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BOC Nº 041. Lunes 31 de Marzo de 1997 - 357

I. DISPOSICIONES GENERALES - Consejería de Sanidad y Consumo

357 - DECRETO 3/1997, de 21 de enero, por el que se aprueba el Plan de Salud de Canarias.

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El Plan de Salud de Canarias constituye el instrumento estratégico para la planificación, coordinación y articulación funcional de las actividades de promoción y protección de la salud, de prevención de la enfermedad y de asistencia sanitaria de todos los sujetos, públicos y privados, integrantes del Sistema Canario de la Salud, que garantiza que las funciones del Sistema se desarrollen de manera ordenada, eficiente y eficaz, por lo que a tal fin sus resultados estarán sometidos a evaluación.

En la elaboración y tramitación del citado Plan de Salud de Canarias se ha seguido lo dispuesto en el artículo 16 de la Ley 11/1994, de 26 de julio, de Ordenación Sanitaria de Canarias, por lo que una vez que el Parlamento de Canarias se ha pronunciado sobre su contenido, procede su aprobación conforme dispone el apartado 4º del referido artículo 16 de la Ley 11/1994, de 26 de julio.

En su virtud, a propuesta del Consejero de Sanidad y Consumo y previa deliberación del Gobierno en su sesión celebrada el día 21 de enero de 1997,

D I S P O N G O:

Aprobar el Plan de Salud de Canarias que se incorpora como anexo del presente Decreto.

Dado en Santa Cruz de Tenerife, a 21 de enero de 1997. EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, Manuel Hermoso Rojas.

EL CONSEJERO DE SANIDAD Y CONSUMO, Julio Bonis Álvarez.

A N E X O

PLAN DE SALUD DE CANARIAS

PRESENTACIÓN

INTRODUCCIÓN

El Plan de Salud en la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias El proceso de elaboración del Plan de Salud 1997-2001 Contenido y organización del Plan de Salud Las condiciones necesarias para consolidar el Plan Próximas actividades a desarrollar por el Plan de Salud LOS OBJETIVOS DEL PLAN DE SALUD

Enfermedades Cardiovasculares Cáncer Diabetes Mellitus Drogas y conductas adictivas Sida Atención a las personas mayores Accidentes Salud materno-infantil Salud bucodental Tuberculosis Salud Mental Suicidio Enfermedades del aparato digestivo Salud laboral Enfermedades del aparato locomotor Enfermedades respiratorias Enfermedades transmisibles Higiene alimentaria Alimentación y nutrición Cuidados paliativos Infecciones nosocomiales Sanidad ambiental Contaminación atmosférica Residuos Productos fitosanitarios Aguas de consumo humano Aguas residuales Aguas recreativas costeras Urgencias sanitarias

ANEXOS

Abreviaturas utilizadas en el Plan de Salud Bibliografía Relación de participantes que elaboraron las propuestas de objetivos del Plan de Salud de Canarias Equipo del Plan de Salud de Canarias

PresentaciÓn por el Consejero de Sanidad y Consumo

Nos encontramos ante un momento realmente importante para Canarias, por ello me gustaría que estas letras fueran algo más que una presentación rutinaria llevada a cabo por el Consejero actual. La razón que justifica esta actitud es la presentación del Plan de Salud de Canarias, y la oportunidad que éste nos da para introducir un concepto positivo de salud en nuestra comunidad, y para establecer el marco adecuado de distribución de responsabilidades, entre las administraciones públicas, los profesionales sanitarios y el propio individuo, para la conservación y mejora de la salud en nuestro archipiélago. Por ello supone una gran satisfacción, tanto para mi como para el Departamento de Sanidad y Consumo, presentar este “documento vivo” que constituye la primera experiencia de planificación estratégica y táctica que se ha desarrollado en Canarias, abarcando todos aquellos aspectos relacionados con la salud, dentro y fuera del Sistema Sanitario. Nos referimos al Plan de Salud como “documento vivo” porque su elaboración ha corrido a cargo de los profesionales, sanitarios y no sanitarios, de la sociedad y de los propios políticos de Canarias. Durante los dos años que ha consumido el proceso de elaboración, la Consejería de Sanidad y Consumo ha tenido como responsabilidad fundamental crear los foros de debate político, impulsar los grupos de trabajo técnico y desarrollar los procedimientos que hicieron posible la participación social, política y profesional en todos los municipios del archipiélago. Dentro de un cronograma de trabajo definido desde sus primeros momentos, se han sucedido meses de trabajo intenso con numerosos proyectos de investigación desarrollados, desplazamientos continuos entre las siete islas, intercambio de impresiones con expertos nacionales e internacionales, y la celebración de debates -en ocasiones acalorados- y talleres de trabajo.

Con este obligado esfuerzo se da reconocimiento al hecho de que algunos de los acontecimientos más importantes en la vida de las personas, considerando entre estos al nacimiento de uno mismo y el de los propios hijos, los accidentes y enfermedades graves y la muerte, están relacionados con la salud y con la atención sanitaria.

Un aspecto adicional de la importancia concedida a la salud y a la atención sanitaria, por parte de la población, es la demanda social para que se destinen cada vez mayores partidas presupuestarias hacia la producción y distribución de servicios sanitarios. En Canarias, al igual que en otras CC.AA. y países desarrollados, se gasta más, en sanidad que en educación o en cualquier otra actividad gubernamental aislada.

Ante este escenario la pregunta que necesariamente ha de surgir es: ¿cuáles son los beneficios de salud a esperar a partir de la considerable y constante inversión económica realizada? El Plan de Salud de Canarias es el instrumento que ha sido construido expresamente para dar respuesta a este interrogante. Para su elaboración se ha entretejido una red de profesionales sanitarios y no sanitarios que, extendida por todo el archipiélago, ha investigado como está la salud de la población canaria y cuales son los principales problemas que la condicionan. En este proceso la propia población ha incorporado su visión sobre los problemas de salud con los que convive, estableciendo, además, su propias prioridades. El proceso de priorización se vio enriquecido por la participación profesional y política en cada una de las siete islas. Finalmente para cada uno de los problemas priorizados, el Plan de Salud ha establecido los objetivos y las actividades que han de hacer posible la mejora continua del nivel de salud de la población.

Al Plan de Salud le reconocemos un doble valor. El haber establecido cuales son las actuaciones fundamentales, a ejecutar tanto desde el ámbito sanitario como extrasanitario, para perseguir la mejora de la salud. Además, el Plan de Salud ha sido diseñado para hacer posible la evaluación del impacto de estas actuaciones a corto y medio plazo, lo que le confiere la flexibilidad precisa para reorientar las mismas, en caso necesario.

Por ser la salud uno de los aspectos más importantes que determinan el nivel de bienestar de la sociedad, el Gobierno de Canarias asume la responsabilidad de garantizar la aplicación de las propuestas del Plan de Salud; y para ello habrá de distribuir responsabilidades entre los distintos departamentos del Gobierno Autónomo, a la vez que fomentar la colaboración con los Cabildos y Ayuntamientos. Pero además de ser necesaria la colaboración intersectorial para la aplicación de las medidas recogidas en el Plan de Salud, resulta imprescindible la corresponsabilidad por parte de profesionales (sanitarios, educadores, entre otros), y de la sociedad, para aproximar el nivel de salud de Canarias a los mejores de Europa.

Julio Bonis Álvarez

Ver anexos - páginas 3303-3304

En Canarias la salud es un aspecto que preocupa a la población fundamentalmente cuando ésta se ve afectada por alguna enfermedad, máxime si se trata de un proceso grave o de evolución prolongada. Tan solo una pequeña fracción de la sociedad, en nuestro medio, desarrolla actividades o conductas de conservación y mejora de la salud. Esta parte de la sociedad se caracteriza por su superior nivel educativo y económico, lo que contribuye a explicar el fenómeno de las diferencias sociales en el nivel de salud. Por esta razón el Plan de Salud de Canarias asume como objetivos generales la mejora del nivel de salud y la reducción de las desigualdades a través de los procedimientos más eficientes.

El Plan de Salud, como estrategia, exige ante todo el desarrollo de políticas de protección y promoción de la salud y de prevención de la enfermedad; por lo que necesita otros canales de ejecución más allá de los servicios sanitarios. Cada vez se hace más patente que las mejoras substanciales en el nivel de salud de la población general son más accesibles a través de intervenciones externas al Sistema Sanitario. Los comportamientos relacionados con el consumo de drogas legales (tabaco y alcohol) e ilegales, los problemas relacionados con la nutrición y los daños derivados de los accidentes de tráfico y de trabajo, que son en conjunto las causas más importantes de incapacidad y mortalidad prematura en nuestro medio, ponen de manifiesto la ausencia de políticas de salud definidas intersectorialmente.

Por esta razón, si bien el Plan de Salud de Canarias recoge, entre sus objetivos de mejora, algunas actividades inherentes a los servicios sanitarios para reducir las desigualdades en el acceso a las prestaciones sanitarias en el territorio, y enfatiza la necesidad de potenciar las actividades preventivas, establece con claridad que el mayor potencial para la mejora de la salud de la población está en la educación y en la capacidad legislativa del Gobierno. La educación permite que el ciudadano, a lo largo de las diferentes etapas de la vida, realice una elección adecuada entre sus hábitos de vida. Por su parte, el Gobierno Canario, a través del Plan de Salud, posee ahora un instrumento que ha identificado cuáles son los problemas de salud que se beneficiarán netamente de un desarrollo normativo específico o de la mejora del cumplimiento de la normativa vigente, dedicando especial atención a las políticas intersectoriales relacionadas con el consumo de tabaco, alcohol, nutrición y prevención de accidentes.

La adecuación de los servicios de salud va a perseguir obtener un alto grado de eficacia, eficiencia y efectividad consiguiendo de este modo elevar la calidad de la Sanidad Canaria, lo cual contribuye al aumento de la calidad de vida de la población. Para ello, un elemento fundamental lo constituyen los profesionales sanitarios, por ser el instrumento a través del cual se van llevar a cabo las líneas directrices de las políticas intersectoriales sanitarias para el quinquenio 1997-2001, las cuales tienen como objetivo, entre otros, acercar los servicios sanitarios a la población y en particular a los núcleos más alejados o desatendidos.

Román Rodríguez Rodríguez, Director del Servicio Canario de la Salud.

INTRODUCCIÓN

El Plan de Salud se define como el instrumento que aglutina todas las estrategias dirigidas a la mejora del nivel de salud de la sociedad canaria. A estos efectos el Plan de Salud ha de orientar las acciones de la política del Gobierno, en materia sanitaria, desde dentro y fuera del sector sanitario, favoreciendo la coordinación entre las diferentes instituciones con algún nivel de responsabilidad en la conservación de la salud de la población, a la vez que la economía de esfuerzos en la consecución de los resultados deseados.

La Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias define el Plan de Salud como el instrumento estratégico de planificación y coordinación que ha de orientar las actividades de promoción y protección de la salud, de prevención de la enfermedad y de atención sanitaria a todos los sujetos, públicos y privados, integrantes del Sistema Canario de Salud, garantizando que las funciones del sistema se desarrollen de manera ordenada, eficaz y eficiente, incorporando finalmente mecanismos de evaluación de los resultados.

A lo largo del proceso de elaboración del Plan de Salud de Canarias han sido detectados numerosos problemas de salud que afectan a nuestra población en distinto grado. Si bien algunos de estos problemas exigen, en primer término, el desarrollo de intervenciones exclusivamente desde el ámbito sanitario, otros demandan un abordaje intersectorial.

Es sabido que el abordaje exclusivo desde el sector sanitario resuelve, por lo general, tan solo puntualmente algunos de los problemas de salud que afectan al individuo. Dado que además muchas de las actuaciones selectivas sobre la salud se caracterizan por la transitoriedad de su propia efectividad, se hace necesario el desarrollo de estrategias globales de carácter intersectorial si lo que se desea es conseguir efectos perdurables sobre la salud no sólo del individuo sino de la comunidad canaria en su conjunto.

El desarrollo progresivo del nivel socioeconómico, apareado a las mejoras en la nutrición, transporte, agricultura y en las condiciones higiénico-sanitarias, han contribuido en gran medida al alargamiento de la esperanza de vida de la población, a través de la prevención de enfermedades.

Partiendo de estas premisas el Plan de Salud ha buscado apoyo, desde sus primeras fases, no solo en otros Departamentos del Gobierno Autónomo sino en las propias corporaciones locales (Ayuntamientos y Cabildos Insulares), además de en otras instituciones vinculadas al Gobierno de la Nación. La mejora de la salud en Canarias habrá de perseguirse, por tanto, a través de la acción coordinada de todos los departamentos e instituciones asentadas en nuestra Comunidad Autónoma, independientemente de que su ubicación esté en el Gobierno Autónomo, en las Corporaciones Locales, o en las Instituciones dependientes de la Administración del Estado. En este sentido el Plan de Salud deberá perseguir la búsqueda de fórmulas que permitan la coordinación entre todas estas instituciones, a través de la participación de las mismas en la elaboración del propio Plan de Salud, asegurando la claridad en el establecimiento de los objetivos, garantizando el compromiso de las mismas en su consecución, y la adecuada distribución de los recursos destinados a la acción. Las instituciones que deciden planificar sus acciones lo hacen en base a su deseo de prever cambios y anticipar la orientación de su actividad en la dirección deseada. Esta intención cobra especial importancia en un entorno de restricción de recursos, como el actual, donde las necesidades potencialmente ilimitadas en salud se encuentran condicionadas por la posibilidad real de gastar hasta un determinado límite. La planificación es por tanto una herramienta fundamental a nuestra disposición para enfrentar problemas y recursos de forma racional, garantizando que las acciones a desarrollar se ejecuten sobre los problemas de mayor trascendencia sanitaria y social, así como la pertinencia, la efectividad y la factibilidad de las actividades a aplicar.

Canarias, al igual que el resto de Comunidades Autónomas en nuestro país, y del mismo modo que otros países de nuestro entorno cultural y geográfico ha aplicado el proceso de planificación en salud al objeto de reducir la incertidumbre existente en la actualidad en un ambiente donde el proceso de cambio aparece como una constante. Es en este tipo de situaciones cuando la planificación en salud alcanza mayores cotas de eficiencia. Cualquier organización, pública o privada, que quiera garantizar la efectividad de su cometido ha de conocer, cuanto antes, “hacia donde ir”, es decir cual es su misión, objetivos o metas; y para su consecución establecerá las estrategias que así lo garanticen.

La implicación en este proceso de la propia sociedad, receptora última de las acciones propuestas por el Plan de Salud, y de los profesionales sanitarios y de la educación, como intérpretes del grueso de las actividades incluidas en el Plan de Salud, ha de actuar como elemento de sinergía a lo largo del propio proceso de planificación, reduciendo el impacto potencial de los elementos de incertidumbre.

No obstante a pesar de haber conseguido que el proceso de elaboración del Plan de Salud haya trascendido e involucrado a los sectores sociales, profesionales y políticos, el reto para el que ha sido construido el Plan de Salud, que es conseguir la mejora de la salud de la población será alcanzable únicamente si se producen los siguientes eventos: 1. Actuación sinérgica de las administraciones públicas, garantizando la eficiencia en la aplicación de intervenciones sobre los problemas de mayor prioridad.

2. Reconocimiento por parte del individuo del propio nivel de responsabilidad sobre la conservación de la salud.

3. Búsqueda de la efectividad en las actuaciones del sistema sanitario, potenciando de modo real las actividades de promoción de salud y prevención de enfermedad, utilizando racionalmente los recursos existentes.

El Plan de Salud de Canarias, que conoce la situación de cambio a la que intenta adaptarse nuestra sociedad, ha previsto la evolución de la estructura demográfica caracterizada por la reducción del tamaño de la familia y el envejecimiento progresivo, el entorno de recesión laboral y económica, así como los hábitos de vida y los factores de riesgo de enfermedad predominantes en nuestra sociedad, al objeto de optimizar sus propuestas de intervenciones y garantizar su adaptación, a través de la flexibilidad del mismo, al ambiente de transición que caracteriza al tramo final del siglo XX.

Establecer políticas de salud que persigan la mejora del nivel de salud y de la calidad de vida en Canarias, obliga en primer término a identificar los problemas que más inciden sobre la salud y el bienestar de nuestra sociedad. Los pasos siguientes serían sucesivamente el establecimiento de los objetivos de mejora deseados, y la búsqueda de las estrategias de mejor relación coste-utilidad para alcanzarlos.

A través del proceso de elaboración del Plan de Salud de Canarias, nuestra comunidad intenta pasar desde un modelo de actuación en el que los objetivos se centraban fundamentalmente en la organización sanitaria a un modelo en el que los objetivos se centran primordialmente sobre la salud de los ciudadanos. A partir de esta tesis los objetivos de salud de todas las organizaciones, y dentro de éstas especialmente las sanitarias, deberán tener en cuenta las directrices establecidas por el Plan de Salud de Canarias, las cuales estarán centradas en torno a las personas y orientadas hacia la búsqueda de tres principios básicos: la equidad, la eficiencia y la calidad en la prestación de los servicios.

EL PLAN DE SALUD EN LA LEY DE ORDENACIÓN SANITARIA DE CANARIAS

La inclusión de este apartado en el Plan de Salud pretende facilitar a aquellos lectores que no hayan tenido la oportunidad de conocer el texto de la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias, el sustrato legal al que ha de adaptarse el proceso de elaboración del Plan de Salud, de su difusión, ejecución y evaluación.

Este documento ha sido extractado del Capítulo III de la L.O.S.C. (11/1994, de 26 julio). El Plan de Salud aparece definido en la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias como el instrumento estratégico para la planificación y coordinación y de articulación funcional de las actividades de promoción y protección de la salud, de prevención de la enfermedad y de asistencia sanitaria de todos los sujetos, públicos y privados, integrantes del Sistema Canario de la Salud, que garantiza que las funciones del Sistema se desarrollen de manera ordenada, eficiente y eficaz, y a tal fin sus resultados estarán sometidos a evaluación.

El Plan de Salud contemplará en su redacción (artº. 14):

a) Análisis y evaluación de los problemas de salud, recursos personales, materiales y económicos empleados, actividades y servicios desarrollados y planes y programas ejecutados.

b) Fijación y evaluación de los objetivos a alcanzar en materia de salud, tanto generales como por áreas de actuación.

c) Análisis y evaluación de los planes, programas y actividades de los sujetos del Sistema Canario de Salud para alcanzar los objetivos fijados.

d) Fijación del calendario general de actuación para cumplimiento de los objetivos.

e) Análisis y evaluación de los recursos y medios necesarios para atender al cumplimiento de los objetivos propuestos conforme al calendario establecido.

El Plan de Salud de Canarias contendrá, al menos, las siguientes determinaciones (artº. 15):

a) Los objetivos del Sistema Canario de la Salud a alcanzar de acuerdo con las prioridades, directrices y orientaciones básicas que establece.

b) Los objetivos, programas y actividades principales relacionadas con la salud de las Administraciones Públicas y, en particular, del Servicio Canario de la Salud.

c) Los objetivos, programas y actividades principales de las entidades privadas concertadas prestadoras de servicios sanitarios en el desarrollo de los objetivos y prioridades de salud, así como los criterios para su coordinación con el Servicio Canario de la Salud, y en su caso, articulación funcional.

El Plan de Salud deberá precisar el alcance de sus distintas determinaciones, diferenciando, de un lado, las de directa aplicación de las dirigidas a ordenar las ulteriores decisiones de los sujetos públicos y privados, y de otro lado, las meramente orientativas de las vinculantes, especificando el grado y la forma en que éstas lo sean. Acerca de la elaboración y aprobación (artº. 16):

a) La elaboración del Plan de Salud de Canarias corresponde a la Consejería competente por razón de la materia, de acuerdo con las directrices establecidas por el Gobierno de Canarias.

b) En la elaboración del Plan se tendrán en cuenta los planes de cada una de las Áreas de Salud y las propuestas formuladas por los Consejos de Dirección y de Salud de las Áreas y de las Zonas Básicas de Salud.

c) El Plan de Salud será elevado a la consideración del Gobierno de Canarias por el Consejero competente en materia de sanidad, para su traslado al Parlamento de Canarias a los efectos de su tramitación reglamentaria.

d) Una vez que el Parlamento de Canarias se haya pronunciado, el Plan de Salud será aprobado por Decreto del Gobierno de Canarias, adoptado a propuesta del Consejero competente en materia de sanidad, remitiéndose al Ministerio competente para su inclusión en el Plan Integrado de Salud.

La aprobación del Plan de Salud tendrá los siguientes efectos (artº. 17):

a) Publicidad del contenido íntegro del Plan debiendo la Administración sanitaria de la Comunidad Autónoma proceder a su edición en forma de publicación razonablemente asequible para el público y tener en sus propias dependencias permanentemente a disposición de éste un ejemplar del mismo para consulta e información.

b) Obligatoriedad de las determinaciones del Plan, en los términos previstos por éste, para todos los sujetos del Sistema Canario de la Salud, públicos y privados. c) Declaración de utilidad pública de las obras previstas en el Plan y de la ocupación de los terrenos y demás bienes precisos para servicios, centros o establecimientos sanitarios a efectos de expropiación.

Evaluación del cumplimiento del Plan de Salud (artº. 18):

a) Corresponde a la Consejería competente por razón de la materia, como órgano de seguimiento y vigilancia de la ejecución del Plan de Salud, efectuar periódicamente, mediante la aplicación de los procedimientos, mecanismos y criterios establecidos por el propio Plan, la evaluación del cumplimiento del mismo y la organización de un banco de datos sobre la evolución del Sistema Canario de la Salud.

b) Para que pueda medirse su impacto y evaluar sus resultados, el Plan de Salud deberá precisar de forma cuantitativa, en la medida de las posibilidades técnicas y de la eficiencia, los objetivos, prioridades, estrategias y las responsabilidades de su cumplimiento. c) El Consejero competente en materia de sanidad someterá anualmente al Gobierno de Canarias un informe sobre la evolución del Sistema Canario de la Salud, que se trasladará al Parlamento para su conocimiento.

d) El Plan se revisará a los tres años de su aprobación.

EL PROCESO DE ELABORACIÓN DEL PLAN DE SALUD 1997-2001

La experiencia en planificación en salud es reciente. Los documentos bibliográficos más asentados no superan con mucho los diez años de vida, y en nuestro país ha sido la Ley General de Sanidad de 1986 la que potenció la dinámica de la elaboración de Planes de Salud Autonómicos, al objeto de conformar posteriormente el Plan Integrado de Salud del territorio español. Por lo tanto, al igual que en el resto de las Comunidades Autónomas del Estado, el Plan de Salud 1997-2001 es el primer Plan de Salud de Canarias.

El Plan de Salud ha de ser visto como un proceso, más que como un documento. Como tal proceso, ha servido para centrar la atención sobre los problemas de salud de mayor importancia, y dirigir la acción desde los distintos sectores con responsabilidad en salud.

En nuestra Comunidad el proceso de elaboración del Plan de Salud se ha superpuesto con la elaboración y promulgación de la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias, con la consolidación de las transferencias de la gestión sanitaria, y con la creación del Servicio Canario de la Salud. Se ha querido aprovechar el momento de cambio profundo en la gestión de la sanidad para incorporar, desde esta primera etapa, los objetivos a corto y medio plazo de la política sanitaria de Canarias, a través de la elaboración del Plan de Salud.

La estrategia descentralizada de elaboración del Plan de Salud, a través de la actividad desarrollada por los responsables del Plan en cada una de las islas, ha permitido recoger la heterogeneidad existente en materia de salud y la variabilidad en la disponibilidad de recursos, en todo el archipiélago.

La participación en el proceso de elaboración del Plan de Salud, como característica que define y diferencia al Plan de Salud de Canarias, ha permitido que más de 4.000 personas distintas hayan compartido un proceso de trabajo y una idea y un fin común; lo que las predispone para la ejecución del mismo.

Este proceso dinámico se ha beneficiado de las experiencias desarrolladas previamente por otras Comunidades Autónomas en nuestro país, y por otros países del entorno, con los que ha sido posible el intercambio de documentación y de opiniones sobre el proceso de elaboración del Plan. Esto ha permitido introducir nuevos estilos de dirección desde los Servicios Centrales de la Consejería de Sanidad y Consumo, los que a su vez, por medio de la introducción de metodologías de trabajo innovadoras en nuestra Comunidad han permitido la ejecución de una experiencia enriquecedora para todos aquellos que han participado en la misma.

No obstante hemos de reconocer aquí el carácter claramente mejorable de cada una de las actividades desarrolladas durante la elaboración del Plan de Salud. Esta primera experiencia ha servido, además, para conocer y dimensionar las dificultades inherentes al proceso en cada una de sus fases de elaboración, actuando en algunos casos, el propio proceso de elaboración del Plan de Salud, como agente catalizador del cambio.

• Fase inicial de formulación de estrategias para la elaboración del Plan de Salud.

El Plan de Salud ha contado con la ayuda de una estrategia de trabajo inicial que ha orientado y facilitado cada una de las acciones que se desarrollaron durante los dos años que ha consumido su elaboración. Las actividades previstas y los plazos temporales expresados inicialmente por esta estrategia de trabajo se han ejecutado del modo inicialmente proyectado. Para diseñar las líneas maestras que debieran caracterizar el plan de trabajo para la elaboración del Plan de Salud, la Consejería de Sanidad y Consumo estableció un grupo de trabajo compuesto por 49 personas procedentes de los sectores políticos, representantes sociales (Presidentes de la FECAI y FECAM), gestores sanitarios, economistas de la salud, farmacéuticos, epidemiólogos, planificadores e informadores clave en el ámbito social y sanitario de todo el archipiélago.

Las propuestas elaboradas fueron posteriormente contrastadas en un foro de debate más amplio en el que se dieron cita las autoridades sanitarias de los Ayuntamientos y Cabildos, los sanitarios locales y expertos en planificación de otras Comunidades Autónomas.

Consensuadas las líneas maestras para la elaboración del Plan de Salud, se procedió a la presentación del proyecto en cada una de las islas. Para ello se siguió una estrategia centrípeta, iniciando la misma por las islas más alejadas. En cada isla se mantuvieron actividades de presentación y discusión a tres niveles claramente diferenciados. En primer término se buscaba la interacción con los responsables políticos de los Ayuntamientos y Cabildos, al objeto de garantizar su respaldo en el proceso descentralizado de elaboración del Plan de Salud. Esta misma actividad se llevaba a cabo posteriormente con todos los sanitarios, tanto del nivel asistencial de Atención Primaria como de Especializada, y con los profesionales del trabajo social en cada una de las islas.

Ver anexos - página 3309

Fase de análisis del estado de salud y de los recursos socio-sanitarios.

Al objeto de conocer el modo de enfermar de nuestra sociedad e identificar aquellos aspectos modificables que se relacionan con la salud de la comunidad, se crearon tres grupos de trabajo con actividades interrelacionadas.

El grupo de coordinación del Plan de Salud, ubicado en los Servicios Centrales de la Dirección General de Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad y Consumo, con la función de dinamizar el proceso a nivel de la Comunidad Autónoma.

Un segundo grupo de responsables del Plan de Salud en las islas, al objeto de profundizar en las acciones, relacionando a los sectores sanitarios con los políticos y sociales de cada isla o área de salud.

El tercer grupo se formó por aproximadamente 140 profesionales expertos en diferentes áreas, con el objeto de proveer al Plan de Salud de la información más actualizada, fiable y adaptada a cada una de las islas del archipiélago.

Estos expertos procedían de distintos ámbitos profesionales: Universidades, Consejería de Educación, Jefaturas Provinciales de Tráfico, Unidades de Salud Laboral, Direcciones Generales de Salud Pública, Asistencia Sanitaria, Drogodependencias y Asuntos Sociales de la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales, Centros Hospitalarios y Equipos de Atención Primaria y Cabildos Insulares. • Fase de priorización de problemas de salud.

Una vez finalizada la fase de análisis de los problemas de salud, de los factores favorecedores (hábitos de vida, conductas de riesgo, entre otros), y de los recursos disponibles en cada isla o área de salud, se inició la fase de priorización de los problemas previamente detectados. Para ello el Plan de Salud ha utilizado diferentes procedimientos de consulta a los sectores sanitarios, sociales y políticos de la Comunidad Autónoma; simultaneando en primera instancia su aproximación a los profesionales sanitarios y a la sociedad.

La consulta dirigida a más de 1.000 Profesionales Sanitarios (Enfermeros, Farmacéuticos, Médicos, Odontoestomatólogos, Psicólogos Clínicos, Trabajadores Sociales y Veterinarios), del ámbito público y privado de Canarias, a través de un documento de consulta específicamente diseñado para cada una de las islas, perseguía los siguientes objetivos: • Extender la participación, en el proceso de elaboración del Plan de Salud, a los profesionales sanitarios que no habían intervenido en la fase de Análisis del Estado de Salud y de Recursos.

• Conocer la opinión de los profesionales sanitarios sobre la importancia de los problemas de salud identificados en la fase de Análisis del Estado de Salud y de Recursos.

• Utilizar la opinión expresada por los profesionales, a través de esta consulta, como primer paso en la estrategia de priorización de problemas de salud a abordar en nuestra Comunidad Autónoma.

• Descubrir e incorporar nuevos problemas de salud.

Por otro lado el Plan de Salud incorporó la opinión de la sociedad, a través de la interacción con la misma en cada municipio de la Comunidad Autónoma. El objetivo de tal interacción era el de conocer cuales son las necesidades sentidas directamente por la población, permitiendo, de este modo, incorporar las prioridades de salud de la población al proceso de planificación. Más de 1.500 vecinos de los barrios y municipios de Canarias interaccionaron directamente, a través de grupos de discusión, con el proceso de elaboración del Plan de Salud.

El producto de la fusión de los resultados de la consulta a los profesionales y a la sociedad sirvió de base para la elaboración de un procedimiento de consulta más sofisticado (técnica Delphi), a través del cual se incorporó la opinión de más de 140 líderes de opinión de Canarias y expertos sanitarios, al objeto de definir los problemas socio-sanitarios prioritarios en la Comunidad.

• Fase de establecimiento de objetivos.

Una vez identificados los problemas de salud de mayor prioridad para Canarias se procedió a abordar, por parte de grupos de expertos en cada materia, el proceso de establecimiento de las acciones y objetivos a canalizar a través del Plan de Salud.

Al objeto de estandarizar el proceso de elaboración de las propuestas de objetivos se invitó a los expertos a que respondieran a cada una de las siguientes preguntas relacionadas con los problemas de salud analizados:

• ¿Qué se pretende conseguir? • ¿Cómo conseguirlo? • ¿Cuando iniciar la acción o esperar un resultado? • ¿Quién ha de ser el responsable de la implantación? • ¿Cómo evaluar la consecución del objetivo?

