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BOC Nº 044. Viernes 9 de Abril de 1993 - 548

I. DISPOSICIONES GENERALES - C.Educación, Cultura y Deportes

548 - DECRETO 46/1993, de 26 de marzo, por el que se establece el currículo de la Educación Primaria.

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La Ley Orgánica 10/1982, de 10 de agosto, por la que se aprueba el Estatuto de Autonomía de Canarias, establece en su artículo 34.A.6 que la Comunidad Autónoma ejercerá las competencias legislativas y de ejecución de la enseñanza, en toda la extensión, niveles, grados, modalidades y especialidades, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 27 de la Constitución y en las Leyes Orgánicas que, conforme al apartado primero del artículo 81.1 de la misma, lo desarrollen.

Por su parte, la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo determina, en su artículo 4.2, que corresponde al Gobierno fijar, en relación con los objetivos, expresados en términos de capacidades, contenidos y criterios de evaluación del currículo, los aspectos básicos de éste, que constituyen las enseñanzas mínimas, con el fin de garantizar una formación común a todos los alumnos y la validez de los títulos correspondientes. Asimismo, el apartado 3 de dicho artículo determina que las Administraciones educativas competentes establecerán el currículo de los distintos niveles, etapas, ciclos, grados y modalidades del sistema educativo, del que formarán parte, en todo caso, dichas enseñanzas mínimas.

Por tanto, una vez definidas las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Primaria por el Real Decreto 1.006/1991, de 14 de junio, procede establecer el currículo para el ámbito de la Comunidad Autónoma Canaria.

El presente Decreto configura los componentes curriculares que requerirán una ulterior concreción por parte de los profesores en diferentes momentos a través de los proyectos de etapa, de las programaciones y de su propia práctica docente. Es preciso, ante todo, que los equipos docentes elaboren para la correspondiente etapa proyectos curriculares de carácter general, en los que el currículo establecido se adecue a las circunstancias del alumnado, del Centro educativo y de su entorno sociocultural. Esta concreción ha de referirse, principalmente, a la distribución de los contenidos y criterios de evaluación por ciclos, a las líneas generales de aplicación de dichos criterios, a las adaptaciones curriculares, a la metodología y a las actividades de carácter didáctico. Finalmente, cada Profesor, en el marco de estos proyectos, ha de realizar su propia programación, en la que se recojan los procesos educativos que se propone desarrollar en el aula. Los objetivos de la etapa son los regulados por el Real Decreto 1.006/1991, de 14 de junio, por el que se establecen las enseñanzas mínimas correspondientes a la Educación Primaria. Estos objetivos contemplan capacidades que no siempre se refieren a conductas mensurables y que se deben desarrollar a lo largo de la etapa.

La necesidad de asegurar un desarrollo integral de los alumnos en esta etapa y las propias expectativas de la sociedad coinciden en demandar un currículo que no se limite a la adquisición de conceptos y conocimientos académicos vinculados a la enseñanza más tradicional, sino que incluya otros aspectos que contribuyen al desarrollo de las personas, como son las habilidades prácticas, las actitudes y los valores. La educación social y la educación moral constituyen un elemento fundamental del proceso educativo, que ha de permitir a los alumnos actuar con comportamientos responsables dentro de la sociedad actual y del futuro, una sociedad pluralista, en la que las propias creencias, valoraciones y opciones han de convivir en el respeto a las creencias y valores de los demás.

La amplitud del currículo así definido tiene su reflejo en la especificación, en cada una de las áreas, de tres tipos de contenidos: los de conceptos, relativos también a hechos y principios; los de procedimientos y, en general, variedades del “saber hacer” teórico o práctico; y los referidos a actitudes, normas y valores. En este último aspecto, junto a los de orden científico, tecnológico y estético, se recogen, en toda su relevancia, los de carácter moral, que impregnan toda la educación.

El carácter integral del currículo significa también que a él se incorporan elementos educativos básicos que han de integrarse en las diferentes áreas y que la sociedad demanda, tales como la educación moral y cívica, la educación para la paz, para la salud, para la igualdad entre los sexos, educación ambiental, educación sexual, educación del consumidor y educación vial, y en el marco de la Comunidad Canaria se incorporan aquellos elementos que configuran nuestra realidad y acervo cultural.

Los contenidos no han de ser interpretados como unidades temáticas ni, por tanto, necesariamente organizados en el mismo orden en el que aparecen en este Decreto. No constituyen tampoco unidades didácticas diferentes los tres apartados en que se presentan: conceptos, procedimientos y actitudes. Su organización en estos tres apartados tiene la finalidad de presentar de manera analítica unos contenidos de diferente naturaleza, que pueden y deben estar presentes a través de diferentes unidades didácticas, en distintos momentos y mediante diferentes actividades. Los proyectos y programaciones curriculares que realicen los equipos docentes han de incluir los tres tipos de contenidos recogidos en el currículo, pero no tienen por qué estar organizados, necesariamente, en estos tres apartados.

Los criterios de evaluación constan de un enunciado y de una breve explicación del mismo y están fijados por áreas para el conjunto de la etapa. El comentario que acompaña al enunciado de cada criterio contribuye a su interpretación en el contexto de otros elementos del currículo y tiene un propósito de flexibilización, ya que estos criterios nunca han de ser entendidos de manera rígida. En todo caso, han de ser aplicados en el marco global del currículo, teniendo en cuenta los objetivos y contenidos de la correspondiente área.

Los criterios de evaluación establecen el tipo y grado de aprendizaje que se espera que los alumnos hayan alcanzado con respecto a las capacidades indicadas en los objetivos generales. El nivel de cumplimiento de estos objetivos en relación con los criterios de evaluación fijados no ha de ser medido de forma mecánica, sino con flexibilidad, teniendo en cuenta la situación del alumno, el ciclo educativo en el que se encuentra y también sus propias características y posibilidades. Además, la evaluación cumple, fundamentalmente, una función formativa, al ofrecer al profesorado unos indicadores de la evolución de los sucesivos niveles de aprendizaje de sus alumnos, con la consiguiente posibilidad de aplicar mecanismos correctores de las insuficiencias advertidas. Por otra parte, esos indicadores constituyen una fuente de información sobre el mismo proceso de enseñanza. De esta forma, los criterios de evaluación vienen a ser un referente fundamental de todo el proceso interactivo de enseñanza y aprendizaje.

Con la Educación Primaria comienza la escolarización obligatoria que se prolonga hasta los dieciséis años, completándose el periodo denominado enseñanza básica. Este tramo educativo se propone favorecer que el niño realice los aprendizajes necesarios para vivir e integrarse en la sociedad de forma crítica y creativa, procurando que este proceso de enseñanza y aprendizaje le resulte gratificante. De esta forma se pretende conseguir el desarrollo integral de la persona.

Entender la educación obligatoria como una unidad temporal y organizativa que mantenga su coherencia a través de un periodo de tiempo tan amplio como significativo en el desarrollo de la persona, supone, como es natural, una estrecha coordinación entre la Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria. Sin embargo, el número creciente de niños que se incorporan al sistema escolar ya en la Educación Infantil hace necesario también cuidar la continuidad entre esta etapa y la Educación Primaria. Para garantizar tal continuidad debe mantenerse la necesaria colaboración entre la escuela y la familia, que tiene todavía un enorme peso educativo a lo largo de esta etapa. Dicha continuidad y coherencia tiene que tener en cuenta la necesidad de aprovechar, por una parte, la mayor facilidad de adaptación al medio escolar de los niños que proceden de la Educación Infantil y de compensar, por otra parte, las diferencias entre estos niños y aquellos para los que el comienzo de la Educación Primaria significa también el primer contacto con la institución educativa.

La Educación Primaria ha de contribuir, fundamentalmente, al desarrollo de las capacidades de comunicación, pensamiento lógico y conocimiento del entorno social y natural de los alumnos. Estas capacidades se corresponden con los procesos evolutivos que son propios de los niños entre los seis y los doce años. La organización de esta etapa en tres ciclos educativos de dos años cada uno facilitará la adaptación de los procesos de enseñanza a los ritmos de desarrollo y aprendizaje propios de cada alumno.

Este Decreto debe sentar las bases para que el patrimonio y la cultura de nuestra Comunidad Autónoma se conviertan en elementos integradores para todos los canarios.

Finalmente, el presente Decreto establece que en la Educación Primaria se dedicará una atención preferente, en colaboración con la familia, a los alumnos con necesidades educativas especiales, para que superen sus dificultades y puedan alcanzar los objetivos educativos previstos.

En su virtud, a propuesta del Consejero de Educación, Cultura y Deportes, previo informe del Consejo Escolar de Canarias, y previa deliberación del Gobierno en su reunión del día 26 de marzo de 1993,

D I S P O N G O:

Artículo 1.- 1. La Educación Primaria comprenderá seis años académicos, desde los seis a los doce años de edad, y se organizará en tres ciclos de dos años cada uno, en virtud de lo dispuesto en los artículos 12 y 14 de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de Ordenación General del Sistema Educativo.

2. Los alumnos se incorporarán a la Educación Primaria en el año natural en el que cumplan seis años de edad.

Artículo 2.- La Educación Primaria tendrá como finalidad proporcionar a todos los alumnos una educación común que haga posible la adquisición de los elementos básicos culturales, los aprendizajes relativos a la expresión oral, a la lectura, a la escritura y al cálculo aritmético, así como una progresiva autonomía de acción en su medio. Artículo 3.- 1. A los efectos de lo dispuesto en este Decreto, se entiende por currículo de la Educación Primaria el conjunto de objetivos, contenidos, métodos pedagógicos y criterios de evaluación que han de regular la práctica docente en dicha etapa.

2. En el anexo al presente Decreto se incluye el currículo correspondiente a la Educación Primaria en esta Comunidad Autónoma.

3. La unidad curricular temporal de programación y evaluación en la Educación Primaria es el ciclo, dentro del contexto de la programación general de la etapa.

Artículo 4.- Con el fin de desarrollar las capacidades a las que se refiere el artículo 13 de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, los alumnos deberán alcanzar los siguientes objetivos a lo largo de la Educación Primaria:

a) Comprender y producir mensajes orales y escritos en castellano atendiendo a diferentes intenciones y contextos de comunicación, así como comprender y producir mensajes orales y escritos sencillos y contextualizados en una lengua extranjera.

b) Comunicarse a través de medios de expresión verbal, corporal, visual, plástica, musical y matemática, desarrollando el razonamiento lógico, verbal y matemático, así como la sensibilidad estética, la creatividad y la capacidad para disfrutar de las obras y manifestaciones artísticas.

c) Utilizar en la resolución de problemas sencillos los procedimientos oportunos para obtener la información pertinente y representarla mediante códigos, teniendo en cuenta las condiciones necesarias para su solución.

d) Identificar y plantear interrogantes y problemas a partir de la experiencia diaria, utilizando tanto los conocimientos y los recursos materiales disponibles como la colaboración de otras personas para resolverlos de forma creativa.

e) Actuar con autonomía en las actividades habituales y en las relaciones de grupo, desarrollando las posibilidades de tomar iniciativas y de establecer relaciones afectivas.

f) Colaborar en la planificación y realización de actividades en grupo, aceptar las normas y reglas que democráticamente se establezcan, articular los objetivos e intereses propios con los de los otros miembros del grupo, respetando puntos de vista distintos, y asumir las responsabilidades que correspondan.

g) Establecer relaciones equilibradas y constructivas con las personas en situaciones sociales conocidas, comportarse de manera solidaria, reconociendo y valorando críticamente las diferencias de tipo social y rechazando cualquier discriminación basada en diferencias de sexo, clase social, creencias, razas y otras características individuales y sociales.

h) Apreciar la importancia de los valores básicos que rigen la vida y la convivencia humana y obrar de acuerdo con ellos.

i) Comprender y establecer relaciones entre hechos y fenómenos del entorno natural y social, y contribuir activamente a la defensa, conservación y mejora del medio ambiente.

j) Conocer el patrimonio cultural y participar en su conservación y mejora, y respetar la diversidad lingüística y cultural como derechos de los pueblos e individuos, desarrollando una actitud de interés y respeto hacia el ejercicio de este derecho.

k) Conocer y apreciar el propio cuerpo y contribuir a su desarrollo, adoptando hábitos de salud y bienestar y valorando las repercusiones de determinadas conductas sobre la salud y la calidad de vida.

