desde ahí la línea de delimitación sigue en dirección norte hasta el punto nº 24, donde quiebra hacia el oeste, prolongándose hasta el punto nº 25, situado en el litoral. Desde ahí la línea va en dirección norte por encima del borde del litoral hasta unirse al punto de inicio de la delimitación del entorno de protección de este ámbito.

- Zona de Montañetas de Pedro Ponce y Matas Blancas (Ámbitos 2 y 3).

La línea de delimitación del entorno de protección se inicia en el punto nº 1, situado en la esquina este del borde exterior de la calle sin asfaltar ubicada al sur de la Urbanización de La Pared. Desde este punto la delimitación sigue en dirección sur atravesando la carretera Fv-605 (puntos 2 y 3) y subiendo la ladera norte de Montañetas de Pedro Ponce hasta llegar al punto 6. De ahí la línea quiebra en dirección este discurriendo por la cima de Montañetas de Pedro Ponce hasta llegar al punto nº 8. Desde ahí, la línea vuelve a quebrar en dirección sur siguiendo por encima de Montañetas de Pedro Ponce hasta el punto nº 11. Desde ese punto la línea desciende la ladera sur de Montañetas de Pedro Ponce discurriendo en dirección sur hasta el punto nº 19. Desde este punto la línea quiebra suavemente en dirección suroeste atravesando el cauce del Barranco de los Cuchillos, yendo paralela al cauce de dicho Barranco hasta llegar al punto 22. La línea de delimitación del entorno de protección del Ámbito 3, continúa desde el Ámbito 2 en el punto 22, discurriendo dicha delimitación paralela al cauce del Barranco de los Cuchillos hasta el punto 31. Desde este punto la línea quiebra en dirección este hasta el punto 32. Desde aquí vuelve a quebrar hacia el sur hasta llegar al punto 37. Desde ahí la línea discurre en dirección norte pasando por la ladera oeste del Tablero de los Almacenes, puntos del 38 al 45.

Desde el punto 45 la línea de delimitación pasa por la parte alta de las laderas este de Piedras Negras hasta llegar al punto nº 55, donde la línea de delimitación empieza a descender la ladera norte de Montañetas de Pedro Ponce, atravesando la carretera Fv-605, hasta llegar al punto nº 58, situado en el borde oeste de la calle sin asfaltar situada en la parte sur de la Urbanización de La Pared. Desde ahí la línea quiebra en dirección este discurriendo por encima del borde de dicha calle hasta unirse al punto nº 1, inicio de la línea de delimitación del entorno de protección de estos ámbitos.

El trazado exacto de la delimitación del entorno de protección está definido por las coordenadas U.T.M. siguientes:

Ver anexo en las páginas 14319-14321 del documento Descargar

Criterios aplicados para la delimitación del entorno de protección de La Pared de Jandía.

Para la delimitación del entorno de protección del yacimiento arqueológico La Pared de Jandía, se tuvo en cuenta la extensión del yacimiento arqueológico y la gran cantidad de construcciones y material arqueológico que lo conforman; el interés arqueológico e histórico suscitado por los investigadores en la interpretación del yacimiento arqueológico de La Pared; por constituir a través de la historia el concepto físico que delimitaba la Península de Jandía con el resto de la isla; y por ser un yacimiento con una elevada fragilidad muy vulnerable a la acción antrópica.

La extensión del yacimiento y la gran cantidad de construcciones y material arqueológico que lo conforman.

Uno de los criterios utilizados para la delimitación del entorno de protección del yacimiento arqueológico de La Pared de Jandía está basado principalmente en la extensión que ocupa dicha construcción, atravesando la isla por el Istmo de Jandía, y la gran cantidad de estructuras integradas a la misma. Constituye, por tanto, un yacimiento de envergadura donde abundan las estructuras arqueológicas repartidas a lo largo de La Pared.

