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BOC Nº 057. Martes 24 de Marzo de 2009 - 429

III. OTRAS RESOLUCIONES - Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes

429 - DECRETO 27/2009, de 10 de marzo, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico a favor de "Guía de Isora", situado en el término municipal del mismo nombre, isla de Tenerife.

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Visto el expediente instruido por el Cabildo Insular de Tenerife para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, a favor de Guía de Isora, situado en el término municipal del mismo nombre y teniendo en cuenta los siguientes

ANTECEDENTES DE HECHO

I. Mediante Resolución de la Dirección General de Cultura del Gobierno de Canarias de fecha 12 de noviembre de 1984, se incoa expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico-Artístico, a favor de "Guía de Isora", situado en el término municipal del mismo nombre.

II. Posteriormente la Resolución del Consejero Delegado de Patrimonio Histórico del Cabildo Insular de Tenerife, de 16 de mayo de 1996, añade la delimitación gráfica y escrita del Bien contenida en el expediente sometiendo el mismo a información pública, por el plazo legalmente establecido.

III. Por Resolución del Coordinador General de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo Insular de Tenerife de 19 de noviembre de 2007, se añaden la descripción y justificación de la delimitación del Bien contenidas en el expediente continuando la tramitación conforme a los términos señalados en los anexos I y II que acompañan a esa Resolución.

IV. Habiendo sido notificado el trámite de audiencia a los interesados, por el plazo de 15 días, no consta la presentación de alegaciones en el expediente.

V. Consta la solicitud de los preceptivos dictámenes a la Real Academia de San Miguel Arcángel y a la Universidad de La Laguna.

VI. Por Resolución del Coordinador General de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo Insular de Tenerife, de 14 de abril de 2008, se resuelve elevar el expediente al Gobierno de Canarias para la resolución del procedimiento, y en sesión celebrada el 30 de junio de 2008, el Consejo Canario del Patrimonio Histórico emite informe favorable para la declaración como Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, a favor de "Guía de Isora ", situado en el término municipal del mismo nombre, isla de Tenerife.

VII. Consta el informe favorable emitido por la Comisión Mixta Comunidad Autónoma de Canarias-Iglesia Católica de fecha 3 de junio de 2008.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

I. De acuerdo con lo dispuesto en la Disposición Transitoria Octava de la Ley territorial 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, la tramitación de dicho expediente se ha llevado a efecto según lo determinado en la Ley de 13 de mayo de 1933, sobre Defensa, Conservación y Acrecentamiento del Patrimonio Histórico Artístico, el Decreto de 16 de abril de 1936, que aprueba el Reglamento para la aplicación de la Ley del Tesoro Artístico Nacional y el Decreto 662/1984, de 11 de octubre, por el que se regula el procedimiento para la declaración de monumentos y conjuntos histórico-artísticos de interés para la Comunidad Autónoma de Canarias.

II. El artículo 7 del Decreto 662/1984, por el que se regula el procedimiento para la declaración de monumentos y conjuntos histórico-artísticos de interés para la Comunidad Autónoma de Canarias, establece que una vez esté concluido el expediente, el Consejero de Cultura y Deportes lo elevará al Gobierno para su aprobación si procediera.

En su virtud, a propuesta de la Consejera de Educación, Universidades, Cultura y Deportes, visto el informe del Consejo del Patrimonio Histórico de Canarias, y tras la deliberación del Gobierno en su reunión del día 10 de marzo de 2009,

D I S P O N G O:

Declarar Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, a favor de "Guía de Isora", situado en el término municipal del mismo nombre, isla de Tenerife, según la descripción y ubicación en plano que se contienen en los anexos I y II de este Decreto.

Contra el presente acto, que pone fin a la vía administrativa, cabe interponer recurso potestativo de reposición ante el Gobierno, en el plazo de un mes a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación, o directamente recurso contencioso-administrativo ante la Sala competente de lo Contencioso-Administrativo, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, en el plazo de dos meses a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación; significando que, en el caso de presentar recurso de reposición, no se podrá interponer recurso contencioso-administrativo hasta que se resuelva expresamente el recurso de reposición o se produzca la desestimación presunta del mismo, y todo ello sin perjuicio de cualquier otro que pudiera interponerse.