Artículo 5.- 1. Los objetivos de etapa enunciados suponen en la Comunidad Autónoma de Canarias el tratamiento de los aspectos relacionados con nuestra historia y realidad sociocultural, tales como:

- El conocimiento de la cultura e instituciones canarias.

- El conocimiento y aprecio de nuestro patrimonio natural, cultural e histórico, contribuyendo activamente a su conservación y mejora.

- La valoración de las peculiaridades de la modalidad lingüística canaria.

2. Los aspectos señalados en este artículo deberán contemplarse en las diferentes áreas a lo largo de toda la Educación Primaria.

Artículo 6.- 1. Las áreas de la Educación Primaria serán las que se relacionan a continuación, de acuerdo con lo establecido en el artículo 14 de la Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre:

a) Conocimiento del medio natural, social y cultural.

b) Educación Artística.

c) Educación Física.

d) Lengua Castellana y Literatura. e) Lenguas Extranjeras.

f) Matemáticas.

2. Sin perjuicio de la configuración del currículo en las áreas citadas, debe tenderse a un enfoque globalizador e integrador como principio didáctico propio de esta etapa, que permita la organización de los contenidos en función de las diferentes situaciones de aprendizaje.

3. La educación moral y cívica, la educación para la paz, para la salud, para la igualdad entre los sexos, la educación ambiental, la educación sexual, la educación del consumidor y la educación vial estarán presentes a través de las diferentes áreas a lo largo de toda la Educación Primaria, constituyendo un referente en la organización y tratamiento de los contenidos de las mismas.

Artículo 7.- 1. El horario correspondiente a las diferentes áreas, en la Educación Primaria, será establecido por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes, respetando el que figura en el anexo II del Real Decreto 1.006/1991, de 14 de junio.

2. La determinación del horario a que se hace referencia en el apartado anterior y su organización por parte de los Centros deberá entenderse sin menoscabo del carácter global e integrador propio de esta etapa.

Artículo 8.- 1. Los Centros docentes dispondrán de autonomía pedagógica para desarrollar el currículo y adaptarlo a la realidad de su entorno social y cultural.

2. El desarrollo y adaptación del currículo que realicen los Centros se recogerá en los proyectos curriculares de etapa, cuyos objetivos, contenidos, principios pedagógicos y criterios de evaluación responderán a las características y necesidades de los alumnos, proyectos que se incorporarán a la programación general correspondiente.

3. Los proyectos curriculares de etapa deberán contener una adecuación de los objetivos de la etapa al contexto socioeconómico y cultural del Centro y a las características del alumnado, criterios metodológicos de carácter general y decisiones sobre el proceso de evaluación y orientación.

4. Los proyectos curriculares de etapa incluirán asimismo la secuenciación por ciclos tanto de los contenidos y criterios de evaluación como del grado de desarrollo de las capacidades expresadas en los objetivos de etapa. Dicha distribución no deberá variar significativamente, para un mismo grupo de alumnos, a lo largo de la Educación Primaria. 5. En aquellos Centros donde se impartan otras etapas educativas, el proyecto curricular de la Educación Primaria habrá de insertarse en un proyecto curricular que se refiera de manera integrada y coordinada a las etapas que lo conforman. Igualmente se favorecerá la coordinación y continuidad de los respectivos proyectos entre los Centros que ceden o acogen su alumnado de otros Centros al cambiar de etapa.

6. La Consejería de Educación, Cultura y Deportes fomentará la elaboración y seguimiento de los proyectos curriculares, facilitando materiales y orientaciones que apoyen el trabajo del profesorado. Dichas orientaciones incluirán, además, criterios para la adecuación de las previsiones contenidas en este artículo a los Centros incompletos y Escuelas Unitarias.

Artículo 9.- 1. Los maestros, dentro de sus respectivos equipos educativos, programarán su actividad docente de acuerdo con lo establecido tanto en el currículo de la Educación Primaria como en el correspondiente proyecto curricular de etapa.

2. Se garantizará la continuidad de los maestros con un mismo grupo de alumnos a lo largo del ciclo, siempre que continúen impartiendo docencia en el Centro respectivo. Este criterio sólo podrá ser modificado por acuerdo del equipo directivo del Centro.

3. En la Educación Primaria cada grupo de alumnos tendrá un maestro tutor, cuya actuación deberá coordinarse con la de los otros maestros, especialistas y de apoyo, del mismo grupo de alumnos.

Artículo 10.- 1. La evaluación se llevará a cabo teniendo en cuenta los objetivos educativos, así como los criterios de evaluación establecidos en el currículo.

2. Los maestros evaluarán tanto los aprendizajes de los alumnos, como los procesos de enseñanza y su propia práctica docente en relación con el logro de los objetivos educativos señalados en los apartados 3 y 4 de este artículo.

3. La evaluación del aprendizaje de los alumnos será continua y global, teniendo en cuenta los objetivos de la etapa así como los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de las distintas áreas del currículo, que aparecen reseñadas en el anexo al presente Decreto.

4. Los maestros evaluarán el proyecto curricular emprendido, la programación docente y el desarrollo real del currículo en relación con su adecuación a las necesidades educativas del Centro y a las características específicas de los alumnos. Artículo 11.- 1. Al término de cada ciclo, y como consecuencia del proceso de evaluación, se decidirá acerca de la promoción de los alumnos al ciclo siguiente.

2. En el contexto del proceso de evaluación continua, cuando el progreso de un alumno no responda globalmente a los objetivos programados, los maestros adoptarán las oportunas medidas de refuerzo educativo y, en su caso, de adaptación curricular.

3. En el marco de dichas medidas, al final del ciclo se decidirá si el alumno promociona o no al ciclo siguiente. La decisión irá acompañada, en su caso, de medidas educativas complementarias encaminadas a contribuir a que el alumno alcance los objetivos programados.

Artículo 12.- 1. Las decisiones derivadas del proceso de evaluación continua se adoptarán por el maestro tutor, al final de cada ciclo, teniendo en cuenta los informes del resto de los maestros del grupo de alumnos y de los equipos de orientación, en su caso.

2. Las acciones a las que se refiere el apartado anterior exigirán la previa audiencia de los padres o tutores del alumno, cuando comporten que éste no promocione al ciclo o a la etapa siguiente.

3. La decisión de que un alumno permanezca un año más en el mismo ciclo sólo podrá adoptarse una vez a lo largo de la Educación Primaria.

Artículo 13.- La Consejería de Educación, Cultura y Deportes dictará las normas de procedimiento pertinentes en materia de evaluación de los alumnos, en aplicación de la Disposición Final Tercera de la Orden de 30 de octubre de 1992 del Ministerio de Educación y Ciencia por la que se establecen los elementos básicos de los informes de evaluación así como los requisitos formales derivados del proceso de evaluación que son precisos para garantizar la movilidad de los alumnos.

Artículo 14.- 1. En la Educación Primaria podrán realizarse adaptaciones curriculares que se aparten significativamente de los contenidos y criterios de evaluación del currículo, para dar respuesta a los alumnos con necesidades educativas especiales.

2. Las adaptaciones curriculares a las que se refiere este artículo comprenderán la adecuación de los objetivos educativos, la eliminación o inclusión de determinados contenidos, la metodología que se va a seguir y la consiguiente modificación de los criterios de evaluación así como la diversificación de las actividades educativas de determinadas áreas curriculares. 3. Dichas adaptaciones curriculares tendrán como objetivo que los alumnos alcancen las capacidades generales propias de la Educación Primaria de acuerdo con sus posibilidades.

4. En todo caso, las adaptaciones curriculares estarán precedidas de una evaluación de las necesidades educativas especiales del alumno y de una propuesta curricular específica.

5. La Consejería de Educación, Cultura y Deportes determinará el procedimiento de aprobación de las adaptaciones curriculares incluidas en el presente Decreto.

Artículo 15.- Las enseñanzas del área de “Religión Católica” y la organización de actividades de estudio para los alumnos que no cursen tal área se ajustarán a lo dispuesto en el artículo 14 del Real Decreto 1.006/1991, de 14 de junio, y a lo establecido en la Orden de 20 de febrero de 1992 (B.O.E. de 10 de marzo) del Ministerio de Educación y Ciencia sobre el currículo del Área de Religión Católica en Educación Primaria.

DISPOSICIÓN ADICIONAL

De acuerdo con las exigencias de organización y metodología de la educación de adultos, tanto en la modalidad de educación presencial como en la educación a distancia, la Consejería de Educación, Cultura y Deportes podrá adaptar el currículo al que se refiere el presente Decreto a las características, condiciones y necesidades de la población adulta, según lo dispuesto en el Título III de la Ley 1/1990, de 3 de octubre.

DISPOSICIONES FINALES

Primera.- Por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes se dictarán las disposiciones necesarias para la aplicación y desarrollo del presente Decreto.

Segunda.- El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias.

Dado en Las Palmas de Gran Canaria, a 26 de marzo de 1993.

EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, Jerónimo Saavedra Acevedo.

EL CONSEJERO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES, José Antonio García Déniz. A N E X O

CURRÍCULO DE EDUCACIÓN PRIMARIA

INTRODUCCIÓN

La Educación Primaria incorpora algunas novedades que pretenden favorecer la calidad de esta etapa merced a una definición diferente de las áreas de experiencia y de conocimiento, a un vigoroso impulso de las de Educación Física y Educación Artística, a la introducción más temprana de una lengua extranjera, a la promoción del alumnado partiendo de recursos y prácticas de refuerzo educativo y de adaptación curricular, y, asimismo, mediante una organización del currículo dentro del aula conforme a criterios de integración escolar de los alumnos con necesidades educativas especiales.

El hecho de que la etapa de Educación Primaria se halle ubicada entre la de Infantil y la de Secundaria va a exigir una conjunción armónica en ambas direcciones, de tal modo que la enseñanza básica consiga mantener la necesaria coherencia y se pueda garantizar una educación común para todos los alumnos.