Igualmente la abundancia de material arqueológico en superficie, disperso en la mayoría de las estructuras, es otro factor relevante a tener en cuenta para la delimitación del entorno de protección. Por ello, se ha tenido en cuenta en dicha delimitación, no solo las estructuras arqueológicas documentadas, sino también el material arqueológico que pudiera existir en los alrededores, siendo el espacio delimitado como entorno de protección el suficiente para garantizar la conservación de las estructuras integrantes de La Pared, así como el material arqueológico existente en superficie, y el que pudiera descubrirse en el subsuelo en futuros estudios arqueológicos.

El interés arqueológico e histórico suscitado entre los investigadores en la interpretación del yacimiento arqueológico de La Pared.

Existen varias interpretaciones sobre La Pared de Jandía entre las que destacan; la señalada por varios autores en el sentido de que La Pared era simplemente un muro para evitar disputas a propósito de pastos y ganados impidiendo, de esta forma, la entrada del ganado a una zona de grandes recursos acuíferos y florísticos como es la dehesa de Jandía; los que interpretan a La Pared como un muro de carácter defensivo, tal y como apunta el profesor Elías Serra Rafols, el cual cree que la presencia de recintos distribuidos a lo largo del trazado del muro, supera la mera función de "amojonamiento o deslinde para evitar dudas y disputas de pastos y ganado" (E. Serra Rafols.1960:373, cita en J. C. Cabrera. 1996:297).

Por otra parte, el investigador José C. Cabrera (1996:298-299), refiriéndose a La Pared, apunta que en ningún caso debemos desdeñar su naturaleza estratégica asociada a la vigilancia, el control y la defensa del territorio, sin que ello suponga que nos hallamos ante una especie de "muralla china" o "muro de Adriano" en miniatura. Basándose en este carácter defensivo, algunos investigadores piensan que La Pared de Jandía fue la línea física de separación entre los dos reinos majoreros mencionados por las crónicas de la conquista Le Canarien. Sin embargo autores como M.C. del Arco y J.F. Navarro (1987:34) rechazan tal posibilidad, ante la tremenda desproporción existente entre la superficie de una y otra demarcación, que haría muy difícil el mantenimiento de un equilibrio entre ambas unidades políticas.

Frente a la hipótesis que sugiere una división de Fuerteventura a nivel del Istmo de Jandía, determinados documentos entre los que se encuentra la crónica de la conquista Le Canarien (1980:182), insinúan una frontera más hacia el centro de la isla: ... También tiene hacia el centro del país un muro de piedra muy grande, que en aquel punto se extiende por todo lo ancho del país, de un mar al otro (Le Canarien. 1980:182). Igualmente J. Abreu Galindo en 1596 (J. Abreu Galindo.1977:60), además de mencionar La Pared de Jandía, vuelve a relatarnos una frontera ubicada más al norte: estaba dividida la isla de Fuerteventura en dos reinos, uno desde donde está la villa hasta Jandía, y la pared de ella; y el rey desta parte se llamó Ayose; y el otro desde la villa hasta Corralejo; y este se llamó Guize. Y partía estos dos señoríos una pared de piedra, que va de mar a mar, cuatro leguas. En un documento de los Acuerdos del Cabildo de 1612 (R. Roldán Verdejo/C. Delgado González. 1970:93) relata que Guise se divide de Ayose por la línea que va del Barranco de La Torre hasta la Peña Horadada. La Parte norte correspondería a Guise, la del sur a Ayose. Coincidiendo así con la descripción de Abreu Galindo.

Considerando todas estas teorías planteadas con respecto a La Pared de Jandía y siguiendo a J. Abreu Galindo que se refiere a la existencia de dos murallas que dividía Fuerteventura- una en Jandía y otra en el centro de la isla- investigadores como Antonio Tejera y Rafael González (1987:148-149) plantean para la Península de Jandía la utilización de este territorio como una zona de reserva ecológica, explotada en épocas críticas de escasez. Otros autores, no obstante, suponen la existencia de tres reinos separados por muros de piedra, o bien que en el momento de la conquista solo existían dos muros de piedra con función limítrofe pero correspondiendo a horizontes cronológicos distintos, lo que supondría procesos de anexión y pérdidas territoriales, asociados con el fenómeno de la guerra interna (José C. Cabrera. 1996:304).