Aproximadamente 200 expertos procedentes de diversos campos profesionales, y vinculados a administraciones diferentes han elaborado las propuestas que se incluyen en el presente borrador, las cuales, tras haber sido estructuradas en el seno de los Servicios Centrales de la Consejería de Sanidad y Consumo han conformado el presente borrador (cuarto borrador) del Plan de Salud de Canarias.

Los problemas relacionados con la Atención a la Salud Mental, debido a singularidades de partida, centradas en disponer en el conjunto de la Comunidad Autónoma de una Asistencia Psiquiátrica basada en los Hospitales Psiquiátricos capitalinos, sin haber iniciado el proceso de la Reforma Psiquiátrica hacia un Modelo Comunitario, requirieron un tratamiento específico, aunque paralelo al del conjunto del Plan de Salud. La Comisión Asesora Regional para la Atención a la Salud Mental convocó a 107 técnicos expertos en diferentes campos de la Atención a la Salud Mental para que específicamente dieran su opinión en el establecimiento de objetivos y estrategias de mejora en torno a 10 campos de trabajo implicados en la Atención a la Salud Mental (Atención Primaria, Atención Especializada, Hospitales Psiquiátricos, Atención Infanto Juvenil, Drogodependencias, Formación, Servicios Sociales, O.N.G., Investigación e Información y Gestión). Fruto de estas Jornadas fue el documento que, tras someterse a su revisión y debate en la Comisión Regional Asesora de Salud Mental, forma parte de este documento, después de haber sido estructurado, al igual que las demás áreas sanitarias, en el seno de los Servicios Centrales de la Consejería de Sanidad y Consumo, incorporándose como un problema más en el Plan de Salud de Canarias.

CONTENIDO Y ORGANIZACIÓN DEL PLAN DE SALUD

Los problemas de salud que aborda el Plan de Salud de Canarias han sido priorizados, como se mencionó en un apartado anterior de este documento, a través de sucesivas fases de consulta que consiguieron incorporar la opinión de los profesionales sanitarios, de la sociedad y de los líderes de opinión de Canarias. Para canalizar estas consultas el Plan ha utilizado procedimientos cuantitativos como son las encuestas estructuradas, cualitativos como son los grupos focales y mixtos como la técnica Delphi.

Este modo de proceder ha permitido establecer un ranking de problemas de salud prioritarios, que ha servido de referencia para el desarrollo de actividades en cada una de las áreas sanitarias de Canarias.

El Plan de Salud de Canarias no ha querido restringir artificialmente las áreas de intervención prioritarias a un número de diez, tal como se ha hecho en otros lugares. Las áreas prioritarias que se incluyen en el Plan de Salud de Canarias son aquellas que por su magnitud, vulnerabilidad y factibilidad presentan claras posibilidades de incorporar mejoras sustanciales del nivel de salud de la población.

Si bien esta lista de prioridades es generalizable a cada una de las áreas sanitarias de Canarias y superponible, de modo global, a las referidas por otras comunidades autónomas españolas, y países del entorno occidental, existen algunos elementos diferenciales que justifican el análisis restringido a los niveles territoriales de comunidades autónomas y áreas sanitarias.

Sobre cada uno de los problemas de salud prioritarios para Canarias, grupos de expertos multidisciplinares elaboraron las propuestas de actuación a corto y medio plazo (1997-2001), al objeto de aproximar el nivel de salud de nuestra población a los mejores de nuestro entorno.

Las propuestas de actuación sobre cada uno de los problemas priorizados fueron canalizadas, métodológicamente, hacia cuatro sectores interconectados, siguiendo el modelo utilizado por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. en el documento “Healthy People 2000”. De este modo en el Plan de Salud de Canarias se recogen objetivos de mejora de Salud de:

1.- Reducción de riesgos. 2.- Mejora en la oferta de servicios. 3.- Formación y educación para la salud. 4.- Necesidades de información.

En cada uno de los objetivos incluidos en estos apartados el Plan ha intentado definir la acción a desarrollar, los plazos temporales para su inicio y/o para su ejecución, así como instituciones responsables de su implementación.

El Plan de Salud de Canarias pretende ser un plan para la acción. A estos efectos ha optado por diseñar e incluir como objetivos, algunas actividades que podrían ser consideradas como estrategias o líneas de actuación. Esta decisión condiciona un aumento notable, pero manejable, del número total de objetivos perseguidos por el Plan de Salud de Canarias. En todos los casos se ha asegurado el proceso de evaluación de los objetivos propuestos.

Dado que independientemente del problema de salud analizado los objetivos propuestos en el apartado de “Formación y Educación para la salud” se referían de modo repetitivo al desarrollo de actuaciones docentes y/o educativas dirigidas a los profesionales sanitarios, educadores y hacia la propia sociedad, se decidió utilizar un método de exposición menos reiterativo. De este modo aquellos objetivos que perseguían mejorar el grado de formación profesional de educación para la salud, y cuya única diferencia radicaba en la materia docente, fueron trasladados al apartado de “Condiciones necesarias para consolidar el Plan de Salud”; y más concretamente el epígrafe de Formación. No obstante algunos objetivos permanecen en el bloque de objetivos de “Formación y Educación para la salud”; dado que por su condición específica no se adaptaron a la situación descrita previamente. Algo semejante ha ocurrido en relación a los objetivos incluidos en el apartado de necesidades de información. Del conjunto de objetivos que inicialmente se ubicaban en este apartado se traspasaron al epígrafe de “investigación”, dentro del apartado de “condiciones necesarias para consolidar el Plan”, aquellos objetivos que para su ejecución precisaban del desarrollo de proyectos de investigación específicos. El resto de objetivos de necesidades de información permanecen bajo este epígrafe.

Otro aspecto que resulta oportuno aclarar aquí es el referente a los objetivos específicos comunes para la consecución de un determinado objetivo general. Nos referimos a la situación que ocurre cuando un determinado objetivo específico incluido originalmente en el apartado de “Alimentación y nutrición” puede contribuir, conjuntamente con algún otro relacionado con el tabaco, ubicado en el apartado de “Drogas y conductas adictivas”, a la mejora de la salud a través de la reducción de morbi-mortalidad por “enfermedades cardio-vasculares”. En estos casos hemos optado por incluir al final de cada uno de los bloques de objetivos específicos, aquellos otros objetivos específicos que originándose en otras áreas o problemas de salud, puedan contribuir claramente a la mejora de otros problemas de salud incluidos en el Plan.

A lo largo de la relación de objetivos incorporados en el Plan se ponen de manifiesto los tres vértices sobre los que gravita el nivel de salud de la población. Éstos son el individuo, el poder político y los servicios sanitarios.

Si bien la mayor parte de los objetivos del Plan quedan vinculados al ejercicio del Servicio Canario de la Salud, otros muchos (aquellos dirigidos a modificar conductas de riesgo) son dependientes en gran medida de la comunidad educativa. El poder político distribuido en nuestra Comunidad Autónoma entre Ayuntamientos, Cabildos Insulares y Departamentos del Gobierno Autónomo habrá de respaldar todas aquellas acciones propuestas sobre la calidad del medio ambiente en que se desenvuelve la vida en nuestro Archipiélago, incluyendo en este apartado los aspectos relacionados con la seguridad vial.

Por último el Plan de Salud incorpora objetivos a desarrollar por la propia sociedad, promoviendo de este modo la instrumentalización del concepto de autorresponsabilidad y del desarrollo de estrategias de autocuidado en la conservación de la salud en el individuo y en el colectivo social.

LAS CONDICIONES NECESARIAS PARA CONSOLIDAR EL PLAN

El Plan de Salud ha identificado desde la fase inicial de su formulación y a lo largo de las restantes etapas de elaboración, aquellos factores clave que han de facilitar el desarrollo y la consolidación de las políticas de salud y de servicios sanitarios propuestos por el propio Plan.

• Participación de la Comunidad.

Si bien en algunas ocasiones algunos individuos desarrollan acciones potencialmente peligrosas para la salud e incluso para la vida, tanto propia como ajena, la mayor parte de la sociedad tiende a proteger su salud y a evitar los factores que implican riesgo de enfermar, hasta el alcance de sus posibilidades. Esta reflexión ha inspirado el lema de la estrategia de comunicación desarrollada por el Plan de Salud de Canarias: “La salud está en tus manos”.

En los inicios del siglo XX fueron las mejoras del saneamiento público, vivienda y alimentación, las que, canalizadas a través de las administraciones públicas, consiguieron incrementar substancialmente la esperanza de vida de la población de los países desarrollados. Posteriormente, a mediados de siglo, la irrupción de la tecnología médica (antibioterapia, cirugía, entre otras), produjo otro incremento importante de la esperanza de vida en estos mismos países.

Además de la perspectiva de sensibilización y participación individual; el Plan de Salud contempla la participación comunitaria desde otra perspectiva.

La Participación de la Comunidad en el Desarrollo de su Salud, la entendemos como una contribución de los ciudadanos en determinados proyectos y programas establecidos desde los servicios sanitarios o desde sus propias organizaciones. También la consideramos como el proceso de organización y dinamización de las estructuras adecuadas y necesarias para que se produzca y se articule dicha participación en, y con los servicios municipales, insulares y autonómicos de salud. Pero además, la participación implica contribuir a fomentar aptitudes y capacidades que permitan a los ciudadanos y a los trabajadores sanitarios, opinar y/o decidir responsablemente y de modo informado, sobre los problemas de salud que les afectan. Entendemos también que contribuye a una gestión más eficiente, eficaz, equitativa y autosuficiente de los planes y servicios de salud de su ámbito territorial.

La Ley 11/1994, de Ordenación Sanitaria de Canarias (LOSCA), reconoce “… el derecho de los ciudadanos a participar a través de las instituciones comunitarias en las actividades sanitarias” (artículo 6, apartado d), y en particular “… en la orientación, evaluación y el control del Sistema Canario de la Salud” (artículo 4, apartado g).

La Ley 11/1994, de Ordenación Sanitaria de Canarias (LOSCA), propone además el Plan de Salud de Canarias como eje central alrededor del cual todas las organizaciones e instituciones que tienen algo que ver con la salud, se deben poner de acuerdo: “Es el instrumento estratégico para la planificación y coordinación y de articulación funcional de las actividades de promoción y protección de la salud, de prevención de la enfermedad y de asistencia sanitaria de todos los sujetos, públicos y privados, integrantes del Sistema Canario de la Salud, que garantiza que las funciones del Sistema se desarrollen de manera ordenada, eficiente y eficaz, y a tal fin sus resultados estarán sometidos a la evaluación”.

Reconoce también la Ley 11/1994, la necesidad de dar efectividad al ejercicio de los derechos y deberes de los ciudadanos canarios en los asuntos relacionados con la salud para lo que indica (artículo 12, apartado 5) “El Gobierno de Canarias favorecerá las condiciones materiales y organizativas necesarias para el ejercicio del derecho a la participación de la población en el Servicio Canario de la Salud, impulsando la creación y desarrollo de los órganos de participación que se establezcan”; “el “Consejo Canario de la Salud” a nivel de toda la Comunidad Autónoma, los “Consejos de Salud del Área” en cada isla, los “Consejos de Salud de Zona”, para cada zona básica de salud, y los “Consejos Municipales de Salud”, aún no reglamentados, para aquellos municipios con dos o más zonas básicas de salud.

Existen otros órganos colegiados en el Servicio Canario de la Salud que son los Consejos de Dirección, asimilables a los Consejos de Administración de una empresa, y que se establecen en el nivel regional de la Comunidad Autónoma Canaria y en cada Área de Salud o isla.

La creación de los órganos de participación y dirección del Servicio Canario de la Salud son una expresión de la concepción de que la Salud es algo que trasciende a la mera organización de los servicios y que la participación comunitaria es un requisito necesario y condición de eficacia para el buen funcionamiento de los servicios sanitarios y para el desarrollo de los Planes de Salud.

El impulso de la participación a través de los Consejos de Salud se plantea como un proceso pedagógico y también de control social de las acciones de salud. Posibilitar la participación en las tareas, en el sistema de información, y en los órganos de participación constituyen pasos que favorecerán el desarrollo de una mayor capacidad de los ciudadanos, para participar de modo más informado, comprometido y responsable en las decisiones que les afecten.

En relación a la promoción de la participación de la comunidad en el Desarrollo de su Salud, la Consejería de Sanidad se ha establecido los siguientes objetivos:

Impulsar una dinámica de participación efectiva de los ciudadanos en los Órganos de Dirección y Participación que la Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias establece. Constituye un proceso a largo plazo que genera, y a la vez requiere cambios considerables en la cultura, proceso y estructura del Servicio Canario de la Salud, Corporaciones Locales y demás instituciones y organizaciones implicadas.

También pretende la potenciación del papel de los Ayuntamientos y Cabildos, como instituciones de la Comunidad Autónoma de Canarias con competencias en Salud Pública, junto a las estructuras territoriales del Servicio Canario de la Salud: Áreas de Salud y Zonas Básicas de Salud. Aquellas presentan hoy, en general, una amplia variabilidad en cuanto a su capacidad de gestión de los asuntos de Salud Pública pero con déficits históricos importantes. Por otro lado, las nuevas estructuras de las Direcciones de Área y el nuevo modelo de Atención Primaria presentan un desarrollo pujante pero no exento de dificultades, asociadas a las limitaciones derivadas de su carácter innovador y al incipiente desarrollo del necesario proceso descentralizador en el Servicio Canario de la Salud.

En el momento actual de Canarias el desarrollo de las prácticas de autocuidado y la generalización de la adopción de las conductas de vida saludables, por parte de la población, constituyen las estrategias más eficientes para el logro de los objetivos del Plan de Salud.

Ver anexos - página 3313

or otro lado, en nuestra Comunidad Autónoma no existe tradición en cuanto al papel que han de jugar los representantes sociales en el sistema sanitario público. Sin embargo, tanto a nivel estatal como en la Comunidad Autónoma existe legislación que pretende impulsar la presencia de los órganos de participación comunitaria en la gestión de los recursos del propio Sistema Sanitario. El Plan de Salud pretende incorporar a los representantes sociales como Ayuntamientos, Cabildos, Sindicatos, Asociaciones de vecinos y consumidores, entre otras, a la vez que impulsar la creación de los Consejos de Salud de zona y área, como elementos de participación.

Esta reducida experiencia de organización social para la acción en nuestra Comunidad Autónoma repercute así mismo sobre la escasez del movimiento de voluntariado, lo que traduce un rol social predominantemente pasivo; siendo necesario estimular la adopción de una actividad más activa desde la sociedad y para la sociedad; complementando de este modo la, hasta ahora, relación unidireccional desde las administraciones públicas a la sociedad.

• Cooperación intersectorial.

Lejos de ser un artificio, la constatación de que, dentro del Gobierno de Canarias, otras Consejerías y administraciones locales y estatales poseen claras competencias sobre aspectos relacionados con la conservación de la salud, exige la plasmación de una política de cooperación interdepartamental. La importancia de los factores ambientales sobre la salud, el impacto de los accidentes de tráfico y de trabajo, así como la necesidad de introducir estrategias de educación para la salud, refuerzan la necesidad de este enfoque.

Es preciso enfatizar la necesidad de la coordinación entre los distintos departamentos del Gobierno de Canarias, y de éste con los ayuntamientos, cabildos y administración del Estado, al objeto de asegurar la adecuada utilización de los recursos existentes en la Comunidad Autónoma, y el cumplimiento de los objetivos del Plan de Salud. Relacionando esta necesidad de mejora de la coordinación intersectorial con la expuesta en el epígrafe anterior de responsabilización y participación de la sociedad, se obtiene el escenario adecuado para la aplicación del Plan de Salud. Esto, sin embargo, nos obliga a reconocer el cambio que es preciso promover desde todos los sectores implicados.

Éste es uno de los desafíos que el proceso planificador iniciado con el Plan de Salud desde el Servicio Canario de la Salud, ha de afrontar conciertos con Ayuntamientos y Cabildos puede contribuir, si se formula de modo coherente, a incrementar el dinamismo, el interés, la presencia y efectividad de la acción interinstitucional e intersectorial y la participación de la comunidad, y por tanto, determinará la viabilidad y eficacia del Plan de Salud.

Ver anexos - página 3314

Participación de los profesionales. Los cambios organizativos que se prevén en el Sistema Sanitario Público de Canarias en relación a las transferencias de las competencias de autogestión sanitaria han de orientarse hacia la eficiencia de la prestación de servicios sanitarios y la satisfacción tanto de usuarios como de los profesionales. La pieza clave para hacer realidad la aplicación del concepto de utilización eficiente de los recursos sanitarios es el propio profesional del sistema, al cual le cabe la responsabilidad de gestionar adecuadamente los recursos a su alcance.

Los profesionales sanitarios han estado presentes en todas las fases de elaboración del Plan de Salud: fase de formulación, fases de búsqueda de fuentes de información y análisis de la situación de salud y de los recursos socio-sanitarios, fase de definición de problemas y de su priorización, y por último en las fases de establecimiento de objetivos a alcanzar y de estrategias necesarias para tal fin. Esto se ha hecho al objeto de aprovechar los conocimientos y la experiencia de los profesionales de la salud, y porque además serán fundamentalmente estos mismos los responsables de la instrumentalización de los objetivos incluidos en el Plan.

El Plan pretende promover, entre los profesionales sanitarios de todos los niveles asistenciales, el desempeño del papel de “agente de salud”, al objeto de forzar el proceso de cambio de conductas de riesgo hacia hábitos de vida más saludables.

• Formación.

El proceso continuo de incorporación de nuevos conocimientos y técnicas sanitarias, la creciente sensibilización sobre aspectos de protección de la salud unidos a los cambios organizativos y de gestión inherentes al proceso de ordenación iniciado tras las transferencias sanitarias, demandan el diseño de líneas de formación-actualización coherentes con estas tendencias. Para ello habrán de conjugarse las necesidades sentidas por los profesionales y por la población general, con aquellas previstas por la Administración sanitaria.

Complementariamente la consecución de los objetivos del Plan de Salud aparece como un evento formación-dependiente vinculado a tres sectores diferentes pero relacionados. En primer término se encuentra la población escolar, la cual se caracteriza por su accesibilidad y por estar sujeta al proceso de aprendizaje. Los otros dos grupos son la población general y el colectivo de profesionales sanitarios. En cada uno de estos escenarios, las actividades de formación-actualización en relación a los objetivos del Plan de Salud han de perseguir la mejora del nivel de educación sanitaria de la población de modo que, conociendo ésta los riesgos de las distintas opciones, se optimice la elección sobre los estilos de vida a adoptar.

Para los profesionales del sector sanitario y educativo las actividades de formación han de perseguir el generalizar su intervención como agentes educadores y provocadores del cambio en los hábitos de vida hacia conductas favorecedoras de la salud.

El Plan de Salud habrá de establecer, a estos efectos, los canales adecuados a través de la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, para involucrar al profesorado de E.G.B. en el proceso de educación sanitaria a la población escolar dada su especial susceptibilidad para incorporar procedimientos de prevención primordial. Del mismo modo se potenciarán los canales de comunicación y participación con las Universidades Canarias para conseguir un mayor nivel de colaboración en los niveles superiores de educación al objeto de adaptar la formación de los futuros profesionales a las necesidades reales.

El Plan de Salud deberá invitar a las Organizaciones no Gubernamentales relacionadas con aspectos sanitarios, a intervenir en el proceso de educación y sensibilización sanitaria de la población general; complementando de este modo las actividades informativas desarrolladas, a modo de campañas, desde las administraciones públicas (Ayuntamientos, Cabildos, Gobierno Autónomo). El Plan de Salud ha identificado las áreas de conocimiento en las que se hace preciso incidir desde los niveles profesionales sanitarios y sociales, al objeto de aproximar los objetivos del Plan. Esta relación de áreas de conocimiento en las que existen necesidades de formación será utilizada por la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias para desarrollar los diferentes programas de formación continuada.

Acciones concretas sobre formación:

I.- Para el curso académico 1998/99 la Consejería de Educación, Cultura y Deportes aplicará los objetivos educativos enmarcados en la L.O.G.S.E. en relación a la incorporación, por el escolar, de hábitos de vida saludables y a la evitación de factores de riesgo sobre los siguientes aspectos:

Ver anexos - página 3315

I.- A partir de la aprobación del Plan de Salud, la Consejería de Sanidad y Consumo conjuntamente con la Consejería de Educación, Cultura y Deportes desarrollarán actividades de sensibilización, asesoramiento e información dirigidas al profesorado de todos los niveles educativos, para que éste actualice sus conocimientos sobre cada uno de los problemas de salud expuestos en el apartado anterior. (I)

III.- A partir de la aprobación del Plan de Salud, la Consejería de Sanidad y Consumo desarrollará periódicamente campañas publicitarias de salud sobre los siguientes aspectos:

Ver anexos - página 3315

V.- El Plan de Salud, a través de todos los niveles asistenciales del Servicio Canario de la Salud potenciará las actividades de educación para la salud a la población general para aumentar sus conocimientos sobre:

Ver anexos - página 3316

.- El Gobierno de Canarias promoverá ante las Universidades Canarias la inclusión en el currículo de pregrado de Ciencias de la Salud, los contenidos y las metodologías docentes adecuadas para la intervención sobre los siguientes problemas de salud:

Ver anexos - página 3316

I.- La Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias desarrollará una oferta formativa dirigida a los profesionales sanitarios, en todos los niveles asistenciales, con una cobertura anual de entre el 10 y el 15%, al objeto de actualizar y optimizar la formación en la detección y el manejo de los siguientes aspectos relacionados con la salud:

Ver anexos - página 3316

La mejora de la calidad asistencial.

Hasta la actualidad han sido escasas las actividades desarrolladas en el seno de los servicios sanitarios públicos destinadas a garantizar la “mejora de la calidad asistencial”. Las experiencias que se han producido, proceden casi exclusivamente del ámbito de la Atención Primaria de Salud.

El Plan de Salud deberá promover la homogeneización de los mecanismos ya existentes en el Sistema Sanitario Público para la evaluación periódica del trabajo profesional; definiendo para ello los criterios y estándares generales que puedan ser aceptados por el colectivo sanitario.

El Plan de Salud promoverá, así mismo, el establecimiento de criterios de acreditación de Centros, Servicios Sociales y Sanitarios; al objeto de garantizar que el proceso de prestación de servicios alcance un nivel de calidad óptimo.

Una última faceta a incorporar es la de la evaluación de la satisfacción de los usuarios de los servicios sanitarios, complementando de este modo las diferentes vertientes de la garantía de calidad asistencial. La búsqueda de la adecuada calidad asistencial de carácter técnico y humano constituye uno de los objetivos primordiales del Servicio Canario de la Salud. A este objeto las instituciones sanitarias de la red pública pondrán especial cuidado en el trato concedido a los usuarios. Complementariamente los hospitales del Servicio Canario de la Salud favorecerán el acompañamiento familiar de aquellos usuarios que por motivos de edad (niñez o vejez), o de especial sensibilidad (momento del parto), lo precisen.

• Investigación.

El Plan de Salud ha de constituir una referencia adicional para la definición de los problemas socio-sanitarios prioritarios de ser investigados en nuestra Comunidad Autónoma. Al igual que ha ocurrido en otras Instituciones nacionales e internacionales, se pretende instituir una política de investigación coherente con nuestras necesidades, potenciando la investigación de calidad en las áreas clínicas, epidemiológicas, tecnológicas y de gestión, relacionadas con los problemas de salud más importantes identificados por el Plan de Salud. Esta estrategia ha sido desarrollada conjuntamente con la Dirección General de Universidades, en la Consejería de Educación, Cultura y Deportes.

Desde la visión del Plan de Salud la investigación habrá de satisfacer necesidades de información para evaluar el grado de consecución de los objetivos cuya situación de partida era previamente conocida; debiendo servir en otros casos para definir por primera vez la situación basal de un determinado problema de salud. Esto nos permitirá establecer nuevos objetivos durante las revisiones que se realicen sobre el Plan de Salud. A continuación se exponen las áreas prioritarias de investigación que han sido detectadas desde el Plan de Salud y que precisan, para su ejecución, la puesta en marcha de proyectos de investigación específicos.

• Encuesta de Salud de Canarias.

• Prevalencia de los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares en población general.

• Prevalencia de diabetes en la Comunidad Autónoma de Canarias. Incidencia y evolución de las diferentes complicaciones vasculares en la diabetes.

• Estudios epidemiológicos de dependencia al alcohol, tabaco (población general, sanitarios, ...).

• Estudio epidemiológico de consumo de analgésicos y tranquilizantes (automedicación).

• Estudio epidemiológico sobre el impacto de las ludopatías.

• Prevalencia de consumo de drogas ilegales.

• Prevalencia de síntomas demenciales y deterioro cognitivo.

• Estudio longitudinal sobre la situación funcional del anciano en Canarias.

• Estudio epidemiológico sobre la salud bucodental en población escolar y adulta de Canarias.

• Línea de investigación sobre la influencia del flúor en la salud humana.

• Estudios epidemiológicos sobre tuberculosis pulmonar en población escolar y en grupos de riesgo.

• Seguimiento epidemiológico de conductas suicidas.

• Estudios epidemiológicos sobre enfermedades del aparato digestivo: hepatitis vírica, fibrosis quística y hemorragia digestiva alta.

• Estudios epidemiológicos orientados a la identificación y prevención de riesgos en salud laboral.

• Estudios epidemiológicos sobre gonartrosis y osteoporosis.

• Epidemiología de EPOC, asma.

• Estudios poblacionales sobre hábitos alimenticios y estado nutricional.

• Elaboración de tabla de composición nutricional de los alimentos autóctonos. El Plan de Salud tiene otras necesidades de información que pueden verse satisfechas a través de la información generada por medio de procedimientos habituales, desde los propios servicios sanitarios, sociales y educativos, entre otros de nuestra Comunidad Autónoma. Estas necesidades de información aparecen detalladas como objetivos específicos del Plan de Salud, en el apartado de “necesidades de información”, en cada uno de los problemas de salud analizados por el Plan.

• Información.

La información constituye hoy en día el elemento básico imprescindible para las actividades de planificación, gestión, evaluación e investigación, tanto en sanidad como en cualquier otra materia. El desarrollo de sistemas de información sanitaria en nuestra Comunidad Autónoma ha estado caracterizado por su escasez y falta de homogeneidad. La necesidad por parte del Plan de Salud de captar los aspectos diferenciales de cada área sanitaria, nos obliga a homogeneizar e integrar en un sistema común la recogida, almacenamiento y explotación de la información, así como a garantizar la calidad de la misma. Sin embargo en la actualidad se hace preciso manejar, además de datos cuantitativos, información sobre aspectos cualitativos relacionados con la satisfacción de usuarios, entre otros. El reto consiste en organizar un sistema de información homogéneo e integrador que permita la planificación, evaluación e investigación con distintos niveles de desagregación (Comunidad Autónoma y área sanitaria).

• Evaluación tecnológica.

El continuo y rápido incremento del conocimiento médico, la diversidad de medios de diagnóstico y de alternativas terapeúticas, el coste económico de las mismas y por último los inconvenientes y los riesgos potenciales para los usuarios, han de ser valorados de modo integral y dentro del contexto de la planificación sanitaria de la Comunidad Autónoma, a la hora de seleccionar las innovaciones tecnológicas en términos de efectividad y eficiencia.

La propia Organización Mundial de la Salud propone, en su estrategia de salud para todos, la evaluación sistemática de los procedimientos tecnológicos en sanidad. Esta propuesta incluye la valoración previa de la necesidad y del rendimiento teórico de la incorporación tecnológica, así como del uso apropiado de la misma una vez efectuada la adquisición.

El conjugar los criterios de eficiencia y equidad resulta especialmente difícil cuando se trata de analizar aspectos relacionados con la ubicación, accesibilidad y utilización de la alta tecnología. Por esta misma razón es especialmente importante evaluar la introducción y el uso apropiado de la tecnología sanitaria en nuestra Comunidad Autónoma, desde una perspectiva sanitaria, social, económica y ética. PRÓXIMAS ACTIVIDADES A DESARROLLAR POR EL PLAN DE SALUD

Una vez conocidos los problemas de salud que afectan a nuestra población, a través del trabajo descentralizado en cada una de las áreas sanitarias de Canarias, e inmediatamente después de la elaboración de las estrategias de intervención generales para la Comunidad Autónoma, recogidas en el Plan de Salud de Canarias, han de producirse los siguientes pasos:

1. Iniciar el proceso de adaptación local de los objetivos del Plan de Salud en cada área sanitaria. Para ello habrán de elaborarse los planes de salud de las distintas áreas sanitarias.

2. Desarrollar los procedimientos de evaluación de cada uno de los objetivos incluidos en el Plan de Salud.

3. Incorporar en todos los Centros Sanitarios dependientes del Servicio Canario de la Salud, así como en los Centros concertados, los objetivos del Plan cuya consecución está prevista para el año 1997 y siguientes.

4. Mantener una comunicación permanente con el resto de instituciones que han compartido el proceso de elaboración del Plan de Salud y que además han asumido el desarrollo de objetivos del Plan.

5. Revisar constantemente la información referente al estado de salud de la población, y el grado de cumplimiento de los objetivos del Plan, al objeto de adaptar en todo momento las acciones a las necesidades.

LOS OBJETIVOS DEL PLAN DE SALUD

ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

1. Dimensión del problema

Las enfermedades cardiovasculares constituyen uno de los principales motivos de utilización de servicios de salud, suponiendo la séptima causa de consulta en atención primaria y el primer motivo de morbilidad asistida hospitalaria en Canarias, representando el 10,22% de altas y generando el 12,82% de estancias hospitalarias durante 1993/94. El 22,86% de las personas de más de 65 años de edad que ingresan en los hospitales de nuestra comunidad lo hacen por enfermedades cardiovasculares.

La mortalidad por enfermedades cardiovasculares (ECV) en la Comunidad Autónoma Canaria lidera todas las causas de mortalidad. En 1990 la cardiopatía isquémica (CI) era la primera causa de muerte, seguida por las enfermedades cerebrovasculares (ECRV). La tendencia de la mortalidad por ECRV ha experimentado un descenso durante la última década. La mortalidad por CI, sin embargo, muestra una tendencia estacionaria durante este mismo periodo, al contrario de lo que ocurre en otras comunidades autónomas españolas y en numerosos países occidentales. La información disponible actualmente permite sugerir que la mortalidad por CI en la Comunidad Canaria se sitúa entre las más altas del estado español, si bien no alcanza las tasas de los países del norte de Europa.