La finalidad de esta etapa será que el alumnado realice los aprendizajes precisos para integrarse y vivir en la sociedad de forma autónoma, crítica y creativa. El mejor camino para lograr esta finalidad consistirá en desarrollar las capacidades que contemplan los objetivos de la etapa y que se reflejan en los de cada área en particular.

Los objetivos de esta etapa establecen las capacidades que, a su paso por la escuela, se espera hayan desarrollado los alumnos al finalizar la Educación Primaria. Es aquí donde se concretan las verdaderas intenciones educativas y las finalidades del proceso, y esto convierte a los Objetivos de etapa en el referente principal para el profesorado a la hora de planificar su práctica en el aula. Al estar expresados en términos de capacidades a desarrollar a lo largo de la etapa, estos objetivos no son ni directa ni unívocamente evaluables, es decir, ponen el énfasis en el proceso de enseñanza-aprendizaje de toda la etapa y no en el grado de desarrollo de las capacidades formuladas, que será distinto en cada escolar. Por lo tanto, aunque no se valoran directamente, tales objetivos deben estar presentes en el momento de la evaluación para permitir analizar el avance global que el estudiante ha experimentado.

El modelo organizativo de los contenidos que mejor se adecua a las posibilidades y necesidades del educando se articula a partir de dos estrategias básicas: el desarrollo en espiral y la globalización. La primera trata de dar respuesta al modo de secuenciar, es decir, al orden en que se presentan al dicente los aprendizajes. Puede hablarse de una secuencia espiral. Su característica más relevante es que los aprendizajes no se presentan ni se agotan de una vez sino que se van ofreciendo gradualmente según se insista de modo sistemático sobre ellos a lo largo de toda la etapa. No obstante, para evitar que los aprendizajes resulten aburridos y repetitivos, éstos deberán enriquecerse progresivamente en amplitud, profundidad y matizaciones. La segunda estrategia denominada globalización tratará de dar respuesta a la estructura que se aplicará al contenido antes de presentarlo a los escolares. O lo que es lo mismo, versará sobre las relaciones a establecer entre los distintos aprendizajes para que resulten más significativos. En la medida en que se presente a los alumnos el currículo estructurado en torno a cuestiones de interés para ellos, el aprendizaje resultará más significativo dada su utilidad. La resolución de problemas de la vida cotidiana en el seno de la escuela harán de esta un buen medio para desenvolverse en la sociedad.

Por lo anteriormente expuesto, cabe afirmar que la propuesta organizativa, en torno a las dos estrategias de desarrollo en espiral y globalización, se encuentran íntimamente relacionadas con una metodología centrada en el alumno.

Se propone en este currículo una metodología activa que potencie la construcción de aprendizajes significativos. La actividad constructiva del alumno es el factor decisivo en la realización de los aprendizajes escolares. Es el alumno quien, en último término, modifica y reelabora sus esquemas de conocimiento, construyendo su propio aprendizaje. En este proceso el maestro actúa como guía y mediador para facilitar la construcción de aprendizajes significativos, que permiten establecer relaciones entre los conocimientos y experiencias previas y los nuevos contenidos.

El maestro ha de proporcionar oportunidades para poner en práctica los nuevos conocimientos, de modo que el alumno pueda comprobar el interés y la utilidad de lo aprendido, y así consolidar aprendizajes que trascienden el contexto en que se produjeron. Es preciso asegurar la relación de las actividades de enseñanza y aprendizaje con la vida real de los alumnos, partiendo siempre que sea posible de las experiencias que poseen.

El aprendizaje, en el ámbito escolar, puede favorecer el proceso de desarrollo intelectual del alumnado, si se tienen presentes determinados aspectos evolutivos y sicopedagógicos que caracterizan esta etapa. Durante este periodo los alumnos adquieren unas actitudes menos egocéntricas y más realistas; comienzan a percibir con mayor claridad las diferencias existentes entre sí mismos y los demás; podrán ir asimilando conocimientos de forma cada vez más esquemática y variable; podrán, en definitiva, ir accediendo a niveles de razonamiento cada vez más complejos. En este proceso evolutivo intervienen de forma decisiva distintos procesos psicológicos básicos y diferenciadores, como son, entre otros, la memoria, la atención, los códigos de representación, el lenguaje y las estrategias seguidas para la resolución de problemas. Por tanto puede decirse que los progresos que se vayan logrando serán fruto del conjunto de estos factores y no de la pura y exclusiva competencia madurativa o de razonamiento del alumnado.

Un paso más en su desarrollo, hará que los escolares sean capaces de resolver tareas concretas que requieran la aplicación de las nociones de clase; esto es, agrupar y clasificar según determinados criterios. También serán capaces de construir series lógicas. La lógica de tales tareas está basada en aspectos que se pueden organizar, clasificar o manipular partiendo de hechos, imágenes o recuerdos. Estos procesos tienen, indudablemente, evidentes repercusiones sobre otros aspectos más directamente relacionados con los contenidos curriculares, como son: la posibilidad de diferenciar cualidades o particularidades de los objetos según cantidad, dimensión, peso, volumen, o en el uso que se hace de los códigos convencionales como los de lecto-escritura, numeración, representación espacial, etc.

En lo que se refiere al desarrollo emocional y afectivo, la evidente expansión de las necesidades afectivas que se da en los escolares de esta etapa, hace que cobre especial relevancia mantener una comunicación fluida entre la familia y la escuela, de forma que las acciones formativas tiendan a ser complementarias y nunca contradictorias. Las distintas formas de convivencia (familia, amigos, compañeros, ...) favorecerán también su desarrollo integral como personas: comenzarán a entender, de forma más personalizada, lo que significa colaborar, competir, escuchar, explicar, convencer, etc.

A los alumnos de esta etapa, en general, deberá procurárseles un desarrollo lo más autónomo y equilibrado posible, procurando siempre que, en sus diferentes y nuevos niveles de integración social, puedan lograr la autoestima, la seguridad y la atención necesarias que les faculten para llegar a conocerse de manera más profunda y diferenciada.

La actividad lúdica es un recurso especialmente adecuado en esta etapa. Es necesario romper la aparente oposición entre juego y trabajo, que considera este último asociado al esfuerzo para aprender, y el juego como diversión ociosa. Las actividades de enseñanza y aprendizaje deberán presentarse en un contexto lúdico, y ser motivadoras y gratificantes, condición indispensable para que el alumnado construya sus aprendizajes.

Para entender el sentido que debe alcanzar la evaluación, es fundamental tener presente, como se ha dicho, que los objetivos de etapa se expresan en términos de capacidades a desarrollar por el alumnado a lo largo de la etapa, por su carácter predominantemente procesual y que, por tanto, se expresan con un amplio margen de generalidad, debiendo estar presentes en la evaluación.

La evaluación se concibe como reguladora del proceso de enseñanza y aprendizaje. Esto significa que deberá estar más centrada en el acopio de información para orientar, valorar y corregir los desfases de dicho proceso, que en la atención de las conductas concretas que deba manifestar el alumnado. Esto no quiere decir que los alumnos dejen de ser objeto de evaluación, sino que no deberán ser lo único a evaluar, ni será correcto hacerlo con independencia del proceso seguido. Es más, ellos mismos deberán aportar sus propias valoraciones a través de la autoevaluación y la coevaluación, teniendo en cuenta el nivel de desarrollo de los alumnos.

Conviene que los maestros tengan muy presente lo que hacen y cómo lo hacen para que, a partir de esa reflexión, puedan plantearse la revisión y el cambio progresivo que tienda a mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje y la evaluación que le corresponda.

La necesidad de atender y recoger información en diferentes momentos, con medios o instrumentos variados, con el fin de valorar esas observaciones hasta llegar a tomar decisiones que puedan incidir sobre las cuestiones fundamentales del proceso, es lo que da sentido y caracteriza a la llamada evaluación formativa. La información que genere la evaluación formativa debe ser válida, ante todo, para orientar el proceso educativo e indicar a maestros y alumnos dónde están respecto a los objetivos establecidos y facilitar la intervención de padres o tutores en la mejora de este proceso.

Para el modelo curricular presente, parece evidente que la evaluación formativa ofrece el planteamiento más coherente y necesario para mejorar la formación integral del alumnado, la propia práctica docente y la organización y funcionamiento del centro y del aula.

En este anexo se especifican los criterios de evaluación para cada una de las áreas que componen la etapa de Educación Primaria y serán los equipos docentes los que, dentro de los proyectos curriculares, concreten las formas, instrumentos y situaciones más adecuadas para realizar la evaluación.

EDUCACIÓN ARTÍSTICA

INTRODUCCIÓN

En el área de Educación Artística están comprendidas diversas formas de expresión y representación plástica, musical y dramática mediante las cuales se aprehenden, expresan y comunican diversos aspectos de la realidad exterior y del mundo interior del niño y la niña.

La música emplea como elemento material y mediador ciertas cualidades articuladas de la sonoridad: timbre, tono, intensidad, duración, ritmo. La plástica tiene como elemento las imágenes, sean las realizadas mediante instrumentos clásicos (dibujo, pintura y escultura), sean las producidas por medios tecnológicos más recientes (fotografía, cine, televisión, vídeo). La dramatización combina los elementos del gesto corporal, la voz, y el espacio y el tiempo escénico.

Las niñas y los niños se sirven de la expresión plástica, musical y dramática para elaborar el significado de su experiencia y darlo a conocer a otros. Por eso, las formas de expresión plástica, musical y dramática no son en realidad más que lenguajes cuyos códigos son los soportes del acto de expresar y comunicar. Por tanto, estos lenguajes se relacionan y enriquecen entre sí y con el lenguaje verbal, constituyendo los pilares básicos que permiten al individuo expresar y comunicar lo que piensa y siente.

Tradicionalmente, la escuela ha potenciado cierto tipo de lenguajes codificados, el verbal y el numérico, concediendo una atención sólo marginal a los lenguajes artísticos. Sin embargo, en la actualidad se reconoce la importancia de los lenguajes artísticos en el desarrollo personal y en la expresión y comunicación de los pensamientos, experiencias y sentimientos. Las actividades expresivas se consideran fundamentales para el desarrollo de la capacidad creadora de los alumnos y alumnas y para los procesos de socialización. Sin embargo, no es correcto adjudicar la responsabilidad de este desarrollo exclusivamente al área de Educación Artística. Todas las áreas educativas han de promover el desarrollo de procesos autónomos, de exploración activa, de expresión personal, de creación, de búsqueda de estrategias propias de resolución de problemas y sensibilidad estética. Aunque contribuya a ello de forma específica, la creatividad no está ligada únicamente a los elementos propios de esta área.

La Educación Primaria ha de potenciar el desarrollo de las capacidades necesarias para la realización de dos procesos básicos: el de la percepción de representaciones plásticas, musicales y dramáticas, y el de la expresión de sentimientos e ideas, a través de esos mismos medios. Ambos aspectos están íntimamente relacionados entre sí y se llaman uno a otro en la dimensión comunicativa de los procesos artísticos. En estos procesos, tanto de percepción e interpretación, como de expresión, elaboración y uso de formas de representación artística, el alumno y la alumna han de ser sujetos activos. Esto no significa estimular al alumno únicamente en el uso espontáneo de los propios recursos. La espontaneidad expresiva no equivale, por sí sola, a la capacidad para la expresión o elaboración creativa. Aparte de esa espontaneidad, es preciso dotar al alumnado de recursos variados para conferir mayor capacidad expresiva a las propias realizaciones, haciendo posible y propiciando la creación en situaciones variadas y con diferentes finalidades.

