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BOC Nº 243. Miércoles 5 de Diciembre de 2007 - 4797

IV. ANUNCIOS - Administración Local - Cabildo Insular de Tenerife

4797 - ANUNCIO de 22 de noviembre de 2007, por el que se hace pública la Resolución de 19 de noviembre de 2007, relativa al expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, a favor de Guía de Isora, sita en el término municipal del mismo nombre.

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Con fecha 19 de noviembre de 2007, el Sr. Coordinador de Cultura General, Patrimonio Histórico y Museos de este Excmo. Cabildo Insular, dictó la siguiente Resolución:

"Visto el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, a favor de Guía de Isora, sita en el término municipal del mismo nombre, y

Resultando, que con fecha 12 de noviembre de 1984, se dicta Resolución de la Dirección General de Cultura del Gobierno de Canarias, por la que se incoa expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, a favor de Guía de Isora, sita en el municipio del mismo nombre, publicándose la misma en el Boletín Oficial de la Comunidad Autónoma de Canarias nº 31, de 14 de marzo de 1986, no figurando en dicha resolución la delimitación gráfica y escrita del mismo, así como tampoco la justificación de la misma ni la descripción de dicho Bien.

Resultando, que con fecha 16 de mayo de 1996, se dicta Resolución del Sr. Consejero Delegado de Patrimonio Histórico del Excmo. Cabildo Insular de Tenerife, por la que resuelve continuar con la tramitación del expediente, designando una delimitación gráfica y escrita para el Conjunto Histórico en cuestión, no constando tampoco en esta resolución, la justificación de la delimitación ni la descripción del Bien a declarar, al tiempo que abre un período de trámite de información pública por un plazo de veinte (20) días, así como otro de audiencia a los interesados por espacio de quince (15) días, publicándose en el Boletín Oficial de Canarias nº 77, de 26 de junio de 1996.

Resultando, que por parte de la Sección Técnica de Patrimonio Histórico se ha emitido informe respecto a la descripción y justificación de la delimitación, que habrán de establecerse para el citado Bien de Interés Cultural.

Considerando, que la tramitación del presente expediente debería llevarse a cabo mediante las previsiones establecidas en el Decreto territorial 662/1984, de 11 de octubre, por el que se regula el procedimiento para la declaración de monumentos y conjuntos histórico-artísticos de interés para la Comunidad Autónoma de Canarias (publicado en el B.O.C. nº 107, de 19.10.94), en virtud de lo dispuesto en la Disposición Transitoria Sexta, apartado 1, de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español y en la Disposición Transitoria Octava de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias (en adelante LPHC).

Asimismo, durante la tramitación de este expediente serían de aplicación las determinaciones reguladas en la Ley de Procedimiento Administrativo de 17 de julio de 1958, según lo regulado en la Disposición Transitoria Segunda, apartado 1, de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (en adelante LRJ-PAC).

Considerando, que, no obstante lo anterior, en la citada Disposición Transitoria Sexta, apartado 1, de la Ley 16/1985, de 25 de junio, se indica que la resolución de los expedientes de declaración de bienes inmuebles de valor histórico-artístico incoados con anterioridad a la entrada en vigor de dicha ley, se efectuará con arreglo a las categorías previstas en la misma.

Considerando, que, en atención al principio de seguridad jurídica de los poderes públicos, garantizado en el artículo 9.3 de la Constitución Española, debe entenderse oportuno que el presente procedimiento se tramite según las previsiones reguladas en la LRJ-PAC y en la LPHC, siempre que las mismas no supongan una indefensión o reducción de los derechos de los ciudadanos.

Considerando, que, en consecuencia con lo expuesto, habrán de modificarse las mencionadas Resoluciones de 12 de noviembre de 1984 y de 16 de mayo de 1996, a efectos de fijar las oportunas descripción y justificación de la delimitación del Conjunto Histórico de Guía de Isora.

Considerando, que según establece el artº. 8.3.d) de la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, corresponde a los Cabildos Insulares la competencia de incoar y tramitar los expedientes de declaración de Bienes de Interés Cultural, elevándolos al Gobierno de Canarias para su aprobación, así como las modificaciones de dichos expedientes.

Considerando, que esta Coordinación General del Área de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos, ostenta las competencias del Cabildo Insular en materia de patrimonio histórico, en virtud de Acuerdo del Pleno corporativo de fecha 5 de julio de 2007 y de Acuerdo del Consejo de Gobierno Insular de fecha 6 de julio de 2007.