Ver anexos - página 3319

as evidencias de numerosos estudios vinculan el desarrollo de ECV a la presencia de una serie de factores de riesgo como son: la hipercolesterolemia, la hipertensión arterial, el tabaquismo y la diabetes, la obesidad y el sedentarismo. Por otro lado ha quedado suficientemente establecido que el control de los factores de riesgo condiciona el descenso manifiesto de la morbi-mortalidad cardiovascular. La hipertensión arterial (HTA) es uno de los principales factores de riesgo de ECV. La hipertensión es causa de CI, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca, arteriopatía periférica e insuficiencia renal. El riesgo de enfermedad y muerte secundaria a HTA es proporcional a los niveles de presión arterial tanto sistólica como diastólica y al tiempo de evolución. La detección y control de la tensión arterial puede reducir en un 15% la mortalidad por cardiopatía isquémica, y hasta en un 30% por enfermedad cerebrovascular.

Tomando como referencia cifras iguales o superiores a 140/90 mmHg la prevalencia de HTA en la Comunidad Canaria es de un 25-30%. Estas cifras se reducen al 20% si se utilizan los criterios de la Organización Mundial de la Salud (160/95 mmHg).

Existen múltiples evidencias que involucran al colesterol en el desarrollo de la arteriosclerosis. Los niveles de colesterol sérico en la comunidad parecen erigirse, conjuntamente con el sobrepeso y la diabetes, como el principal determinante de las diferencias poblacionales de mortalidad por CI. Aunque el riesgo relativo de ECV asociado al colesterol sigue un patrón de dosis-respuesta, se han establecido como valores recomendables aquellos inferiores a 200 mg/dl. Existen pruebas consistentes de que la reducción de los niveles de colesterol se acompaña de disminuciones en la mortalidad por CI. La prevalencia de hipercolesterolemia (HC) en nuestra comunidad es alrededor de un 20%, tomando como referencia cifras iguales o superiores a 250 mg/dl y un 38-40% con cifras iguales o superiores a 200 mg/dl.

El tabaquismo es un factor de riesgo mayor de ECV, enfermedades pulmonares crónicas y cáncer de pulmón. Es el problema de salud evitable más importante en las sociedades industrializadas y la rentabilidad de actuar sobre él en términos de coste-efectividad es superior a la de la HTA o HC. El tabaquismo es responsable de un 20-30% de la mortalidad coronaria.

Si bien la obesidad no ha sido plenamente aceptada como factor de riesgo cardiovascular independiente, sí se admite que constituye un factor de riesgo asociado de relevante importancia. Además, la prevalencia de la HTA, diabetes o HC es mayor entre los obesos que entre la población no obesa, mejorando en general todos estos factores de riesgo y por supuesto sus implicaciones en los obesos cuando éstos pierden peso. La prevalencia de la obesidad en nuestra Comunidad por encima de los 30 años se estima que es de un 15% en varones y un 35% en mujeres.

En nuestra Comunidad sólo el 5-6% de la población adulta realiza una actividad física diaria en su tiempo libre, ascendiendo al 35% los que realizan ejercicio físico regularmente varias veces al mes.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3320

. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

1. A lo largo de 1997 el Servicio Canario de la Salud desarrollará y difundirá, en el nivel de atención primaria de salud y en el medio laboral, un programa de diagnóstico precoz de factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

2. Para el año 1998 el Servicio Canario de la Salud habrá desarrollado procedimientos de diagnóstico precoz sobre la hipertensión arterial en las consultas de atención primaria y de medicina de empresa, al menos al 75% de los usuarios del nivel de Atención Primaria y al 85% de los servicios de medicina de empresa.

3. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud deberá mantener en tratamiento al menos al 75% de los hipertensos detectados.

4. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud deberá controlar adecuadamente las cifras de tensión arterial al menos en el 50% de los hipertensos tratados. 5. Para el año 2001 el Gobierno de Canarias promoverá que al menos un 10% de la población mayor de 18 años de nuestra Comunidad realice ejercicio físico isotónico durante al menos 30 minutos diarios, al menos 3 días en semana (ejercicio mínimo adecuado).

6. Para el año 2001 sólo un 15% de la población mayor de 18 años tendrá cifras de colesterol total superiores a 240 mg/dl.

Ver anexos - página 3321

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicio.

7. A partir de la aprobación de este Plan el Servicio Canario de la Salud articulará los mecanismos necesarios para que el 100% de los esfingomanómetros de mercurio sean sometidos a un sistema de revisión y calibraje de forma periódica.

8. A partir de la aprobación del Plan el Servicio Canario de la Salud articulará los mecanismos necesarios para alcanzar, en el año 2001, los niveles de estandarización y control de calidad que permitan un máximo de variabilidad del 3% en las determinaciones del colesterol en el 50% de los laboratorios de la Comunidad.

9. Para el primer semestre del año 1997 el Servicio Canario de la Salud habrá desarrollado protocolos de consenso y de líneas de actuación sobre el tratamiento anticoagulante en la enfermedad cerebro-vascular de origen isquémico, así como tratamientos fibrinolíticos en el infarto agudo de miocardio. 10. Para el año 1998 el Servicio Canario de la Salud reducirá los traslados por enfermedad coronaria a través de la optimización progresiva de las unidades asistenciales destinadas al manejo del enfermo coronario.

11. Para el año 1999 el Servicio Canario de la Salud desarrollará el programa marco que coordine las actividades de prevención secundaria de las enfermedades cardiovasculares entre los diferentes niveles asistenciales.

12. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá incorporado en los hospitales de referencia la prestación de rehabilitación para las enfermedades cardiovasculares.

Ver anexos - página 3321

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

13. A partir del primer trimestre de 1998 el Servicio Canario de la Salud establecerá programas de formación estructurados y temporizados sobre maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada dirigidas al personal médico que realiza asistencia continuada; con una cobertura del 15% anual. 3.4. Objetivos de necesidades de información.

14. A lo largo del periodo de vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud monitorizará la morbi-mortalidad por cardiopatía isquémica y enfermedad cerebrovascular.

15. Antes de finalizar 1999, los Centros de Salud con más de un año de funcionamiento, tendrán registrado en el 80% de las historias clínicas de la población de riesgo cardiovascular: consejo antitabáquico, consejo nutricional y consejo sobre ejercicio físico.

CÁNCER

1. Dimensión del problema

El cáncer constituye la segunda causa global de muerte en Canarias, con una tendencia ligeramente ascendente durante los últimos 15 años; siendo además la primera causa de años potenciales de vida perdidos en el conjunto de la población canaria. En Canarias la tasa ajustada de mortalidad por cáncer en 1990 fue de 147,6 x 105 habitantes, lo que sitúa a nuestra Comunidad Autónoma en una posición media-baja en relación con otras Comunidades Autónomas y países del entorno occidental. Este hecho unido al grado de juventud de nuestra sociedad y a la previsible reducción de la mortalidad por enfermedad cardiovascular, hace del cáncer un problema de salud potencialmente emergente en Canarias.

Ver anexos - página 3321

n 1990 el 24,3% de las defunciones estuvieron asociadas a tumores malignos; correspondiendo el 15% a varones y el 9,3% a mujeres. Globalmente considerado, el grupo de neoplasias supuso el tercer proceso más frecuentemente atendido en los hospitales, representando el 8,20% de las altas y generando el 12,39% de estancias de los hospitales de la Comunidad durante 1993-4. En el grupo de edad de más de 65 años condiciona el 14,18% de todas las altas hospitalarias, siendo entonces el segundo proceso que más ingresos hospitalarios condiciona.

Si bien el cáncer de piel (epitelioma basocelular) es la neoplasia más frecuente, tanto en nuestra Comunidad Autónoma como en el resto de España, los que condicionan mayor mortalidad en el sexo masculino son los tumores de tráquea, bronquio y pulmón (siendo el 80% de los casos imputables al consumo de tabaco), próstata, estómago y colorrectal. En la mujer las neoplasias de mayor mortalidad son el cáncer de mama, colorrectal, pulmón, estómago y útero.

La evolución de la mortalidad por cáncer en nuestra Comunidad entre 1980 y 1990 presenta notables diferencias según el sexo y la localización de los tumores. En el hombre se ha producido un aumento considerable respecto a los tumores de traquea, bronquio y pulmón, siendo su tasa de mortalidad global en 1980 de 33 x 105 habitantes, ascendiendo en 1990 a 46 x 105. En la mujer la tasa de mortalidad por cáncer de mama se incrementó desde el 15,2 en 1980 al 26 x 105 en 1990, constituyendo la primera causa de años potenciales de vida perdidos en la mujer y la primera causa de muerte en este mismo sexo para el grupo de 30 a 69 años de edad.

Ver anexos - página 3322

La mayor proporción de mortalidad por cáncer se atribuye al consumo de tabaco y a diferentes factores nutricionales. Así mismo han sido identificados como agentes potencialmente cancerígenos el consumo excesivo de alcohol y la exposición a determinados factores ambientales y laborales. La posibilidad clara de reducir la exposición a cada uno de estos elementos hace posible la prevención primaria. Adicionalmente casi el 50% de los tumores malignos son curables (susceptibles de tratamiento médico eficaz), dado el actual estado de conocimientos.

El Código Europeo contra el Cáncer desarrolla los diferentes mensajes informativos destinados bien a evitar o a anticipar los diagnósticos; haciendo especial hincapié en el hábito de fumar, ingesta de alcohol, exposición a luz solar y aspectos alimentarios.

Los tumores malignos de pulmón constituyen la causa más frecuente de mortalidad por cáncer en varones, situándose en la mujer tras el cáncer de mama y el cáncer de colo-rectal. En otros países más industrializados el cáncer de pulmón ha superado recientemente al de mama en la población femenina. Este es el caso de algunos estados en los EE.UU. de América y del Reino Unido.

Ver anexos - página 3323

La incidencia del cáncer de mama en nuestra Comunidad se aproxima a 39,2 x 105, lo que nos sitúa en un nivel medio entre las comunidades autónomas del Estado y medio/bajo en el entorno de los países europeos.

El cáncer de próstata es la segunda causa de mortalidad por cáncer en varones en la Comunidad Autónoma Canaria pero existe una notable diferencia entre la alta tasa de morbilidad y la de mortalidad.

El cáncer colorrectal es el segundo cáncer visceral en orden de frecuencia (considerando globalmente a la población masculina y femenina) por detrás sólo del cáncer de mama en la mujer y del cáncer de pulmón en el hombre.

El cáncer de cuello uterino fue en su momento la segunda causa de mortalidad femenina por cáncer. Actualmente y gracias a las campañas de diagnóstico precoz, ocupa el 8º lugar en el Registro Poblacional de Tumores de la Comunidad Autónoma Canaria.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3323

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

Ver anexos - página 3324

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

16. A partir de la aprobación de este Plan y hasta el año 2001 el Servicio Canario de la Salud incrementará progresivamente el número de tratamientos conservadores de la mama.

17. A partir de la aprobación de este Plan el Servicio Canario de la Salud garantizará el acceso a la mamografía bilateral, con carácter preventivo, al 100% de las mujeres con mayor riesgo de padecer cáncer de mama.

18. Durante el primer trimestre de 1997 el Servicio Canario de la Salud definirá los criterios de coordinación en la derivación de mujeres de alto riesgo de padecer cáncer de mama.

19. Durante el primer semestre de 1997 el Servicio Canario de la Salud deberá iniciar el diseño del Programa de Diagnóstico Precoz Poblacional del Cáncer de Mama.

20. A finales de 1997 debería comenzar la puesta en marcha del Programa de Diagnóstico Precoz Poblacional del Cáncer de Mama.

21. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud aumentará en un 10% el número de casos de cáncer de pulmón diagnosticados precozmente, anticipando el diagnóstico de sospecha en el nivel primario de salud, y reduciendo los tiempos de espera entre la sospecha y la aplicación terapéutica.

22. Para finales de 1997 el Servicio Canario de la Salud tendrá elaborado un protocolo de prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer de cuello uterino. 23. A partir de la aprobación de este Plan el Servicio Canario de la Salud promoverá la mejora de la cobertura de las técnicas de diagnóstico precoz de cáncer de cuello uterino en la población susceptible.

24. Para el año 2001 se habrá reducido el número de casos de cáncer de cervix uterino diagnosticados tardíamente en un 30%.

25. Para finales de 1997 el Servicio Canario de la Salud tendrá elaborado un protocolo de diagnóstico precoz de cáncer colo-rectal.

26. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud potenciará la realización de colonoscopias periódicas a partir de los 40 años en aquellos sujetos de mayor riesgo frente al cáncer colon-rectal (historia familiar de cáncer).

Ver anexos - página 3325

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

27. Antes de finalizar 1997 el Servicio Canario de la Salud desarrollará actividades de formación continuada dirigidas a los profesionales sanitarios que ejecuten las técnicas de diagnóstico precoz de cáncer; al objeto de optimizar la sensibilidad y especificidad de las mismas.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

28. Durante el primer trimestre de 1997 el Servicio Canario de la Salud dispondrá de información sobre el número de diagnósticos tardíos por cáncer.

29. A partir de 1998 el Servicio Canario de la Salud proveerá datos reales sobre la cobertura de los programas realizados sobre diagnóstico precoz del cáncer.

30. En el año 1999 el Servicio Canario de la Salud deberá tener disponibles los datos correspondientes al periodo 1993 a 1995, sobre incidencia y mortalidad anual por cáncer, según grupos de edad, sexo, lugar de residencia y localización tumoral en Canarias. 31. A partir del año 2001 el Servicio Canario de la Salud deberá tener disponibles de forma sistemática datos sobre incidencia y mortalidad anual por cáncer, según grupos de edad, sexo, lugar de residencia y localización tumoral de Canarias, referidos al penúltimo año.

DIABETES MELLITUS

1. Dimensión del problema

La prevalencia de diabetes en la población general de la Comunidad Canaria se estima en aproximadamente un 5-6%, si bien algunos estudios ofrecen cifras superiores. Dada la asociación entre diabetes (tipo II) y envejecimiento, la prevalencia de diabetes aumenta en Canarias hasta un 18% en la población mayor de 65 años.

En Canarias la diabetes constituye la tercera causa de mortalidad proporcional en la mujer y la séptima para el hombre durante el trienio 1988-1990. A lo largo de la década de los 80 se produjo un aumento de la mortalidad atribuida a esta causa más marcada en la mujer, transformándose la tasa de mortalidad ajustada para este sexo desde 31,46 en 1980, a 38,6 x 100.000 en 1990. Esta tasa de mortalidad duplica la tasa nacional de mortalidad por diabetes, situada para ese mismo año, en 16,2 x 100.000 habitantes.

Ver anexos - página 3325

La diabetes se sitúa entre los principales problemas de salud crónicos atendidos en Atención Primaria, constituyendo conjuntamente con el tabaquismo, la hipertensión arterial y las hiperlipoproteinemias, uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

La diabetes constituye una causa importante de incapacidad a través de las complicaciones vasculares que produce sobre la circulación cerebral, retiniana, coronaria, renal y en las extremidades inferiores. A este respecto en Canarias la diabetes aparece como factor asociado en aproximadamente el 40% de los episodios de cardiopatía isquémica, el 53% de los pacientes en diálisis peritoneal y en el 27% de aquéllos en hemodiálisis, y en el 46% de las amputaciones por causas no traumáticas; estimándose que en la actualidad un 5% de los diabéticos sufren ceguera secundaria a esta enfermedad.

Por último, la diabetes gestacional supone del 2% al 7% de todos los embarazos y está asociada a macrosomía, complicaciones maternas y morbimortalidad perinatal. 2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3326

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

32. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud elaborará el Programa de Atención Integral al Diabético, el cual se desarrollará coordinadamente tanto en Atención Primaria de Salud como en Atención Especializada.

33. Antes de finalizar 1997 todos los Equipos de Atención Primaria estarán aplicando el Programa de Atención Integral al Diabético.

34. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá incrementado la captación y seguimiento de pacientes, alcanzando el 75% de la prevalencia estimada para la diabetes a través del Programa de Atención Integral al Diabético.

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicio.

35. A partir de 1997 el Programa de Atención Integral al Diabético promoverá la reorganización de los servicios de Atención Especializada al objeto de garantizar la valoración integral del diabético (en la infancia, en el adulto y en la gestación), en los hospitales de referencia de la red pública de Canarias.

36. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud garantizará la presencia de un endocrinólogo a tiempo completo en las islas de La Palma y Lanzarote, garantizando así mismo la cobertura a tiempo parcial en las islas de Fuerteventura, La Gomera y El Hierro.

37. Antes de 1999 el Servicio Canario de la Salud habrá iniciado la reorganización de la asistencia especializada extrahospitalaria, según los criterios del Programa de Atención Integral al Diabético, al objeto de facilitar el acceso de los pacientes.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

38. En el año 2001 todos los diabéticos recibirán educación diabetológica adaptada al grado de evolución de su enfermedad.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

39. Antes de 1999 se dispondrá de un censo centralizado de todos los pacientes diabéticos asistidos en los centros de salud y unidades de diabetes: Registro Canario de Diabetes.

DROGAS Y CONDUCTAS ADICTIVAS

1. Dimensión del problema

Por su alta incidencia y prevalencia en la población general canaria, así como las graves consecuencias directas e indirectas que se derivan de su uso y abuso, carece de importancia desde el punto de vista de la salud, el hacer diferencias entre drogas legales y no legales. Esta distinción varía de unas culturas a otras, siendo incluso de carácter cambiante a lo largo del tiempo en el mismo contexto cultural.

El consumo de determinadas sustancias (tabaco, alcohol, cannábicas, opiáceas, psicoestimulantes, ...) y el abuso de otras como los fármacos, especialmente psicofármacos (tranquilizantes e hipnóticos) y analgésicos e incluso la presencia de conductas adictivas (ludopatías) son comportamientos y hábitos que, con independencia de su marco legal o de su aceptación social, producen importantes alteraciones en la salud de la población dependiente, así como en el contexto familiar, laboral y social de quienes lo padecen.

El Plan de Salud de Canarias actuará como instrumento de refuerzo del Plan Canario sobre Drogas (Decreto 250/1994) de 25 noviembre de 1994, incorporando además nuevos elementos.

En nuestra sociedad el tabaquismo es, con mucho, la principal causa evitable de enfermedad y muerte prematura, ocasionando en el año 1994 más de 44.000 muertes en España. Es además, responsable de una disminución significativa de la calidad de vida.

Según los datos recogidos para Canarias en la Encuesta Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Consumo de 1987 sobre el hábito de fumar, el 37,2% de la población era fumadora (50,8% en varones y 23,6% en mujeres). En nuestra Comunidad, según datos de la Encuesta de Salud de Canarias de 1990, los porcentajes son 30,4% considerados globalmente (41,3% en varones y 19,4% en mujeres). Estudios posteriores revelan un incremento notable de estas cifras, sobre todo en las mujeres.

Ver anexos - página 3327

En la Encuesta Nacional de Salud de 1993 el porcentaje total de fumadores en Canarias se establece en un 36,6%, siendo del 47,5% en los varones y del 25,6% entre las mujeres.

Por otra parte, el final de la infancia y el inicio de la adolescencia son en la actualidad periodos críticos en el inicio del consumo de tabaco. Según diferentes encuestas realizadas por el Ministerio de Sanidad y Consumo en España, a los 11 años ya ha fumado alguna vez el 17% de los niños y el 12% de las niñas y este porcentaje va aumentando con la edad.

En cuanto al alcohol, hay una discrepancia evidente entre la gravedad e importancia de las consecuencias asociadas a su consumo y la atención que ha recibido a nivel de los responsables políticos y sanitarios en nuestro entorno sociocultural. Probablemente esto sea debido en gran parte al lugar privilegiado y aceptado tradicional y culturalmente que ha permitido al alcohol un total enraizamiento en nuestros hábitos sociales y dietéticos.

La ingesta de alcohol llega al 30% en mujeres embarazadas. Se considera además que está relacionada con el 40-50% de los accidentes de tráfico, el 15-20% de los accidentes laborales y el 50% de los homicidios. Siendo el alcohol la causa más frecuente de cirrosis hepática, aunque no la única, ésta es responsable de 2.290 muertes en Canarias durante el periodo 1982 a 1990, afectando especialmente al segmento joven de población, generando la pérdida de 40.775 años potenciales de vida. A pesar de que se mantiene desde 1980 como la 5ª causa de muerte en el varón (la 3ª entre los varones de 50 a 65 años) y la 7ª en la mujer, su tasa de mortalidad ha sufrido una reducción sustancial.

A nivel de Canarias, según la Encuesta de Salud del año 1990, un 57,08% de la población es considerada bebedora habitual, entendiéndose ésta como aquella que ha consumido bebidas alcohólicas en cinco o más ocasiones en el último mes. El 2,79% de los bebedores habituales declaran un consumo excesivo de alcohol (ingesta superior a 1900 cc/semanales). Otro estudio del año 1989 revela que la relación de mujeres bebedoras habituales con respecto a hombres es mayor en Canarias que en otras CC.AA.

El porcentaje de abstemios se ha incrementado en Canarias, aparentemente desde el 24,22% en 1990 al 35% en 1993; situándose la mayor proporción de bebedores en la categoría de “ligeros”, más favorablemente en Canarias que en otras CC.AA. y que en el promedio del Estado.

Ver anexos - página 3328

En cuanto a las llamadas drogas ilegales, que incluyen opiáceos y derivados, cannabis, drogas de diseño y cocaína, los datos reflejados en el indicador de admisión a tratamiento del Sistema Estatal de Información al Toxicómano (SEIT), la tendencia general observada es la de un incremento progresivo de las admisiones a tratamiento por abuso o dependencia a drogas.

El total de admisiones registradas desde 1987 y hasta finales de 1994 en la Comunidad Autónoma de Canarias fue de 25.187 casos, notificados a través de los centros ambulatorios de drogodependencias de la red específica de toxicomanías, así como de los programas específicos en centros de atención primaria del Servicio Canario de la Salud. Según la droga que motivó la consulta, el 75% lo fue por dependencia a la heroína, el 4% por cocaína y el 3,5% por cannábicos.

Ver anexos - página 3328

En nuestra Comunidad Autónoma, las edades medias de los admitidos a tratamiento, se sitúan en 28 años para la heroína y 29 años para la cocaína. Por sexos predomina el masculino, con un 86,2% de heroinómanos y un 90% de cocainómanos, manteniéndose dichos porcentajes similares a favor de los varones en los años anteriores.

Ver anexos - página 3329

Las tasas de morbilidad asistida en la Comunidad Canaria la sitúan, en cuanto a número global de admisiones a tratamiento, en el segundo lugar del Estado.

La mortalidad asociada al consumo directo de estas drogas, en el año 1994, se atribuye en la mayoría de los casos a la heroína y la morfina, existiendo una mayor proporción de hombres frente a mujeres al igual que en las admisiones a tratamiento.

Respecto al consumo de fármacos, los tranquilizantes constituyen el segundo subgrupo terapéutico más prescrito en la Comunidad Autónoma, después de los analgésicos y antipiréticos, ocupando la tercera plaza a nivel nacional. Si se tiene en cuenta el comportamiento del consumo por áreas sanitarias, llama la atención que en la provincia de Santa Cruz de Tenerife los tranquilizantes ocupen el primer lugar, constituyendo el 5,5% de la prescripción total (datos de 1994). Por otro lado, los analgésicos es el grupo farmacológico más afectado por la automedicación, con un 39,04% del total de los automedicados.

En cuanto a la distribución por sexos, se observa que en ambas provincias las mujeres son más consumidoras de analgésicos (17,6% frente a 7,2%) y de tranquilizantes e hipnóticos (11,2% frente a 5,7%) que los hombres. Para este último subgrupo de tranquilizantes e hipnóticos, el consumo afecta por lo general a personas mayores con patologías físicas asociadas.

Para finalizar, España es uno de los primeros países del mundo en cuanto a disponibilidad de juegos legales se refiere. Extrapolando los resultados de los estudios existentes en la actualidad sobre el juego patológico, compulsivo o ludopatía, se puede estimar que en Canarias alrededor de 22.500 individuos son jugadores patológicos (1-2%) y unos 37.500, jugadores problemáticos (2,5%). 2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3329

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

40. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias potenciará el cumplimiento efectivo de la legislación vigente respecto a las limitaciones de los lugares de venta y edades de adquisición de tabaco. 41. A partir de la aprobación de este Plan, la Consejería de Sanidad y Consumo potenciará el cumplimiento efectivo de la legislación vigente respecto a la prohibición de fumar en lugares públicos y promoverá acciones ante los organismos pertinentes para proteger los derechos de los no fumadores. 42. A partir de la aprobación del Plan, y con carácter anual, el Servicio Canario de la Salud promoverá que al menos un 60% de las embarazadas atendidas por el Sistema Sanitario Público abandone el consumo de tabaco durante el embarazo y lactancia.

43. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá disminuido al 25% la prevalencia de fumadores entre sus trabajadores (sanitarios y no sanitarios).

44. Para el año 2001 el Gobierno de Canarias habrá disminuido al 25% la prevalencia del consumo de tabaco en maestros y profesores.

45. Para el año 2001 el Gobierno de Canarias habrá reducido la prevalencia de fumadores en Canarias al menos al 35% en los varones y al 20% en mujeres (utilizando como valor de referencia los de la Encuesta Nacional de Salud de 1993).

46. Para el año 2001 el Gobierno Autónomo de Canarias habrá reducido el consumo de tabaco en adolescentes (menores de 14 años) al menos hasta el 8% de la población de este grupo de edad.

47. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias potenciará el cumplimiento efectivo de la legislación vigente respecto a las limitaciones de los lugares de venta y edades de adquisición de las bebidas alcohólicas.

48. A partir de 1997 el Gobierno de Canarias promoverá acciones ante la administración competente del Estado para que todas las bebidas alcohólicas lleven una advertencia sobre los riesgos del consumo excesivo de alcohol.

49. Para el año 2001 el Gobierno de Canarias habrá conseguido disminuir, al menos en un 10%, y con respecto a la Encuesta de Salud de Canarias de 1990, el número de bebedores habituales.

50. Para el año 2001 el Gobierno de Canarias y la Dirección General de Tráfico habrán disminuido al menos en un 10% la morbilidad por accidentabilidad (tráfico y laboral) asociada al consumo de alcohol.

51. Para el año 2001 el Gobierno de Canarias y la administración del Estado habrán disminuido, al menos en un 10%, la mortalidad relacionada con el consumo de alcohol (homicidios, suicidios, accidentes mortales, etc.). 52. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá disminuido al menos en un 5% las muertes por cirrosis atribuidas al alcohol.

53. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá disminuido al menos en un 10% la población afectada por uso inadecuado (prescripción y automedicación) de analgésicos, tranquilizantes e hipnóticos.

54. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá disminuido un 10% de la población afectada por problemas relacionados con el juego.

Ver anexos - página 3330

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

55. A partir de la aprobación de este Plan, el Servicio Canario de la Salud llevará a cabo la coordinación de las actividades de promoción de la salud relacionadas con el consumo de tabaco y alcohol.

56. En el primer trimestre de 1997 el Servicio Canario de la Salud dispondrá de un protocolo de actuación antitabáquica.

57. Antes de finalizar 1997 el Servicio Canario de la Salud promoverá la introducción del consejo antitabáquico en todos sus niveles asistenciales, alcanzando al menos al 80% de los fumadores detectados en Atención Primaria para el año 2001.

58. En el primer trimestre de 1997 el Servicio Canario de la Salud habrá elaborado un protocolo de actuación antialcohólica.

59. Para el año 1998 el Servicio Canario de la Salud deberá disponer de los recursos asistenciales necesarios para dar la adecuada atención a los trastornos relacionados con el consumo de drogas, estén o no legalizadas, y de otras conductas adictivas (ludopatías).

60. A partir de la aprobación de este Plan y antes del año 2001, el Servicio Canario de la Salud promoverá la introducción del consejo antialcohólico en todos sus niveles asistenciales, alcanzando al menos al 80% de los bebedores detectados. 61. A partir de la aprobación del Plan, la Consejería de Sanidad y Consumo introducirá programas de prevención sobre consumo de drogas ilegales y conductas adictivas en al menos el 20% de los Centros de Salud de Canarias.

62. Para el año 2001 la Consejería de Sanidad y Consumo deberá haber incrementado al menos en un 30% el número de admisiones a tratamiento por dependencia a drogas ilegales.

63. Antes de que finalice 1998 la Dirección General de Atención a las Drogodependencias garantizará el acceso a los programas de mantenimiento con metadona a todos los UDVP que además sean VIH+ y/o ejerzan la prostitución.

64. A partir de 1997 la Consejería de Sanidad y Consumo implantará el protocolo o circuito de atención al paciente afecto de drogodependencia y/o conducta adictiva (ludopatías), entre las redes asistenciales de atención primaria, especializada y la específica de drogodependencias.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

65. A partir de 1997 la Consejería de Sanidad promoverá la realización de campañas de divulgación para que, al menos, el 90% de la población general en el año 2001 conozca los efectos nocivos del consumo de tabaco, alcohol, drogas ilegales, abuso de fármacos y las ludopatías.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

66. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud velará para que en las historias clínicas conste y se revise el consumo tabáquico alcanzado, al menos, el 90% de las mismas para el año 2001.

67. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud velará para que se registre el consejo antitabáquico en las historias clínicas de Atención Primaria de Salud; alcanzando en el año 2001 al menos al 80% de los casos en que proceda.

68. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud velará para que en el año 2001, al menos en el 90% de las historias clínicas en Atención Primaria de Salud, conste y se revise el consumo de alcohol del paciente.

69. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud velará para que se registre el consejo antialcohólico en las historias clínicas de Atención Primaria de Salud; alcanzando en el año 2001 al menos al 80% de los casos en que proceda.

70. Para el año 2001 la Consejería de Sanidad y Consumo habrá incorporado al SEIT (Sistema Estatal de Información de Toxicomanías) al menos al 90% de los centros asistenciales.

71. A partir de la aprobación del Plan, la Consejería de Sanidad y Consumo velará para que antes del año 2001 conste el hábito de consumo o no de los distintos tipos de drogas no legales en al menos el 70% de las historias clínicas de la población atendida comprendida entre 14 y 49 años.

72. A partir de la aprobación del Plan, la Consejería de Sanidad y Consumo velará para que antes del año 2001 conste el abuso y dependencia de los psicofármacos y analgésicos en al menos el 70% de las historias clínicas de la población atendida comprendida entre 45 y 65 años.

73. A partir de la aprobación del Plan, la Consejería de Sanidad y Consumo fomentará la realización de estudios epidemiológicos sobre la ludopatía en Canarias como primera aproximación a la situación real en la Comunidad Autónoma.

