Gobierno de Canarias

Comunidad Autónoma de Canarias

Boletín Oficial de Canarias

Estás en:

BOC Nº 048. Miércoles 7 de Marzo de 2007 - 342

III. OTRAS RESOLUCIONES - Consejería de Educación, Cultura y Deportes

342 - DECRETO 47/2007, de 27 de febrero, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica "La Fortaleza", situada en el término municipal de Vallehermoso, isla de La Gomera, delimitando su entorno de protección.

Descargar en formato pdf

Visto el expediente instruido por el Cabildo Insular de La Gomera, para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, a favor de La Fortaleza (Chipude), situada en el término municipal de Vallehermoso y teniendo en cuenta los siguientes

ANTECEDENTES DE HECHO

I. Incoado el expediente de referencia por Resolución del Consejero Insular del Área de Actividades Socioculturales del Cabildo Insular de La Gomera, de 24 de mayo de 2004, para la declaración de Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica a favor de "La Fortaleza" (Chipude), situada en el término municipal de Vallehermoso, sometiendo el mismo a información pública, por el plazo legalmente establecido.

II. "La Fortaleza" fue declarada Parque Natural mediante la Ley 12/1987, de 19 de junio, de Declaración de Espacios Naturales de Canarias y reclasificada como Monumento Natural por la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias.

III. Mediante Resolución del Consejero Insular del Área de Actividades Socioculturales del Cabildo Insular de La Gomera, de 19 de julio de 2004, se concede trámite de audiencia a los interesados, por el plazo de 15 días, no constando la presentación de alegaciones por los interesados en el mismo.

IV. Con fecha 1 de junio de 2004, se solicita el dictamen al Instituto de Estudios Canarios, a la Universidad de La Laguna y al Organismo Autónomo de Museos y Centros, emitiendo los correspondientes informes favorables.

V. Mediante Propuesta del Consejero Insular del Área de Actividades Socioculturales del Cabildo Insular de La Gomera, de 23 de agosto de 2004, se resuelve elevar este expediente al Gobierno de Canarias para su declaración como Bien de Interés Cultural, y en sesión celebrada el 3 de noviembre de 2004 el Consejo Canario de Patrimonio Histórico emite informe favorable para la declaración como Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica a favor de "La Fortaleza" (Chipude), situada en el término municipal de Vallehermoso, isla de La Gomera.

FUNDAMENTOS DE DERECHO

I. La tramitación de dicho expediente se ha llevado a efecto según lo determinado en la Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias.

II. El artículo 18.1.e) de la citada Ley 4/1999, de 15 de marzo, de Patrimonio Histórico de Canarias, define la categoría de Zona Arqueológica como "lugar o paraje natural donde existen bienes muebles o inmuebles representativos de antiguas culturas".

III. El artículo 22.1 de la mencionada Ley 4/1999, de 15 de marzo, establece que la declaración de Bien de Interés Cultural se realizará mediante Decreto del Gobierno de Canarias, a propuesta de la Administración actuante y previo informe favorable del Consejo Canario de Patrimonio Histórico, trámites todos ellos que se han cumplido y que constan en el expediente administrativo.

En su virtud, a propuesta del Consejero de Educación, Cultura y Deportes, visto el informe del Consejo de Patrimonio Histórico de Canarias, y tras la deliberación del Gobierno en su reunión del día 27 de febrero de 2007,

D I S P O N G O:

Declarar Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, "La Fortaleza" (Chipude), situada en el término municipal de Vallehermoso, isla de La Gomera, delimitando su entorno de protección, según la descripción y ubicación en plano que se contienen en los anexos I y II de este Decreto.

Contra el presente acto, que pone fin a la vía administrativa, cabe interponer recurso potestativo de reposición ante el Gobierno, en el plazo de un mes a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación, o directamente recurso contencioso-administrativo ante la Sala competente de lo Contencioso-Administrativo, del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, en el plazo de dos meses a contar desde el día siguiente al de su notificación o publicación; significando que, en el caso de presentar recurso de reposición, no se podrá interponer recurso contencioso-administrativo hasta que se resuelva expresamente el recurso de reposición o se produzca la desestimación presunta del mismo, y todo ello sin perjuicio de cualquier otro que pudiera interponerse.