Las distintas formas de representación, expresión y comunicación comportan el uso de reglas y elementos de acuerdo con un código propio. Dichos códigos convencionales encierran elementos formales y normativos, unidades, principios y reglas que, mientras regulan y a veces limitan las posibilidades de expresión, contribuyen a la posibilidad de comprensión del producto artístico por parte de otros. Son códigos menos estrictos que los de otros lenguajes, sea el lógico-matemático o el lenguaje verbal. En ellos, la sujeción a convenciones establecidas es más amplia y flexible, está más abierta a rupturas y a la posibilidad de establecer convenciones nuevas. La iniciación al conocimiento de estos códigos es uno de los contenidos del área de Educación Artística en Primaria. En esta iniciación, los niños y niñas han de ser educados en la aprehensión de significados y de valores estéticos. Para ello se les ha de enseñar a captar los diferentes niveles de la producción artística: el nivel formal estructural, el nivel material técnico y el nivel de contenido.

La actividad de expresión y elaboración artística tiene un componente social y cultural importante. Es la sociedad la que elabora los códigos de la creación artística, así como sus significados. La producción artística forma parte del patrimonio cultural de un pueblo. En consecuencia, la educación ha de favorecer y hacer posible que el alumnado acceda al conocimiento, aprecio y valoración de ese patrimonio cultural.

Es importante que en la Educación Primaria comienza el análisis y reflexión acerca de la producción artística. Esta reflexión ha de realizarse partiendo de la experimentación de los diferentes elementos presentes en cada producción y la manipulación para explorar y encontrar relaciones nuevas entre ellos.

Música, plástica y dramatización constituyen ámbitos artísticos bien diferenciados, ámbitos que también en la práctica educativa deberían diferenciarse. En la Educación Primaria, sin embargo, quedan englobados en una sola área por diferentes razones: carácter globalizador de la Educación Primaria, estrechas conexiones entre los distintos modos de expresión y representación artística, enriquecimiento mutuo de las diferentes posibilidades expresivas, difícil delimitación de fronteras en un intento en el que todos los lenguajes y modos de expresión se relacionan y entremezclan. Todo esto aconseja el tratamiento conjunto de los distintos ámbitos y sus elementos, cuya integración en un área puede contribuir a favorecer.

En esta etapa, asimismo, será fundamental que las actividades se basen en experiencias personales del alumno y la alumna y en sus vivencias lúdicas y gratificantes, favoreciendo el acercamiento a otras manifestaciones artísticas como la arquitectura y urbanismo: espacio interior y mobiliario, edificios públicos, calles, plazas y jardines, ..., teniendo en cuenta que la capacidad de descubrir valores de belleza en un objeto, en un gesto o en un sonido de uso cotidiano constituye también uno de los objetivos del área de Educación Artística.

La finalidad de la Educación Artística es formativa en tanto en cuanto ésta construye el pensamiento, ayuda a formar a la persona, a desarrollarla individual y socialmente y a disfrutar de las formas y expresiones artísticas propias y ajenas. Cuanto más rica es la estructura emocional de una persona, y cuanto más profundamente asumidos son los procesos de aprendizaje, más posibilidades existirán de alcanzar aprendizajes verdaderamente significativos y, por lo tanto, relevantes para la formación de la persona. De ahí la importancia que cobran las actividades de expresión plástica, musical y dramática en el desarrollo de las capacidades creadoras de sus alumnos, de su maduración personal, de su autonomía y de su sensibilización emocional y afectiva. El arte humaniza.

PLÁSTICA

El conocimiento e interpretación de la imagen es un objetivo de esta área. Nuestra cultura está llena de elementos icónicos transmitidos por diferentes medios de expresión y comunicación y realizados por medios muy diversos, algunos tradicionales como la pintura, el dibujo o el modelado, y otros generados por la tecnología moderna: la fotografía, el cine, la televisión, el vídeo, el ordenador, etc. Todas estas imágenes se han convertido en un elemento de consumo masivo en nuestra sociedad. Es preciso, pues, educar para saber “mirar”, analizar y comprender la imagen.

En la educación plástica se trata, por tanto, de ayudar al alumnado a leer el mensaje, a reconocer el papel diferente en cada caso que como receptor tiene y a iniciarle en la interpretación de significados y en el análisis crítico de los mensajes icónicos.

La expresión a través del lenguaje plástico sigue un proceso que parte de una percepción, prioritariamente visual, sigue por la interiorización de lo percibido a través del filtro de las emociones, experiencias, ... y termina en la expresión. Nada de esto se dará sin esfuerzo y es preciso capacitar al alumnado para que pueda llevarlo a cabo de modo progresivamente autónomo. El progreso en el área permitirá la construcción de elementos que hagan posible la lectura de la imagen, el análisis y disfrute de la obra artística y el uso expresivo de la representación plástica. Por eso, la propuesta didáctica en esta área debe hacer referencia a conceptos, temas para representar, técnicas y materiales y actitudes.

La educación plástica, desde luego, no consiste meramente en la producción de materiales como consecuencia de actividades de tipo manual mecánico. La educación plástica supone un dominio de conceptos y procesos relacionados con la línea, el color, la superficie, el volumen y la textura de los materiales. Es preciso también proporcionar al alumnado las soluciones de espacio, los procesos básicos de observación y lectura de la imagen, con sus correspondientes estrategias. El alumno también ha de ser iniciado en la experimentación de realizaciones, ayudándole a encontrar progresivamente modos más personales e innovadores, ensayando formas nuevas de representar la misma idea o elemento, de variar, combinar, simplificar, sustituir, invertir, etc. Constituye un fin de esta área conseguir en los niños y niñas las actitudes básicas de interés, rigor y paciencia en la búsqueda de formas nuevas y personales de expresión, en la valoración del trabajo propio y organizado, en el respeto y la curiosidad hacia las producciones de otros y hacia las producciones culturales, y el disfrute en relación con todo ello.

MÚSICA

La música, forma de expresión, representación y comunicación, se caracteriza por basarse en la ordenación temporal de sonidos de una cierta cualidad. Dada la creciente presencia de la música en nuestra sociedad, debido especialmente al auge de los medios de reproducción audiovisual, se exige una formación musical como elemento indispensable de la educación básica que forme al alumnado en la observación, el análisis y aprecio de las realidades sonoras producidas tanto por instrumentos como por la propia voz humana. Se aspira también a formar al niño y la niña para participar en actividades musicales, iniciándole en la música como fuente de experiencia gozosa.

La educación en la experiencia musical incluye, de una parte, percepción activa y escucha atenta y, de otra, expresión y elaboración musical.

La percepción musical, o actividad de escucha activa, implica la sensibilización al mundo sonoro en general y, en particular, a patrones organizados de sonidos de cualidad musical. Supone ofrecer al alumnado la posibilidad de identificar, discriminar y analizar los sonidos del entorno más cercano y familiarizarse con ellos, habituándoles a valorar la sonoridad que les rodea, a percibir los sonidos y sus variaciones y a jugar con ellos. El progreso en este esfuerzo permitirá al alumnado escuchar música con atención, comprenderla y disfrutarla.

Respecto a la expresión, producción o elaboración musical, la enseñanza y aprendizaje se realizan a través de tres medios diferentes: la voz y el canto, instrumentos, y el movimiento y la danza.

La voz es el instrumento comunicativo y expresivo por excelencia. En particular, el canto, como fusión de música y lenguaje, es vehículo ideal para desarrollar espontáneamente la expresión y la comunicación. Las canciones son un elemento básico del comportamiento musical cotidiano del niño y la niña. Los alumnos y alumnas de la Educación Primaria han de conocer muchas canciones que les aporten variedad expresiva, que tengan interés y significación para ellos a fin de dar cauce a sus sentimientos y enriquecer la representación del mundo.

La práctica instrumental favorece el desarrollo integrado de capacidades muy variadas: cultiva simultáneamente destrezas motrices y capacidades auditivas. El conjunto instrumental, además, contribuye al desarrollo de actitudes y habilidades de cooperación.

Relacionados con acontecimientos musicales, el movimiento rítmico y la danza integran la expresión corporal con los elementos musicales. En ellos se cultiva la capacidad de escucha de sonidos significativos, la expresión de los propios sentimientos y representaciones a través del movimiento corporal y la comunicación con los demás y con el espacio. La educación en este ámbito ha de incluir el aprendizaje de algunas danzas sencillas.

En este periodo es fundamental el desarrollo del sentido del ritmo que se realiza al aprovechar la manifestación espontánea que surge en el niño y la niña al tratar de acompañar la audición musical con el movimiento del propio cuerpo. Se trata de desbloquear las propias capacidades expresivas, explorando las posibilidades de improvisación de movimientos según la música que ofrecen otros.

En la Educación Primaria es posible iniciar también la lectura y escritura de la notación musical. La familiaridad con un sistema de signos debe surgir de la práctica, interpretativa, creadora y auditiva. Por eso es de enorme importancia la selección de un apropiado repertorio de canciones, piezas instrumentales y danzas que ayuden a la integración del lenguaje musical en su actividad cotidiana.

Requiere una mención especial el conocimiento y valoración de la música tradicional del entorno al que pertenece el niño, dada su extraordinaria importancia en su formación musical, sobre todo en la de la Educación Primaria. La educación musical, de la misma forma que las demás materias que constituyen las áreas de esta etapa, ha de partir del conocimiento de la música que forma parte del entorno más cercano al niño. En primer lugar, de la que ellos mismos practican y, más tarde y poco a poco, de la que constituye nuestro rico acervo de música tradicional infantil, pues ésta se ajusta a los requisitos siguientes: es una música cercana al niño, ofrece un amplio repertorio adecuándose al estadio evolutivo del niño y permite dar continuidad a los aprendizajes hechos por los niños y niñas en su medio familiar y social y conectar éste con la escuela.

La música tradicional es un bien cultural y, como tal, ha de estar contemplada en cualquier etapa de la educación. Sólo así, las niñas y los niños podrán acceder al conocimiento de las músicas tradicionales de otras comunidades y países.

La educación musical, en suma, se propone preparar al alumnado como intérprete, como auditor y receptor de música, como realizador expresivo y creativo, y como conocedor de los rudimentos de la técnica y del lenguaje musical. Estos cuatro aspectos, a su vez, se trabajan tanto para la comunicación como para la expresión de vivencias, sentimientos y emociones personales. El alumno y la alumna de la Educación Primaria han de comenzar también a tomar conciencia del papel de la música en la sociedad actual y a apreciar críticamente las distintas clases de música.

DRAMATIZACIÓN

La dramatización es una forma de representación que utiliza el cuerpo, la voz, el espacio y tiempo escénico para expresar y comunicar ideas, sentimientos y vivencias. Sus elementos, aunque reciben también tratamiento educativo en otras áreas, en particular en la Educación Física, se vinculan con la Educación Artística por su carácter de representación e interpretación y su dimensión estética. Además, la dramatización contribuye a la integración de capacidades y destrezas adquiridas en otras áreas con las que tiene mucho en común, como es el caso de Lengua y Literatura o Conocimiento del Medio, así como en otros ámbitos del área de Educación Artística.