74. A partir de la aprobación del Plan, la Consejería de Sanidad y Consumo velará para que antes del año 2001 conste información sobre la existencia de conductas relacionadas con el juego patológico en al menos el 50% de las historias clínicas de la población atendida.

SIDA

1. Dimensión del problema

El 31 de diciembre de 1994 había en nuestra comunidad 538 casos de sida reconocidos por el Registro Nacional, con una tasa de letalidad del 48%. La incidencia anual comienza con un solo caso en 1984 y llega a un máximo de 115 en 1994. Más del 70% de los afectados son personas de edades comprendidas entre los 20 y los 40 años.

Ver anexos - página 3332

Algo más de la mitad (51,9%) ha contraído la enfermedad por contagio sexual y un 30% por compartir agujas al inyectarse drogas. Por sexos se aprecia un incremento paulatino de casos en mujeres, aunque es mayor la afección en el sexo masculino (85,9%). Hay que señalar que la transmisión heterosexual es, según la Organización Mundial de la Salud, el factor de riesgo más importante en la próxima década en los países occidentales. Los fallecidos registrados a lo largo del decenio 1984-1993 totalizaban 7.436 años potenciales de vida perdidos.

Ver anexos - página 3332

Comparada con otras regiones españolas, el sida ha llegado a Canarias con cierto retraso, y hasta la fecha tenemos una tasa acumulada de casos inferior a la media nacional. Se comprueba también a lo largo del tiempo que el contagio sexual es la vía de propagación más importante en nuestra Comunidad, a diferencia del resto de España, donde 2/3 de los casos se deben a transmisión parenteral entre consumidores de drogas.

La epidemiología descriptiva del sida en Canarias se asemeja por tanto a la de los países del centro y norte de Europa más que a la del resto de España. Pero cuando nos comparamos con dichos países, nuestra tasa acumulada, baja en el conjunto nacional, resulta claramente superior a la media europea.

Por otra parte, sabemos que los registros de sida adolecen de retrasos importantes, que los casos de sida diagnosticados son sólo una pequeña parte del gran número de portadores asintomáticos o paucisintomáticos que viven infectados por el V.I.H. (estimados en nuestra Comunidad en torno a 6.000 y 120.000 para el total nacional) y que las estadísticas no son capaces de recoger todo el sufrimiento físico y moral de los infectados y sus familias ni los costes sociales directos e indirectos que esta enfermedad y su tratamiento suponen. 2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3333

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

75. El Servicio Canario de la Salud potenciará los programas de prevención dirigidos a población general y especialmente a personas de mayor exposición al riesgo de infección por VIH, incluyendo, además de las actuaciones a través de los Servicios Sanitarios, la Red de Servicios Sociales y “Programas de calle” en cuyo caso se coordinarán con el Departamento y Administraciones competentes y con las Organizaciones no Gubernamentales (ONGs).

76. A lo largo de la vigencia de este Plan, el Servicio Canario de la Salud velará para que en los Establecimientos Sanitarios de la Comunidad Autónoma, se respeten las normas de aislamiento serológico universales y de bioprotección.

77. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá reducido la incidencia de la transmisión vertical del VIH, a través de la transferencia de información a las parejas de riesgo, garantizando así mismo el acceso a los métodos anticonceptivos adecuados.

78. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá introducido el programa de intercambio de jeringuillas en las áreas de salud.

Ver anexos - página 3333

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

79. El Gobierno de Canarias promoverá la creación de un Órgano Interinstitucional de Coordinación Regional sobre el SIDA en el seno del Consejo General de Asuntos Sociales, que integre al menos a representantes de las instituciones sanitarias, educativas, servicios sociales, drogodependencias y ONGs.

80. Para el año 1997 el Gobierno de Canarias iniciará la elaboración del Programa Integral de Atención para afectados por VIH/SIDA. 81. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud elaborará las guías de práctica clínica para la asistencia al enfermo VIH/sida en Atención Primaria y en Atención Especializada.

82. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud proporcionará tratamiento al paciente con SIDA a través de unidades de “Hospital de Día” en aquellos centros con más de 50 afectados VIH/SIDA en tratamiento antirretrovírico.

83. El Gobierno de Canarias potenciará la atención a los afectados por VIH/SIDA a través de un Centro de Acogida, según las demandas que se deriven de las conclusiones del Plan General de Asuntos Sociales de Canarias, tanto a partir de los recursos de las Corporaciones Locales, como de las Organizaciones No Gubernamentales.

84. A lo largo de la vigencia de este Plan, el Gobierno de Canarias potenciará las medidas necesarias para que reciban ayuda social aquellos afectados por VIH/SIDA que lo soliciten y necesiten.

85. A partir de la elaboración del Programa Integral de Atención al Enfermo por VIH/SIDA, el Servicio Canario de la Salud establecerá mecanismos de colaboración con las Organizaciones No Gubernamentales.

Ver anexos - página 3333

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

86. Durante la vigencia de este Plan, el Gobierno de Canarias desarrollará, con carácter periódico y en colaboración con las ONGs, Colegios Profesionales, Sindicatos y Organizaciones Empresariales, actividades divulgativas que fomenten la integración social y el respeto a los derechos humanos de los afectados por VIH/SIDA.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

87. A partir de 1997 el Registro Canario de SIDA realizará la búsqueda activa de casos en todos los centros hospitalarios de Canarias. 88. A lo largo de 1997 el Servicio Canario de la Salud establecerá un sistema de registro que permita conocer las características de las personas atendidas por VIH/sida, garantizando en todo momento la confidencialidad del afectado, al objeto de mejorar el conocimiento de los agentes que intervienen en la cadena epidemiológica.

89. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud promoverá la realización periódica de estudios de prevalencia de la infección por VIH en las siguientes poblaciones: donantes de sangre, embarazadas, usuarios de CATS, personas dedicadas a la prostitución. ATENCIÓN A LAS PERSONAS MAYORES

1. Dimensión del problema

Los cambios en la estructura demográfica que han experimentado las sociedades occidentales en las últimas décadas, han afectado más tardíamente a la sociedad canaria. Este hecho viene condicionado por la más reciente caída de la natalidad y una clara disminución de la fecundidad. La disminución del número de nacimientos a partir de 1977 empieza a configurar la estructura demográfica de Canarias como el de una población en fase de transición.

Ver anexos - página 3334

El índice de envejecimiento actual del 9,5% nos acerca al umbral de una sociedad envejecida, habiéndose producido un incremento porcentual de 1 punto durante el último quinquenio. Este incremento es más elevado para la población muy envejecida (los mayores de 85 años) aumentando en un 31,7%, en el mismo periodo.

Dentro de los ancianos de alto riesgo, los mayores de 80 años y los que viven solos constituyen dos grupos, que tienen gran importancia a la hora de establecer programas de prevención de incapacidades y otros problemas de salud, y a la hora de planificar servicios sociosanitarios, ya que presentan mayor morbimortalidad. El número de personas mayores que viven solas, representa el 14,2% de la población mayor de 65 años de todo el archipiélago. Un 13% de los ancianos canarios necesita recibir ayuda económica regular de familiares y amigos para subsistir.

Para la O.M.S. la mejor manera de medir el grado de salud en este periodo de la vida es en términos de función. En este sentido el 29% de nuestra población mayor de 65 años necesita ayuda para la realización de alguna de las actividades de la vida diaria básicas (AVD-B): caminar, vestirse, comer, mantener la continencia y aseo personal, mientras que el 8,6% presenta alguna incapacidad grave para la realización de este tipo de actividades. El 7,5% refiere no tener a nadie que pueda ayudarles. A partir de los 85 años los porcentajes de incapacidad para alguna de las AVD-B se incrementan hasta el 71%.

Ver anexos - página 3335

El 44% refieren tener miedo a caerse y el 25% de los ancianos de Canarias han sufrido una caída en los últimos meses. Presentan incontinencia urinaria frecuente el 13%. Por otro lado, entre los déficit sensoriales que limitan la autonomía personal, destaca que el 24% de las personas con cataratas que no han sido operadas presentan incapacidad a causa de las mismas, lo que implica una elevada prevalencia de un déficit remediable. El 39% de los ancianos presenta problemas masticatorios, muchos de ello corregibles con prótesis.

Los ancianos canarios reciben menos visitas médicas, pero se hospitalizan más y consumen más fármacos por término medio que en el resto de España.

Aunque el 98% de los ancianos canarios viven en su casa, la ayuda a domicilio ofrecida por servicios sociales comunitarios, solamente llega a 2 de cada 10 que potencialmente la necesitan, estando presente dicho servicio en la práctica totalidad de los municipios canarios.

Canarias solamente posee la mitad de las plazas de residencia que necesita para cubrir su demanda potencial actual, con el agravante de que la tercera parte de las residencias y la mitad de las plazas tienen el carácter de suprarregional, es decir que a ellas pueden acceder usuarios de otras comunidades autónomas. Solo la mitad de las residencias cuentan con personal sanitario y de gestión y la casi ausencia de fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, es la norma, con lo que los programas de rehabilitación de mantenimiento no pueden llevarse a cabo.

Ver anexos - página 3335

Los exámenes de salud preventivos a los ancianos de alto riesgo de su zona de salud, sólo se llevan a cabo en la mitad de los centros y sólo la mitad, tiene una relación informal con los clubes, residencias y ayuda a domicilio de su zona. El 75% de los equipos encuentra dificultades para la derivación hospitalaria de sus pacientes geriátricos cuando los problemas desbordan las posibilidades reales de los Equipos de Atención Primaria.

La práctica totalidad de las camas de utilización geriátrica en nuestra comunidad, son de larga estancia. Las tres cuartas partes pertenecen a los Cabildos Insulares y a diversas entidades privadas, siendo el nivel de concertación del 43% de los centros, muy bajo. Un 52% de estas camas está ocupado por pacientes ancianos que llevan más de un año ingresados y cuyo perfil y nivel de dependencia, se diferencia poco del usuario convencional de una plaza de residencia asistida.

En la actualidad queda fuera de toda duda que incluso en las etapas más avanzadas de la vida la modificación de determinadas conductas de riesgo y su sustitución por prácticas saludables se asocia a una mejora de la salud y a la reducción del riesgo de morbi-mortalidad; por lo que el anciano ha de permanecer incluido en la estrategia global de promoción de la salud; especialmente en los aspectos de mejora de la nutrición, abandono o reducción del consumo de tabaco, uso adecuado de medicamentos, control del peso y promoción de actividad física.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3336

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

90. El Gobierno de Canarias procederá a la elaboración del Programa Integral Socio-sanitario para la atención a las personas mayores.

91. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud iniciará la elaboración del Programa Marco del Anciano en Atención Primaria.

92. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud aumentará en un 30% la identificación y captación de ancianos frágiles en la comunidad. 93. Antes de fin de 1997 los hospitales del Servicio Canario de la Salud deberán contar con un Protocolo de preparación del alta de los pacientes geriátricos en situación de riesgo.

94. Antes del año 2001 la administración municipal y el Gobierno de Canarias aumentarán al menos al 40% el número de personas mayores que hacen ejercicio físico regularmente.

95. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud reducirá en un 40% la automedicación en las personas mayores.

Ver anexos - página 3336

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

96. El Gobierno de Canarias promoverá la integración y coordinación de los recursos sociales y sanitarios destinados a los ancianos.

97. El Gobierno de Canarias iniciará durante 1997, el desarrollo de una normativa de acreditación de los centros que proporcionan cuidados continuados institucionales.

98. El Gobierno de Canarias desarrollará los sistemas de financiación destinados a los Cuidados Continuados Institucionales, acorde a criterios de equidad y realismo.

99. El Gobierno de Canarias adecuará, en base al Plan Canario de Asuntos Sociales, la oferta de Centros de Día, potenciando su carácter polivalente con la inclusión, entre otros, de programas de mantenimiento físico, mental y de otras habilidades sociales orientadas a los ancianos en general y especialmente a los que padecen incapacidad leve y moderada.

100. El Gobierno de Canarias, una vez concluido y aprobado el Plan General de Asuntos Sociales, dispondrá de un mapa de Recursos Institucionales sociales y sanitarios para cada isla y de unas normas administrativas simples en relación con su utilización, financiación y control de calidad.

101. El Gobierno de Canarias potenciará las ayudas dirigidas a la adaptación funcional de los hogares de personas mayores discapacitadas. Su potenciación cuantitativa y cualitativa vendrá marcada por el Plan General de Asuntos Sociales de Canarias.

102. Antes de 1999 el Servicio Canario de la Salud promoverá que cada área sanitaria cuente con al menos una Unidad de Media Estancia o Convalecencia, a partir de la reconversión de los recursos existentes. 103. Para 1999 los Equipos de Atención Primaria estarán en condiciones de ofertar la valoración funcional a los mayores de 75 años.

104. El Gobierno de Canarias promoverá la reconversión de las Residencias de Válidos en Centros Asistenciales y/o polivalentes, dependiendo de los resultados que se deriven del Plan General de Asuntos Sociales.

105. El Gobierno de Canarias establecerá la progresiva implementación del servicio de Ayuda a domicilio, intentando abarcar la mayor cobertura posible de las necesidades que al respecto se detecten.

106. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud alcanzará una cobertura de, al menos el 95%, para la inmunización antitetánica de la población mayor de 65 años (fundamentalmente en el área rural).

107. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud disminuirá del 19% actual al 5%, las personas mayores con déficit visual corregible por cataratas.

108. A lo largo de la vigencia del Plan, el Gobierno de Canarias facilitará una línea de ayudas especiales para la adquisición de prótesis auditivas, dentales o visuales a las personas mayores con escasos recursos económicos.

109. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud aumentará la cobertura de corrección de cataratas en un plazo inferior a nueve meses, al menos al 80% de la población susceptible.

110. A partir de la aprobación del Plan de Salud, el Gobierno de Canarias promoverá la creación de Centros de Día que presten servicios de cuidados a los ancianos con deterioro del estado cognitivo.

Ver anexos - página 3337

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

111. El Gobierno de Canarias promoverá la puesta en marcha de Programas de Promoción de la Salud y de preparación a la jubilación destinados a la población de 60 años en adelante, utilizando para ello los Centros de Adultos, la Red Básica de Servicios Sociales y la Red Sanitaria de Atención Primaria.

112. El Gobierno de Canarias, con la participación entre otras instituciones, desarrollará un programa de formación para los auxiliares de ayuda a domicilio. 3.4. Objetivos de necesidad de información.

113. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud iniciará el desarrollo de encuestas periódicas sobre las personas mayores al objeto de conocer el proceso de cambio de las condiciones físicas, psíquicas y sociales de este grupo de población.

114. El Servicio Canario de la Salud valorará, a partir de 1997, la aplicabilidad de la inmunización antineumocócica en las personas mayores.

115. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud deberá conocer la morbi-mortalidad asociada, directa e indirectamente, al consumo de medicamentos en las personas mayores.

ACCIDENTES

1. Dimensión del problema

Los accidentes y causas externas representan la tercera causa de muerte en Canarias, manteniéndose en el mismo nivel desde 1980 hasta 1990. Constituyen un importante problema de salud pública dadas sus repercusiones adicionales sobre la morbilidad e incapacidad, afectando fundamentalmente a la población joven de nuestra Comunidad.

Durante 1990 el 13,4% de las muertes acaecidas en Canarias fue debido a accidentes, estando el 35% de éstas específicamente relacionado con los accidentes de tráfico y en especial la mayoría de ellos con población juvenil.

Analizando la tendencia de las tasas de mortalidad por causas principales en el grupo de 15 a 29 años durante el decenio de 1980 a 1990, se observa que los accidentes de tráfico ocupan el segundo puesto después de “otras causas externas”, con una tendencia al incremento de magnitud de sus tasas y con tasas siempre superiores en los hombres que en las mujeres. En el año 1990, las tasas de mortalidad por accidentes de tráfico eran de 71,1 x 100.000 para los hombres y de 11,9 x 100.000 para las mujeres. Representan, a su vez, el 28% del total de las defunciones para los primeros y el 17,4% de las muertes en mujeres, para este grupo de edad, en el trienio 1988 a 1990.

Ver anexos - página 3338

Así mismo los accidentes de tráfico constituyen la primera causa de mortalidad prematura ocasionando un total de 119.841 años potenciales de vida perdidos (APVP) considerando todas las áreas sanitarias de ambas provincias.

Globalmente considerado, el grupo de lesiones y envenenamientos supuso el cuarto proceso más frecuentemente atendido en los hospitales de Canarias, si exceptuamos el embarazo, parto y puerperio, representando el 7,87% de las altas y generando el 12,42% de estancias durante 1993 y 1994.

Además de las consecuencias sociales y sanitarias, se produce un impacto económico importante asociado al gasto derivado del tratamiento de las lesiones, la rehabilitación de las secuelas, las pérdidas de producción y las pensiones de invalidez. El 15% de las incapacidades se atribuyen a las secuelas de los accidentes, de los cuales el 50% son producidos por accidentes de tráfico.

Ver anexos - página 3338

En general en Canarias, al igual que en el resto del Estado, son los grupos de edad extremos, los menores de 15 años y los mayores de 65, los que presentan una mayor incidencia de accidentes (Encuesta de Salud de Canarias, 1990). La mayoría de los accidentes registrados por la población de 16 años en adelante ocurre en el domicilio. Esta información reproduce el comportamiento de otras CC.AA. y del Estado.

Ver anexos - página 3339

Si bien los accidentes domésticos son los más frecuentes, como ocurre en el resto del territorio español, los accidentes laborales o de tráfico son los que condicionan mayor gravedad.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3339

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

116. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias velará por que se respete el cumplimiento de la Ley de Seguridad Vial, instando a la autoridad competente a que exija la utilización de medidas de seguridad obligatorias en la conducción, en zonas urbanas e interurbanas, así como a vigilar y sancionar a aquellas personas que conduzcan bajo los efectos del alcohol.

117. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias potenciará las medidas necesarias para disminuir los factores de riesgo de accidentalidad atribuibles al estado del vehículo.

118. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias dispondrá las medidas necesarias para disminuir los factores de riesgo de accidentalidad dependientes de la infraestructura viaria (señalización vial, bordillos, estado de las carreteras, desprendimientos, etc.).

119. A partir de 1997, y durante el primer año de aplicación de este Plan, el Gobierno de Canarias promoverá la reducción en un 50% del número de puntos negros y la accidentalidad por tramos existentes en la red viaria de la Comunidad Autónoma.

120. A partir de 1997, el Servicio Canario de la Salud exigirá, a los Centros de Reconocimiento, el cumplimiento de la normativa en la expedición de permisos de conducir y armas; incorporando procedimientos de auditoría.

121. A lo largo de la vigencia de este Plan, el Gobierno de Canarias promoverá las medidas necesarias para disminuir los accidentes, intoxicaciones y envenenamientos, atribuibles al cierre y etiquetado de diferentes productos potencialmente tóxicos.

122. El Gobierno de Canarias promoverá la colaboración entre los servicios sociales y sanitarios al objeto de facilitar el acceso del accidentado con discapacidades permanentes a las prestaciones reguladas por las distintas normativas referidas relacionadas con tales situaciones.

Ver anexos - página 3339

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

123. El Gobierno de Canarias promoverá junto con las Instituciones competentes en la materia que, a finales de 1998, se haya incrementado el número de postes S.O.S. en un 75%, quedando cubierta la red viaria de Canarias para el año 2001.

124. A partir de la aprobación del Plan de Salud, el Gobierno de Canarias promoverá la colaboración entre los Servicios Sociales y Sanitarios al objeto de facilitar el acceso del accidentado con discapacidades permanentes a las prestaciones derivadas de la Ley 13/1982, de Integración Social del Minusválido.

Ver anexos - página 3339

3.3. Objetivos de formación y/o educación para la salud.

125. Antes del año 2001, el Gobierno de Canarias habrá realizado actividades estructuradas de formación en seguridad vial al 30% de los profesores de educación infantil, primaria y secundaria.

126. Antes del año 2001, el Gobierno de Canarias habrá realizado actividades formativas de modificación de conductas sobre seguridad vial en el 60% del alumnado menor de 18 años.

127. El Servicio Canario de la Salud promoverá la formación de adultos en la evitación de accidentes, a través de asociaciones de padres de vecinos, de amas de casa, hogares de pensionistas y otros, alcanzando al 20% de la población en el año 2001.

Ver anexos - página 3340

3.4. Objetivos de necesidades de información.

128. A partir de 1997, el Servicio Canario de la Salud desarrollará el análisis de la accidentalidad en Canarias, al objeto de elaborar planes de prevención de accidentes.

129. En el primer semestre de 1997, la Dirección General de Tráfico y el Servicio Canario de la Salud habrán definido un conjunto mínimo de datos, al objeto de realizar estudios, análisis y evolución de la accidentalidad de tráfico de acuerdo con las normativas europeas, permitiendo profundizar en las causas que condicionan la accidentalidad por esta causa en Canarias. 130. El Servicio Canario de la Salud y la Dirección General de Tráfico crearán antes de finalizar 1997 un registro centralizado de datos sobre accidentalidad de tráfico en nuestra Comunidad Autónoma.

131. En 1997 la Dirección General de Tráfico deberá conocer el 100% de accidentes de tráfico con víctimas mortales en Canarias.

132. A partir de 1997, el Servicio Canario de la Salud incluirá el registro de todos los accidentes domésticos, peri-domésticos y laborales, a través del sistema de Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDOs).

133. En 1998 la Dirección General de Tráfico deberá conocer el 90% del total de accidentes de tráfico con víctimas en la Comunidad Autónoma, extendiéndose hasta el 95% antes del año 2001.

SALUD MATERNO-INFANTIL

1. Dimensión del problema

La salud materno-infantil medida a través de indicadores de mortalidad expresa el grado de desarrollo social y sanitario de una comunidad. A estos efectos Canarias ha mostrado un descenso de la tasa de mortalidad infantil desde 1980 a 1990, evolucionando desde el 14,5 x 1.000 al 7,76 x 1.000 nacidos vivos, alcanzando claramente los objetivos planteados por la Organización Mundial de la Salud para el año 2000.

Cuando las tasas de mortalidad son relativamente bajas estas tienden a perder su valor como indicadores de calidad de los servicios sanitarios. Este hecho fuerza la búsqueda de indicadores que ofrezcan información sobre aspectos de calidad de vida.

Ver anexos - página 3340

La reducción de la mortalidad infantil se ha producido, en mayor grado, a expensas del descenso en el componente neonatal de la misma. Estos valores nos sitúan próximos a otras comunidades autónomas como Aragón (6,6 x 1.000) o Cataluña (6,95 x 1.000).

Ver anexos - página 3341

La importancia de este descenso se basa fundamentalmente en la mejora de los servicios sanitarios a la embarazada y al neonato, conjuntamente con la evolución socio-económica general de la población en Canarias.

Las causas más importantes que condicionan la mortalidad durante el primer año de vida se mantienen estables a lo largo de la década 1980-90, situándose en 1990 y por orden de frecuencia, en primer lugar las causas perinatales (37,7%) y a continuación las congénitas (19,2%), causas mal definidas (8,2%), otras enfermedades circulatorias (6,8%), y otras causas externas (6,2%).

En relación a la mortalidad materna en Canarias, se han contabilizado un total de 15 muertes como complicación del embarazo, parto y/o puerperio, a lo largo de la década 1980-90.

Ver anexos - página 3341

Canarias, con una pirámide de población de las más jóvenes del Estado, tiene 400.000 mujeres en edad fértil de las cuales 146.400 son adolescentes (15 a 19 años). En este grupo de edad ocurre el 14% de las interrupciones voluntarias de embarazo (IVE). Durante el periodo 1990-1993 ha tenido lugar un incremento progresivo del número de interrupciones voluntarias del embarazo (IVE) en todos los grupos de edad de la mujer fértil.

Según la encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Minusvalías (INE 1986), existía una tasa de 7.46 x 1.000 niños menores de 6 años con alguna discapacidad, de las que el 55% tenía origen congénito, el 26% por enfermedades comunes, y el 10% se relacionaban con problemas en el parto.

La población escolar de Canarias presenta una cobertura vacunal adecuada heterogénea, estando la fuente de variabilidad en relación al tamaño de cada isla. Así, mientras la cobertura adecuada alcanza al 79% de los escolares de la isla de El Hierro, 82% en La Gomera, 78% en La Palma, 91,3% en Fuerteventura, y 65% en Lanzarote; en las islas de Tenerife y Gran Canaria los porcentajes son sensiblemente inferiores, siendo respectivamente de 62% y 61%.

1. Objetivos generales

Ver anexos - página 3342

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

134. A partir de la aprobación del presente Plan, el total de las gestaciones de bajo riesgo captadas por el Servicio Canario de la Salud se controlarán fundamentalmente en el nivel de Atención Primaria. 135. A partir de la aprobación del presente Plan, el total de los embarazos de medio riesgo, en el seno del Servicio Canario de la Salud será atendido en Atención Especializada según el Programa de Atención a la Mujer.

136. A partir de la aprobación del presente Plan, el total de las embarazadas de alto riesgo identificadas por el Servicio Canario de la Salud serán atendidas en el nivel hospitalario. 137. A partir de la aprobación de este Plan, en todos los embarazos controlados en el primer nivel asistencial del Servicio Canario de la Salud, se identificará el riesgo gestacional y se derivará según los criterios del Programa de Atención a la Mujer.

138. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud garantizará a todas las embarazadas el diagnóstico precoz del cáncer ginecológico.

139. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud garantizará a todas las embarazadas el diagnóstico precoz de las enfermedades transmisibles, precozmente en el embarazo, incluyendo sistemáticamente serología VIH, previo consentimiento informado.

140. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud garantizará a todas las embarazadas la realización del diagnóstico precoz de la diabetes mellitus.

141. Para 1999 al menos el 85% de las embarazadas atendidas en el sistema sanitario deberán ser captadas precozmente (antes de 12 semanas de gestación).

142. Antes del año 2001 se reducirán en un 15% el número de embarazos no deseados en adolescentes (hasta 19 años de edad), a través de estrategias conjuntas por las Consejerías de Educación, Cultura y Deportes, Empleo y Asuntos Sociales y el Servicio Canario de la Salud.

143. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud reducirá en un 15% el número de embarazos no deseados en mujeres mayores de 35 años.

144. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud garantizará la cobertura de inmunización antitetánica a todas las gestantes asistidas en la red sanitaria pública.

145. Tras la aprobación de este Plan, el Servicio Canario de la Salud adecuará el calendario vacunal a las recomendaciones de la Organización Mundial para la Salud y del Ministerio de Sanidad.

146. Antes de finalizar el primer semestre de 1997 el Servicio Canario de la Salud exigirá el cumplimiento de las normas (Decreto 101/1990) por las que se regulan las condiciones higiénicos-sanitarias, en la totalidad de las escuelas infantiles de Canarias.

147. Tras la aprobación de este Plan, el Gobierno Autónomo potenciará los instrumentos regulados por la Ley de Atención Integral a los Menores. 148. El Gobierno de Canarias fomentará el desarrollo y aplicación de estrategias coordinadas de prevención sobre los malos tratos infantiles.

Ver anexos - página 3343

3.2. Objetivos de mejora en las ofertas de servicios.

149. En 1997 el Servicio Canario de la Salud garantizará que el 100% de los equipos de Atención Primaria desarrollen actividades de vacunación antitetánica en embarazadas.

150. Para el primer semestre de 1997 el Servicio Canario de la Salud habrá desarrollado el Programa Integral de Atención a la Mujer.

151. Para el año 1998 el Servicio Canario de la Salud habrá desarrollado programas homogéneos de atención a la menopausia a aplicar complementariamente en los diferentes niveles asistenciales.

152. Tras la aprobación de este Plan, el Servicio Canario de la Salud promoverá el acceso de los grupos de mayor riesgo gineco-obstétrico (adolescentes y mujeres de más de 35 años) a las consultas de planificación familiar en el nivel primario de atención.

153. Tras la aprobación de este Plan el Servicio Canario de la Salud deberá garantizar los medios adecuados para realizar el transporte de los recién nacidos de alto riesgo que nazcan en los hospitales que no dispongan de cuidados intensivos neonatales.

154. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud generalizará la prestación de asistencia pediátrica hasta los 14 años de edad.

155. Tras la aprobación de este Plan, el Gobierno Autónomo de Canarias desarrollará servicios asistenciales dirigidos a la evaluación y tratamiento de los casos sospechosos de malos tratos, abuso sexual o abandono.

156. A lo largo del periodo de vigencia de este Plan, el Servicio Canario de la Salud creará un canal de información de salud, por vía telefónica, dirigido especialmente al adolescente.

157. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud garantizará a todos los recién nacidos el diagnóstico precoz endocrino-metabólico antes del 7º día de vida, simplificando y unificando la metodología de recogida de la muestra. 158. Para 1998 el Servicio Canario de la Salud habrá desarrollado los criterios de acreditación de centros hospitalarios que garanticen la asistencia de calidad al parto.

159. Antes de 1999 el Servicio Canario de la Salud garantizará la detección precoz, evaluación y tratamiento de los problemas ortopédicos, al menos al 50% de la población infantil comprendida entre los 6 a 8 años, a través de programas coordinados entre Atención Primaria y Atención Especializada.

160. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud procederá a acreditar todos los centros sanitarios que presten atención al parto al objeto de garantizar la calidad asistencial y la equidad en la prestación de servicios a la población.

161. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá desarrollado los protocolos de atención a patologías crónicas del niño, de modo coordinado entre Atención Primaria y Especializada.

Ver anexos - página 3343

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

162. A partir de la aprobación del Plan se iniciará la revisión y actualización de los contenidos de educación para la salud en el Programa del Niño Sano, incorporando las propuestas de cada uno de los apartados del Plan de Salud.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

163. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud deberá conocer el número de embarazos (deseados y no deseados) para cada uno de los grupos de edad de la mujer fértil.

164. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud quinquenalmente emitirá información sobre la evolución de la mortalidad materna.

165. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud deberá conocer la incidencia de embriopatía alcohólica en Canarias. SALUD BUCODENTAL

1. Dimensión del problema

El último estudio realizado en Canarias (1991) ha permitido conocer la situación actual y la evolución de la salud bucodental en nuestros escolares. Este estudio se realizó sobre una muestra de escolares de 7 y 12 años, de cada una de las Islas Canarias y en ella se valoraron los indicadores de caries, enfermedad periodontal y fluorosis dental.