Es por lo que,

R E S U E L V O:

1º) Modificar las Resoluciones de 12 de noviembre de 1984, de la Dirección General de Cultura del Gobierno de Canarias, por la que se incoa expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Conjunto Histórico, a favor de Guía de Isora, sita en el término municipal del mismo nombre y la del 16 de mayo de 1996, del Sr. Consejero Delegado de Patrimonio Histórico del Excmo. Cabildo Insular de Tenerife, por la que se designa la delimitación gráfica y escrita de dicho Conjunto Histórico, en el sentido de añadir la justificación de la delimitación y la descripción del Bien a declarar, que figuran en el anexo I que acompaña a la presente Resolución.

2º) Notificar esta Resolución a la Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias y al Ayuntamiento de Guía de Isora, a los efectos oportunos.

3º) Publicar la presente Resolución en el Boletín Oficial de Canarias."

Santa Cruz de Tenerife, a 22 de noviembre de 2007.- El Coordinador General, Cristóbal de la Rosa Croissier.

A N E X O I

BIEN DE INTERÉS CULTURAL.

CATEGORÍA: Conjunto Histórico.

A FAVOR DE: Guía de Isora.

MUNICIPIO: Guía de Isora.

JUSTIFICACIÓN DE LA DELIMITACIÓN.

La delimitación propuesta tiene por objeto garantizar la protección y conservación del área fundacional del núcleo de Guía de Isora, que ha podido mantener su trama viaria originaria, articulada sobre dos vías casi paralelas que tienen como nexo conectivo a la plaza de la iglesia. Se incluye, asimismo, parte del ámbito urbano extendido al norte del barranco cuya génesis y desarrollo se produce a partir del siglo XIX. Confluyen en estos dos sectores valores patrimoniales a preservar, como la trama urbana y viaria, la singularidad de numerosos inmuebles, su testimonio como manifestación de la evolución de la arquitectura en la isla, desde patrones tradicionales de corte popular hasta los lenguajes innovadores que recalan en la isla a lo largo del XIX y XX; o elementos vinculados a la vida cotidiana -los antiguos chorros- o simbólicos -el almácigo centenario-.

Pero el perímetro propuesto atiende, igualmente, a la preservación de perspectivas, de cuencas visuales y del ambiente urbano histórico; motivo por el que se amplía ligeramente en su contorno, buscando controlar la permanencia de volumetrías, alturas y demás parámetros urbanísticos susceptibles de generar impactos.

DESCRIPCIÓN.

El casco histórico se articula en torno a la plaza donde se levanta la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz, reedificada a principios de siglo sobre un inmueble anterior -cuyos orígenes se remontan a los primeros años del siglo XVII-, que había sufrido diversas ampliaciones y remodelaciones.

El desarrollo urbano se ha vertebrado longitudinalmente, siguiendo las alineaciones de dos vías casi paralelas, fruto del desdoblamiento del antiguo Camino Real: la calle de Arriba y, a espaldas de la iglesia, la de Abajo. Varias calles (Sor Larai, Villanueva, Mentidero, Ayuntamiento) cortan estas arterias principales en sentido transversal, configurando la trama urbana de este centro histórico. Dos de estas calles transversales cierran el conjunto por los costados, hacia el norte y el sur respectivamente: la calle del Pintor Martín González y la calle Tagoro, que enlaza con la de La Vera sin solución de continuidad.

El barranco, que discurre de este a oeste seccionando el conjunto en dos mitades, constituyó hasta el siglo XIX un importante obstáculo a este desarrollo urbano en sentido longitudinal.

El contorno perimetral de la delimitación, que avanza por la espalda de los principales inmuebles a lo largo de las calles del Pintor Martín González, Abajo, Tagoro y La Vera, se amplía hacia el este del conjunto, en dirección a la cumbre. Esta desviación se ha proyectado considerando valores diferentes a los que se han barajado con anterioridad (planimetría histórica, calidad y homogeneidad del conjunto, etc.) y cuya magnitud, sin embargo, no deja de ser importante. En este caso se atiende a la preservación de las perspectivas o de los cauces visuales consolidados; vale decir, a la necesidad de tutelar una zona de especial sensibilidad, dada su elevación, y de prevenir actuaciones que incidan negativamente sobre el resto del conjunto.