Desde pequeños, los niños y las niñas participan en situaciones que escenifican y recrean personajes y formas de vida habituales, y en juegos simbólicos en los que adoptan formas y pautas de comportamiento diferentes a los propios. Con la dramatización se trata de tomar conciencia y enriquecer los recursos expresivos y representativos que el niño y la niña poseen, procurarles medios para sistematizarlos y ampliar las posibilidades de uso en otras situaciones. La escenificación podrá realizarse con el propio cuerpo o a través de sustitutos simbólicos como el guiñol o las marionetas, sujetándose o no a un texto o guión previo, a través de juegos de roles en los que los individuos desarrollan espontáneamente una escena o situación o mediante la práctica y recreación de juegos infantiles.

La expresión dramática en la Educación Primaria debe tener un carácter esencialmente lúdico para potenciar el desarrollo del lenguaje dramático y un carácter colectivo para potenciar la comunicación a través de la utilización progresiva de dicho lenguaje; con lo cual, el desarrollo de las posibilidades expresivas supone una mejora de la autoestima, una cohesión armónica del grupo y una potenciación eficaz de la integración de los alumnos con dificultades de adaptación.

OBJETIVOS

La Educación Artística en la etapa de Educación Primaria tendrá como objetivo contribuir a desarrollar en los alumnos y alumnas las capacidades siguientes:

1. Comprender las posibilidades del sonido, la imagen, el gesto y el movimiento como elementos de representación y utilizarlas para expresar ideas, sentimientos y vivencias de forma personal y autónoma en situaciones de comunicación y juego.

2. Aplicar sus conocimientos artísticos a la observación de las características más significativas de las situaciones y objetos de la realidad cotidiana, intentando seleccionar aquellas que considere más útiles y adecuadas para el desarrollo de las actividades artísticas y expresivas.

3. Utilizar el conocimiento de los elementos plásticos, musicales y dramáticos básicos en el análisis de producciones artísticas propias y ajenas y en la elaboración de producciones propias.

4. Expresarse y comunicarse produciendo mensajes diversos, utilizando para ello los códigos y formas básicas de los distintos lenguajes artísticos, así como sus técnicas específicas.

5. Realizar producciones artísticas de forma cooperativa que supongan papeles diferenciados y complementarios en la elaboración de un producto final.

6. Explorar materiales e instrumentos diversos (musicales, plásticos y dramáticos) para conocer sus propiedades y posibilidades de utilización con fines expresivos, comunicativos y lúdicos.

7. Utilizar la voz y el propio cuerpo como instrumentos de representación y comunicación plástica, musical y dramática, y contribuir con ello al equilibrio afectivo y la relación con los otros.

8. Conocer a través de los medios de comunicación cómo operan las imágenes y el sonido y los contextos en que se desarrollan, siendo capaz de descubrir y apreciar críticamente los elementos de interés expresivo, ético y estético.

9. Comprender y usar los elementos básicos de la notación musical como medio de representación, expresión y conocimiento de ideas musicales, tanto propias como ajenas.

10. Tener confianza en las elaboraciones artísticas propias, disfrutar con su realización y apreciar su contribución al goce y al bienestar personal.

11. Conocer y respetar las principales manifestaciones artísticas presentes en el entorno, así como los elementos más destacados del patrimonio cultural, desarrollando criterios propios de valoración.

CONTENIDOS

BLOQUE 1: LA IMAGEN Y LA FORMA

Conceptos

1. Formas naturales y artificiales del entorno.

2. Contextos habituales en que se usa la imagen como elemento de comunicación.

3. Formas de manifestación de la imagen. - Figuración-abstracción. - Bidimensional-tridimensional.

4. Medios habituales de representación plástica: - Tradicionales: pintura, dibujo, escultura, ... - Actuales mecanizados: vídeo, televisión, cine, fotografía y ordenador.

5. Aspectos básicos del análisis de la imagen: técnicas, materiales, elementos formales, contenidos temáticos, contenidos socioculturales.

6. Signos y símbolos cotidianos utilizados en la comunicación visual.

7. Manifestaciones artísticas y tradicionales de la Comunidad Canaria: - Arquitectura, pintura y escultura.

- Manifestaciones artesanales. - Manifestaciones plásticas aborígenes.

8. Ámbitos de exposiciones de imágenes: aula, colegio, centros culturales, salas de exposiciones, museos, cines, etc.

Procedimientos

1. Observación y clasificación de las formas naturales y artificiales del entorno.

2. Exploración sensorial y análisis de la imagen y la realidad que representa.

3. Estrategias de “lectura” de los elementos que componen la imagen en diferentes contextos y situaciones en que se presenta.

4. Descripción del contenido de los mensajes transmitidos por las imágenes, intentando comprender la intención del emisor y reconocer los recursos utilizados y los efectos conseguidos.

5. Interpretación de signos y símbolos convencionales sencillos.

6. Organización y participación en las exposiciones del aula y centro.

7. Planificación de visitas a museos, exposiciones, ferias artesanales, ...

8. Recopilación de manifestaciones artísticas de la Comunidad, tanto de fotografías u objetos reales representativos, como de los realizados por el alumno a partir de ellos.

9. Análisis de los elementos plásticos en las manifestaciones actuales, tales como romerías, Carnavales, cabalgatas, ...

10. Observación de obras pertenecientes al arte universal.

Actitudes

1. Valoración de las imágenes de modo crítico e interés por analizar los diferentes elementos contenidos en su composición.

2. Valoración y respeto por las obras artísticas y artesanales al igual que por los lugares de exposición.

3. Apreciación de las imágenes artísticas y disfrute con su contemplación.

4. Tendencia a usar las imágenes para expresar sentimientos, vivencias e ideas para reflejar la realidad que se observa. 5. Curiosidad y respeto por las obras artísticas y artesanales de su Comunidad.

BLOQUE 2: LA ELABORACIÓN DE COMPOSICIONES PLÁSTICAS E IMÁGENES

Conceptos

1. La elaboración de imágenes como instrumento de expresión y comunicación.

2. Los materiales del taller de plástica:

- Materiales convencionales: témperas, rotuladores, lápices de colores, ... - Otros materiales: tierras, cochinilla, colas, cartones, plásticos, ...

3. Las técnicas de elaboración plástica:

- Técnicas de dos dimensiones: dibujo, collage, pintura, técnicas de impresión, ... - Técnicas de tres dimensiones: modelado, construcción, ... - Cómic, fotografía, cine, televisión, vídeo, ordenador, ...

4. Los pasos del proceso de elaboración: planificación, realización, valoración y exposición.

Procedimientos

1. Coordinación y precisión del gesto gráfico en las composiciones plásticas y expresión libre.

2. Selección y utilización de materiales y técnicas para la realización de un producto artístico determinado.

3. Manipulación de materiales diversos (papeles, telas, maderas, ceras, carbones, témperas, materiales de desecho, etc.) para conocer sus cualidades expresivas.

4. Manejo de instrumentos (pinceles, lápices, ceras, estiletes, etc.) y aparatos (cámaras fotográficas, vídeos y ordenador) para afianzar el dominio y apreciar el rendimiento de los mismos.

5. Búsqueda de materiales e instrumentos utilizables para la expresión plástica que se encuentren en nuestro medio más cercano.

6. Catalogación, ordenación y almacenamiento de los materiales para su posterior uso en actividades plásticas. 7. Planificación del proceso de elaboración de las imágenes plásticas.

a) Estudio de lo que se quiere expresar. b) Elección de materiales. c) Bocetos. d) Realización de la actividad.

8. Realización de formas y composiciones nuevas a partir de las propias vivencias y necesidades expresivas.

9. Composición de carteles, collage, murales y cómics colaborando con otros en su elaboración. 10. Diseño y elaboración de construcciones tridimensionales sencillas, tales como maquetas, marionetas, juguetes, cerámica, ...

11. Ejecución rudimentaria de procesos artesanales: telares, cestería, calados, ...

Actitudes

1. Satisfacción por realizar el proceso de producción artística de modo progresivamente más autónomo.

2. Confianza en las posibilidades de realización y ejecución artística y valoración de las producciones propias y de los otros.

3. Seguimiento de las normas e instrucciones de manejo y conservación de instrumentos, materiales y espacios con una distribución equitativa de responsabilidades entre niños y niñas.

4. Curiosidad por el manejo de materiales e instrumentos y deseo de conocer sus características.

5. Compenetración y colaboración en la elaboración de procesos plásticos con otros compañeros.

6. Hábitos de limpieza y orden en la elaboración de composiciones plásticas.

7. Esfuerzo por crear formas variadas progresivamente más personales.

BLOQUE 3: LA COMPOSICIÓN PLÁSTICA Y VISUAL: ELEMENTOS FORMALES

Conceptos

1. La composición plástica: organización de las formas en el espacio y en el tiempo. 2. Los elementos básicos del lenguaje plástico y visual:

La línea: Tipos de línea, cualidades expresivas. Planos y formas. La creación de tridimensionalidad en el plano (perspectiva y escala intuitiva).

El color: Las manchas de color. Colores puros: combinaciones de colores y mezclas. Variaciones del color: tonos, matices y contrastes. La relatividad del color.

La textura: Tipos de textura en los diferentes materiales.

La forma: Dimensiones, proporciones y tamaños: cualidades expresivas. El volumen: vacío y lleno.

3. Articulación de los diferentes elementos del lenguaje plástico y visual.

Procedimientos

1. Variación sistemática de los elementos y recursos empleados para conseguir el efecto que más se ajusta a las propias intenciones.

2. Exploración visual y táctil de diferentes texturas.

3. Exploración de las posibilidades expresivas del punto, de la línea y de las relativas a la creación de espacio bidimensional. Reconocimiento de formas básicas en el entorno.

4. Realización de composiciones figurativas o no figurativas, organizando el espacio con diferentes elementos plásticos y sus combinaciones, utilizando criterios de escala intuitiva y perspectiva.

5. Representación narrativa de acontecimientos coordinando elementos plásticos, visuales y verbales (cómics, carteles, montaje fotográfico). 6. Estructuración de los diferentes elementos de acuerdo con las intenciones expresivas que se perciben en la composición.

7. Observación del medio para el estudio de las escalas y proporciones entre los objetos.

8. Representación de la figura humana estructurada en diferentes posiciones y movimientos, formando parte del conjunto con otros objetos y elementos.

9. Construcción de objetos que puedan desplazarse y/o variar de posición (móviles y construcciones).

10. Utilización de los conocimientos estéticos y plásticos para su uso cotidiano dentro de su espacio, vestuario, decoración personal.

11. Análisis de los colores para poder utilizarlos de modo adecuado en la composición.

Actitudes

1. Esforzarse por crear formas variadas progresivamente más personales, variando y ensayando nuevas posibilidades expresivas.

2. Curiosidad por conocer lo que otros han conseguido en la creación de formas nuevas y configuraciones plásticas determinadas.