Entre los resultados destacan que el 58,58% de los escolares canarios de 12 años tienen caries en sus dientes permanentes o definitivos. Este dato es sensiblemente inferior al obtenido, en 1989 en un estudio realizado a nivel nacional con un 76,4% lo que supone un 23,6% de niños españoles de 12 años libres de caries, porcentaje que para los niños canarios se sitúa en 41,42%. Comparando los datos obtenidos en el estudio realizado en 1991 con los publicados para las Provincias Canarias por Gimeno de Sande en 1969 se observa que la prevalencia de caries ha disminuido sensiblemente en el conjunto de la Región Canaria. El promedio de dientes permanentes afectados por caries (CAOD) a los 12 años es de 1,87 por niño y a los 7 años es de 0,25.

Si nos comparamos con estudios recientes en los que se han empleado métodos similares, realizados en otras CC.AA., y con los datos referidos a todo el Estado español, observamos que nuestros niveles de caries están por debajo de la media nacional y son inferiores a los de otras Comunidades Autónomas.

Ver anexos - página 3344

Casi el 60% (59,65%) de los niños de 12 años padecen enfermedad periodontal. La mayoría en forma leve, con presencia de sangrado a la exploración en un 39,74%. El resto, es decir el 19,91, presenta una afectación mayor, con la existencia de cálculo (sarro). Estas cifras con ser altas, son menores a las obtenidas para el conjunto de España. Los datos para Canarias en relación con las edades exploradas indican que a los 7 años el 42% de los niños necesitan instrucciones de higiene oral y el 2,42% eliminación del cálculo. A los 12 años todavía el 40% no ha aprendido a cepillarse bien los dientes presentado sangrado y ya el 20% tiene sarro, por lo que necesita además de instrucciones en higiene oral, la eliminación de cálculo.

Ver anexos - página 3344

La prevalencia de fluorosis dental en la población de 12 años alcanza una cifra global de 26,38%. La distribución por áreas sanitarias y comarcas refleja una gran variabilidad en los datos, en muchos casos muy separados de la cifra promedio, así la comarca de Icod (que incluye tres municipios, La Guancha, San Juan de la Rambla e Icod) es la de mayor prevalencia con el 91,43%, seguida de Telde con un 62,82%.

Existen grandes diferencias en la distribución territorial de esta prevalencia. Así las comarcas de Icod y Gáldar presentan cifras altas de fluorosis (91,43% y 52,63% respectivamente), en base sobre todo a niveles graves de afectación (niveles TF de 5 a 9). La comarca de Telde tiene una prevalencia elevada (62,82%), pero en su mayoría (el 75,51%) se corresponde con TF 1 y 2, es decir con grados leves de afectación.

La Encuesta de Salud de Canarias recoge los siguientes datos sobre los cuidados de la dentadura: el 95,16% de los canarios refiere lavarse los dientes y 56% lo hacen una vez al día; el 43% de los encuestados declara tener problemas dentales y el 46% tiene problemas dentales corregidos; el control de la dentadura se realiza cada dos años como promedio.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3345

. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

166. Durante el curso escolar 1996-97 la Consejería de Educación habrá valorado y cuantificado económicamente las medidas idóneas que garanticen el suministro de agua no fluorada en los colegios con servicio de comedor ubicados en áreas geográficas con exceso de flúor en las aguas de abasto. 167. El Gobierno de Canarias garantizará, para el curso 1997-98, que todos los colegios con comedor en aquellas zonas donde exista un alto nivel de flúor en el agua dispongan de agua no fluorada para la preparación de la comida y para el agua de consumo.

168. Durante 1997, el Servicio Canario de la Salud asegurará que en todos los municipios afectados por fluorosis, los servicios sanitarios de Atención Primaria conozcan y apliquen los protocolos correspondientes.

169. El Gobierno de Canarias promoverá que antes de 1999 se apliquen procedimientos de fluoración de las aguas de consumo público en todos los municipios donde los niveles de flúor sean inferiores a los establecidos para prevenir la caries dental.

170. Para el año 2001, el Servicio Canario de la Salud habrá implantado el programa de salud bucodental al menos en el 80% de las zonas básicas de salud de Canarias.

171. Para el año 2001 la Consejería de Educación asegurará que en todos los colegios con comedor escolar se realicen sistemáticamente actividades de cepillado dental.

Ver anexos - página 3345

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

172. A lo largo de 1997 el Servicio Canario de la Salud desarrollará un Programa Unificado de Salud Bucodental.

173. Para 1998 el Servicio Canario de la Salud asegurará la cobertura en Atención Dental en todas las islas del Archipiélago.

174. Durante 1998, el Servicio Canario de la Salud introducirá en los protocolos de atención al adulto que se desarrollan en los CAP, los aspectos de diagnóstico precoz de cáncer oral.

175. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud aumentará la cobertura de valoración y tratamiento dental, al 75% de la población mayor de 75 años. 176. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud reducirá por debajo del 39% actual los problemas masticatorios en las personas mayores.

Ver anexos - página 3346

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

177. En el año 1997 el Servicio Canario de la Salud en colaboración con la Consejería de Educación, Cultura y Deportes elaborará material educativo básico de apoyo al Programa de Salud Bucodental.

178. Para el curso 1997-98, el Servicio Canario de la Salud y la Consejería de Educación iniciarán actividades de formación del personal laboral y encargados de comedor para el inicio de actividades de Cepillado Dental.

179. A lo largo de 1997 el Servicio Canario de la Salud revisará el contenido de todos los Programas de Atención Primaria para asegurar que se incorpore la educación para la salud en el Consejo Bucodental. 3.4. Objetivos de necesidades de información.

180. En el primer trimestre de 1997, el Servicio Canario de la Salud dispondrá de información pormenorizada sobre el nivel de flúor del agua de bebida en todo el territorio canario (agua de consumo público y de bebida envasada).

181. En el año 1998 cada área sanitaria dispondrá de sus indicadores de salud dental e iniciarán las actividades previstas para lograr los objetivos establecidos del programa.

TUBERCULOSIS

1. Dimensión del problema

A pesar de que las fuentes oficiales no aportan datos fiables sobre el estado actual de la tuberculosis en nuestra Comunidad, estudios clínico-epidemiológicos llevados a cabo en ambas provincias permiten aproximarnos bastante a la realidad. Así, parece claro que existe una diferencia evidente en la tasa de incidencia entre la provincia de Santa Cruz de Tenerife (24 por 100.000 habitantes en 1993) y la provincia de Las Palmas (33 por 100.000 habitantes en el mismo año) (gráfica 1).

Ver anexos - página 3346

Factores poblacionales, demográficos y socio-económicos han contribuido a establecer esta diferencia. En cualquier caso es evidente un incremento de las tasas de tuberculosis en nuestra Comunidad desde 1990, a expensas fundamentalmente de la incursión de determinados grupos poblacionales (indigentes, inmigrantes, drogodependientes e infectados por VIH).

Ver anexos - página 3347

La incidencia de tuberculosis pulmonar en nuestra Comunidad Autónoma es muy superior (2 a 8 veces) a la que presentan otros países más desarrollados. Siendo, por otro lado, ligeramente inferior a la media estimada para el resto de España (40-45/100.000 habitantes).

Si bien disponemos de información sobre la incidencia de tuberculosis en nuestra Comunidad, carecemos de datos sobre el estado de la infección tuberculosa (RAI y prevalencia de infección). El conocimiento de estos parámetros es importante dado que condicionan el futuro de la endemia en Canarias.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3347

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

182. Tras la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud desarrollará las estrategias oportunas para conseguir que al menos el 75% de los pacientes infectados de tuberculosis que hayan sido detectados cumplimenten el tratamiento preventivo de forma adecuada.

Ver anexos - página 3347

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

183. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud potenciará la Unidad Central de planificación y evaluación del programa de lucha antituberculosa.

184. Durante el primer trimestre de 1997, el Servicio Canario de la Salud elaborará un Manual de Normas y Procedimientos de Actuación para la Lucha Antituberculosa.

185. Durante el segundo trimestre de 1997 el Servicio Canario de la Salud desarrollará el Programa de Atención a la Tuberculosis.

186. Durante 1997 se aplicará el programa de lucha antituberculosa en aquellas Zonas Básicas de Salud con mayor prevalencia de grupos de riesgo (indigentes, inmigrantes y drogodependientes).

187. Antes de finalizar 1998 el Servicio Canario de la Salud deberá conseguir la curación de al menos el 80% de los casos de tuberculosis tratados en nuestra Comunidad Autónoma.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

Ver anexos - página 3347

3.4. Objetivos de necesidades de información.

188. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud pondrá en funcionamiento el sistema de información de recogida de casos de tuberculosis.

189. Para 1997 el Servicio Canario de la Salud comenzará el primer estudio de cohortes para evaluar la cumplimentación del tratamiento. SALUD MENTAL

1. Dimensión del problema

Los patrones epidemiológicos de prevalencia y vulnerabilidad para la Salud Mental en Canarias se corresponden a los encontrados en los países industrializados de nuestro entorno europeo y en el resto de las comunidades autónomas.

En Canarias una de cada cinco personas padecerá un trastorno mental (TM) a lo largo de su vida, siendo este ratio superior en las islas de Gran Canaria y Tenerife. Esto supone que aproximadamente unas 280.000 personas estarán en riesgo. La prevalencia de las enfermedades mentales en la Comunidad Autónoma Canaria es del 18,8%, lo que nos sitúa entre el 14% de Cantabria y el 24% de Barcelona. En Europa y EE.UU. esta tasa global oscila entre un 18 y un 28%. 7 De las patologías mentales, la esquizofrenia, por su gravedad y persistencia es una de las más importantes, estimándose que en nuestra región unas doce mil personas desarrollarán algún tipo de esquizofrenia a lo largo de su vida. La tasa de prevalencia de trastornos psicóticos en nuestra Comunidad está en un 8,1 por 1.000 habitantes, siendo similar a la encontrada en los estudios europeos.

La sintomatología depresiva y ansiosa se encuentra presente en un 22% de la población general, constituyendo uno de los principales problemas de salud por el que la población acude a los Centros de Atención Primaria.

Sobre la incidencia de trastornos mentales identificados en Atención Primaria podemos decir, que actualmente el 75% de ellos son experimentados por el paciente en un primer momento, como un padecimiento físico, siendo diagnosticados y tratados como tales.

Los datos sobre la morbilidad asistida en los hospitales y en los servicios comunitarios de Salud Mental, permiten diferenciar claramente dos patrones: mientras que las patologías psicóticas representan el 65% de los ingresos hospitalarios y específicamente la psicosis esquizofrénica, el 47%, los trastornos afectivos-depresivos y los neuróticos constituyen la primera causa dentro de las patologías atendidas por las Unidades de Salud Mental Comunitarias.

Sólo un tercio de las personas que padecen un trastorno mental demandan atención médica y no siempre por el trastorno mental como causa. En el 83% de los casos esta demanda se hace al médico de cabecera. En nuestro país y para población mayor de 14 años, la frecuentación de los servicios de Atención Primaria por pacientes con trastornos mentales representa el 24% del total de consultas. En nuestra Comunidad Autónoma, los trastornos mentales ocupan el tercer lugar de los estados morbosos que requieren un mayor seguimiento en los Centros de Salud.

Factores o situaciones como la edad, el medio urbano, las crisis de pareja, la desestructuración familiar, el nivel socio-económico bajo, la marginación, el alcoholismo y otras toxicomanías, favorecen la aparición y en ocasiones agravan la presencia de un trastorno mental. Los grupos de población de mayor riesgo de padecer enfermedad mental son los niños y los adolescentes, asociándose a menudo con fenómenos como la violencia, alcoholismo y otras toxicomanías. En relación a la población general, el grupo de edad menor de 20 años dobla el riesgo de padecer un trastorno mental. Otro grupo importante de riesgo es la población mayor: por encima de los 65 y los 80 años se incrementa el riesgo de padecer un trastorno mental en un 10% y un 40% respectivamente.

Las condiciones de marginación social, de desarticulación familiar y de pobreza grave, constituyen factores que favorecen los malos tratos en la infancia. En Canarias se estima que alrededor de 20.000 niños (el 6% de la población infantil) necesitan algún tipo de intervención institucional (asistencial, educativa, sanitaria y/o nutricional); de éstos, el 30% está en situación de alto riesgo, de los cuales sólo el 33% recibe actuaciones específicas de las Administraciones Públicas. En España se denuncian anualmente unos 40.000 casos de malos tratos a niños. En EE.UU. se producen alrededor de 2.000-4.000 muertes por esta causa.

Entre las repercusiones socio-económicas más importantes que los trastornos mentales producen podemos citar:

• El número de bajas laborales por enfermedad mental en colectivos estratégicos, ocasionadas en el año 1994, se distribuyó en la siguiente forma: entre los profesionales de atención primaria constituyeron la tercera causa tras las enfermedades comunes y las del aparato locomotor, correspondiendo la mayoría a episodios de ansiedad y trastornos depresivos; en el colectivo de trabajadores de la educación representaron la segunda causa, después de las patologías traumatológicas.

• Las prescripciones farmacéuticas en Atención Primaria, reflejan que los tranquilizantes constituyen uno de los grupos más dispensados, ocupando el segundo lugar en nuestra Comunidad Autónoma, tras los analgésicos y antipiréticos, y el primero en algunas islas.

• Los traslados de pacientes a la Península, con diagnóstico principal de trastorno mental, han afectado principalmente en 1994 al sector infanto-juvenil. Es importante resaltar las alteraciones económicas y familiares que este hecho conlleva, teniendo en cuenta además que la estancia media ha sido de alrededor de dos meses.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3349

La puesta en marcha de los objetivos 1º, 2º y 3º, tendrá en cuenta las variaciones y adaptaciones a realizar en base a las características sociodemográficas de la población a atender, tales como la insularidad, la orografía y las comunicaciones, favoreciendo la accesibilidad de los usuarios.

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

190. En 1998 las Unidades de Salud Mental Comunitarias deberán estar realizando, a través de Programas, acciones de promoción de la Salud Mental sobre los grupos de mayor riesgo de la población asignada.

191. En 1998, los servicios sanitarios tanto del nivel de Atención Primaria como del de Especializada, además de los de Salud Mental, deberán detectar precozmente y tratar un mayor grupo de la patología psiquiátrica menor, del que actualmente detectan o derivan.

Ver anexos - página 3349

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

192. En 1997 se habrá completado la red territorializada de Atención a la Salud Mental en lo que a dispositivos de Unidades de Salud Mental Comunitarias en Canarias se refiere.

193. A lo largo de 1997 deberá estar constituido en el seno del Servicio Canario de la Salud, un departamento con capacidad de planificación (evaluación, investigación y orientación) de los Servicios de Atención a la Salud Mental.

194. En 1998 toda la población de las islas (áreas sanitarias) debe tener acceso a dispositivos comunitarios de Atención a la Salud Mental con consultas de psiquiatría, psicología, enfermería psiquiátrica y trabajador social, prestadas por servicios públicos o concertados, pero con una distribución descentralizada, ubicados preferentemente en alguno de los Centros de Salud de su demarcación.

195. En 1998 los dispositivos comunitarios de Atención a la Salud Mental deberán conseguir una disminución progresiva de la tasa de reingresos de pacientes psicóticos, siendo éste uno de los objetivos prioritarios a pactar con las distintas Instituciones que dispongan de recursos en Salud Mental.

196. En 1998 las Unidades de Salud Mental en coordinación con sus Hospitales Generales de referencia, estarán en condiciones de atender la patología mental infanto-juvenil.

197. En 1998 existirán Unidades de Rehabilitación de Área públicas o concertadas para enfermos mentales integradas en la Red de Atención a la Salud Mental. Unidades que deberán ir desarrollándose progresivamente a través de acuerdos de actuación conjunta, con las actuales Administraciones e Instituciones públicas o privadas que los dispensan (Red Básica de Servicios Sociales, Red Especializada de Servicios Sociales).

198. En el año 1998 el 100% de los pacientes ingresados en hospitales de la Red por cualquier causa deberán tener garantizada la posibilidad de interconsulta de psiquiatría o psicología.

199. En 1998 los pacientes de alta, procedentes tanto de Unidades de Rehabilitación como de Unidades de Agudos serán incluidos en programas de seguimiento específico en las Unidades de Salud Mental Comunitarias, con la colaboración de las Redes Básica o Especializada de Servicios Sociales que les corresponda.

200. En el año 1998 deberán existir como recursos alternativos y/o complementarios: Centros de Día, Hospital de Día y Unidades de Noche, que irán constituyéndose de forma progresiva mediante acuerdos con las Administraciones e Instituciones públicas o privadas.

201. En el año 1998 deberán existir también como recursos alternativos entre sí a la institucionalización: Centros de Día, Hospital de Día, Unidades de Noche, Pisos y Hogares Protegidos, Pensiones Tuteladas y Centros Ocupacionales y de Empleo.

202. En 1998 se habrá desarrollado la estructura orgánica y funcional de los Servicios de Salud Mental dentro de la Atención Especializada de los Hospitales.

203. En 1999 existirán suficientes Unidades de Internamiento Breve en los Hospitales Generales de la Red con capacidad para atender a los pacientes con sintomatología psiquiátrica aguda que así lo requieran.

Ver anexos - página 3350

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

204. En 1997 deberán estar garantizados programas de formación continuada en Salud Mental, sobre las patologías que impliquen mayor riesgo, para los profesionales sanitarios de las Redes de Atención Primaria y Atención Especializada.

205. En 1997 deberán estar garantizados programas de formación continuada en Salud Mental para profesionales no sanitarios tales como los de la red de Servicios Sociales y los de la Consejería de Educación.

206. En 1997 deberá estar garantizado un sistema de formación continuada en Salud Mental para el personal sanitario de la red de Salud Mental, que priorice las técnicas más eficientes de aplicación en los grupos de mayor riesgo o severidad de patología.

207. En el año 1997 el Servicio Canario de la Salud facilitará las condiciones que posibiliten la acreditación de Unidades Docentes para la formación especializada en el área de Psiquiatría y Salud Mental, con capacidad para la formación de Postgrado en Psiquiatría (M.I.R.) y Psicología (P.I.R.)

3.4. Objetivos de necesidades de información.

208. A lo largo de 1997 se deberá disponer de un sistema unificado de información en Atención a la Salud Mental (registro acumulativo de casos psiquiátricos) que permita conocer de forma periódica la utilización y actividades de la Red de Atención a la Salud Mental.

209. En 1997 deberán existir líneas de investigación específica en Salud Mental dentro de las Unidades de Investigación Clínico-epidemiológicas dedicadas a la promoción y realización de estudios e investigaciones en campos prioritarios.

SUICIDIO

1. Dimensión del problema

Dada la importancia del fenómeno del suicidio por sus repercusiones tanto sanitarias como sociales, éste merece una atención especial, de ahí que sea considerado fuera del apartado de Salud Mental, con el que está relacionado, como también lo está con Atención a las Personas Mayores, Drogas y Conductas Adictivas, y Accidentes.

El suicidio se encuentra entre las diez primeras causas de mortalidad en los países desarrollados, muriendo diariamente en el mundo, por esta razón, unas 1.000 personas.

Para describir la situación en Canarias, hemos utilizado dos periodos; el primero, de 1977 a 1985, basado en datos de un estudio sobre la epidemiología del suicidio consumado en el Archipiélago, de Rodríguez Pulido, y el segundo, de 1986 a 1989, empleando las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (que son las últimas disponibles). Teniendo en cuenta las limitaciones citadas, comprobamos que para todo el periodo revisado (1977 a 1985), se han suicidado en Canarias al menos 1.482 personas. Ante estos datos es posible esperar que en nuestra Comunidad Autónoma fallezcan por suicidio unas 124 personas anualmente. Se estima que la tasa específica de mortalidad por esta causa en Canarias está entre 7 y 10 suicidios por cada 100.000 habitantes/año.

La tendencia de las tasas en toda la Comunidad Autónoma, al igual que en el resto del territorio nacional, considerando ambos periodos por separado, ha ido hacia el incremento. Teniendo en cuenta la distribución por provincias, se observa que para el periodo 1977 a 1985, las tasas fueron superiores en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, invirtiéndose la situación a partir de esta fecha, con un incremento de las tasas en la provincia de Las Palmas y una disminución de las mismas en la de Santa Cruz de Tenerife. Durante el primer periodo (1977 a 1985), la tasa media anual de suicidios en las islas occidentales fue de aproximadamente 10 personas x 100.000 hab./año, mientras que en las islas orientales fue de 7 x 100.000 hab./año.

Ver anexos - página 3351

Para el periodo 1986 a 1989, estas tasas fueron de 5,6 y 8,4 por 100.000 hab./año para Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas, respectivamente.

Ver anexos - página 3351

Comparándonos con el resto de las Comunidades Autónomas, la tasa media en Canarias es de 8,5 suicidios x 100.000 hab./año, esto nos sitúa por encima de Comunidades como la Navarra con 5 suicidios x 100.000 hab./año, la Valenciana con 6,8 suicidios x 100.000 hab./año y al nivel de la Catalana con 7,5 suicidios x 100.000 hab./año.

Ver anexos - página 3351

Frente a otros países del entorno estamos por debajo de sus medias, ya que Dinamarca tiene unas tasas de 27 suicidios x 100.000 hab./año, Portugal de 24 suicidios x 100.000 hab./año, Francia de 22 suicidios x 100.000 hab./año, Suiza de 15 suicidios x 100.000 hab./año, Reino Unido y Holanda de 9 suicidios x 100.000 hab./año.

En cuanto a los procedimientos de suicidio, los más empleados en nuestro medio son: el ahorcamiento, la precipitación de altura y el envenenamiento por órganos fosforados. Estos últimos han sido responsables de gran cantidad de muertes en nuestro medio rural a causa de su fácil accesibilidad y su alta letalidad, tanto por suicidio como por accidentes domésticos.

A nivel preventivo hay que actuar a distintos niveles. Por una parte, disminuir los factores de riesgo, que como hemos podido comprobar afectan a diferentes áreas, sociales, culturales, económicas, sanitarias, etc., centrándonos en este Plan en estas últimas. Por otra, el suicidio puede ser detectado precozmente y además se puede incidir en los grupos de mayor exposición.

En este último apartado se requerirán medidas de reconocimiento y diagnóstico precoz de la suicidabilidad, que estarían directamente relacionadas con el desarrollo de una red de atención a la salud mental, que contemple aspectos asistenciales sobre manejo y tratamiento del acto suicida en el nivel primario de atención, así como en el especializado (no debemos olvidar la cantidad de tentativas que pasan por los servicios de urgencias, tanto ambulatorios como en hospitales generales), de formación continuada con colectivos estratégicos y medidas de promoción para la salud.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3352

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

210. A partir de la aprobación del Plan, y con carácter continuado, el Gobierno de Canarias facilitará las actividades encaminadas a estimular valores positivos de la vida y disminuir el aislamiento social no voluntario.

Ver anexos - página 3352

3.2. Objetivos de mejora de la oferta de servicios.

211. A lo largo de 1997 el Servicio Canario de la Salud iniciará programas de seguimiento de sujetos con conductas suicidas en el nivel de Atención Primaria en coordinación con el nivel de Atención Especializada.

212. Durante el periodo de vigencia del actual Plan de Salud, el Gobierno de Canarias potenciará programas que incluyan iniciativas como el Teléfono de la Esperanza, de ámbito regional.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

Ver anexos - página 3352

213. En 1997 la Consejería de Sanidad y Consumo deberá incluir en los programas de formación continuada, protocolos para el seguimiento de pacientes con conductas suicidas.

214. En 1998 la Consejería de Educación, Cultura y Deportes deberá incluirse en los programas de enseñanza obligatoria la promoción de actividades artísticas y deportivas con la intención expresa de mejorar el sentido y disfrute de la vida.

Ver anexos - página 3352

3.4. Objetivos de necesidad de información.

215. Antes de 1998 el Servicio Canario de la Salud incluirá en el registro acumulativo de casos psiquiátricos de la red de salud mental, la conducta suicida permitiendo un seguimiento epidemiológico del mismo.

216. Antes de 1998 el Servicio Canario de la Salud incluirá un área de seguimiento epidemiológico de las conductas suicidas dentro de las áreas de investigación específica en Salud Mental. ENFERMEDADES DEL APARATO DIGESTIVO

1. Dimensión del problema

Las enfermedades del aparato digestivo constituyen, en Canarias, la quinta causa de morbilidad asistida en Atención Primaria de Salud, generando el 5,7% de las consultas en este nivel; y la segunda causa de morbilidad atendida a nivel hospitalario, representando el 7,95% de las altas y el 10,49% de las estancias durante 1993-1994.

En el conjunto del Estado las enfermedades del aparato digestivo supusieron, globalmente, la cuarta causa de muerte y de años potenciales de vida perdidos.

La enfermedad ulcerosa es una patología de alta prevalencia y su morbilidad genera un coste anual elevado tanto en nuestra comunidad como en el conjunto del Estado, en concepto de asistencia sanitaria, tratamiento farmacológico e incapacidad temporal. En la etiopatogenia de la úlcera péptica se identifican diversos factores favorecedores y/o desencadenantes, como son la ingesta de AINE, presencia del Helicobacter Pilori y otras enfermedades asociadas.

La fibrosis quística o mucoviscidosis es la enfermedad genética letal más frecuente en la raza caucasiana. Se hereda de forma autosómica recesiva, con una incidencia estimada de 1/1.500 a 1/3.000 y un índice de portadores de 1/20 a 1/25. Con los adelantos actuales en nutrición, antibióterapia, enzimas, terapia genética, fisioterapia y otros, ha aumentado la calidad y espectativa de vida de estos pacientes.

La hepatitis vírica aguda en nuestra Comunidad tiende a disminuir su morbilidad, como en el resto del territorio nacional y otros países. Afecta más a varones que a mujeres, con una incidencia anual constatada de 37,82 x 105 habitantes, según el registro de enfermedades de declaración obligatoria, para 1994. Estos valores sitúan a Canarias en un nivel de endemicidad intermedia en el contexto de la nación y del continente europeo.

Ver anexos - página 3353

La incidencia de hepatitis aguda en nuestra comunidad, determinada a través de estudios serológicos, ofrece una tasa anual en 1991, de 24,6 x 105, la mitad de las cuales se corresponden con hepatitis B (50,9%), un tercio con hepatitis C (34,2%), y el 15% restante para las hepatitis A.

La prevalencia de HBsAg en diferentes grupos de riesgo es del 0,33% en donantes y del 0,44% en reclutas y embarazadas, por lo que se incluye dentro del contexto mundial en las áreas de baja endemicidad y a nivel europeo en el tipo II. Para el virus C la prevalencia de anticuerpos en reclutas es de 0,61% y del 0,65% en donantes. Para el virus A la prevalencia en menores de 30 años es del 55% observándose una meseta mayor del 90% a partir de los 30 años.

La cirrosis hepática condiciona el 50% de la mortalidad por causas digestivas, constituyendo en sí misma la quinta causa de mortalidad global en el hombre y la tercera en el grupo de 50 a 69 años (tasa de mortalidad ajustada de 91 x 105 habitantes). La mortalidad por esta causa ha sufrido un descenso en Canarias desde 1980 (32,8 x 105) hasta 1990 (26,5 x 105). El consumo de alcohol aparece como el único factor de riesgo en el 47,7% de los casos de cirrosis, mientras que el 10% son portadores crónicos del virus B, y el 42,2% tienen marcadores para el virus C.

Ver anexos - página 3354

En la actualidad existen medidas de probada efectividad en la prevención de las enfermedades digestivas de mayor impacto, como son la promoción de hábitos de vida saludables (dieta adecuada, reducción de la ingesta de alcohol y tabaco, utilización adecuada de AINES y aspirina), y la vacunación frente a la Hepatitis B.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3354

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgos.

217. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud promoverá la prescripción racional de los fármacos potencialmente ulcerogénicos por parte de los profesionales sanitarios.

218. A partir de la aprobación del Plan de Salud, el Servicio Canario de la Salud promoverá la dispensación racional de los fármacos potencialmente ulcerogénicos por parte de los profesionales farmacéuticos; especialmente cuando se precise de receta médica.

219. A partir de la aprobación del Plan de Salud, el Servicio Canario de la Salud realizará con carácter sistemático los procedimientos de consejo genético y diagnóstico precoz neonatal en relación con la fibrosis quística.

220. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud reducirá en un 20% la incidencia de la hemorragia digestiva alta (HDA) asociada a la prescripción y consumo de fármacos analgésico-antiinflamatorios.

Ver anexos - página 3354

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

221. A partir de la aprobación del Plan de Salud, el Servicio Canario de la Salud garantizará la cobertura vacunal frente a hepatitis B a todos los recién nacidos hijos de madres portadoras de HBsAg.

222. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud implantará la vacunación sistemática frente a la hepatitis B a los adolescentes de 11 años.

223. Para el año 1997 el Servicio Canario de la Salud garantizará la cobertura vacunal frente a la hepatitis B a todos los receptores crónicos de hemoderivados y enfermos en hemodiálisis.

224. Para el año 1997 el Servicio Canario de la Salud garantizará la cobertura vacunal frente a hepatitis B a todos los adictos a drogas por vía parenteral, atendidos en el Sistema Público.

225. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud alcanzará una cobertura vacunal frente a hepatitis B de al menos el 90% del personal sanitario y personal de riesgo en instituciones y establecimientos sanitarios.

226. Para el año 2001, el Servicio Canario de la Salud promoverá que la cobertura vacunal frente a hepatitis B alcance al menos al 90% de las personas ingresadas en instituciones no sanitarias de carácter cerrado, previo consentimiento informado (asilares y penitenciarias).

227. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud alcanzará una cobertura vacunal frente a la hepatitis B de al menos el 70% de los grupos con actividades sexuales de riesgo.

228. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud incorporará la vacunación sistemática frente a hepatitis B en recién nacidos y lactantes, a través de su introducción en el calendario vacunal infantil.

Ver anexos - página 3355

3.3. Objetivos formación y educación para la salud.

229. Tras la aprobación de este Plan el Servicio Canario de la Salud difundirá información para promocionar la vacunación frente a hepatitis B entre la población adulta.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

230. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud dispondrá de información sobre la morbi-mortalidad asociada a la enfermedad ulcerosa gastroduodenal.

231. A partir de la aprobación de este Plan el Servicio Canario de la Salud modificará la hoja de vacunaciones de hepatitis al objeto de aplicar y registrar únicamente la serología posterior.