Dado en Santa Cruz de Tenerife, a 10 de marzo de 2009.

EL PRESIDENTE

DEL GOBIERNO,

Paulino Rivero Baute.

LA CONSEJERA DE EDUCACIÓN,

UNIVERSIDADES, CULTURA Y DEPORTES,

Milagros Luis Brito.

A N E X O I

DESCRIPCIÓN

El casco histórico se articula en torno a la plaza donde se levanta la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz, reedificada a principios de siglo sobre un inmueble anterior -cuyos orígenes se remontan a los primeros años del siglo XVII-, que había sufrido diversas ampliaciones y remodelaciones.

El desarrollo urbano se ha vertebrado longitudinalmente, siguiendo las alineaciones de dos vías casi paralelas, fruto del desdoblamiento del antiguo Camino Real: la calle de Arriba y, a espaldas de la iglesia, la de Abajo. Varias calles (Sor Larai, Villanueva, Mentidero, Ayuntamiento) cortan estas arterias principales en sentido transversal, configurando la trama urbana de este centro histórico. Dos de estas calles transversales cierran el conjunto por los costados, hacia el norte y el sur respectivamente: la calle del Pintor Martín González y la calle Tagoro, que enlaza con la de La Vera sin solución de continuidad.

El barranco, que discurre de este a oeste seccionando el conjunto en dos mitades, constituyó hasta el siglo XIX un importante obstáculo a este desarrollo urbano en sentido longitudinal.

El contorno perimetral de la delimitación, que avanza por la espalda de los principales inmuebles a lo largo de las calles del Pintor Martín González, Abajo, Tagoro y La Vera, se amplía hacia el este del conjunto, en dirección a la cumbre. Esta desviación se ha proyectado considerando valores diferentes a los que se han barajado con anterioridad (planimetría histórica, calidad y homogeneidad del conjunto, etc.) y cuya magnitud, sin embargo, no deja de ser importante. En este caso se atiende a la preservación de las perspectivas o de los cauces visuales consolidados; vale decir, a la necesidad de tutelar una zona de especial sensibilidad, dada su elevación, y de prevenir actuaciones que incidan negativamente sobre el resto del conjunto.

Otro de los rasgos generales que definen este centro histórico es que ha conservado su dimensión humana. En las construcciones de nueva planta se han respetado las volumetrías heredadas, de forma que aún es posible afirmar que la construcción más elevada es la torre de la iglesia. De tres naves, con chaflán en la fachada principal y torre en disposición axial, sobre la portada, podría encuadrarse estilísticamente dentro de lo que se ha venido a denominar eclecticismo historicista. En el interior, que aún conserva pavimentos de losa chasnera, las naves aparecen separadas por arquerías de medio punto y columnas de orden toscano. Los artesonados, de par y nudillo, son de cuatro faldones, con tirantes dobles y esquineras, ambos con decoración de lacería. Al presbiterio, elevado sobre graderío, se accede franqueando el arco toral, con las pilastras y el intradós del arco cajeados. El artesonado del presbiterio es ochavado, destacando la decoración tallada de las enjutas.

En la arquitectura civil y doméstica, al margen de las diferentes tipologías, dominan los edificios con cubierta plana. Es característico también el escaso desarrollo de elementos voladizos en las fachadas. Gran parte de la actividad constructiva corresponde a los siglos XIX y XX. Otro rasgo que no escapa a la generalización, por tanto, es la racionalidad y la simetría en la distribución de los vanos en la fachada, una concepción de orden urbano y estética que domina sobre usos más antiguos y de vinculados al agro, donde sólo contaba la funcionalidad.