3. Sensibilización y disfrute de los valores estéticos del medio natural y artificial del que participa cotidianamente.

4. Valoración de los efectos conseguidos con la combinación de los elementos configurativos de la expresión plástica.

BLOQUE 4: CANTO. EXPRESIÓN VOCAL E INSTRUMENTAL

Conceptos

1. Posibilidades y recursos expresivos de la voz:

- Respiración, articulación, resonancia, entonación.

- Recursos expresivos de la propia voz.

2. La expresión vocal y el canto. - Las intenciones expresivas y comunicativas del canto.

- Elementos que contextualizan el canto: clasificación de voces y agrupaciones vocales. 3. La canción y la pieza instrumental: - Aspectos musicales: ritmo, melodía, forma, armonía.

- Aspectos expresivos: intensidad, timbre, tiempo, articulación, fraseo y carácter.

- Tipos de canciones: tradicionales, infantiles, actuales, ...

- Canciones y cantantes de Canarias.

4. Los instrumentos musicales en la escuela:

- El cuerpo como instrumento rítmico.

- Los instrumentos de percusión (indeterminados y determinados).

- Los instrumentos tradicionales.

- Otros instrumentos (melódicos, de cuerda, viento o de creación propia).

5. Los instrumentos como medio de acompañamiento de canciones y danzas.

6. Posibilidades sonoras de los instrumentos según su material.

Procedimientos

1. Realización de ejercicios de técnica vocal: relajación, respiración, vocalización, articulación, entonación, etc.

2. Exploración y manipulación de las posibilidades sonoras y expresivas de la voz, el cuerpo y los instrumentos.

3. Interpretación de canciones y piezas instrumentales sencillas.

4. Improvisación de motivos, frases y pequeñas formas, rítmicas y melódicas.

5. Coordinación para tocar e interpretar de forma individual y en grupo.

6. Improvisación vocal e instrumental para acompañar textos, canciones, movimientos, danzas, representaciones dramáticas, etc.

7. Construcción de instrumentos sencillos a través de la exploración sonora de diversos materiales y objetos.

8. Recreación musical de un texto oral o escrito (rimas, poemas, romances, cuentos, narraciones, etc.). 9. Realización de grabaciones de producciones musicales propias, para comentar críticamente su audición.

10. Realización de instrumentaciones para textos, danzas y representaciones dramáticas.

11. Práctica de repertorio vocal e instrumental.

12. Reconocer y discriminar de forma auditiva y visual diferentes instrumentos, así como sonidos del cuerpo y de la Naturaleza.

Actitudes

1. Disfrute con el canto propio y la producción y expresión vocal e instrumental.

2. Valoración de la voz y del propio cuerpo como instrumentos de expresión y comunicación.

3. Valoración e interés por el trabajo en grupo: actuación desinhibida, integración, calidad de la interpretación, compenetración, respeto a la persona que asuma la dirección y a las normas de trabajo en grupo.

4. Valoración del silencio como elemento imprescindible para la ejecución musical.

5. Rechazo del ruido molesto y desagradable y sensibilidad ante la contaminación sonora.

6. Sensibilidad y disfrute con la interpretación de obras musicales nuevas y repeticiones anteriores.

7. Cuidar y mantener una postura correcta y relajada en la ejecución, tanto vocal como instrumental.

8. Lectura e interpretación vocal e instrumental de esquemas rítmicos, melódicos, etc.

9. Responsabilidad en el cuidado, mantenimiento y buen uso de los instrumentos. 10. Disposición e interés para asistir y escuchar recitales y conciertos. 11. Interés en investigar sobre materiales con posibilidades sonoras.

BLOQUE 5: LENGUAJE MUSICAL

Conceptos

1. El sonido: música y ruido. El silencio.

- Cualidades del sonido: altura, duración, intensidad y timbre. - Representación gráfica: convencional y no convencional.

2. Elementos de la música: melodía, ritmo y armonía.

- Representación no convencional: trazos, puntos, líneas, colores, etc.

- Representación convencional: notación (figuras, silencios, etc.), elementos (compás, pentagrama).

3. Las formas musicales sencillas (canción, canon, lied, rondó, etc.).

Procedimientos

1. Reconocimiento e identificación auditiva y visual de las cualidades del sonido, y elementos musicales, a través de las diferentes formas de expresión (vocal, instrumental, corporal).

2. Reconocimiento, identificación y representación del ruido y del silencio.

3. Utilización de todo tipo de grafías para la representación de las cualidades del sonido y elementos musicales, así como para crear partituras propias.

4. Utilización de la audición a través de todo tipo de recursos (grabaciones propias o ajenas, ruidos, interpretaciones en directo, etc.) para identificar distintos aspectos del lenguaje musical.

5. Improvisar e interpretar esquemas rítmicos (ecos, ostinatos, ...), frases melódicas, acompañamientos, etc.

6. Creación de frases musicales simples (rítmicas y melódicas) y piezas musicales, a través de los procesos de improvisación y juego, tanto individuales como en grupo.

7. Utilización de la lectoescritura musical para la interpretación de sencillas canciones.

8. Elaboración rítmica de textos y transformaciones de textos en ritmos.

Actitudes

1. Interés por descubrir los diversos sonidos del entorno y por inventar otros nuevos.

2. Valoración de la lectura y escritura musical como medio de comunicación.

3. Atención e interés para comprender el significado de las distintas grafías musicales y utilización creativa de éstas y de otros recursos (plásticos, corporales, dramáticos) para representar música y danza.

4. Apertura y respeto ante las iniciativas de los compañeros.

5. Disfrute en la creación y representación de partituras sencillas con diferentes tipos de grafías convencionales y no convencionales.

6. Valoración del silencio como elemento del lenguaje musical y como hábito en la mejora de las relaciones con uno mismo y con los demás.

7. Disposición favorable para improvisar, escuchar e interpretar las producciones propias y las ajenas.

8. Disfrute con la audición de sencillas obras musicales.

9. Interés y disfrute en la asistencia a diversos recitales y conciertos, organizados tanto dentro como fuera del recinto escolar.

BLOQUE 6: EL LENGUAJE CORPORAL

Conceptos

1. Los sentidos como medio de percepción y relación.

2. Formas básicas del movimiento: andar, correr, saltar, girar, ...

3. El movimiento expresivo: pantomima, expresión corporal y danza.

4. Tipos de danza: danzas y bailes tradicionales de Canarias, apropiados para cada uno de los ciclos de la etapa, danzas didácticas, bailes populares actuales.

5. Juegos rítmicos y de movimiento.

6. Bases expresivas del movimiento:

- Relajación y respiración.

- Calidades del movimiento: pesado, ligero, fuerte, suave, lento, rápido, ...

7. El espacio y el tiempo individual y de relación:

- Orientación, dirección y trayectorias.

- Ritmo, duración, velocidad, etc. Procedimientos

1. Exploración sensorial de personas, objetos y materiales como medio de relación, expresión y comunicación.

2. Práctica de las actividades básicas del movimiento: locomoción, gesto, elevación, rotación y posición.

3. Experimentación de la respiración y la relajación.

4. Improvisación sobre el espacio, el ritmo y los estados anímicos.

5. Interpretación del movimiento adecuado al ritmo y al sentido musical de la danza.

6. Práctica de desplazamientos con la inclusión de diferentes ritmos mediante recursos musicales y/o sonoros, y reaccionando a diversas situaciones.

7. Elaboración y representación de escenas, personajes y situaciones con recursos mímicos.

8. Interpretación de bailes y danzas tradicionales de Canarias adecuados a esta etapa.

9. Utilización de recursos corporales expresivos para el juego dramático y musical.

10. Utilización de un repertorio de danzas, ritmos y movimientos fijados e inventados.

11. Exploración, percepción y vivencias de las propias sensaciones internas.

12. Improvisaciones y creaciones propias de coreografías y danzas.

13. Exploración de recursos vocales (respiración, vocalización, entonación, articulación, etc.) como medio expresivo y dramático.

14. Experimentación del espacio y el tiempo para la relación y el juego con los demás.

15. Diferenciación espacio-tiempo en la realización personal y de grupo del movimiento y la danza.

16. Utilización de diferentes lenguajes: plástico, musical y dramático, para la expresión de la percepción sensorial.

Actitudes

1. Desinhibición y espontaneidad de gestos y movimientos. 2. Disposición para probar diferentes ritmos, movimientos y actitudes corporales, valorando las propias habilidades en este campo.

3. Valoración del propio cuerpo y conocimiento de sus posibilidades expresivas.

4. Disposición para coordinar la propia acción con las del grupo con fines expresivos y estéticos.

5. Valoración de las producciones artísticas en las que la música, el movimiento expresivo y la danza sean una de las manifestaciones más usuales.

6. Valoración de los bailes y danzas tradicionales y de los músicos populares que aún los mantienen.

7. Interés por participar en los diferentes eventos donde estén presentes los bailes y danzas tradicionales.

8. Respeto y espíritu de colaboración en las creaciones e improvisaciones colectivas.

9. Sensibilidad y disfrute en la experiencia sensorial.

10. Interés en la búsqueda de las posibilidades de la voz como recurso expresivo y dramático.

BLOQUE 7: EL JUEGO DRAMÁTICO

Conceptos

1. Juegos tradicionales, funcionales y de personaje.

2. El juego dramático: - Elementos básicos: personajes, trama, conflicto, espacio y tiempo.

3. Diversas técnicas dramáticas: - Títeres, marionetas, teatro de sombras, teatro de animación y luz negra.

Procedimientos

1. Observación y análisis de acciones corporales: gesto, postura, movimiento.

2. Creación de personajes y situaciones dramáticas a partir de distintas fuentes (cuentos, imágenes, objetos, sonidos, etc.) y utilizando diversos recursos a su alcance (títeres, sombras chinas, luz negra, etc.).

3. Improvisación de situaciones cotidianas: personajes, acción, caracterización. 4. Realización de diferentes desenlaces como resultado de un mismo conflicto.

5. Transformación y manipulación de objetos reales o imaginarios.

6. Construcción y manipulación de títeres y marionetas.

7. Utilización de técnicas de representación que impliquen el cuidado del gesto, la voz y el movimiento interpretativo.

8. Creación de situaciones dramáticas y resolución individual y grupal de las mismas.

9. Exploración de recursos materiales (música, luces, elementos plásticos, etc.) con el fin de provocar un determinado efecto escénico.

10. Coordinación de la propia interpretación con la de los demás del grupo. Sentido de equipo y de conjunto.

Actitudes

1. Aceptación del propio cuerpo a partir de las sensaciones e impresiones que se perciben y que somos capaces de transmitir a los demás.

2. Valoración del grupo como medio de creación de situaciones, historias y personajes.

3. Interés en improvisar con todos los recursos disponibles y en mejorar las técnicas que facilitan la creación de historias.

4. Disfrute con la caracterización (disfraces, maquillajes, etc.) y con la búsqueda de formas diversas y nuevas de crear un mismo personaje.

5. Disposición a conseguir calidad en la representación mediante el ensayo y la organización del trabajo del grupo.

6. Potenciación del autocontrol y afirmación de la autoestima.

7. Desarrollo del sentido de responsabilidad personal ante el trabajo colectivo.

8. Desarrollo de la sensibilidad y el sentido estético.

BLOQUE 8: ARTES Y CULTURA

Conceptos

1. La obra artística en el ámbito sociocultural: manifestaciones artísticas y obras representativas de nuestra cultura. 2. La obra artística en la escuela y en el entorno. - Exposiciones y manifestaciones artísticas.