Dado en Santa Cruz de Tenerife, a 27 de febrero de 2007.

EL PRESIDENTE

DEL GOBIERNO,

Adán Martín Menis.

EL CONSEJERO DE EDUCACIÓN,

CULTURA Y DEPORTES,

Isaac Cristóbal Godoy Delgado.

A N E X O I

DESCRIPCIÓN

La Fortaleza de Chipude es un domo traquiandesítico de 1.243 m de altitud, ubicado en el SO de La Gomera, junto al caserío de Pavón y en la margen derecha del Barranco de Erque. Su cima amesetada alcanza una longitud de unos 300 m.

Este yacimiento es uno de los más importantes conjuntos arqueológicos de La Gomera; su carácter de lugar simbólico entre los gomeros está constatado a través de la tradición oral, la documentación escrita y sobre todo la arqueología, desde tiempos prehistóricos hasta el día de hoy.

En la cima de La Fortaleza pueden distinguirse varios tipos de estructuras arqueológicas, todas las cuales han sido divididas en el inventario del municipio en dos grandes conjuntos denominadas en su momento: Fortaleza de Argodey (N) -48113VHO5- y Fortaleza de Argodey (S) -48113VHO5-. El conjunto Norte, cercano al acceso de la cima, y el Sur, en el otro extremo de la meseta, y ambos próximos al borde oriental de la misma. Las aras de sacrificio poseen gran parte del protagonismo de este yacimiento, si bien no es el único tipo de estructura arqueológica existente en el lugar; a lo largo de la meseta aparecen restos de construcciones habitacionales que se distinguen de las aras, tanto en técnica constructiva como en registro ergológico, más diversificado y en mejor estado de conservación. Además, en las escarpadas paredes de este Monumento Natural se ha confirmado la presencia de varias cuevas de enterramiento, algunas de las cuales han sido expoliadas.

Las aras de sacrificio de la cima de La Fortaleza son construcciones de piedra seca semiderruidas, con planta circular o de tendencia oval, en cuyo interior hay una cavidad de combustión a fóculo, donde se quemaban ofrendas destinadas a obtener el favor de las divinidades. Las aras pueden ser simples o complejas según las características de su morfología; ambos tipos se encuentran en La Fortaleza. Las aras simples, más abundantes, son de planta circular y con unas medidas generales entorno a 1,5 m de diámetro. Las aras simples son los llamados "pireos" por Bethencourt Alfonso u "hogares" por Manuel Pellicer (aparecen 4 en el conjunto Norte y 17 en el conjunto Sur). Las aras complejas, de mayores dimensiones (en el conjunto Norte alcanzan los 10 metros de eje mayor), están compuestas por un murete perimetral de planta oval, estando el interior dividido por la acumulación de varios espacios huecos, algunos de ellos fóculos (en el conjunto Norte llegan a un número de 6 y 13 fóculos, mientras que en el Sur, de diseño análogo, llegan a 11 y 9).

Los materiales arqueológicos asociados engloban dos categorías de evidencias: en primer lugar, el indicador más común suelen ser los restos óseos de ovejas y cabras quemados o calcinados, generalmente muy fragmentados o incluso reducidos con frecuencia a pequeñas esquirlas. Este material está en el interior de las estructuras, aunque a veces la erosión pluvial los ha desplazado hacia el exterior o, incluso, los ha hecho desaparecer por efecto del arrastre de las aguas (caso que tiene lugar en las aras del Conjunto Norte situadas justo sobre el impresionante paredón que cae a plomo sobre El Barranco de Erque). En lugares como La Fortaleza, donde las estructuras están ubicadas en un terreno relativamente llano, los materiales no se han desplazado en exceso, pudiendo ser reconocidos en el entorno próximo de las aras.