Dentro de esta tipología de vivienda típicamente rural enclavada en un núcleo urbano destaca la casa emplazada en el callejón de Trujillo, s/n -la única calle que, por otra parte, conserva el empedrado original- de dos plantas, con balcón de balaustres planos sobre la portada. En la calle de La Vera aparecen varias viviendas que, aún con sus funciones originales vinculadas al mundo rural, ya muestran cierta vocación urbana, tanto en la alineación de sus huecos, como en algunos detalles decorativos, caso las típicas orejas en los marcos de las ventanas. Podemos apreciarlo, concretamente, en los números 4, 7 y 8, así como en el número 8 de la calle de Arriba, de tres plantas.

Otros inmuebles, posiblemente de principios del XIX, como el número 10 de la calle La Vera o el que hace esquina con la calle Ayuntamiento (La Vera-Ayuntamiento), ya exhiben la estricta simetría con que se regularizan las fachadas urbanas desde la segunda mitad del XVIII. En el caso del último inmueble destacan otros rasgos característicos: el parapeto en el remate, las ventanas de guillotina e incluso los marcos estriados.

Existe en el pueblo una tipología utilizada con recurrencia en inmuebles de dos plantas a los que se quiere investir de cierta categoría, y que no es otra que la que exhibe huecos estrechos y alargados en forma de arco de carpanel, con amplios marcos lisos, ya sea de madera o de cantería, alineados de forma simétrica y con remate en parapeto. Es el caso del propio Ayuntamiento, del inmueble número 5 de la calle La Vera o del número 1 de la calle de Arriba. Merece igualmente reseña el número 3 de la calle La Vera, otro edificio de porte clásico, aunque con los vanos dintelados, de guillotina, donde destacan los marcos de madera lisa con cornisa en el piso superior.

Aún queda en el casco una nutrida representación de las casas terreras que, aún a mediados del XIX, dominaban en abrumador número en comparación con las sobradas. Las de apariencia más antigua se hallan en la calle de Tagoro -un toponímico que alude a un posible asentamiento aborigen en la zona-; también las hallamos a lo largo de la calle del Pintor Martín González y en las dos calles principales, alternando con otras de más volumetría.

La arquitectura popular de principios del siglo XX se halla cumplidamente representada. Se identifica en viviendas de una y dos plantas con cubierta plana y alargados huecos de doble batiente: las puertas, generalmente con montante acristalado, y las ventanas, de doble hoja, de giro, con una guillotina en cada hoja, tapaluces interiores, marco liso de tres lados y peana en la base. Los números 1 de las calles de La Vera y Arriba, esquina ambas con Los Chorros, y los números 7, 23 y 31 de la calle de Abajo, son representativos. En el caso de esta última vivienda, la número 31, parece haber sido reformada con posterioridad, participando también de la moda ecléctica.

El eclecticismo se difundió con cierto éxito en Guía de Isora, buena muestra de ello son los inmuebles número 25 de la calle de Arriba, el 10 de la misma calle o el número 15 de la calle de Abajo. El racionalismo, una corriente más culta y selectiva, se halla representado por un edificio, el número 12 de la calle de Arriba. Existe, finalmente, una villa de estilo neocanario en la calle de Abajo, frente a la plaza de la Iglesia.

DELIMITACIÓN

El conjunto histórico de Guía de Isora se integra dentro de la capital del citado término municipal, distribuyéndose en torno a la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz y del Barranco de Guía, que atraviesa el núcleo urbano en el tramo comprendido entre Chajajo y la calle de la Cruz. La delimitación concreta del ámbito de protección se corresponde con la siguiente descripción:

Queda delimitado por el polígono que une los vértices que se describen a continuación:

VÉRTICE A: la intersección de una línea imaginaria paralela a la línea de fachadas Norte de la calle Pintor Martín González a veinte metros de profundidad y la línea coincidente con la mediana de la calle del Campo.

VÉRTICE B: la prolongación de la línea, siguiendo la mediana de la calle de Arriba hasta su intersección con una línea imaginaria, paralela a la línea de fachada Norte de la calle Villanueva, a veinte metros de profundidad.

VÉRTICE C: la prolongación de esta línea atravesando las calles Hernán Cortés y Norte, hasta su intersección con una línea imaginaria con dirección Sur, a unos veintiocho metros de la línea de fachada de la calle Norte.