SALUD LABORAL

1. Dimensión del problema

La relación entre salud y trabajo se puede considerar en dos sentidos diferentes. En el primero el medio laboral es capaz de generar problemas de salud nuevos constituidos, por un lado, por los accidentes de trabajo (AA.TT.) y enfermedades profesionales (EE.PP.), que pueden ser origen, además, de patología inespecífica, que si bien tiene un origen multifactorial, el medio laboral promueve su origen o su evolución clínica. En un segundo caso, la disminución del nivel de salud (enfermedad común y/o accidente no laboral) determina una disminución de la capacidad laboral del individuo que, a su vez, puede determinar un incremento de la siniestralidad.

La población activa aproximada en la Comunidad Autónoma de Canarias es de 590.000 trabajadores, soportando una tasa de desempleo del 24 al 25%, quedando por tanto, una población ocupada (sometida a mejoras laborales) de 443.200 personas, según la Encuesta de Población Activa (E.P.A.).

En cuanto a la salud laboral, el panorama en nuestro territorio no excede significativamente de la incidencia existente en el resto de la nación. En el año 1994, en la Comunidad Canaria se produjeron 29.878 accidentes y 63 enfermedades diagnosticadas como profesionales. La tasa de incidencia de los accidentes con baja fue del 45,9 x 1.000, siendo la nacional del 45,6 x 1.000. En relación a la mortalidad, se produjeron 30 accidentes mortales en el centro de trabajo (no contabilizándose, por tanto, los producidos in itinere).

Ver anexos - página 3355

Por todo ello, aunque parece evidente que el estado de salud de los trabajadores en el mundo laboral debe estar muy relacionado con los AA.TT. y EE.PP., no debe ser considerado como un hecho aislado del microclima laboral, ya que existen situaciones tales como las enfermedades comunes, hábitos de vida, tóxicos, etc., que determinan tanto el número de accidentes como su gravedad. Así, se sabe que el alcohol además de incrementar el número de accidentes aumenta la gravedad de los mismos, siendo de interés destacar que el estudio EDIS, realizado en 1987, para una población de 6.500.000 trabajadores, determina que el 25% de la población laboral tiene una ingesta diaria de alcohol superior a la que el organismo puede excretar y el 16,2% presenta un patrón de bebedor excesivo.

Aunque las EE.PP. y los AA.TT. repercuten sobre el estado de salud de los trabajadores y su productividad laboral, los datos disponibles revelan que el principal impacto sobre la economía social y empresarial es el consumo de recursos sanitarios provenientes de la enfermedad común y del accidente no laboral por parte de los trabajadores.

Basta recordar que los costes directos que generó la Incapacidad Laboral Transitoria (en adelante I.T.) durante 1993 ascendieron a veintidós mil millones de pesetas aproximadamente en la Comunidad Autónoma Canaria, siendo los indirectos, que afectan directamente a las empresas, cuatro veces superiores a los citados. Los análisis llevados a cabo en múltiples estudios determinan que el estado de salud (enfermedad común y accidente no laboral) y los hábitos de vida van a condicionar considerablemente el nivel de siniestralidad de dicha población.

Ver anexos - página 3356

El conocimiento de la realidad, de la magnitud y de las características de un problema es condición previa antes de programar el conjunto de acciones a emprender para resolverlo.

El desconocimiento de las enfermedades profesionales dificulta el establecimiento de acciones preventivas y asistenciales dirigidas a colectivos y actividades de mayor riesgo. Hay que tener en cuenta también la limitación que produce el que aún no se haya desarrollado en todos sus apartados la recién promulgada Ley de Riesgos Laborales, lo que condiciona el mayor o menor grado de consecución de los objetivos que se proponen.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3357

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

232. A partir de la aprobación del Plan de Salud, el Gobierno de Canarias conjuntamente con la Administración del Estado instará al empresario para que garantice los medios de protección adecuados a los riesgos del puesto de trabajo, potenciando las actividades de inspección.

233. A partir de la aprobación del Plan de Salud, el Gobierno de Canarias conjuntamente con la Administración del Estado instarán al empresario para que vele por el uso efectivo de los equipos de protección correspondientes, cuando sean necesarios.

234. A partir de la aprobación del Plan de Salud, el Gobierno de Canarias conjuntamente con la Administración del Estado instarán al empresario para que garantice la vigilancia periódica del estado de salud de los trabajadores, a través de procedimientos clínicos adecuados al patrón de riesgos existentes en cada caso.

Ver anexos - página 3357

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicio.

235. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud creará el Servicio de Salud Laboral, cuya misión consistirá en analizar, proyectar y desarrollar planes de actuación y evaluar el impacto laboral y económico de las alteraciones de la salud en la población trabajadora.

236. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud promoverá la creación del Órgano de Coordinación Interinstitucional en materia de Salud Laboral constituido por representantes de las Administraciones competentes en materia sanitaria, laboral, de industria y educación.

237. Durante el periodo de vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud implantará el modelo único de Historia Clínico-Laboral en todas las empresas de la Comunidad Autónoma de Canarias.

238. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud, iniciará el desarrollo de protocolos para la prevención, diagnóstico y tratamiento precoz de la patología laboral.

239. Seis meses después de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el Servicio Canario de la Salud, adecuará su estructura para garantizar la efectividad en la aplicación de la misma.

240. Para el año 2001 el Órgano de Coordinación Interinstitucional habrá interconectado las bases de datos informáticas relacionadas con la salud laboral de la Comunidad Autónoma Canaria.

241. A lo largo del periodo de vigencia del Plan, el Gobierno de Canarias potenciará la reeducación funcional y ocupacional, al objeto de reinsertar a los afectados por problemas de salud relacionados con el medio laboral.

242. Durante el periodo de vigencia de este Plan, el Gobierno de Canarias adaptará funcionalmente sus puestos de trabajo de forma progresiva para los trabajadores discapacitados.

243. A lo largo de la vigencia de este Plan de Salud, el Gobierno de Canarias potenciará las medidas de apoyo, a las empresas radicadas en Canarias, para adaptar funcionalmente los puestos de trabajo a los trabajadores discapacitados.

Ver anexos - página 3357

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

244. A partir del año 1997 la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias ofrecerá información y ofertará programas de formación, en materia de salud laboral, dirigidos a los empresarios y sus organizaciones.

245. A partir de la aprobación del Plan de Salud, el Gobierno de Canarias incluirá módulos de formación en salud laboral en todos aquellos programas formativos impartidos o subvencionados por las administraciones públicas.

246. A mediados de 1998 el Servicio de Salud Laboral habrá informado al menos al 90% de la población laboral empleada, sobre el correcto uso de las medidas de protección a través de estrategias de modificación de conducta.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

247. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud elaborará los indicadores que permitan obtener información de la morbilidad general y la mortalidad asociada al medio laboral.

248. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud deberá conocer las situaciones que causan incremento de la Incapacidad Temporal, tanto en su incidencia como en su duración media.

249. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud, a través del Servicio de Salud Laboral, tendrá clasificadas las enfermedades profesionales, diferenciándolas de las enfermedades comunes. 250. Durante la vigencia del Plan de Salud, el Servicio Canario de la Salud elaborará el “Mapa de riesgos y daños por sectores de actividad económica en el ámbito de la Comunidad Autónoma Canaria”.

ENFERMEDADES DEL APARATO LOCOMOTOR

1. Dimensión del problema

Los trastornos del aparato locomotor aparecen como la dolencia referida con mayor frecuencia por la población general de más de 15 años de edad (Encuesta de Salud de Canarias, 1990). Estos resultados se superponen a los más recientemente publicados por la Encuesta Nacional de Salud donde el 20,2% de la población general (>16 años) del Estado señala este mismo problema como el padecido más frecuentemente.

Constituyen la segunda causa de consulta en atención primaria de salud, alcanzando entre un 9-10% del total. A nivel hospitalario suponen el 2,7% de altas y generan un consumo del 5,37% del total de estancias.

Este grupo de enfermedades representa la causa más importante de incapacidad temporal, condicionando aproximadamente el 46% del total de las mismas en nuestra Comunidad Autónoma. Además se caracteriza por presentar la media de días de baja laboral por proceso más alta, con un promedio de 77,94 días laborales perdidos, según datos de 1990.

Las enfermedades del aparato locomotor supusieron la primera causa de invalidez permanente en Canarias durante el año 1994, condicionando el 38% de las mismas.

Ver anexos - página 3358

La osteoporosis aparece como un proceso claramente prevenible y por tanto vulnerable, que afecta de modo progresivo a un número creciente de mujeres peri-postmenopáusicas en nuestra Comunidad Autónoma, condicionando un gasto farmacéutico aproximado de 449.552.645 pesetas para un total de 78.691 envases de calcitonina, durante 1994. La gran incidencia y prevalencia de las enfermedades del aparato locomotor, la limitación que producen sobre el grado de autonomía y la calidad de vida de los sujetos afectos y el consiguiente impacto socio-económico justifican la necesidad de una planificación adecuada para este tipo de pacientes.

Ver anexos - página 3359

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3359

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de disminución de riesgo.

251. A partir de la aprobación del Plan de Salud, la Consejería de Educación, Cultura y Deportes velará para que el mobiliario de las escuelas públicas y privadas no constituya un factor de riesgo de trastornos del aparato locomotor en los escolares.

252. Durante el periodo de vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud desarrollará actividades preventivas, actuando sobre la obesidad, al objeto de reducir la prevalencia de gonartrosis en el año 2001.

253. Para el año 2006, el Servicio Canario de la Salud habrá reducido las indicaciones quirúrgicas por gonartrosis.

Ver anexos - página 3359

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

254. A lo largo de 1997 el Servicio Canario de la Salud organizará las prestaciones de rehabilitación al objeto de mejorar el acceso del usuario.

255. Para el año 1998 el Servicio Canario de la Salud habrá diseñado un programa integral de atención reumatológica.

256. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud habrá iniciado la reorganización de la asistencia reumatológica extrahospitalaria favoreciendo de forma progresiva la prestación asistencial por parte del reumatólogo. 3.3. Objetivos de formación y/o educación para la salud.

257. En el primer trimestre de 1997 el Servicio Canario de la Salud elaborará un protocolo de utilización del uso racional de las pruebas de laboratorio y otros procedimientos diagnósticos en reumatología.

ENFERMEDADES RESPIRATORIAS

1. Dimensión del problema

En conjunto las enfermedades respiratorias son el problema de salud que más demanda genera en el nivel de atención primaria de salud, condicionando hasta un 25% del total de las consultas en este nivel. Las enfermedades agudas del aparato respiratorio producen un grado elevado de absentismo laboral, ocupando el segundo lugar en relación a la frecuencia de la génesis de incapacidad laboral transitoria por enfermedad común.

De forma general, las enfermedades del aparato respiratorio supusieron la sexta causa de ingreso atendida en los Hospitales de Canarias, representando el 6,13% de las altas y generando el 7,61% del total de estancias durante el periodo 1993-1994. Representa la cuarta causa de ingreso hospitalario en personas mayores de 65 años.

La incidencia de las enfermedades respiratorias agudas de origen infeccioso es elevada, sufriendo un ascenso continuo durante los últimos cinco años: en 1994 se declararon 315.721 casos de infecciones respiratorias agudas, 111.564 casos de gripe y 1.794 casos de neumonía de origen en la comunidad.

Ver anexos - página 3360

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) tiene una elevada prevalencia en Canarias, estimándose próxima al 10% de la población adulta.

Para el periodo 1988-1990 este grupo de enfermedades produjo el 9% de todas las muertes en la Comunidad Autónoma. Específicamente en el grupo de edad de 85 y más años, la neumonía ocupó la tercera causa de muerte, en los hombres y la cuarta en las mujeres en el periodo.

Los estudios de mortalidad evitable muestran un exceso de mortalidad (determinada por los indicadores de “razón de mortalidad estandarizada” y por la “razón de años de vida perdidos potencialmente evitables”), en relación con las infecciones respiratorias, asma y neumonías y bronquitis, que se localizan preferentemente en los grandes núcleos poblacionales. Las encuestas poblacionales de salud muestran que las alergias afectan al 7-15% de la población general de Canarias, ascendiendo al 20% en la población infantil. Los estudios epidemiológicos sobre alergias en población infantil de Canarias, realizados a través de cuestionarios y técnicas de laboratorio, detectan una prevalencia del 2,4%. El asma bronquial en solitario o asociada a rinitis constituye aproximadamente el 50% de los procesos alérgicos en nuestra Comunidad. Concretamente en relación al asma se objetiva un exceso de mortalidad en Canarias a expensas de las edades tempranas.

Por orden de importancia los factores asociados a las enfermedades respiratorias son el tabaco, la contaminación atmosférica, la contaminación ambiental en el medio de trabajo y las condiciones de la vivienda. La actuación sobre estos factores de riesgo, desde las diferentes administraciones, así como el adecuado diagnóstico y tratamiento pueden modificar el patrón de morbi-mortalidad de este grupo de enfermedades.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3361

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción del riesgo.

258. Para el año 1997 el Servicio Canario de la Salud habrá desarrollado la normativa destinada al control y prevención de enfermedades respiratorias relacionadas con la cría y cuidado de aves.

259. Durante el periodo de vigencia de este Plan, el Servicio Canario de la Salud, conjuntamente con el Órgano Regional competente en materia de vivienda, vigilará el cumplimiento de la legislación vigente sobre los sistemas de control de la edificación y aislamiento de las viviendas a efectos de reducir la humedad en las mismas.

260. Durante la vigencia del Plan, el Gobierno Autónomo exigirá el cumplimiento de la normativa que trata de evitar el hacinamiento en los lugares públicos y centros de reunión (escuelas infantiles, colegios, residencias de mayores, entre otros).

Ver anexos - página 3361

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

261. Antes de finalizar 1997 el Servicio Canario de la Salud habrá desarrollado guías de práctica clínica sobre las enfermedades respiratorias más frecuentes al objeto de sistematizar el abordaje (incluyendo procedimientos sobre los problemas físicos y emocionales).

262. A partir de 1997, y una vez reorganizados los recursos de rehabilitación general, el Servicio Canario de la Salud garantizará la prestación en fisioterapia respiratoria.

263. Antes del año 2001, todos los pacientes diagnósticados de EPOC habrán recibido una exploración funcional respiratoria completa por parte del Servicio Canario de la Salud. 264. A lo largo de la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud desarrollará procedimientos educativos y técnicos que incrementen el grado de autocontrol de los enfermos asmáticos moderados y graves.

265. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud promoverá que al menos el 90% de los pacientes asmáticos de intensidad moderada utilicen un medidor de flujo espiratorio.

266. A lo largo de la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud garantizará el abordaje diagnóstico-terapéutico de la apnea del sueño dentro de la Comunidad Autónoma.

Ver anexos - página 3361

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

267. En el año 2001 el 100% de los fisioterapeutas deberán haber recibido formación en técnicas de rehabilitación respiratoria.

268. A lo largo de la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud actuará conjuntamente con el Órgano Regional competente en materia de vivienda para desarrollar documentos informativos que favorezcan el acondicionamiento óptimo de las viviendas.

269. A lo largo de la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud divulgará información sobre prevención y transmisión de las enfermedades respiratorias agudas entre las guarderías de Canarias.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

Ver anexos - página 3361

ENFERMEDADES TRANSMISIBLES

1. Dimensión del problema

Actualmente la única información disponible sobre las enfermedades transmisibles es la procedente del sistema de registro de Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO).

En general la evolución de la incidencia de las principales enfermedades trasmisibles en Canarias ha seguido el comportamiento global del Estado, habiéndose producido, asimismo, una reducción paulatina de la morbi-mortalidad por enfermedades infecciosas asociado a la mejora de las condiciones generales higiénico-sanitarias, nutricionales y de vivienda, entre otras. Sin embargo, a pesar de que Canarias comparte con el Estado el patrón evolutivo en la incidencia de enfermedades trasmisibles continúan existiendo diferencias. En 1994, según la información notificada al sistema de registro de EDO de Canarias, la incidencia de gripe fue de 7.468,5 x 105 (7154 x 105 en el 1993 del Estado), la incidencia de sífilis fue de 10 x 105 (3,21 x 105, para el conjunto del Estado en 1993), siendo la incidencia de gonococia de 27,1 x 105 (23,18 x 105 en el Estado en 1993).

Ver anexos - página 3362

En la actualidad, además de mantenerse los patógenos clásicos causales de las enfermedades de transmisión sexual, surgen nuevos microorganismos, en ocasiones con incidencia similar (Chamydia Thrachomatis, Herpes simplex virus, Papiloma virus, V.I.H. y V.H.B.).

En relación a las enfermedades susceptibles de vacunación, se observa una disminución considerable en el número de casos declarados, aunque todavía siguen ostentando un papel importante, especialmente las enfermedades prevenibles por la vacuna triple vírica. Así, el sarampión ha disminuido su incidencia hasta estabilizarse en valores bajos (promedio de 30 x 105), exceptuando el brote de 1993 que supuso un ascenso de la tasa de incidencia a 160,6 x 105.

Ver anexos - página 3362

La incidencia creciente de las enfermedades de transmisión sexual a la que hay que añadir la existencia de casos subclínicos, el número de enfermos que no solicitan asistencia y la negligencia por parte del personal sanitario en el cumplimiento de la declaración obligatoria, impide llevar a cabo una valoración exacta de la importancia del problema.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3363

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivo de reducción de riesgo.

270. A partir de la aprobación del Plan el Servicio Canario de la Salud realizará la captación activa, de las personas de mayor riesgo de la trasmisión de la enfermedad, al objeto de ofertar la vacunación frente a la gripe.

271. A partir de la aprobación del Plan el Servicio Canario de la Salud potenciará las inspecciones en aquellos establecimientos que puedan suponer riesgo para las enfermedades transmisibles, al objeto de garantizar las condiciones generales de salud pública.

272. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud iniciará el desarrollo del marco legislativo sobre vigilancia epidemiológica de las enfermedades trasmisibles.

273. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud iniciará la aplicación de la dosis de recuerdo para la difteria a los 14 años.

274. Antes de que finalice 1998 el Servicio Canario de la Salud desarrollará el marco normativo que permita la prevención de casos de legionella asociados a los sistemas de ventilación y canalización de aguas de los edificios.

275. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud incrementará la cobertura vacunal frente a la gripe, al menos, al 60% de los usuarios incluidos en grupos de riesgo.

276. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud alcanzará un 95% de cobertura para la vacuna triple vírica, entre los usuarios de la red pública.

277. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud alcanzará una cobertura de vacunación general del 90% en población escolar.

Ver anexos - página 3363

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

278. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud, ofertará la vacunación frente a la gripe a todos los grupos poblacionales de riesgo en la Comunidad Autónoma.

279. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud garantizará el acceso a la vacunación infantil gratuita, independientemente del sistema de cobertura asistencial del ciudadano.

280. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud promoverá el seguimiento activo de los sujetos que han iniciado algún programa vacunal al objeto de reducir las pérdidas o abandonos.

281. En 1997 el Servicio Canario de la Salud garantizará que todos los equipos de Atención Primaria desarrollen actividades de vacunación antitetánica en adultos.

282. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud incrementará la cobertura de inmunización antitetánica en la población incluida en el programa de vacunación antitetánica.

283. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud potenciará la implantación de las técnicas de laboratorio óptimas para el diagnóstico etiológico de las enfermedades infecciosas.

Ver anexos - página 3363

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

Ver anexos - página 3363

3.4. Objetivos de necesidades de información.

284. Antes de 1999 el Servicio Canario de la Salud dispondrá de información real sobre el grado de cobertura vacunal en la Comunidad Autónoma.

285. Para 1999 el Servicio Canario de la Salud habrá desarrollado un sistema de vigilancia epidemiológica para las enfermedades transmisibles, elaborando guías de definición de casos y guías metodológicas del diagnóstico etiológico.

286. Para el año 2001 el Servicio Canario de la Salud alcanzará una cobertura de declaración próxima al 90% en todos los niveles del nuevo sistema de vigilancia epidemiológica. HIGIENE ALIMENTARIA

1. Dimensión del problema

La alimentación saludable no es solamente aquella que está bien equilibrada en su composición, sino también la que está higiénicamente garantizada.

Las toxiinfecciones alimentarias constituyen la primera causa de brotes epidémicos declarados en Canarias. Se producen básicamente en el sector hostelero. Aunque el número de brotes ha presentado oscilaciones desde 1989 a 1994, el número de afectados ha ido disminuyendo progresivamente, siendo en 1994 un 63% menos que en 1989. La media de pacientes hospitalizados por esta causa es de 45,5 casos anuales, entre los 5.973 casos declarados anualmente de promedio.

Ver anexos - página 3364

La presencia en los alimentos de sustancias químicas, biológicas tóxicas o potencialmente dañinas para la salud del consumidor, fuerza a la administración, a empresarios y a consumidores a optimizar los procedimientos de garantías de calidad en todo tipo de alimentos.

A estos efectos, los procedimientos de control e inspección se llevan a cabo sobre las condiciones técnico-sanitarias e higiénicas de todas las industrias, establecimientos e instalaciones que producen, transforman, manipulan, almacenan, distribuyen, importan o envasan alimentos o productos alimenticios, así como de los ingredientes y materias primas que los componen y de los establecimientos comerciales que constituyen el último eslabón de la cadena que siguen los alimentos antes de llegar al consumidor final.

La actuación inspectora, hasta la fecha, ha estado ligada principalmente al control sanitario del producto final a través de acciones inspectoras y analíticas centradas en el momento anterior al consumo, al objeto de evitar o minimizar los posibles riesgos que para la salud humana se pudiesen derivar de su ingestión. Por ello, se hace preciso, al objeto de dar mayor eficacia, el poner en marcha, a la mayor brevedad y de manera sistematizada, una serie de programas de control e inspección de los diversos sectores alimenticios. Estos programas deberán tener un diseño global que abarque desde la producción de la materia prima hasta el producto final ya disponible para el consumidor.

La exigencia de aplicación de los Programas de Análisis, Identificación y Control de Puntos Críticos (A.R.I.C.P.C.) a la industria alimentaria implica, no sólo, la responsabilidad directa de control del propio empresario hacia los productos que elabora, manipula, almacena o distribuye, sino también la responsabilidad que sobre su exigencia, control y supervisión corresponda a la Administración Sanitaria. El desarrollo de la red de laboratorios de salud pública es un paso obligado para garantizar un buen control alimentario por parte de los servicios sanitarios. Las estrategias de corresponsabilización hacia empresarios, sindicatos y la sociedad en su conjunto, deberan ser contempladas en la política alimentaria de la Comunidad Autónoma.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3365

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

287. El Gobiernos de Canarias exigirá la posesión del carnet de manipulador de alimentos a todas las personas relacionadas profesionalmente con la manipulación de alimentos.

288. El Servicio Canario de la Salud garantizará en los plazos establecidos el cumplimiento de la normativa europea, relacionada con la vigilancia y control de la cadena alimentaria, prestando especial atención en los puntos de destino y origen de los alimentos.

289. A lo largo del periodo de vigencia del Plan, la Consejería de Sanidad y Consumo desarrollará la legislación relacionada con la higiene de los alimentos al objeto de ordenar y organizar los controles para que los productos lleguen al mercado o al ámbito de la restauración con el mínimo riesgo.

290. A partir de 1997, la Consejería de Sanidad y Consumo instaurará progresivamente programas sectoriales y específicos de control para una actuación inspectora normalizada y evaluable, sujeta a actualización.

291. Para el primer trimestre de 1997, la Consejería de Sanidad y Consumo promoverá que los establecimientos relacionados con la pesca, industrias cárnicas y almacenes de carnes frescas dispongan del sistema ARICPC. 292. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud garantizará que al menos el 60% de las industrias relacionadas con la alimentación, a las que sea exigible, dispongan del sistema ARICPC.

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicio.

293. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud garantizará las actividades de inspección a la industria alimentaria y establecimientos de venta directa de productos alimenticios al consumidor.

294. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud reestructurará los servicios veterinarios y farmacéuticos oficiales, al objeto de mejorar la prestación de los servicios de inspección alimentaria.

295. Antes de finalizar 1997, el Servicio Canario de la Salud garantizará que todos los mataderos de las islas, que estén en funcionamiento, cumplan la normativa de la Unidad Europea.

296. A lo largo de 1997, el Servicio Canario de la Salud desarrollará procedimientos específicos para sistematizar y evaluar las actividades de inspección alimentaria.

297. A partir de 1997, el Servicio Canario de la Salud impulsará programas de control analíticos de contaminantes microbiológicos, físicos o químicos de los alimentos (plaguicidas, B-agonistas, metales pesados, etc.).

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

298. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud diseñará e impartirá cursos de manipuladores específicos para cada sector alimentario.

299. A partir de la aprobación del Plan, la Consejería de Sanidad y Consumo potenciará la difusión de información y la comunicación con los empresarios y asociaciones empresariales, al objeto de mejorar las condiciones higiénico-sanitarias en las que se desarrolla su actividad.

300. Antes de 1999 la Consejería de Sanidad y Consumo habrá establecido mecanismos de coordinación con las Organizaciones de Consumidores para establecer estrategias comunes de información al consumidor sobre riesgos vinculados al consumo de alimentos.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

Ver anexos - página 3366

ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN

1. Dimensión del problema

La alimentación determina, en gran medida, el grado de salud de las personas y comunidades, incidiendo en la morbilidad y, consecuentemente, en la mortalidad de las mismas. Todo ello conlleva, directa o indirectamente, un alto coste social y económico, influyendo en definitiva en la calidad de vida y en el progreso social.

Siendo así, parece obvio considerar las posibilidades de intervención para conocer las situaciones de riesgo de enfermar por causa de una alimentación incorrecta (patrones epidemiológicos), garantizar la calidad de los alimentos desde la producción al consumo (legislación, higiene de los alimentos, información al consumidor, ...) e informar y promover sobre hábitos dietéticos saludables (educación para la salud). El desarrollo de políticas destinadas al logro de estos objetivos, viene siendo recomendado por los Organismos Internacionales (O.M.S., F.A.O., etc.) y son motivo de preocupación de las Administraciones Públicas en nuestro país.

Una política nutricional no debe confundirse con una política alimentaria. Numerosos países disponen de políticas alimentarias aún cuando no dispongan de políticas nutricionales. Mientras que las políticas alimentarias se orientan a conseguir la disponibilidad de alimentos para la población y a garantizar sus condiciones de higiene, las políticas nutricionales tienen por finalidad conseguir alimentos seguros para la salud de las personas y a promover los beneficios de una dieta saludable.

El patrón de consumo alimentario de nuestra población se caracteriza por una alta ingesta de proteínas y grasas de origen animal, un consumo excesivo de calorías (especial importancia del aporte de calorías vacías procedentes de la ingesta de azúcar y alcohol), respecto a las ingestas recomendadas para la población española. Es decir, seguimos un patrón de consumo similar a los países europeos, abandonando cada vez más la tradicional dieta mediterránea. En las tablas siguientes se presenta la situación de nuestra Comunidad respecto a algunas de las CC.AA. españolas y del Estado.

Ver anexos - página 3367

Diferentes estudios han demostrado que este patrón de consumo favorece la alta incidencia de enfermedades degenerativas: Canarias presenta en la actualidad el mayor porcentaje de personas de todo el Estado con un Índice de Masa Corporal mayor de 30, la mayor tasa de mortalidad por Diabetes Mellitus (doble de la media nacional), así como la mayor tasa de mortalidad por Enfermedades Isquémicas del Corazón.

Ver anexos - página 3367

Canarias es en la actualidad la C.A. con mayor tasa de desempleo de todo el Estado y junto con Andalucía y Extremadura las CC.AA. con mayores porcentajes de población por debajo del umbral de pobreza (ingresos inferiores al 50% de los ingresos medios del conjunto del Estado; la renta media por persona y mes es actualmente de unas 60.000 ptas.). Esto puede explicar que el gasto per capita en alimentación, durante el año 1993, fuera en Canarias bastante inferior a la media nacional.

En Canarias, se han realizado algunas investigaciones que contribuyen a aportar información sobre la situación nutricional de la población, sin embargo, no se cuenta con un estudio epidemiológico actualizado basado en la encuesta dietética individual y representativo del conjunto de la población, lo que impide derivar conclusiones sobre factores de riesgo o calidad nutricional.

En síntesis, la Comunidad Autónoma deberá entender que un cambio favorable en los hábitos dietéticos es un proceso lento, que no puede conseguirse aisladamente de los demás objetivos que tiendan a prolongar, en las mejores condiciones, la vida humana.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3367

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

301. A partir del curso escolar 1997-98, el Gobierno de Canarias controlará que en todos los colegios con servicio de comedor y en el resto de comedores de titularidad pública, el suministro alimentario sea nutricionalmente adecuado.

302. A partir del curso escolar 1997-98, el Servicio Canario de la Salud potenciará las actividades de inspección sobre el cumplimiento de las normas para la elaboración de los menús que se sirven en los comedores de titularidad pública.

303. A lo largo de la vigencia del Plan, el Gobierno de Canarias, a través del Organismo competente, potenciará el etiquetado nutricional de los productos alimentarios.

304. Para el año 2001, el Servicio Canario de la Salud habrá reducido el número de personas con hábitos alimentarios de riesgo.

305. Para el año 2001, el Servicio Canario de la Salud habrá reducido la tasa de población con índice de masa corporal superior a 30.

Ver anexos - página 3367

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

306. Antes de 1998 el Servicio Canario de la Salud elaborará un programa de alimentación y nutrición, en coordinación con los recursos de atención primaria y especializada. 307. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud garantizará las condiciones nutricionales y microbiológicas de los alimentos, en todos los centros sanitarios de internamiento de Canarias, adaptándolas a la situación clínica de cada paciente.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

Ver anexos - página 3368

3.4. Objetivos de necesidades de información.

Ver anexos - página 3368

CUIDADOS PALIATIVOS

1. Dimensión del problema

La Organización Mundial de la Salud (1990) define los Cuidados Paliativos como el estudio y manejo de pacientes con enfermedades activas, progresivas y en estado avanzado, para quienes el pronóstico de vida es limitado y la prioridad en los cuidados es la calidad de vida. La consideración de paciente en fase terminal se aplica a aquellos enfermos con una expectativa de vida inferior a los seis meses. La prioridad en los cuidados paliativos es la calidad de vida del paciente. En este grupo de pacientes la calidad de vida y confort antes de la muerte pueden ser mejorados considerablemente mediante la aplicación de los conocimientos actuales de los Cuidados Paliativos. Los instrumentos básicos para llevar a cabo esta actividad, son el adecuado control de los síntomas, el apoyo emocional y la comunicación con el enfermo y con su familia. Si fuese necesario los cuidados a la familia se deberían extender al periodo del duelo. Se estima que entre el 15 y el 20% de los usuarios habituales de los hospitales de agudos son enfermos con una “ubicación anómala” (enfermos terminales, geriátricos, convalecientes, entre otros), inadecuada para ofertar una atención de confort a los pacientes que evolucionan a la muerte por enfermedad en fase terminal. En nuestra Comunidad Autónoma la mortalidad por cáncer ha aumentado de modo continuado desde 1980 a 1990 (gráfico 1), alcanzando 2.346 fallecimientos por esta causa en 1990. Esta cifra constituye una referencia aproximada al número de pacientes subsidiarios de recibir cuidados paliativos en Canarias; dado que otros procesos como el SIDA tienen una menor repercusión numérica al ascender a 40 los casos en fase terminal durante cada uno de los últimos años (93, 94 y 95).