Otro de los rasgos generales que definen este centro histórico es que ha conservado su dimensión humana. En las construcciones de nueva planta se han respetado las volumetrías heredadas, de forma que aún es posible afirmar que la construcción más elevada es la torre de la iglesia. De tres naves, con chaflán en la fachada principal y torre en disposición axial, sobre la portada, podría encuadrarse estilísticamente dentro de lo que se ha venido a denominar eclecticismo historicista. En el interior, que aún conserva pavimentos de losa chasnera, las naves aparecen separadas por arquerías de medio punto y columnas de orden toscano. Los artesonados, de par y nudillo, son de cuatro faldones, con tirantes dobles y esquineras, ambos con decoración de lacería. Al presbiterio, elevado sobre graderío, se accede franqueando el arco toral, con las pilastras y el intradós del arco cajeados. El artesonado del presbiterio es ochavado, destacando la decoración tallada de las enjutas.

En la arquitectura civil y doméstica, al margen de las diferentes tipologías, dominan los edificios con cubierta plana. Es característico también el escaso desarrollo de elementos voladizos en las fachadas. Gran parte de la actividad constructiva corresponde a los siglos XIX y XX. Otro rasgo que no escapa a la generalización, por tanto, es la racionalidad y la simetría en la distribución de los vanos en la fachada, una concepción de orden urbano y estética que domina sobre usos más antiguos y de vinculados al agro, donde sólo contaba la funcionalidad.

Dentro de esta tipología de vivienda típicamente rural enclavada en un núcleo urbano destaca la casa emplazada en el callejón de Trujillo, s/n -la única calle que, por otra parte, conserva el empedrado original-de dos plantas, con balcón de balaustres planos sobre la portada. En la calle de La Vera aparecen varias viviendas que, aun con sus funciones originales vinculadas al mundo rural, ya muestran cierta vocación urbana, tanto en la alineación de sus huecos, como en algunos detalles decorativos, caso las típicas orejas en los marcos de las ventanas. Podemos apreciarlo, concretamente, en los números 4, 7 y 8, así como en el nº 8 de la calle de Arriba, de tres plantas.

Otros inmuebles, posiblemente de principios del XIX, como el nº 10 de la calle La Vera o el que hace esquina con la calle Ayuntamiento (La Vera-Ayuntamiento), ya exhiben la estricta simetría con que se regularizan las fachadas urbanas desde la segunda mitad del XVIII. En el caso del último inmueble destacan otros rasgos característicos: el parapeto en el remate, las ventanas de guillotina e incluso los marcos estriados.

Existe en el pueblo una tipología utilizada con recurrencia en inmuebles de dos plantas a los que se quiere investir de cierta categoría, y que no es otra que la que exhibe huecos estrechos y alargados en forma de arco de carpanel, con amplios marcos lisos, ya sea de madera o de cantería, alineados de forma simétrica y con remate en parapeto. Es el caso del propio Ayuntamiento, del inmueble nº 5 de la calle La Vera o del nº 1 de la calle de Arriba. Merece igualmente reseña el nº 3 de la calle La Vera, otro edificio de porte clásico, aunque con los vanos dintelados, de guillotina, donde destacan los marcos de madera lisa con cornisa en el piso superior.

Aún queda en el casco una nutrida representación de las casas terreras que, aún a mediados del XIX, dominaban en abrumador número en comparación con las sobradas. Las de apariencia más antigua se hallan en la calle de Tagoro -un toponímico que alude a un posible asentamiento aborigen en la zona-; también las hallamos a lo largo de la calle del Pintor Martín González y en las dos calles principales, alternando con otras de más volumetría.

La arquitectura popular de principios del siglo XX se halla cumplidamente representada. Se identifica en viviendas de una y dos plantas con cubierta plana y alargados huecos de doble batiente: las puertas, generalmente con montante acristalado, y las ventanas, de doble hoja, de giro, con una guillotina en cada hoja, tapaluces interiores, marco liso de tres lados y peana en la base. Los números 1 de las calles de La Vera y Arriba, esquina ambas con Los Chorros, y los números 7, 23 y 31 de la calle de Abajo, son representativos. En el caso de esta última vivienda, la nº 31, parece haber sido reformada con posterioridad, participando también de la moda ecléctica.

El eclecticismo se difundió con cierto éxito en Guía de Isora, buena muestra de ello son los inmuebles nº 25 de la calle de Arriba, el 10 de la misma calle o el nº 15 de la calle de Abajo. El racionalismo, una corriente más culta y selectiva, se halla representado por un edificio, el nº 12 de la calle de Arriba. Existe, finalmente, una villa de estilo neocanario en la calle de Abajo, frente a la plaza de la Iglesia.

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