En segundo lugar, las evidencias tecnológicas suelen estar reducidas a industria lítica, muy abundante en algunas estaciones, mientras que la cerámica es menos frecuente. Se encuentran por toda la cima de la meseta, y sobre todo en el entorno próximo a las aras, restos de talla lítica, cuyo desplazamiento no tiene orden, dado que el continuo flujo de visitantes ayuda a que el movimiento de los objetos desde su lugar de origen no siga necesariamente un patrón topográfico. También se pueden hallar aún materiales, cerca de los suaves montículos formados por los restos de criba de las excavaciones; tales objetos fueron desechados en su día (sobre todo esquirlas resultantes de la talla de objetos líticos).

DELIMITACIÓN

La demarcación rodea La Fortaleza desde el NE al SO, por la derecha bordeando la base del domo, por la izquierda bajando lo suficiente para salvar La Banda del Panzón dentro del tracto superior del Barranco de Erque. Área: 142308,41 m2; Perímetro: 1750,38 m.

En concreto, la línea imaginaria de delimitación arranca desde el punto 1 (x: 276537,54506, y: 3110465,61305), en la cota 1.150 m, ubicado por debajo de La Orilla de Almacla, a la izquierda del camino que accede a la cima de La Fortaleza. Desde aquí baja en dirección S hacia El Barranco de Erque hasta enlazar con el punto 4 (x: 276551,835, y: 3110233,18108) en la cota 975-950 m, en El Ancón Blanco, por encima de Los Podones 32 metros más abajo al llegar al cauce del barranco el borde de delimitación hace un cambio de sentido subiendo en dirección SO hasta el punto 7 (x: 276376,86142, y: 3110117,53822) a 1.120 m. Posteriormente la línea vuelve a bajar 25 metros hasta el punto 8 (x: 276405,05792 y: 3110045,19523). A unos pocos metros se inicia un cambio de sentido con orientación O para perfilar el flanco S de La Fortaleza. La delimitación continúa subiendo hasta el punto 10 (x: 276285,31634, y: 3110029,7239) justo por debajo de la cota de 1.150 m, unos metros hacia el O el borde de delimitación rodea el espigón S de La Fortaleza pasando por debajo de La Cueva de San Blas.

Superado el ángulo inferior izquierdo del flanco S de La Fortaleza la línea cambia a una orientación N llegando al punto 11 (x: 276243,52023, y: 3110069,92684), desde donde asciende 40 metros para enlazar en la cota 1.185 m en el punto 12 (x: 276258,37723, y: 3110139,36852). Desde aquí el límite continúa superando la cabecera de La Cañada de la Mujienta, y, fluctuando unos l0 metros, recorre todo el flanco izquierdo del domo ajustándose al pie del espigón rocoso que conforma el último tracto. Al llegar al punto 17 (x: 276245,01236, y: 3110510,30387), en el extremo NE de la delimitación (cota 1.200 m) el ámbito de protección se ajusta a la topografía del terreno cambiando a una orientación E desde donde se discurre por toda la fachada N de la montaña alcanzando el punto 20 (x: 276479,44694, y: 3110511,07903), junto al camino de acceso al Plan del Risco desde el caserío de Pavón. Aquí, el borde de la delimitación vuelve a bajar por la Orilla de Almacla hasta alcanzar el punto 1 de origen cerca de La Puntita de Martín.

JUSTIFICACIÓN DE LA DELIMITACIÓN

Los criterios que se emplean para la delimitación del conjunto se canalizan a través de lo abrupto de su estructura geomorfológica, donde sobresalen: sus paredes escarpadas tendentes a la verticalidad y la llanura que forma su cima, tendente a la horizontalidad. Esta circunstancia establece unos márgenes topográficos netos que hacen más fácil el ámbito de protección. El entorno de protección engloba no sólo la cima -donde se encuentran las aras de sacrificio y demás estructuras superficiales-, sino las paredes, y sobre todo aquellas orientadas a su fachada E o banda de solana, por la presencia en estos escarpes de cuevas de enterramiento. Es por ello, que bajando el límite en altura 317 metros, hasta el Ancón Blanco, se asegura un prudente perímetro de protección por flanco orientado al Barranco de Erque. Respecto a su cara O, se considera que el pie de la formación rocosa guarda una uniformidad topográfica y un espacio coherente con el grado de protección que pretende aplicarse (en la línea que varía entre los 1.175 y 1.200 metros de altitud). Para la delimitación se han tenido en cuenta dos circunstancias: primera, la cercanía de un alto grado de fragmentación de la propiedad en todo el entorno de la montaña. Debe señalarse al respecto la existencia de los límites de un régimen de suelo de propiedad pública que es coincidente con el ámbito de protección señalado, por lo que queda anulada la posible afección a terceros. Segundo, las dos figuras de protección dentro de las que se encuentra esta delimitación, el "Paisaje Protegido de Orone" y el "Monumento Natural de La Fortaleza", de acuerdo al Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias.