- La práctica artística como ocio.

3. La obra artística en los medios de comunicación: - Formas (según el soporte): radio, televisión, vídeo, ordenador, etc.

- Tipos de mensajes.

Procedimientos

1. Planificación y organización de visitas a museos, exposiciones, acontecimientos dramáticos y musicales y otras actividades culturales.

2. Reconocimiento e identificación de las manifestaciones y obras artísticas más relevantes del entorno.

3. Comentario y valoración de las manifestaciones artísticas a las que se ha asistido.

4. Utilización de los medios tecnológicos para la elaboración de las producciones artísticas.

5. Planificación y realización de fiestas, exposiciones, representaciones y acontecimientos artísticos y culturales en la escuela.

6. Uso de los diferentes recursos artísticos y estéticos en situaciones cotidianas (vestidos, organización del espacio personal, comunicación con otros).

7. Creación de producciones artísticas, de forma individual y en grupo, que reflejen las manifestaciones culturales más destacadas del entorno.

8. Búsqueda de información sobre distintas manifestaciones artísticas y valoración de datos que contribuyan de forma eficaz a un mayor disfrute de las mismas.

9. Realización de grabaciones del proceso de elaboración de las actividades artísticas llevadas a cabo en el aula y comentario de las mismas.

10. Exploración de materiales, objetos, técnicas y recursos diversos para crear, elaborar o reproducir obras o manifestaciones artísticas diversas.

Actitudes

1. Valoración y respeto por el patrimonio artístico y manifestaciones culturales de la propia comunidad, así como de cualquier otra. 2. Disfrute y recreación ante las diversas manifestaciones artísticas.

3. Respeto por el espectáculo: conocimiento y observancia de las normas de comportamiento más usuales en espectáculos artísticos.

4. Disposición al disfrute y creación artística en el tiempo libre y en el ocio.

5. Contribución a la conservación y mantenimiento del medio físico-natural, cultural y artístico de su entorno.

6. Sensibilidad e interés ante las nuevas manifestaciones artísticas.

7. Apertura e interés hacia obras y representaciones artístico-culturales propias de otros pueblos.

8. Actuación coherente con su papel de actor o espectador, relacionándose sin dificultad con otros niños y adultos en las manifestaciones artísticas que ofrece la escuela, su pueblo o ciudad.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

1. Identificar algunas características plásticas y visuales observables (color, forma, textura, medida) en elementos naturales y en manifestaciones artísticas presentes en el entorno y establecer relaciones de semejanza y diferencia con las propias producciones.

En este criterio hay que prestar especial atención a la observación que hace el alumnado. Ésta se dirigirá a reconocer, por parte del alumno, algunos elementos observables presentes en las manifestaciones artísticas del entorno (fiestas populares, naturaleza, artesanía) y relacionarlas con sus producciones, descubriendo semejanzas o diferencias que le permitirán irse iniciando en la sensibilidad y el gusto por el hecho artístico.

2. Describir alguno de los elementos constitutivos (signos, punto de vista del observador, amplitud de plano, contenido, etc.) de un mensaje visual presente en el entorno.

Con este criterio se pretende comprobar si los alumnos y alumnas identifican y describen con detalle alguno de los aspectos básicos que intervienen en los mensajes visuales que les rodean a diario (imágenes de televisión, anuncios publicitarios, videoclips, carteles, etc.). Es importante que la evaluación se realice sobre mensajes conocidos de antemano por el alumno.

3. Realizar representaciones plásticas en las que se tenga en cuenta la distribución de masas, la proporción y la utilización de diferentes texturas como elementos modificadores de la composición.

Mediante este criterio se pretende comprobar si los alumnos y alumnas realizan una distribución adecuada de los elementos plásticos de la composición, tienen en cuenta las relaciones de medida entre las figuras y las formas que aparecen, e incorporan materiales de diferentes texturas a la producción.

4. Representar por medio de imágenes secuenciadas (cómic, diapositivas, historieta) personajes, objetos y acciones que aparecen en un determinado orden espacial y temporal.

Con este criterio se quiere comprobar si los alumnos tienen en cuenta, en la sucesión de imágenes que proponen, el punto de vista del observador, un orden espacio-temporal adecuado y una correcta parcelación de las acciones, personajes u objetos en planos sucesivos. Asimismo se valorará, en los casos que lo requieran, la integración del lenguaje verbal y el icónico.

5. Identificar distintos aspectos de los parámetros del sonido (agudo-grave, largo-corto, fuerte-piano, timbre) de forma aislada y en interrelación.

En este criterio se trata de comprobar que el alumno conoce principios y relaciones relativos al lenguaje musical, a través de la identificación de los parámetros del sonido aisladamente y en audiciones cortas de fragmentos musicales. La evaluación se realizará en actividades de juego y familiares.

6. Identificar algunos elementos del lenguaje musical (timbre, ritmo, velocidad, dinámica, etc.) en la audición de obras musicales sencillas trabajadas habitualmente en el aula.

Con este criterio se pretende evaluar el conocimiento del lenguaje musical desde la perspectiva del que escucha y la comprensión de los componentes de una obra musical sencilla. Los alumnos describirán algunos aspectos de la obra o fragmento escuchado, estableciendo relaciones entre los elementos utilizados en la descripción y la experiencia musical previa.

7. Responder, en situaciones de improvisación, a fórmulas rítmicas y melódicas sencillas, utilizando alguno de los recursos expresivos musicales (el movimiento y la danza, la voz, los instrumentos).

Con este criterio se trata de comprobar, en algunos casos, el grado de ajuste o precisión en las actividades de movimiento que requieran una respuesta individual y de grupo, la destreza en el manejo de instrumentos musicales, el grado de precisión para ejecutar los ritmos propuestos y la utilización que el alumnado realiza de sus posibilidades vocales.

8. Utilizar la notación musical para la lectura de esquemas rítmicos y melódicos sencillos trabajados habitualmente en el aula.

Se trata de comprobar si el alumno y la alumna asocian sonidos a símbolos musicales que les sirven para interpretar o comunicarse con otros. La evaluación se realizará en situaciones familiares, donde se haya vivenciado corporal o vocalmente lo que se represente mediante las grafías musicales.

9. Utilizar adecuadamente los recursos expresivos de la voz, como instrumento para la improvisación y para el canto.

Con este criterio se evalúa el alcance que el alumno ha logrado en el manejo técnico y expresivo de la voz: vocalización, articulación, respiración e intensidad, y que le permite participar en actividades de canto de creciente complejidad. Se valorará asimismo la participación desinhibida en el canto individual y colectivo.

10. Utilizar los recursos expresivos del cuerpo, los objetos, la luz y el sonido para representar personajes y situaciones dramáticas sencillas y para comunicar ideas, sentimientos y vivencias, utilizándolos también como un elemento favorecedor del desarrollo del autocontrol y la autoestima.

Con este criterio se quiere comprobar si el alumnado, a través del juego dramático, inventa y desarrolla personajes reales o imaginarios, coordina sus acciones con otros miembros del grupo y utiliza los recursos expresivos del cuerpo para comunicar sentimientos, ideas y situaciones.

11. Identificar alguno de los elementos básicos del juego dramático (personajes, conflicto, trama, espacio, tiempo) y realizar improvisaciones a partir de ellos.

El alumno tiene que identificar y diferenciar con claridad los distintos componentes del juego dramático y dar su opinión razonada sobre la obra a la que se ha asistido (festivales de teatro infantil, espectáculos de mimo, acciones y teatro de calle, etc.). Asimismo se tendrá en cuenta la resolución en el tratamiento de las improvisaciones: caracterización de los personajes, desarrollo del conflicto, adecuación al espacio y tiempo dramático, etc.

12. Imitar mediante pantomima personajes o acciones cotidianas, incorporando a la representación ruidos y onomatopeyas y adecuando el ritmo y la velocidad en los movimientos a las características del personaje o acción representados. Con este criterio se quiere evaluar si el alumno coordina sus movimientos con fluidez, economizando al máximo gestos y movimientos superfluos y dando expresividad a los mismos. Se tendrá en cuenta, igualmente, la incorporación de recursos vocales (exageraciones, ruidos producidos por la lengua, onomatopeyas, etc.) a la acción.

13. Utilizar algunos recursos dramáticos y expresivos básicos (títeres, marionetas, teatro de sombras, etc.) en la realización de representaciones colectivas junto con otros compañeros.

Se trata de que el alumnado conozca algunas de las técnicas expresivas que forman parte del proceso dramático, cercanas al ámbito escolar y a los intereses del alumnado, para enriquecer su creación. Se valorará la espontaneidad y el uso personal de los recursos utilizados, así como la coordinación de la acción en el grupo.

14. Realizar individualmente o en grupo producciones artísticas sencillas donde se integren los diferentes lenguajes artísticos y expresivos (corporal, plástico, icónico y musical).

Se trata de evaluar si los alumnos, coordinados por el profesor, incorporan a sus formas habituales de expresión y representación del mundo imaginario, afectivo y social los conocimientos artísticos adquiridos. Se valorará la integración que en el proceso realizan de los distintos lenguajes, más que el resultado final obtenido, así como la colaboración en el trabajo colectivo con actitudes cooperativas.

15. Comentar de forma razonada alguna de las manifestaciones artísticas a las que el alumno y la alumna tienen acceso, relacionando los elementos presentes en la obra con la experiencia y gustos personales.

Con este criterio se quiere comprobar el conocimiento que el alumnado tiene de las manifestaciones y hechos artísticos de su entorno. Se valorará el grado de implicación del alumnado en distintas experiencias expresivas, la percepción sensible alcanzada en la observación de la realidad y el comentario de los elementos expresivos y estéticos que intervienen en la producción.

CONOCIMIENTO DEL MEDIO NATURAL, SOCIAL Y CULTURAL

INTRODUCCIÓN

Se entiende por medio el conjunto de elementos, sucesos, factores y procesos de diversa índole que tienen lugar en el entorno de las personas y donde, a su vez, la vida y la actuación de las personas adquieren una significación. El medio no es sólo el escenario donde transcurre la vida y se produce la actividad humana, sino que, además, desempeña un papel condicionante y determinante en la vida, la experiencia y la actividad humana, y al tiempo sufre transformaciones continuas como resultado de esa misma actividad. El ser humano no es ajeno al medio, antes bien, forma parte de él, e incluso, la noción de medio se refiere no tanto al conjunto de fenómenos que constituyen el escenario de la existencia humana cuanto a la interacción de ese conjunto con el agente humano.

El medio lo constituyen las personas, los animales, las plantas, los elementos físicos, el relieve, el clima, las obras y las construcciones humanas, los medios de comunicación de masas, los acontecimientos históricos, los hábitos y costumbres sociales. En suma el medio es un “todo”, un conjunto complejo de elementos naturales y sociales interrelacionados.

Para la persona, el medio es hábitat natural, entorno vivencial y contexto significativo.