Ver anexos - página 3369

Un aspecto adicional fácilmente cuantificable y potencialmente utilizable como indicador de la calidad del cuidado recibido por estos pacientes es la utilización de morfina, al objeto de controlar el dolor neoplásico. En este sentido, si bien Fuerteventura y Las Palmas han mostrado un crecimiento importante en la utilización de morfina (esta última ocupó el primer lugar en el ranking nacional con un consumo de 6,42 mg/habitante entre octubre de 1990 y septiembre de 1991), Tenerife ocupó el vigésimo lugar en la clasificación española, lo que denota el inadecuado control de un síntoma tan frecuente de las enfermedades en fase terminal como es el dolor.

Ver anexos - página 3369

Salvo situaciones concretas dependientes en su mayoría de la motivación y voluntad de los profesionales implicados, el abordaje de los cuidados paliativos en Canarias, aún no cuenta con una estructura organizada desde el sistema sanitario público que dé respuesta a las necesidades existentes. La única experiencia en ese sentido es la actual Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital “El Sabinal” en el que se cubren unas 5.000 estancias al año a través de la atención integral a los pacientes y a los familiares, asegurando el seguimiento domiciliario en coordinación con los centros de Atención Primaria. Esto ha hecho que, de forma global, el 51% de los pacientes en fase terminal de la zona norte de Gran Canaria y el 70% de Fuerteventura, hayan fallecido en su domicilio con la cobertura asistencial adecuada. Esta situación, sin embargo, varía según la procedencia urbana o rural de los pacientes. Así, en el caso concreto de la citada área norte de Gran Canaria, el 25% de los enfermos de la zona urbana fallecen en su domicilio frente a un 75% de la zona rural.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3369

. Objetivos específicos 3.1. Objetivos de disminución de riesgo. 308. Durante el primer trimestre de 1997, el Servicio Canario de la Salud elaborará el Programa de Cuidados Paliativos. 3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios. 309. A partir de la aprobación de este Plan, el Servicio Canario de la Salud potenciará los programas de ayuda domiciliaria a través del voluntariado por medio de la coordinación con los servicios sociales y las organizaciones no gubernamentales (Asociación Española contra el Cáncer y Cruz Roja, entre otras).

310. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud desarrollará las acciones oportunas para facilitar la obtención de morfina a los pacientes neoplásicos en fase terminal.

311. En el primer trimestre de 1997, el Servicio Canario de la Salud garantizará que el 100% de los Centros de Salud en funcionamiento en Canarias dispongan de un protocolo de tratamiento de los síntomas para la enfermedad en fase terminal.

312. En el primer trimestre de 1997, el Servicio Canario de la Salud garantizará que el 100% de los Servicios de Medicina Interna, Oncología Médica y Radioterápica, y Cirugía General en Canarias disponga de un protocolo de tratamiento de los síntomas para la enfermedad en fase terminal.

313. A finales de 1997, el Servicio Canario de la Salud captará y evaluará precozmente al menos al 50% de los pacientes y sus familias subsidiarios de ser atendidos por el Programa de Cuidados Paliativos incrementando hasta el 70% este porcentaje a finales de 1999, y al menos al 90% de los mismos para el año 2001. 314. A partir de la instauración del Programa de Cuidados Paliativos el Servicio Canario de la Salud iniciará la incorporación gradual de los sujetos afectos de enfermedad terminal de causa no oncológica (SIDA, EPOC, entre otras).

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

315. Antes del primer trimestre de 1997, el Servicio Canario de la Salud promoverá ante las organizaciones no gubernamentales (AECC y Cruz Roja), las acciones oportunas para el desarrollo de cursos de formación continuada al voluntariado sobre la prestación de cuidados paliativos.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

316. Durante 1997 el Servicio Canario de la Salud creará un registro de todos los pacientes subsidiarios de cuidados paliativos. INFECCIONES NOSOCOMIALES

1. Dimensiones del problema

Las infecciones hospitalarias o nosocomiales son aquellas que se desarrollan durante la hospitalización del enfermo y que no se hallaban presentes, o en periodo de incubación, en el momento de la admisión en el centro.

Los hospitales de nuestra Comunidad Autónoma no son ajenos a las infecciones nosocomiales, las cuales aumentan la morbi-mortalidad hospitalaria, suben los costes, tanto económicos como sociales, por alargar la estancia media y pueden generar secuelas.

Tanto la prevalencia de infecciones nosocomiales como de pacientes con infecciones nosocomiales de Canarias sigue una tendencia descendiente hasta 1992, coincidente con la estatal. A partir de dicho año experimenta un crecimiento con valores de 10,97 y 9,33 respectivamente para el año 1994, situados por encima de las cifras del conjunto del país para dicho año (8,34 y 7,24).

Ver anexos - página 3370

Las bacterias del hábitat hospitalario han sufrido modificaciones en sus patrones habituales de sensibilidad antibiótica que han conducido a la aparición de cepas resistentes, desplazándose cada vez más hacia flora no considerada tradicionalmente como patógena, siendo un factor que ha influido en ello, la excesiva prescripción antibiótica. Con respecto al diagnóstico etiológico, Canarias ocupa el tercer lugar del país en cuanto a pruebas microbiológicas realizadas (87% para 1994), y el segundo lugar en relación a los diagnósticos etiológicos positivos (72,37% para 1994).

La duración de la estancia media presenta en Canarias una tendencia al acortamiento entre los años 1993 (20,03 ± 53,28) y 1994 (18,87 ± 65,68) a pesar de ser la segunda comunidad autónoma del país con valores más elevados.

Las infecciones más frecuentes son las urinarias seguidas de las quirúrgicas superficiales y profundas, con tasas de prevalencia de éstas últimas en Canarias superiores a las estatales desde 1992 (7,75 frente a 5,02 en 1993 y 8,04 frente a 5,47 en 1994).

Por edades, hay una prevalencia superior en los enfermos de más de 64 años en Canarias que en el conjunto estatal desde 1990 a 1994. Este mismo grupo etario registra una prevalencia mayor de infecciones en las áreas asistenciales de Medicina, Cirugía y Ginecología, siendo la principal localización infecciosa la del tracto urinario.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3371

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de disminución de riesgo.

317. A principios de 1997 la Comisión de Infecciones y Política de Antibióticos de cada hospital creará las normas y protocolos sobre prevención y tratamiento de la infección nosocomial, de modo consensuado, para todos los servicios de los hospitales de la red del Servicio Canario de la Salud. 3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

318. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud coordinará la elaboración y el seguimiento de un programa para el control de la infeccion nosocomial en Canarias.

319. En el primer semestre de 1997, el Servicio Canario de la Salud deberá instaurar el Programa para el Control de la Infección Nosocomial en todos los hospitales de la red pública y privada concertada.

320. Durante 1997, el Servicio Canario de la Salud garantizará el funcionamiento de la Comisión de Infecciones y Política de Antibioticos en los hospitales de la red pública de Canarias.

321. Antes de que finalice 1997, el Servicio Canario de la Salud garantizará que todos los hospitales de referencia de la red pública posean una Unidad de Medicina Preventiva, que servirá de apoyo al resto de hospitales.

3.3. Objetivos formación y/o educación para la salud.

Ver anexos - página 3371

3.4. Objetivos de necesidades de información.

322. Para 1997 el Servicio Canario de la Salud desarrollará periódicamente estudios de incidencia de infecciones nosocomiales en áreas hospitalarias críticas.

323. A partir de la aprobación del Plan el Servicio Canario de la Salud deberá emitir periódicamente la información microbiológica que permita detectar brotes epidémicos y conocer los patrones de multirresistencia intrahospitalaria.

SANIDAD AMBIENTAL

Por lo general las políticas de protección del medio ambiente suelen constituir un obstáculo para el desarrollo económico. En nuestra Comunidad Autónoma, sin embargo, el desarrollo económico y concretamente la conservación del empleo son, en gran medida, dependientes de la calidad del medio-ambiente.

Canarias es una de las Comunidades Autónomas Españolas cuyo desarrollo y estatus económico está más íntimamente ligado al sector servicios. Dentro de este sector, el turismo aparece como elemento fundamental en la generación de riqueza. Según cifras extraídas del censo de 1991 de Canarias, el 70% de la población ocupada (300.728 personas), lo estaba en el sector servicios. Complementariamente el 54,7% (62.508 personas) de la población desempleada pertenecía a este mismo sector laboral.

Ver anexos - página 3372

La sociedad canaria, al igual que aquellos que nos visitan como turistas y pretenden encontrar una atmósfera de descanso donde las condiciones de salubridad se vean garantizadas, muestra también una preocupación creciente con los aspectos de sanidad ambiental. A través de la consulta realizada por el Plan de Salud a la población de nuestro archipiélago, en diferentes municipios canarios se detecta insatisfacción con la gestión de los residuos sólidos urbanos, la calidad del agua de consumo humano, el inadecuado control de los plaguicidas, la contaminación, los servicios de limpieza urbanos y el acondicionamiento de las viviendas. A la vez la propia sociedad admite su responsabilidad en el cuidado del entorno, demandando actividades de educación medioambiental.

En la actualidad el deterioro medio-ambiental que afecta a nuestras islas es consecuencia del “boom” turístico de los años setenta, de la escasa atención prestada a la planificación y protección de nuestro entorno y de la enorme presión demográfica a la que está sometida el escaso suelo disponible (200,6 hab./km2). Estos condicionantes han favorecido la merma progresiva de la calidad de recursos básicos como son el suelo, el agua y el aire.

Además la fragmentación de las competencias sobre medio ambiente entre las diferentes administraciones públicas y la escasa experiencia en el abordaje intersectorial de problemas comunes mantienen un ambiente de incertidumbre que permite la repetición de problemas que podrían verse “controlados” mediante el desarrollo de estrategias de monitorización-actuación en las que estuvieran implicados, al menos funcionalmente, el Gobierno Autónomo, Ayuntamientos y Cabildos. 2. Objetivo general

CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA

1. Dimensión del problema

La situación geográfica del archipiélago canario, su escaso desarrollo industrial y el régimen de vientos alisios que facilitan la dispersión de contaminantes a la atmósfera constituyen aspectos positivos o ventajas de las islas frente a los fenómenos de contaminación atmosférica.

La mayor contribución a la contaminación atmosférica en Canarias deriva de la combustión de elementos fósiles, bien sea para la automoción, procesos industriales de producción de energía, fraccionamiento y separación de productos derivados del petróleo o de potabilización de agua de mar. A esto hay que añadir los incineradores de basuras, extracción de áridos y pequeñas industrias.

De una forma muy general, la contaminación atmosférica en Canarias la podemos catalogar de moderada, siendo reducida en la mayor parte de los espacios rurales. No obstante, en las ciudades capitalinas (Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife), así como en los municipios de Telde y Candelaria, la contaminación es importante, sin llegar a superar los valores límites, cuando concurren situaciones meteorológicas adversas. Esta contaminación deriva de un lado de la cercanía de industrias pesadas (fuentes fijas) a las ciudades mencionadas (refinerías de petróleos y centrales térmicas), situación que se ve agravada cada vez más por la contaminación derivada de la combustión de gasolina y gasoil procedentes de un tráfico rodado cada vez más intenso (fuentes móviles). Por las características del combustible que utilizan ambas fuentes de contaminación, los principales agentes contaminantes son el dióxido de azufre (SO2), las partículas en suspensión (PS) y los óxidos de nitrógeno (NOx). No obstante hay que tener en cuenta además los óxidos de carbono (CO y CO2), el plomo (Pb) y el ozono (O3).

Ver anexos - página 3373

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3374

3. Objetivos específicos 3.1. Objetivos de reducción de riesgo. 324. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias, intensificará el control del cumplimiento de la normativa vigente sobre fuentes de polución específicas de Canarias (potabilizadoras, refinerías, plantas de incineración municipales, hornos crematorios, etc.). 325. Antes de que finalice 1998 el Servicio Canario de la Salud dispondrá de un sistema de información dirigido a la población general, sobre el estado del medio ambiente atmosférico en los núcleos poblacionales de mayor riesgo. 326. Antes de 1999 el Gobierno de Canarias habrá desarrollado las actuaciones necesarias para que los niveles de inmisión de dióxido de azufre y partículas en suspensión permanezcan por debajo del valor umbral legalmente establecido. 327. Antes de 1999 el Gobierno de Canarias habrá promovido las actuaciones necesarias para que los niveles de inmisión de los óxidos de nitrógeno y aquellos otros contaminantes atmosféricos que pudieran adquirir significación en el futuro, permanezcan en Canarias por debajo del valor umbral legalmente establecido.

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

328. Antes de que finalice 1997, el Servicio Canario de la Salud deberá disponer de los medios técnicos necesarios que garanticen el adecuado funcionamiento de la red de vigilancia y control de la contaminación atmosférica. 329. Antes de que finalice 1998, el Servicio Canario de la Salud habrá integrado en una sola red de control a la totalidad de los sistemas de medida de niveles de inmisión de contaminantes atmosféricos (tanto públicos como privados) en el archipiélago canario. 330. A lo largo de la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud desarrollará periódicamente medidas de los niveles de inmisión de contaminantes atmosféricos en todo el archipiélago. 3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

331. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias fomentará el conocimiento de medidas anticontaminantes entre las empresas con actividades potencialmente contaminadoras de la atmósfera. 332. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias desarrollará campañas informativas sobre el ahorro de energía a efectos de disminuir las emisiones de CO2 a la atmósfera. 333. Antes de que finalice 1998, el Servicio Canario de la Salud desarrollará campañas informativas sobre formas de contribución a la mejora de la calidad del aire. 3.4. Objetivos de necesidades de información.

334. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud promoverá estudios epidemiológicos sobre el posible impacto en la salud de los principales contaminantes atmosféricos registrados en las áreas de influencia de fuentes emisoras. 335. Antes de que finalice 1997 el Gobierno de Canarias dispondrá de un censo de fuentes de contaminación atmosférica en el Archipiélago Canario (fuentes fijas y móviles) con indicación de los agentes contaminantes y sus cantidades emitidas a la atmósfera.

RESIDUOS 1. Dimensión del problema

Los residuos sólidos constituyen un grave problema en Canarias debido al carácter insular del territorio. Los grandes volúmenes de residuos procedentes del transporte de productos a las islas, el carácter turístico de las mismas y los problemas de eliminación provocados por la falta de suelo para la ubicación de vertederos controlados o para la implantación de plantas incineradoras, constituyen los condicionantes más importantes de este problema.

La producción nacional media de residuos se sitúa entorno a los 800 gr/hab./día, mientras que en Canarias se sitúa entorno a 1.063 gr/hab./día. Esta situación se agrava por el cambio de hábitos en la alimentación y la gran cantidad de visitantes, que provocan un aumento de la volumetría de los residuos sólidos generados (tetrabriks, botellas, plásticos, ...).

El carácter insular del territorio canario origina además de una mayor producción de residuos el encarecimiento de los procesos de recogida y tratamiento. Por esta razón es necesario una gestión integral de todo el proceso que contemple el transporte, tratamiento eliminación, posible reciclaje y reutilización, así como la comercialización.

Ver anexos - página 3375

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3375

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

336. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias promoverá las actuaciones coordinadas, con las administraciones competentes, para asegurar la calidad del servicio y el adecuado mantenimiento higiénico-sanitario de los receptáculos de recogida de residuos urbanos en los núcleos de población (contenedores, papeleras, ...). 337. Antes del año 1998, el Gobierno de Canarias garantizará la existencia de puntos de vertidos controlados para residuos inertes (escombros, chatarra, etc.).

338. Antes de finales de 1998, el Servicio Canario de la Salud establecerá un sistema de gestión interna de residuos sanitarios en la red de atención sanitaria pública y privada.

339. Antes de finales de 1998, el Servicio Canario de la Salud promoverá las actuaciones necesarias para la puesta en funcionamiento de un sistema de recogida y eliminación de los residuos sanitarios.

340. Para el año 2000, el Gobierno de Canarias habrá desarrollado la legislación autonómica en materia de residuos. 341. Antes del año 2001 el Gobierno de Canarias garantizará la gestión adecuada de los residuos sólidos urbanos en el archipiélago canario.

342. Antes del año 2001 el Gobierno de Canarias garantizará la existencia de vertederos controlados de residuos sólidos urbanos en cada una de las islas del archipiélago, con capacidad suficiente para el horizonte 2020 como mínimo.

343. Durante la vigencia de este Plan, el Gobierno de Canarias, promoverá las actuaciones necesarias para la eliminación de la totalidad de los vertederos incontrolados en las islas.

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicio.

344. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias incrementará los puntos de recogida de residuos de carácter especial (papel, vidrio, pilas, etc.), difundiendo, además, públicamente su ubicación.

345. El Gobierno de Canarias aumentará progresivamente el control de la eliminación supervisada de los residuos tóxicos y peligrosos, alcanzando para el año 2001 al menos al 80% de éstos.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

346. A partir de la aprobación del Plan, la Consejería de Política Territorial desarrollará campañas periódicas de concienciación ciudadana, al objeto de racionalizar la generación de residuos sólidos.

347. Antes de finales de 1998, las Administraciones Locales en colaboración con el Gobierno Autónomo, desarrollarán campañas de sensibilización y educación ciudadana que garanticen la eliminación adecuada de los residuos domiciliarios (bolsas adecuadas y bien cerradas y eliminación en el horario estipulado).

348. Antes de finales de 1998, el Servicio Canario de la Salud desarrollará actividades de formación entre el personal de las redes de asistencia sanitaria pública y privada, al objeto de asegurar la adecuada clasificación intracentro de los residuos sanitarios.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

349. Antes de diciembre de 1998, la Consejería de Política Territorial realizará el inventario y caracterización de los productores de residuos tóxicos y peligrosos. PRODUCTOS FITOSANITARIOS 1. Dimensión del problema

El mercado de los productos químicos y en concreto de los plaguicidas, es sumamente complejo por su naturaleza y dimensiones, orientándose las estrategias de actuación al suministro de criterios para adoptar pautas de intervención de carácter preventivo, dirigidos al uso inocuo de las sustancias químicas (seguridad de un producto, destacando los plaguicidas, por su naturaleza alcance y difusión. De un lado la demanda creciente de alimentos en nuestro planeta ha hecho necesaria la aplicación a los sistemas agrícolas de una serie de productos químicos capaces de conservarlos y controlar enfermedades y playas que afectan a los cultivos. Es evidente que la utilización de estos productos de forma racional y controlada ha causado y causa efectos muy beneficiosos al contribuir de forma notable a mejorar la producción de las cosechas y paliar el hambre en el mundo.

La Organización Mundial de la Salud ha advertido a las autoridades de la Salud Pública que la exposición directa a los productos agroquímicos por parte de los trabajadores y la exposición indirecta a la que puede verse sometida el consumidor, a través de la cadena alimentaria, puede ser origen de problemas de salud si la utilización de estos productos no se somete a un control estricto.

En Canarias existen evidencias del mal uso de los plaguicidas en relación a su utilización indiscriminada, a la variabilidad de las concentraciones utilizadas y al irregular cumplimiento de los plazos de seguridad.

En este sentido, la Unión Europea ha promulgado diferentes disposiciones legales, las cuales forman parte de nuestro derecho interno, cuyo objetivo es el control de los productos plaguicidas, no sólo en el mercado, sino también en su aplicación, promoviendo, además, la difusión de información sobre toxicidad y ecotoxicidad a fin de limitar el impacto negativo que sobre el medio y la salud pudiesen tener.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3376

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

350. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud promoverá la realización de procedimientos de diagnóstico precoz sobre intoxicaciones crónicas por plaguicidas; en el seno de los exámenes periódicos de salud realizados por las mutuas laborales.

351. Antes de 1999, el Gobierno de Canarias potenciará la vigilancia e inspección de la comercialización y utilización de plaguicidas.

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

352. Antes de que finalice 1997, el Servicio Canario de la Salud propondrá la creación de la Comisión Interdepartamental de Plaguicidas al objeto de coordinar el desarrollo, seguimiento y evaluación de la problemática del sector.

353. Antes de que finalice 1997, la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación potenciará las actuaciones necesarias para el fomento de un control integrado de las plagas agrícolas (control biológico, prácticas de cultivo, etc.).

354. Antes de que finalice 1999, la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación contará al menos con un laboratorio acreditado para el análisis de residuos de plaguicidas.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

355. A partir de la aprobación del Plan, el Gobierno de Canarias potenciará el desarrollo de Programas de Formación para el personal manipulador de productos plaguicidas.

356. A partir de 1998, el Servicio Canario de la Salud promoverá actividades de formación continuada del personal sanitario, en relación a los problemas de salud originados por los productos plaguicidas.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

357. A partir de 1997, el Servicio Canario de la Salud deberá conocer la incidencia de las intoxicaciones agudas relacionadas con el uso de plaguicidas que hayan requerido atención sanitaria.

358. Antes de que finalice el año 2001, la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación habrá elaborado un mapa zonal de cultivos y usos de plaguicidas.

AGUAS DE CONSUMO HUMANO

1. Dimensión del problema

Condiciones geográficas, geológicas y tradicionales se combinan en Canarias, para hacer que esta Comunidad presente una situación peculiar, única en el territorio español, respecto a los procesos de obtención de agua para el desarrollo de la actividad humana, agraria e industrial.

Debido a la escasez de recursos hídricos y a la ausencia de aguas superficiales, estos procesos se basan en la extracción del agua subterránea y en el aprovechamiento del agua de mar, lo que, a su vez, determina las calidades en las distintas islas.

Desde el punto de vista de la calidad fisioquímica, en las islas occidentales, donde las aguas tienen prácticamente como único origen el subterráneo, las características de los suelos y rocas con las que éstas entran en contacto, determinan la composición de las mismas. En este sentido, las características volcánicas de las áreas de las que dependen los recursos hídricos mayores, principalmente galerías, hacen que estas aguas presenten contenidos variables de determinados elementos químicos de forma natural, como el flúor. De hecho, este anión ha constituido uno de los problemas epidemiológicos más graves en estas islas, concretamente en Tenerife, debido a su relación con la prevalencia e incidencia de fluorosis dental en la zona norte de la isla. Asimismo se han detectado niveles de concentración variables y con tendencia ascendente en otros elementos como el magnesio, los nitratos y los cloruros, en este último caso indicadores de la intrusión marina y la sobreexplotación al que es sometido el otro gran bloque de fuentes de agua: los pozos.

En las islas orientales, en las que la escasez de agua es más marcada, se ha recurrido mayoritariamente a la implantación de plantas de tratamiento de potabilización del agua del mar, con objeto de cubrir con estas aguas, la demanda de la población. Estos procedimientos homogenizan las características fisioquímicas y organolépticas de las aguas obtenidas, garantizando el estándar de calidad, presentando, de forma general, concentraciones bajas de cualquier elemento químico.

Ver anexos - página 3378

2. Objetivos generales

1. El Gobierno de Canarias velará para que el agua de consumo público utilizada en Canarias reúna las adecuadas garantías de calidad sanitaria.

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgo.

359. El Servicio Canario de la Salud potenciará sus actuaciones inspectoras para garantizar que toda la población canaria reciba agua debidamente desinfectada.

360. El Servicio Canario de la Salud completará la Red de Vigilancia de Agua Potable de consumo público en el archipiélago.

361. El Servicio Canario de la Salud dispondrá de la infraestructura que garantice el adecuado estado higiénico-sanitario de los sistemas de abastecimiento de agua potable.

362. A lo largo de 1997 se pondrán en marcha las medidas previstas por los Cabildos y la Dirección General de Aguas para corregir el exceso de nivel de flúor en las aguas de abastecimiento público. 363. Para el año 1998 el Gobierno de Canarias, Cabildos y Ayuntamientos, reducirán al menos en un 50% el número de personas que reciben aguas con exceso de flúor en las islas de Tenerife y Gran Canaria (nivel basal 1991 del 27%).

364. Antes del año 2001 deberán estar adecuadamente rotuladas todas las fuentes públicas de acuerdo con la calidad del agua que suministren.

365. Durante la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud potenciará los programas especiales de seguimiento y vigilancia de los contenidos de magnesio, flúor, nitratos, cloruros, sodio, sulfatos en las aguas de consumo público.

366. Antes del año 2001 el Servicio Canario de la Salud exigirá el adecuado control sanitario de las aguas de consumo en aquellos núcleos de población que no participen de la red de abastecimiento público.

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicio.

367. El Gobierno de Canarias y las administraciones competentes deberán adoptar las medidas necesarias para corregir las deficiencias higiénico-sanitarias detectadas en la infraestructura de los sistemas de abastecimiento.

368. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud desarrollará las normas legislativas sobre la utilización de agua desalada para el abastecimiento público.

369. Durante 1998, el Servicio Canario de la Salud garantizará la existencia de sistemas de desinfección, automáticos y homologados, en todos los depósitos abastecedores de agua potable de consumo público en Canarias.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

370. Antes de finalizar 1998 el Servicio Canario de la Salud estará en disposición de ofrecer cursos de formación sanitaria para el personal encargado de los sistemas de abastecimiento de agua potable de consumo público.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

371. A lo largo de la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud dispondrá de un censo de todas las fuentes públicas existentes y de información sobre la calidad sanitaria de las aguas que suministren.

372. A lo largo de la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud dispondrá de un censo de todos los núcleos poblacionales que no participen del sistema de abastecimiento de agua potable de consumo público.

373. Antes de 1998 el Servicio Canario de la Salud deberá conocer el mapa poblacional de la distribución de aguas, en relación con la calidad de las mismas y en particular con respecto al flúor, nitratos, magnesio, sodio, cloruros y sulfatos.

374. Antes de 1999 el Servicio Canario de la Salud desarrollará procedimientos de información dirigidos al público para dar a conocer la calidad de las aguas potables de consumo.

375. Antes del año 2001, el Servicio Canario de la Salud completará el censo de las empresas distribuidoras de agua potable de consumo público.

AGUAS RESIDUALES

1. Dimensión del problema

La mayor parte de las aguas residuales generadas en la Comunidad Autónoma Canaria, son vertidas sin tratar. Aún cuando existen redes de alcantarillado en numerosos municipios, esto no significa que se este llevando a cabo un tratamiento adecuado de las mismas, pues la mayor parte de los efluentes generados son arrojados a cauces públicos o al mar sin ningún tipo de tratamiento. En los trabajos realizados para la elaboración de los Planes Hidrológicos Insulares, se ha comprobado como muchas de las estaciones depuradoras de las islas, cuando existen, funcionan deficientemente o bien están paradas.

Otra causa de vertidos no controlados al mar y al subsuelo, es la existencia de zonas deficitarias en infraestructura de saneamiento de aguas residuales, situación que afecta principalmente a las islas no capitalinas, siendo la situación según datos publicados por la Consejería de Política Territorial correspondientes a 1993 la siguiente:

• Lanzarote cuenta con cuatro estaciones depuradoras que cubren el 85% de la población de derecho, especialmente en la zona turística.

• En Fuerteventura existen otras cuatro depuradoras que cubren a los núcleos poblacionales más importantes, utilizando emisarios submarinos el resto de las zonas costeras.

• En la isla de Gran Canaria existen 22 estaciones depuradoras y la infraestructura de saneamiento es satisfactoria.

• En La Palma existen cuatro estaciones depuradoras con las redes de saneamiento correspondiente.

• En La Gomera la situación estará adecuadamente orientada con la próxima finalización de cinco depuradoras.

• En El Hierro se está construyendo la red de saneamiento de El Golfo y Valverde cuenta con red de alcantarillado y depuradora que no está puesta en marcha.

• En Tenerife existen ocho estaciones depuradoras a punto de ser finalizadas y dos adicionales en construcción. El problema más acuciante de la isla es la situación del Valle de La Orotava, que necesita una cuantiosa inversión en infraestructura, aunque tiene cobertura presupuestaria a partir de 1996.

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de reducción de riesgos.

376. Durante el año 1997, el Servicio Canario de la Salud controlará sanitariamente el 100% de las aguas residuales depuradas.

377. Durante el periodo de vigencia del Plan, el Gobierno de Canarias potenciará la inspección de las características higiénico-sanitarias de los productos agrícolas regados con aguas residuales. 378. Durante la vigencia de este Plan, el Gobierno de Canarias promoverá acciones ante los ayuntamientos e industrias al objeto de legalizar, al menos el 90% de los vertidos al mar procedentes de industrias contaminantes y zonas turísticas.

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

379. A partir de la aprobación del Plan de Salud la Consejería de Obras Públicas elaborará el proyecto sobre la red de saneamiento de los núcleos poblacionales de Canarias.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

380. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud informará a la población sobre los riesgos potenciales asociados a la exposición a las aguas residuales.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

381. Durante el año 1997, las Consejerías de Obras Públicas y de Política Territorial deberán haber elaborado un censo de vertidos de aguas residuales.

AGUAS RECREATIVAS COSTERAS

1. Dimensión del problema

En el archipiélago canario existen graves problemas locales de contaminación del litoral. La contaminación de las aguas marinas en Canarias se produce fundamentalmente por vertido de aguas residuales urbanas no depuradas, aunque también existen otras fuentes difícilmente cuantificables por las pérdidas durante las operaciones de carga y descarga de combustibles y los vertidos por limpieza de las cisternas de los buques. Esta última situación, es la responsable de que existan numerosas zonas de nuestro litoral (playas), que se convierten en verdaderos basureros, como consecuencia de que las corrientes predominantes acumulan en ellas sustancias y materiales arrojados por el mar (maderos, alquitrán, bolsas, etc.).

Si exceptuamos las islas de El Hierro y Fuerteventura, en las restantes existen numerosos emisarios submarinos, que en el mejor de los casos lo único que producen es un alejamiento de los vertidos del litoral, pues a través de ellos se vierten generalmente aguas sin haber sufrido tratamiento alguno. El funcionamiento de los mismos suele ser defectuoso, no realizándose en la mayor parte de los casos operaciones de mantenimiento y control, máxime cuando son instalaciones submarinas construidas sobre fondos inestables y sometidas a fuertes corrientes y oleajes, como es el caso de la zona norte de Tenerife.