VÉRTICE D: la prolongación de esta línea, hasta su intersección con una línea imaginaria hacia el Este, girando 109,30 grados centesimales a unos veintidós metros aproximadamente de los puntos más hacia el Norte de la línea de fachadas Norte del Pasaje de la Arquilla.

VÉRTICE E: la prolongación de esta línea hasta su intersección con una línea imaginaria paralela a veinte metros de profundidad de la línea de fachada Norte de la futura calle que pasará por el Pasaje de las Arquillas según se prevé en el planeamiento vigente.

VÉRTICE F: la prolongación de esta línea hasta su intersección con la mediana de la futura calle que pasará por la calle Chajajo según prevé el citado planeamiento.

VÉRTICE G: la prolongación de esta línea por la mediana de esta futura calle hasta su intersección con una línea imaginaria paralela a la línea de fachadas Sur de la calle Los Chorros a unos veinte metros de profundidad.

VÉRTICE H: la prolongación de esta línea hasta su intersección con una línea imaginaria paralela a la de fachadas de la calle La Vera.

VÉRTICE I: la prolongación de esta línea, hasta su intersección con una línea imaginaria a casi unos veinte metros de profundidad de la fachada Sur de la calle Tagoro, envolviendo las fachadas traseras.

VÉRTICE J: la prolongación de esta línea, continuando a veinte metros de profundidad del margen izquierdo de la calle de Abajo, atravesando las calles de Los Topos, calle La Cruz, El Pilón, Guicios hasta su intersección con la mediana de la calle Pintor Martín González.

VÉRTICE K: la prolongación de esta línea por el eje de esta calle hasta su intersección con una línea imaginaria que pasa por la línea de medianería de la última edificación del margen Sur de la calle y que hace esquina con la calle República de Argentina.

VÉRTICE L: la prolongación de esta línea por la de medianería hasta su intersección con la línea de fachada trasera del mismo.

VÉRTICE M: la prolongación de esta línea hasta su intersección con la línea de fachada lateral que da frente a la calle República de Argentina.

VÉRTICE N: la prolongación de esta línea, atravesando la calle Pintor Martín González hasta su intersección con la esquina del edificio que está situado en el otro margen de la calle Pintor Martín González y que a su vez, hace esquina a la calle Almácigo.

VÉRTICE O: la prolongación de esta línea hacia la calle Almácigo hasta su intersección con la línea de medianería de esta edificación.

VÉRTICE P: la prolongación de esta línea de medianería hasta su intersección con su línea de fachada trasera.

VÉRTICE Q: la prolongación de esta línea hasta su intersección con una línea imaginaria paralela a la de fachadas Norte de la calle Pintor Martín González a veinte metros de profundidad justamente en la calle Las Nuevitas.

Y la prolongación de esta línea hasta unir al vértice A, cierra el polígono que se describe como ámbito de protección.

JUSTIFICACIÓN DE LA DELIMITACIÓN

La delimitación tiene por objeto garantizar la protección y conservación del área fundacional del núcleo de Guía de Isora, que ha podido mantener su trama viaria originaria, articulada sobre dos vías casi paralelas que tienen como nexo conectivo a la plaza de la iglesia. Se incluye, asimismo, parte del ámbito urbano extendido al norte del barranco cuya génesis y desarrollo se produce a partir del siglo XIX. Confluyen en estos dos sectores valores patrimoniales a preservar, como la trama urbana y viaria, la singularidad de numerosos inmuebles, su testimonio como manifestación de la evolución de la arquitectura en la isla, desde patrones tradicionales de corte popular hasta los lenguajes innovadores que recalan en la isla a lo largo del XIX y XX; o elementos vinculados a la vida cotidiana -los antiguos chorros- o simbólicos -el almácigo centenario-.

Pero el perímetro atiende, igualmente, a la preservación de perspectivas, de cuencas visuales y del ambiente urbano histórico; motivo por el que se amplía ligeramente en su contorno, buscando controlar la permanencia de volumetrías, alturas y demás parámetros urbanísticos susceptibles de generar impactos.

Ver anexos - página 5641

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