En este sentido y desde una perspectiva arqueológica, el conjunto de La Fortaleza posee cuatro circunstancias generales que justifican por si solo tanto la incoación del correspondiente expediente administrativo para la declaración de Bien de Interés Cultural, con la categoría de Zona Arqueológica, como la delimitación establecida:

1º) Por poseer antecedentes históricos en las investigaciones arqueológicas en la isla (La Fortaleza ha sido uno de los pocos yacimientos de la isla estudiados desde el siglo XIX, además de haber arrojado unas de las pocas dataciones radiocarbónicas existentes para La Gomera).

2º) Por disponer de una memoria histórica que rodea e imprime a este conjunto un especial carácter como elemento de referencia fundamental en la identidad de los gomeros (entorno a la mítica "Argodey" se entretejen numerosas historias, tanto orales como escritas, algunas de las cuales protagonizan el primer contacto entre nativos y europeos del siglo XV).

3º) Por poseer tanto su cima como paredes y entorno próximos un extraordinario valor arqueológico, a pesar de su fragilidad que ha ido en aumento en el corto período de unos pocos años. La abundancia de aras de sacrificio y su relación directa con otros enclaves de similar naturaleza, destaca el papel que este lugar debió tener para los antiguos gomeros.

4º) Por el elevado impacto que este espacio ha sufrido debido a la atracción de visitantes, lo cual convierte a la cima de La Fortaleza en un yacimiento de alta vulnerabilidad. Con el paso del tiempo, algunas aras han desaparecido por completo y otras mantienen sólo las piedras, pero de manera desordenada, perdiendo su documentación estratigráfica, y conservándose muy pocas, en un estado óptimo. La conservación de las aras que nos ofrece la detallada descripción de Bethencourt Alfonso en 1881, está distante del paisaje que se puede observar actualmente, pero sin embargo hay construcciones que aún son reconocibles y que posiblemente concentren más información en su subsuelo de la que puede observarse a simple vista.

Entre los numerosos impactos en la cima, podemos enumerar los siguientes:

- Desplazamiento de piedras para la construcción de cabañas, refugios cortavientos, hornillas para hacer fuegos, hitos y mojones, espirales y otras figuras geométricas de variados significados, lo cual ha llevado al desmantelamiento parcial de alguna de las estructuras arqueológicas existentes en la cima de La Fortaleza.

- Derrumbes y arrumbamientos debido a la erosión sobre todo en las aras de sacrificio más complejas.

- Erosión de los sedimentos existentes en las aras de sacrificio, como producto del saqueo de restos arqueológicos y posiblemente de los pequeños socavones consecuencia de las propias excavaciones, a los que hay que sumarle el fuerte viento predominante en la zona lo que ha dado lugar al vacío de algunas aras simples, en cuyo fondo puede apreciarse como éstas se apoyan sobre la roca madre.

- Deformación de las construcciones originales mediante añadidos recientes o recolocación de las piedras que originalmente formaban parte de las aras. Esto es muy problemático para la investigación porque se falsean los datos originales y pueden dar lugar a confusiones de carácter interpretativo, si bien este tipo de impacto afecta a muy pocas unidades arqueológicas.

- La elevada intensidad de actividades y excavaciones arqueológicas que ha habido en lo alto de La Fortaleza desde hace ya dos siglos, lo cual y dado el método de naturaleza destructiva de la propia excavación arqueológica, hace aún visible los vestigios de las sucesivas excavaciones llevadas a cabo, así como las huellas de lugares excavados y puntos donde se depositaba el material extraído.

Ver anexos - página 5246

© Gobierno de Canarias