Con el carácter altamente turístico que tiene el Archipiélago Canario, en el que uno de los recursos importantes a explotar, es el disfrute de actividades de ocio relacionadas con el litoral, pues la benignidad del clima permite mantenerlo durante todo el año, es necesario la recuperación rápida del litoral y el establecimiento de medidas de protección del mismo.

Ver anexos - página 3380

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3381

3. Objetivos específicos

382. A lo largo de la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud actualizará periódicamente la red de vigilancia y control sanitario de las playas.

383. A partir de la aprobación del Plan, el Ministerio de Obras Públicas, en colaboración con los ayuntamientos, vigilará el cumplimiento de la normativa sobre acampadas en zonas costeras.

384. Durante 1998, el Servicio Canario de la Salud controlará sanitariamente las aguas de baño y zonas periplayeras.

385. Antes de 1998, el Servicio Canario de la Salud actualizará la normativa existente sobre la calidad higiénico-sanitaria exigible a las piscinas de uso público.

3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

386. A partir de la aprobación del Plan, el Ministerio de Obras Públicas, la Consejería de Política Territorial y los ayuntamientos crearán, progresivamente, la infraestructura sanitaria necesaria en las playas.

387. Para 1999 el 50% de las playas en Canarias deberán cumplir los parámetros sanitarios establecidos para alcanzar la bandera azul.

3.4. Objetivos de necesidades de información.

388. Antes de 1998, el Servicio Canario de la Salud dispondrá de un registro de piscinas públicas.

URGENCIAS SANITARIAS

1. Dimensión del problema

La consulta que el Plan de Salud realizó tanto a la sociedad como a los profesionales sanitarios de Canarias identificó a la coordinación en los traslados de las urgencias sanitarias como uno de los cinco problemas más importantes relacionados con la salud de la sociedad canaria.

El Plan de Salud considera urgencia sanitaria a toda aquella situación que afecte de modo agudo al estado físico o psíquico de la persona, independientemente de la gravedad de la misma. Por esta razón no entramos en la diferenciación entre la urgencia real y la pseudourgencia. En cualquier caso la progresiva mejora en el nivel de educación sanitaria de la población contribuirá a que las necesidades de salud que aparecen con carácter “urgente” se adapten cada vez mejor a los dispositivos sanitarios existentes.

En la actualidad se constata un grado de inadecuación considerable en la interacción entre el usuario con necesidades sanitarias “urgentes” y los dispositivos sanitarios dispuestos a tal fin. Esta inadecuación adquiere, frecuentemente, la consideración de ineficiente en los servicios hospitalarios de mayor complejidad. La clasificación de las urgencias, según el nivel de complejidad, deberá producirse en el ámbito de actuación en el que los medios disponibles se adapten a las necesidades reales de cada situación. En nuestra Comunidad Autónoma existen experiencias evaluadas a lo largo de dos años, en las que se observó que el porcentaje de derivaciones, con carácter urgente, desde algunos Centros de Salud a los servicios de urgencia de los Hospitales de referencia se mantuvo en el 2% diario. Dado que este dato no es generalizable al resto de las zonas de salud del archipiélago, se hace necesario mejorar la clasificación de las situaciones urgentes, optimizando la interacción entre los usuarios y los recursos apropiados. Tan solo el 18% de los pacientes que acudieron a los servicios de urgencia de los hospitales de la red del Servicio Canario de la Salud, durante 1993 y 1994, fueron requiriendo ingreso sólo el 1,7% de los pacientes atendidos en los servicios de urgencia hospitalario durante 1993, y el 8,6% en 1994.

2. Objetivos generales

Ver anexos - página 3381

3. Objetivos específicos

3.1. Objetivos de disminución de riesgo.

389. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud canalizará la demanda de atención urgente por situaciones sociales, a través de los cauces de respuesta social. 3.2. Objetivos de mejora en la oferta de servicios.

390. En 1997 se alcanzará, al menos el 80% de cobertura poblacional en situaciones de emergencia sanitaria por medio del Organismo Canario Coordinador de la Atención de Urgencias Sanitarias.

391. A lo largo de 1997, el Gobierno de Canarias impulsará la publicación del Reglamento de Transporte Sanitario Urgente y no Urgente.

392. A lo largo de la vigencia del Plan, el Servicio Canario de la Salud acreditará las organizaciones prestatarias de servicios de atención urgente (requisitos de personal, características de los recursos, ...).

393. En 1997 se habrá reducido el promedio del intervalo libre de tratamiento en situaciones de emergencia por debajo de 15 minutos, mediante el Organismo Coordinador de la Atención de Urgencias Sanitarias.

394. En 1997 el Servicio Canario de la Salud reducirá el intervalo libre de tratamiento, en situaciones urgentes, a 10 minutos en las poblaciones de más de 50.000 habitantes.

395. Antes de 2000, el Servicio Canario de la Salud promoverá la construcción de helisuperficies en los hospitales de referencia.

396. Durante la vigencia del Plan, el Gobierno de Canarias implantará un teléfono único para la atención a todas las clases de emergencias, adaptándose de este modo a la directiva europea.

3.3. Objetivos de formación y educación para la salud.

397. El Servicio Canario de la Salud fomentará la formación de agentes de emergencia no sanitarios (policías, bomberos, guardias civiles, personal de Cruz Roja, Guardas Forestales, conductores de ambulancias, etc.), según el siguiente cronograma: el 50% al finalizar el año 1997, el 85% al finalizar el año 1999 y el 90% al finalizar el año 2001.

398. A partir de la aprobación del Plan, el Servicio Canario de la Salud potenciará las actividades de educación sanitaria sobre la “urgencia” a la población, al objeto de aumentar el grado de autonomía en el manejo de determinados procesos de alta demanda y bajo grado de complejidad. 3.4. Objetivos de necesidades de información.

399. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud monitorizará el análisis de la frecuentación de las urgencias hospitalarias y de los puntos de atención continuada en las Zonas Básicas de Salud, al objeto de conocer mejor los motivos que impulsan a la sociedad a buscar auxilio en cada nivel asistencial.

400. A partir de 1997 el Servicio Canario de la Salud monitorizará la evolución de la mortalidad asociada a la patología urgente.

ANEXOS

ABREVIATURAS UTILIZADAS EN EL PLAN DE SALUD

AATT: Accidentes de Trabajo ACV: Accidente Cerebro Vascular AECC: Asociación Española Contra el Cáncer AINE: Antiinflamatorio No Esteroideo APVP: Años Potenciales de Vida Perdidos ARICPC: Análisis, Identificación y Control de Puntos Críticos ART: Artículo AVD-B: Actividades de la Vida Diaria Básicas CA: Comunidad Autónoma CAOD: Dientes Obturados Ausentes o Cariados CAP: Centro de Atención Primaria CAT: Centro de Atención al Toxicómano CCAA: Comunidades Autónomas CD: Diente Cariado sin Tratar CI: Cardiopatía Isquémica COV: Compuestos Orgánicos Volátiles CPITN: Índice de Necesidad de Tratamiento Periodontal de la Comunidad ECRV: Enfermedad Cerebro Vascular ECV: Enfermedad Cardio Vascular EDIS: Equipo de Investigación Sociológica, S.A. EDO: Enfermedades de Declaración Obligatoria EEPP: Enfermedades Profesionales EEUU: Estados Unidos de Norte América E.G.B.: Enseñanza General Básica EPA: Encuesta de Población Activa EPOC: Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica FAO: Organización para la Alimentación y la Agricultura FECAI: Federación de Cabildos Insulares FECAM: Federación Canaria de Municipios GC: Gran Canaria H: Hombre HBsAg: Antígeno de superficie Hepatitis B HC: Hipercolesterolemia HDA: Hemorragia Digestiva Alta HdeC: Hidratos de Carbono HTA: Hipertensión Arterial INE: Instituto Nacional de Estadística IT: Incapacidad Temporal IVE: Interrupción Voluntaria del Embarazo LOGSE: Ley de Ordenación General del Sistema Educativo LOSC: Ley de Ordenación Sanitaria de Canarias M: Mujer MIR: Médico Interno Residente NOx: Óxidos de Nitrógeno OETS: Otras Enfermedades de Transmisión Sexual OMS: Organización Mundial de la Salud ONG: Organización No Gubernamental PIR: Psicólogo Interno Residente PS: Partículas en Suspención RAI: Riesgo Anual de Infección Tuberculosa RD: Real Decreto S/C: Santa Cruz SEIT: Sistema Estatal de Información al Toxicómano SIDA: Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida TBC: Tuberculosis TF: Índice de Gravedad de Fluorosis TFE: Tenerife TM: Trastorno Mental UE: Unión Europea. VHB: Virus de la Hepatitis B VIH: Virus de la Inmunodeficiencia Humana

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RELACIÓN DE PARTICIPANTES QUE ELABORARON LAS PROPUESTAS DE OBJETIVOS DEL PLAN DE SALUD DE CANARIAS

Abasolo Alesson, Ignacio Facultad de Económicas de la Universidad de La Laguna Acosta Rodríguez, Víctor Universidad de La Laguna Aguiar Bautista, Alberto Centro de Salud de Agüimes Aguiar Morales, José Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Álamo Suárez, José Luis Presidencia Gobierno Canarias Alemán Herrera, Araceli Dirección General de Salud Pública Alemán Sánchez, José Juan Gerencia de Atención Primaria de Tenerife Algarra Buendía, Palmira Dirección General de Recursos Humanos Alonso Fernández, Raúl Delegación de la Unión de Consumidores de España (U.C.E.)

Alsina Pérez, Emilio Dirección General de Aguas

Alvarado Quesada, Ricardo Unidad de Salud Mental de La Laguna Álvarez Calero, Arturo Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Álvarez Carrillo, José Antonio Hospital Universitario de Canarias Andreu Díaz, Gloria Centro de Salud S/C de La Palma

Armás Falcón, Juana Teresa Hospital Insular de Las Palmas Armas Navarro, Alberto Dirección General de Salud Pública Armas Portela, Mario Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Armas Santana, Josefa Dirección Gerencia de Atención Primaria, Tenerife

Arozena Mora, Raquel Asociación Tinerfeña en Lucha por la Salud Mental (ATELSAM)-Tenerife

Auserón Soteras, José Luis Servicio de Atención Especializada del Servicio Canario de Salud Báez Acosta, Oswaldo Fundación Alejandro Da Silva Contra la Leucemía Baltar Trabazo, José Manuel Gestión Económica del Servicio Canario de Salud Barber Pérez, Patricia Facultad de Económicas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Barrios Claver, Alberto Instituto Nacional de la Seguridad Social-Las Palmas Barrios Martínez, Manuel Demarcación de Costas de S/C de Tenerife Batista Martín, José Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Bello Martín, Gloria Hospital Psiquiátrico de Tenerife

Benítez del Rosario, Miguel Ángel Unidad Docente de Medicina Familiar y Comunitaria-Tenerife Betancor León, Pedro Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Las Palmas de G.C. Blanco Castro, Alejandro J. Instituto de Formación Profesional Cuevas Torres (Iº de Mayo)-Las Palmas Bonet Fernández-Trujillo, Jorge Cabildo Insular de Tenerife

Borges Gargano, Cristina Hospital Universitario de Canarias

Bosa Ojeda, Francisco Hospital Universitario de Canarias Bosch Benítez, Cristóbal Centro de Salud Guanarteme Botella Dorta, Carolina Centro de Salud de Tacoronte

Briones Botella, Beatriz De Servicio de Planificación del Servicio Canario de Salud Brouar Peñalba, Santiago Dirección General de Aguas Caballero Padrón, Sergio Dirección General de Servicios Sociales Cabrera Casimiro, Eduardo Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana Cabrera Llamas, Jeisy Facultad de Psicología de la Universidad de La Laguna Cabrera Morán, Vicente Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Cabrera Navarro, Pedro Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Cabrera Ortega, José Domingo Hospital Insular de Las Palmas Cabrera Rodríguez, Ramón † UNAPRO (O.N.G.)

Calvo Francés, Fernando Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Las Palmas de G.C. Caminero Luna, José Antonio Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Camps Bethencourt, José Luis Consejería de Industria y Comercio

Cárdenes Caballero, Carlos Consejería de Política Territorial Cardona Castellano, Hilda Centro de Salud de San Gregorio Cardona Guerra, Pedro Hospital Insular de Las Palmas

Carreras y Fontsere, Antonio Consejería de Industria y Comercio

Carrillo Domínguez, Armando Hospital Insular de Las Palmas Carrillo Fernández, Lourdes Centro de Salud de La Victoria Casanova Trujillo, Carlos Hospital Universitario de Canarias Casariego Ramírez, Carlos Hospital Psiquiátrico de Tenerife Castell Molina, Silvia Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia de la Universidad de La Laguna

Castro Conde, José Ramón Centro de Salud de Tacoronte

Claverie García de Paredes, Rafael Dirección General de Salud Pública Colomer Rodríguez, Carlos Colegio de Odontólogos de Tenerife

Conde Sánchez, Dolores Unidad de Salud Mental Ciudad Alta-Hospital Psiquiátrico de Las Palmas Cortes Ramal, Elena Hospital Insular de Las Palmas Cuesta Vascone, Jesús Hospital Psiquiátrico de Tenerife Chesa Ponce, Nicolás Hospital Insular de Las Palmas

Darias Darias, Carlos Hospital Psiquiátrico de Tenerife De la Fuente Portero, Juan A. Comisión Asesora sobre Salud Mental del Servicio Canario Salud De las Cuevas Castresana, Carlos Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna De León García, Juan M. Dirección Gerencia de Atención Primaria de Tenerife De Saja Sáen, Rafael Cabildo Insular de Gran Canaria

De Vega y Sáenz de Tejada, Jorge Unidad de Salud Mental de Gran Tarajal-Fuerteventura Del Rosario Medina, Cristóbal Sanatorio Dermatológico Regional de Las Palmas Delgado Delgado, Ofelia Hospital Psiquiátrico de Tenerife Delgado Santana, Jesús Centro de Salud de Hermigua Díaz Díaz, Nicolás Centro de Salud Guanarteme Díaz Hernández, Salvador Hospital Psiquiátrico de Las Palmas

Díaz Martín, Juan Antonio Cabildo Insular de La Palma

Díaz Moreno, Genoveva Asociación de Familiares de Enfermos Psíquicos de Las Palmas Dieter Becker, Horst Unidad de Agudos del Hospital Psiquiátrico de Tenerife

Domínguez Arencibia, Milagros Dirección General de Drogodependencias Domínguez González, Juan Manuel Dirección General de Protección al Menor y la Familia Domínguez León, Juan Francisco Órgano de Gestión del Cabildo Insular de Gran Canaria Dorta Delgado, Javier Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Dorta Sáenz, Mª del Mar Dirección General de Salud Pública

Durán Trujillo, Mª del Carmen Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria”

Enríguez Concepción, Rita Hospital Insular de Las Palmas Erdozain Ruiz, Isabel Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Esparza Martín, Noemí Hospital Insular de Las Palmas Estaum Blasco, Eduardo Unidad de Salud Laboral de Las Palmas

Estelles Burguera, Asunción Hospital Psiquiátrico de Tenerife Estévez González, Mª Dolores Centro de Salud San Gregorio de Telde Estévez González, Pablo Centro Rural de Higiene de El Tanque Estupiñán Sánchez, Francisco Dirección General de Promoción Educativa de la Consejería de Educación Fariña López, Emilio Hospital Insular de Lanzarote Fernández Betencourt, José Servicio Técnico de Planificación Hidráulica-Plan Hidrológico Fernández González, Concepción Dirección General de Salud Pública Figuerola Tejerina, Mª Ángeles Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Frade García, Rogelio Secretaría General del Servicio Canario de Salud

Fraguela Gil, Blanca Dirección Gerencia del Complejo Hospitalario Las Palmas Sur

Frugoni Perdomo, Ángel Hospital Universitario Canarias Fuentes Rodríguez, Teresa Dirección General de Servicios Sociales Gago García, Concepción Hospital Materno-Infantil García Caballero, Mercedes Unidad de Salud Mental de El Lasso, Hosp. Psiquiátrico Las Palmas

García García, Josefa Hospital Insular de Gran Canaria García Gómez, José Emilio Dirección General de Salud Pública García Gómez, Maruja Centro de Atenxión al Toxicómano-S/C de Tenerife García Martín, Luis Dirección General de Industria y Energía

García Martín, Soledad Asociación de Familiares de Enfermos Psíquicos de Tenerife García Montelongo, Rafael Hospital Universitario de Canarias García Robaina, José Carlos Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” García Rojas, Amós Dirección General de Salud Pública García Santiago, Lourdes Hospital Insular Las Palmas García Suárez, Eduvigis Área de Atención Institucional Especializada (Centro Base Las Palmas) García Zerpa, Román Servicio de Planificación del Servicio Canario de Salud

García-Estrada Pérez, Antonio Coordinación Provincial del Programa de Salud Mental García-Pumarinos Ramos, Juan Dirección General de Salud Pública Gaya Miqel, Bernardo Centro de Salud de Maspalomas Getino Melián, Mª Adela Coordinación Autonómica de Trasplantes

Gil Díaz, Antonio Servicio de Gestión Económica del Servicio Canario de Salud Gómez Díaz, José Luis Jefatura Provincial de Tráfico de Las Palmas Gómez Sancho, Marcos Unidad de Cuidados Paliativos-Hospital “El Sabinal” Gómez Sirvent, Juan Luis Hospital Universitario de Canarias

González Becerra, Mariano Demarcación de Costas de S/C de Tenerife González Caloca, Concepción Hospital “Nra. Sra. Las Nieves” González Chinea, Mª del Carmen Hospital Universitario de Canarias

González García, Agustín Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria”

González García, Tomás Hospital Universitario de Canarias González García, Víctor Dirección General de Servicios Sociales

González Hernández, Antonio Domingo Dirección General de Producción Agraria

González López-Valcarcel, Beatriz Facultad de Económicas de la Universidad de Las Palmas González Lorenzo, Félix Unidad de Salud Mental de S/C de La Palma González Lugo, Montserrat Hospital Psiquiátrico de Tenerife González Marrero, Lorenzo Dirección General de Servicios Sociales González Martín, Isidro Hospital Universitario de Canarias

González Méndez, Luis Enrique Centro Atención Drogodependencias del Pto. Cruz González Noguera, Mª del Carmen Hospital Insular de Las Palmas González Rodríguez, Braulio Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Gracia Marco, Ramón Hospital Universitario Canarias Granero Amoros, Patricia Unidad Salud Mental de Los Llanos de Aridane

Grijalbo Lobera, Fernando Universidad de Las Palmas de G.C. Guerra de la Torre, Gloria Dirección Gerencia de Atención Primaria de Las Palmas Guerra González, Ramón S. Jefatura Provincial de Tráfico de S/C de Tenerife

Henkel Labrador, Roberto Hospital Psiquiátrico de Tenerife

Henry Benítez, Manuel Hospital Universitario de Canarias Hernández Bienes, Milagros Facultad de Psicología de la Universidad de La Laguna

Hernández Crespo, César Centro de Salud de Vecindario Hernández de Sotomayor, Cecilio Unidad de Salud Mental de Arona Hernández Estupiñán, Manuel Centro de Salud de Jinámar Hernández Hernández, Rosa Servicio Admvo. de Sanidad y Acción Social Hernández León, Domingo Dirección General de Atención a las Drogodependencias Hernández Sánchez, Sergio Dirección General de Salud Pública Hernández Santana, Juan Francisco Unidad de Desintoxicación Hospitalaria del Hospital Insular Hernández Santana, Carmen Hospital Psiquiátrico de Las Palmas

Inglot Domínguez, Rafael Hospital Psiquiátrico de Las Palmas

Intxausti Zugarramundi, Aintzana Hospital Psiquiátrico de Tenerife Istúritz Pérez, José Julián Urgencias Sanitarias 061 Jerez Herrera, Pablo Centro de Salud de Los Realejos Jiménez Cámara, Álvaro Dirección General de Comercio y Consumo

Jiménez Martín, Mª Isabel Asociación para la liberación de la anorexia y bulimia en Teneife (ALABENTE) Jiménez Mena, Carmelo Centro de Salud de San Gregorio de Telde Juez Pejenante, Isabel Hospital Psiquiátrico de Las Palmas Julios Reyes, Mª del Mar Servicio de Atención Primaria La Roche Brier, Fátima Hospital Insular de Las Palmas Lafarga Capuz, Bernardo Hospital “Ntra. Sra. del Pino”

Laserna Ramos, Irene Facultad de Farmacia de la Universidad de La Laguna Laynez Cerdeña, Pedro Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Liria Pérez, Mª del Pino Hospital Psiquiátrico de Las Palmas López Fernández, Beatriz Consejería de Política Territorial López Martín, Luis Javier Facultad de Económicas de la Universidad de La Laguna López Rosa, Margarita Hospital Psiquiátrico de Tenerife Llavero Rodríguez, Juana Centro de Salud de Teguise Llopis Areny, Pedro Centro Base de Tenerife

Macías Eras, Manuel Complejo Hospitalario Nª Sª de La Candelaria Malcorras Azpiazo, Juan José Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Malpica Cuello, Santiago Dirección General de Salud Pública

Marcos García, Teresa Centro de Salud de Ofra-Delicias Marcos Rojo, Gonzalo Unidad de Salud Mental de Telde Marín Rodríguez, Fernando Centro de Orientación Familiar del Servicio Canario de Salud Márquez Aranibar, Alicia Centro de Salud de Tejina Marrero Palmero, Lourdes Hospital Psiquiátrico de Tenerife Martel Pérez, Juan Carlos Colegio Oficial de Psicólogos de Las Palmas Martín Casañas, Felipe Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria”

Martín Domínguez, Ángeles Hospital Psiquiátrico de Las Palmas Martín León, Francisco Dirección General de Salud Pública Martín Martín, Juan Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Martín Palmero, Mª de los Ángeles Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Martín Pérez, Laura Mª Dirección General de Drogodependencias Martínez Perdomo, Jesús Asociación “El Cribo”-Lanzarote Matas Gutiérrez, Ruperto Dirección Gerencia del Complejo Hospitalario Las Palmas Norte Matute Cruz, Petra Dirección General de Salud Pública

Mejido Fernández, Soledad Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Méndez Suárez, José Luis Hospital Materno-Infantil

Mendoza Betancor, Brígida Hospital Insular de Las Palmas Mendoza Guzmán, Carmelo Hospital Insular de Las Palmas Molina Pérez, Concepción Hospital Psiquiátrico de Tenerife Molo Zabaleta, Julio Dirección General de Obras Públicas Monasterio Morell, Reneta Cáritas - Tenerife Montón Álvarez, Fernando Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Morales Ayala, Soledad Consejería de Política Territorial

Morales Rocha, Dulce Mª Cabildo Insular de Fuerteventura Morera Fumero, Armando Hospital Universitario de Canarias Neris de Paz, Javier Gabinete Psicopedagógico y Social de S/C de La Palma

Núñez Gallo, Domingo Dirección General de Salud Pública Ojeda Ojeda, Juan Unidad de Salud Mental de La Laguna

Olabarrieta Serrano, Rosa Mª Centro de Salud de La Cuesta Oliva Estupiñán, Yolanda Dirección General de Drogodependencias Oliva Hernández, Concepción Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Ormazabal Ramos, Carlos Hospital Universitario de Canarias Ortiz Martín, Carmen Servicio de Planificación del Servicio Canario de Salud Otazo González, Cecilia Dirección General de Producción y Capacitación Agraria Otón Sánchez, Claudio Hospital Universitario de Canarias Pardo Gómez, Esperanza Hospital “El Pino” Pazos Astar, Alberto Hospital Insular de Las Palmas

Pelechano Barberá, Vicente Facultad Psicología de la Universidad de La Laguna Peña Quintana, Luis Hospital Materno-Infantil Peñate Castro, Wenceslao Comisión Asesora sobre Salud Mental del Servicio Canario Salud

Pereira Miragaia, José Hospital Psiquiátrico de Las Palmas Pérez Batista, Orbelinda Hospital Psiquiátrico de Las Palmas

Pérez Díaz, Rosario Dirección General de Atención a las Drogodependencias

Pérez Hernández, Domingo de Guzmán Hospital Insular de Lanzarote

Pérez Jimenez, Cándida Servicio Médico Empresa del Hospital de la Candelaria

Pérez Montesdeoca, Francisco Dirección General de Protección al Menor y la Familia Pérez Pérez, Luis Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Plasencia García, Víctor Centro de Salud Vera del Pto. de la Cruz Puyol Lerga, Berta Centro de Atención al Toxicómano de S/C de Tenerife

Ramal López, Josefina Hospital Psiquiátrico de Las Palmas Ramírez Ramírez, Roberto Dirección Gerencia de Atención Primaria de Las Palmas

Ramos Hernández, Josefa Hospital Psiquiátrico de Tenerife

Ramos Negrín, Pedro Hospital Universitario de Canarias Ramos Prats, Rafael Dirección General de Programas Asistenciales Reyes, Esmeralda Asociación Tinerfeña en Lucha por la Salud Mental (ATELSAM)-Tenerife Rivera Dean, Francisco Dirección General de Salud Pública Rodríguez Caballero, Ino Hospital Psiquiátrico de Tenerife

Rodríguez de Castro, Felipe Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Rodríguez de la Rosa, Julio Centro de Salud del Barrio de La Salud Rodríguez Delgado, Teresa Centro de Salud de Ofra-Delicias Rodríguez Febles de Castro, Germán Consejería de Política Territorial

Rodríguez González, Juan Valentín Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa Rodríguez Hernández, José Luis Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria”

Rodríguez Hernández, Sebastián Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria”

Rodríguez Lozano, Carlos Hospital “Ntra. Sra. del Pino” Rodríguez Martínez, Rafael Consejería de Industria y Comercio

Rodríguez Moreno, Sinforiano Hospital “San Martín”-Las Palmas Rodríguez Pérez, Josefa Hospital Insular de Las Palmas Rodríguez Pérez, Juan Carlos Hospital General de Lanzarote Rodríguez Pulido, Francisco Facultad de Medicina de la Universidad La Laguna

Rodríguez Rodríguez, Román Dirección del Servicio Canario de Salud Rodríguez San Román, Mª Teresa Centro de Salud de San Gregorio de Telde Rojas Fernández, Pilar Instituto Nacional de la Seguridad Social de Tenerife Rojas Friend, Concepción Centro de Base de Las Palmas Rojas Martín, Dolores Dirección General de Salud Pública Roldán Noguera, Antonio Gabinete de Seguridad e Higiene Laboral de la Consejería de Trabajo Rua Figueroa, Javier Hospital Psiquiátrico de Las Palmas Ruiperez Cantera, Isidoro Hospital General y Docente del Insalud Ruiz Caballero, Valentín Centro de Salud de Vecindario Ruiz Pons, Mónica Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria”

Salata Shustermann, Hugo Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Sánchez Barbudo, Miguel Centro de Salud de Ofra Sánchez García, Francisco G. Hospital Universitario de Canarias

Sánchez Hernández, Eduardo Clínica San Roque-Las Palmas Sánchez Martín, Antonio Manuel Facultad de Medicina de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Sánchez Padilla, Antonio Asociación Canaria de Neuropsiquiatría Santana Santana, Ángel Julio Centro de Salud de Guía

Santiago Obeso, Julio Hospital General de Lanzarote Seguí Herrero, David Mutua de Accidentes de Trabajo-Asepeyo Serrano Aguilar, Pedro G. Servicio de Planificación del Servicio Canario de Salud

Servando Díaz, Ángeles Consejería de Educación Sierra López, Antonio Facultad de Medicina de la Universidad de La Laguna Sintes Calatrava, Rosa Unidad de Internamiento Breve del Hospital Insular Las Palmas Sixto Henríguez, Juan Sanidad Exterior-Ministerio de Sanidad Solbes Caro, Antonio Centro de Salud del Barrio de la Salud Soriano Benítez de Lugo, Arturo Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria” Sosa Déniz, Rosa Hospital “El Sabinal” Sosa Rodríguez, Ángela Hospital “Ntra. Sra. de Guadalupe”

Souto Betencourt, Isidoro Empresa Municipal de Abastecimientos y Suministros de Agua (EMMASA)-Tenerife Suárez Almenara, José Luis Residencia Mixta “Taliarte”-Telde Suárez Pérez, Lourdes Gerencia de Atención Primaria de Las Palmas Suárez Suárez, Antonia Hospital Insular de Las Palmas

Talavera Déniz, Alberto Dirección Gerencial del Complejo Hospitalario “Ntra. Sra. de la Candelaria”

Teixidor Cárdenas, Montserrat Unidad de Salud Mental del Puerto de la Cruz Torres Lana, Antonio Centro de Salud del Barrio de la Salud

Torres Ramírez, Armando Hospital Universitario de Canarias

Tosco Hernández, Antonio Cabildo Insular de Tenerife Touriño González, Rafael Hospital Insular Las Palmas Tramunt Rubió, Juan Ramón Colegio Oficial de Psicólogos de Las Palmas Trujillo Cubas, Ángel Unidad de Internamiento Breve del Hospital Psiquiátrico de Las Palmas Trujillo Mesa, Ulises Centro de Salud Toscal Centro

Valcarcel López, Rafael Centro de Salud de Santa Úrsula

Valenciano Pío, Rafael Hospital Psiquiátrico de Tenerife Velasco Carretero, José Luis Ambulatorio J.A. Rumeu-Tenerife Velasco Pérez, Mª Pilar Unidad de Internamiento Breve del Hospital Psiquiátrico de Las Palmas Vicente Gascón, Inocencio Investigación Comunitaria-Salud Mental Tenerife Vila Llops, Inmaculada Hospital Universitario de Canarias

EQUIPO DE DIRECCIÓN Y COORDINACIÓN DEL PLAN DE SALUD

Dirección y coordinación:

Pedro G. Serrano Aguilar-Director Román García Zerpa Beatriz de Briones Botella Carmen Ortiz Martín

Secretario:

Diego M. Torres Díaz

Diseño gráfico, composición y procesamiento de datos:

Arsenio A. Ángel Cabrera Diego M. Torres Díaz

Dirección y Coordinación del Plan de Salud en las islas:

Guillermo Albarracín Romero-La Gomera Gloria Andreu Díaz-La Palma Román García Zerpa-Lanzarote Elvira González Oliveri-El Hierro José Luis López Hernández-Fuerteventura Equipo de trabajo de Salud Mental y Suicidio

Dirección y Coordinación:

Juan De la Fuente Portero

Proceso de datos, análisis y redacción:

Patricia Carrillo Ojeda Carlos De las Cuevas Castresana

Mecanografía, reprografía y gráficos:

Concepción Rubiralta Juanola.

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