Ante tales hipótesis, el yacimiento arqueológico de La Pared de Jandía sigue constituyendo un referente para los investigadores en cuanto a esclarecer aspectos relacionados con la etapa preeuropea de la isla. Por ello, y dado el carácter arqueológico del yacimiento, donde suele haber bienes enterrados y no perceptibles en superficie, se hace indispensable fijar un sector de terreno circundante a los vestigios arqueológicos, que pudiera albergar restos de materiales esenciales para el correcto conocimiento e interpretación de la misma.

La Pared como concepto físico de delimitación de la Península de Jandía del resto de Fuerteventura.

La Península de Jandía se diferencia del resto de la isla por dos aspectos bien diferenciados; el geográfico, al constituir una península donde la presencia de La Pared y el Istmo proporciona una división geográfica y física diferenciada del resto de la isla; el económico, donde el concepto de dehesa como zona de pasto para la alimentación del ganado ha sido la constante histórica más definidora de la Península de Jandía.

Sin embargo, pensamos que es el aspecto cultural el que le proporciona una mayor identidad y definición a esta península. Este contenido cultural está fundamentado en la existencia de La Pared de Jandía, a la que consideramos como un yacimiento con claro significado político, aunque todavía no sepamos bien qué separa (Antonia Perera Betancort. 1993: 469).

La Península de Jandía, después de la conquista europea pasó a ser propiedad de los Señores Territoriales y desde entonces y hasta el siglo XX constituyó una dehesa rica en pastos, con varios manantiales naturales, a la que acudían a pastar los ganados del resto de la isla. También se criaban allí gran número de reses en estado semisalvaje, que se reunían y contaban periódicamente en las apañadas. En las cresterías del Macizo de Jandía abundaba una especie de liquen, la orchilla, con propiedades tintóreas, muy usada en la industria textil, y que se recolectaba para exportarla a Europa. Se considera que la obtención de este producto tintóreo constituyó uno de los móviles de la conquista.

En las primeras décadas del siglo XX, se produjeron una serie de hechos que tuvieron una enorme influencia en la evolución posterior de la Península de Jandía. El único caserío de la Península, Cofete, comenzó a perder importancia a favor del pueblo pesquero de Morro Jable. En 1935 muere el propietario de la Dehesa. En 1937 era arrendatario de la misma un ingeniero militar alemán llamado Gustav Winter Klingele, que desempeñó un papel transcendental en la evolución histórica reciente de la Península de Jandía, quien poco a poco se convierte en el dueño de la mejor parte y en accionista único de Dehesa de Jandía, S.A., entidad que había adquirido en 1941 la Península de Jandía.

En los años 60-70, con la introducción del turismo, Jandía deja de ser el paraje desierto y despoblado para convertirse en un lugar de ocio para turistas. Sus inmensas playas constituyen el principal reclamo de una industria que ha transformado su territorio y ha incrementado su población, hasta convertirla en la zona de mayor desarrollo turístico de la isla (Rosario Cerdeña Ruiz, Ignacio Hernández Díaz. 2001: 112-123).

Inmerso en estos acontecimientos, el yacimiento arqueológico de La Pared y su entorno natural se configuran como elementos físicos esenciales, desde el cual se define el concepto de Península de Jandía. Ambos, pared y entorno, tienen un significado especial para la población de Fuerteventura resultando, a través de los siglos, fundamentales para entender el espacio que abarca la dehesa de Jandía dentro del territorio de la isla. Por ello, el entorno de protección del yacimiento arqueológico de La Pared es el idóneo para conservar el ambiente físico y natural en cuyo contexto fue realizada La Pared y las estructuras integradas a la misma.

La Pared constituye un yacimiento con una elevada fragilidad muy vulnerable a la acción antrópica.

Hay que destacar que tanto La Pared como las estructuras que la integran han sufrido varias agresiones por acciones de sorriba, extracción de piedra, aperturas de carreteras y pistas de tierras, desapareciendo incluso, el muro en tramos bastantes importantes. Dado el acelerado ritmo de construcciones urbanísticas que está teniendo la zona, se hace necesario un entorno de protección con un espacio suficiente para asegurar la conservación de este bien cultural, frente a los procesos de expansión urbanística y los usos y aprovechamiento que se vienen desarrollando en el área circundante a la zona donde se sitúa el yacimiento. Todo ello con el fin de salvaguardarlo para el disfrute de todas las personas que vivimos en el presente y con el objetivo de poder transmitirlo a las futuras generaciones en un estado de conservación digno.

En definitiva, el entorno de protección, se justifica entre otras causas, por constituir el espacio visual y ambiental natural de La Pared de Jandía, abarcando un territorio en el que se hace necesario evitar cualquier intervención que pudiera suponer una alteración de las condiciones de contemplación del yacimiento arqueológico o de su conexión con el medio con el que guarda una relación sustancial. De tal forma, que todas las actividades e intervenciones en el entorno de protección tienen que estudiar con mucho detalle su tratamiento para evitar afecciones físicas negativas en el conjunto. Así el Decreto 111/2004, de 29 de julio (BOC nº 157, viernes 13 de agosto de 2004) por el que se aprueba el Reglamento sobre Procedimiento de Declaración y Régimen Jurídico de los Bienes de Interés Cultural, en su artículo 15.2, determina que se podrán incluir los criterios que deben regir las futuras intervenciones sobre el bien, así como las limitaciones al uso a que viene destinándose, en caso de resultar incompatibles con su preservación.

Siguiendo este artículo se propone determinar y limitar algunos criterios sobre actividades que vienen dándose en La Pared de Jandía, así como las de algunas intervenciones que podrían realizarse en el futuro. Estos criterios tienen como objetivo preservar al conjunto arqueológico del deterioro y conservarlo lo menos alterado posible. Serían las siguientes:

- Las intervenciones en el entorno de protección del yacimiento arqueológico de La Pared, no podrán alterar el carácter paisajístico del área ni perturbar la visualización del bien a proteger. Asimismo, se prohibirá cualquier movimiento de tierras que comporte una alteración grave de la geomorfología y la topografía del territorio.

- Se garantizará la protección en el entorno de protección de posibles elementos arqueológicos ocultos en el subsuelo. Ello significará que determinadas intervenciones en lugares donde exista presunción de la existencia de elementos arqueológicos, tendrán que ir acompañados o bien de un estudio arqueológico/histórico previo o bien de un seguimiento por un técnico cualificado durante las obras.

- Se limitará el paso rodado por las pistas de tierra existentes en el yacimiento arqueológico de La Pared así como en su entorno de protección, especialmente las pistas que pasan paralelas a la estructura de La Pared en las zonas de Punta Guadalupe y Matas Blancas. Esta última ha dañado gravemente al yacimiento y su uso actual resulta incompatible con su preservación.

- Se limitará el paso indiscriminado de rebaños de ganado sobre el conjunto arqueológico de La Pared. El pateo constante del ganado en la zona ha provocado numerosos destrozos en las estructuras del yacimiento.

- Se prohibirá la actividad ecuestre que se realiza actualmente paralela a La Pared en la zona de Laja Blanca. El paso continuo de los caballos ha dejado un surco profundo que bordea a la estructura perjudicándola gravemente.

- Como entre las funciones primordiales del entorno de protección, aparte de la física, es la protección paisajística del propio bien se debe controlar e incluso mejorar tanto los aspectos de visuales como los de visualización del conjunto. Para lograr este objetivo es necesario tener en cuenta en el futuro, entre otras cosas, la eliminación de las torretas de UNELCO ubicadas en el entorno de protección del bien.

Ver anexo en las páginas 14326-14329 del documento Descargar

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