En el marco del currículo educativo, el medio, al tiempo que objeto de conocimiento, es campo de actuación, elemento motivador y recurso potenciador del aprendizaje. Es preciso delimitar y distinguir claramente los conceptos de “medio” y “entorno” dada la fuerte conexión entre ellos. El medio tiene un carácter global y no debe confundirse con el entorno, que siendo parte de él, tiene una significación más restringida. El entorno es un concepto relativo a la persona, es el medio percibido y sentido como próximo, es lo cercano, lo que se conoce y se puede conocer mejor, cuya proximidad depende necesariamente del acercamiento en el tiempo o en el espacio. Por entorno se entiende todo aquello que resulta familiar a las personas, fruto de sus experiencias sensoriales directas o indirectas.

El espacio familiar, escolar, el barrio y la localidad constituyen el entorno de los escolares, de la misma forma que la Comunidad Autónoma constituye el marco geopolítico más cercano al alumno.

En la medida que la persona crece y se desarrolla, va aumentando su capacidad de percepción y actuación en campos cada vez más extensos y, por este motivo, el entorno va ampliándose en el tiempo y en el espacio. El entorno será utilizado siempre como recurso; lo conocido por el niño será siempre un primer eslabón del conocimiento que pretendemos construir.

Esta área también puede entenderse desde una perspectiva medioambiental. En este sentido, el medio se puede concebir como un sistema abierto y complejo, integrado por un componente natural, otro sociocultural, y por las relaciones y cambios que entre ellos se producen. Desde este punto de vista, el ser humano no ocupa el centro del Universo sino que, por el contrario, es considerado como un elemento más del propio medio. De esta forma, la educación medioambiental supone una reformulación de la relación entre medio ambiente y educación, que permite que la utilización del entorno como fuente de información e instrumento para los aprendizajes se enriquezca con una nueva dimensión: la de educar para la correcta gestión del medio.

La educación ambiental refleja con claridad los estrechos vínculos entre naturaleza, economía y cultura. Estos vínculos se ponen claramente de manifiesto en la influencia que ejerce y los cambios que produce la sociedad sobre la naturaleza, su interacción y, a su vez, la influencia de la cultura en el funcionamiento y organización de la sociedad.

El medio posee dos componentes esenciales: uno, el componente personal, subjetivo, experiencial que, por tanto, es conocido y vivido y con el cual la persona entabla una continua interacción y otro, el componente económico y cultural, cristalización de las experiencias comunes de un grupo social, con su herencia histórica y sus propias pautas culturales que la persona va descubriendo y describiendo a lo largo de la vida.

El ámbito de Conocimiento del Medio es de carácter multidisciplinar. No una sino varias disciplinas contribuyen, cada una desde su propio y peculiar saber, a una mejor comprensión y explicación del conjunto de aspectos y dimensiones que configuran el entorno del ser humano, tal como ocurre en Ciencias Sociales, Ciencias de la Naturaleza y Tecnología, que tienden a unirse bajo un enfoque globalizador.

Esta área es muy representativa de lo que, en general, ha de ser el currículo y la experiencia en la etapa de la Educación Primaria: de naturaleza integradora, atendiendo a la vez, a distintos aspectos de la realidad y del sujeto que aprende. Esto se traduce en una perspectiva didáctica a la vez globalizadora y analítica, donde la consideración de la totalidad del medio socionatural se acompaña de la segmentación de dicha totalidad en aspectos o parcelas que, por derecho propio, han de ser objeto de análisis y de estudio diferenciado.

La visión fuertemente subjetiva al comienzo de esta etapa, que progresivamente avanza hacia otras más descentradas de la realidad, hace aconsejable e incluso necesario que los aprendizajes se inicien en y desde el conocimiento experiencial y vivencial, para ir ampliando paulatinamente los círculos de conocimiento hasta llegar a captar aspectos de la realidad cada vez más alejados en el espacio y en el tiempo, en aspectos más compartidos por los miembros de un grupo social.

Por otra parte, el medio en su dimensión social y cultural nos informa sobre los valores, los saberes, las tradiciones, ..., en definitiva, de la cultura que debe ser transmitida por la institución escolar y, en consecuencia, debe incorporarse como contenido esencial en el currículo de todas las áreas; aunque en la de Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural, de una forma más amplia y con mayor relevancia.

La finalidad que persigue el área de Conocimiento del Medio, respecto a una primera línea de progresión, es la de ayudar a los alumnos a construir un conocimiento de la realidad, que partiendo de sus propias percepciones, vivencias y representaciones, se haga progresivamente más objetivo, más racional, más compartido y les proporcione instrumentos cada vez más poderosos para comprenderla, para explicarla mejor y para actuar en y sobre ella de una forma consciente. De lo que se trata, en síntesis, es de contribuir al desarrollo del alumnado poniendo a su alcance instrumentos cognitivos y las claves de interpretación necesarias para comprender la realidad en la que vive, en la que toma parte su experiencia personal y en la que pueden influir significativamente a través de su propia práctica.

Por otra parte y en lo que toca a la segunda línea de progresión, el aprendizaje de esta área, como en las demás, ha de arrancar de la experiencia global de los escolares como punto de partida y como referente constante del proceso de enseñanza, introduciendo de forma progresiva una aproximación más segmentada y también más metódica, que permita discernir los diferentes componentes del medio, y profundizar en ellos sin perder de vista la perspectiva integradora, antes bien, recuperándola a lo largo y a través del estudio analizador de estos diferentes componentes.

Teniendo en cuenta lo anteriormente expresado sobre las líneas básicas y finalidad de esta área, podemos decir que es conveniente partir de los preconceptos o esquemas cognitivos previos de los alumnos, en general, del conjunto de ideas, representaciones, disposiciones emocionales y afectivas y modos de acción que los niños han construido previamente y que traen a la escuela al comienzo de la Educación Primaria. Son esquemas de conocimiento, sin embargo, intensamente subjetivos y rudimentarios, distorsionados y poco maduros, inhábiles para captar la complejidad del medio, tal como éste se ofrece a la experiencia humana. Son esquemas, por tanto, que han de ser confrontados con otros más objetivos, socialmente compartidos, y con los que el proceso de enseñanza, en algún punto, ha de efectuar ciertas rupturas. En particular, la visión sincrética de la realidad, la perspectiva egocéntrica y las explicaciones mágicas y finalísticas, que son propias del pensamiento infantil, han de ser inicialmente recogidas, pero finalmente quebradas en una educación que permita acceder a la comprensión de la diversidad y complejidad de la realidad y autonomía de los procesos del mundo con respecto a la subjetividad del pensamiento. La enseñanza debe permitir también iniciarse en el entendimiento de los vínculos de necesidad implicados en la causalidad natural, y hacer tomar conciencia al alumno de la necesidad de elaborar conceptos abstractos y de operar con ellos para entender el mundo, tanto natural como social y poder actuar sobre él.

En el doble camino que conduce de lo subjetivo a lo objetivo y de lo global a lo analítico, reconduciendo los preconceptos infantiles, se insinúa ya, en esta área, un modo de exploración en la realidad que es, en rigor, el propio de la ciencia; se incluye así una introducción al conocimiento científico, como instrumento y método, que permite, ya en esta edad, ampliar y profundizar, enriquecer y objetivar progresivamente la experiencia personal. No se trata, en estos años, de un conocimiento científico entendido como saber disciplinar, elaborado y formalizado, sino más bien, como un conjunto de conceptos, de procedimientos y de actitudes ante la realidad que contribuyen a explorarla, a descubrir en ella elementos antes insospechados y, con eso, a comprenderla mejor.

Son muy importantes las aportaciones del área de Conocimiento del Medio a la consecución de las finalidades y objetivos generales de la Educación Primaria: autonomía de acción en el medio, socialización y adquisición de instrumentos básicos como la capacidad comunicativa, la capacidad de interpretar el medio y de intervenir de forma activa y crítica en él, participación en la vida social del entorno, etc.

El área de Conocimiento del Medio Natural y Social aporta elementos básicos a:

- El desarrollo de la autonomía personal y la identificación con los grupos de pertenencia y el medio natural en que viven.

- La adquisición y práctica autónoma de los hábitos de higiene, alimentación y nutrición, y cuidado personal.

- El desarrollo de las capacidades de indagación, exploración y búsqueda sistemática de soluciones a los problemas que plantea la propia experiencia cotidiana.

- La adquisición de actitudes y valores para un desarrollo personal y social equilibrado y solidario. De todo esto se derivan los contenidos básicos propios de esta área, organizados en los siguientes bloques de contenidos:

Bloque 1: El ser humano y la salud. Bloque 2: El medio natural. Bloque 3: El medio físico. Bloque 4: Los seres vivos. Bloque 5: Los materiales y sus propiedades. Bloque 6: Población y actividades humanas. Bloque 7: La Tecnología en las actividades humanas. Bloque 8: Organización social. Bloque 9: Medios de comunicación y trans- porte. Bloque 10: Los cambios y paisajes históri- cos. Por un lado se refieren a tres grandes ámbitos de conocimiento que están profundamente interrelacionados. Estos ámbitos que se toman como ejes conceptuales son: - El sujeto, el medio, y las interacciones y cambios del sujeto y el medio. El estudio de estos ejes conceptuales se efectúa a partir de unos puntos de referencia que sirven para su desarrollo: individuo-sociedad, medio físico-medio social, ser vivo-ser inerte, elementos naturales-elementos transformados. La dimensión espacial, en la que se ordenan los fenómenos del entorno físico y social en función de su grado de proximidad o lejanía en el espacio. La dimensión temporal que los sitúa en un continuo de inmediatez o lejanía en el tiempo.

Respecto a estas dos dimensiones la progresión educativa del alumno, a la que ha de ajustarse el proceso de enseñanza, se realiza a partir de lo más cercano e inmediato en la dirección de lo más remoto, tanto en el espacio como en el tiempo. En lo relativo al espacio, los medios de comunicación, sea los de transporte, sea los de información, permiten en la actualidad trascender el medio próximo e introducir progresivamente al niño en medios más alejados. En lo que concierne a la dimensión temporal, a lo largo de esta etapa hay que cimentar las bases para la adquisición de las nociones básicas de la Historia y para la comprensión del tiempo histórico.

Por otro lado, los contenidos de procedimiento juegan un papel fundamental en el descubrimiento y desarrollo de los aprendizajes propios de esta área. A través de ellos el alumnado puede construir sus propios aprendizajes y la intervención educativa puede apoyarse en el proceso de indagación, representación y verbalización.

Además, esta área favorece una serie de situaciones, motivaciones y aportaciones de singular importancia para el trabajo de contenidos de actitud.

Objetivos

La enseñanza del Conocimiento del Medio en la etapa de Educación Primaria tendrá como objetivo contribuir a desarrollar en el alumnado las capacidades siguientes:

1. Comportarse de acuerdo con los hábitos de salud y cuidado corporal que se derivan del conocimiento del cuerpo humano y de sus posibilidades y limitaciones, mostrando una actitud de aceptación y respeto por las diferencias individuales (edad, sexo, características físicas, personalidad, etc.).

2. Comprender que la salud es un bien del individuo y de la Comunidad y contribuir activamente, en la medida de sus posibilidades, al desarrollo de condiciones de vida saludable, tanto personales como del entorno en el que vive.

3. Participar en actividades grupales adoptando un comportamiento constructivo, responsable y solidario, valorando las aportaciones propias y ajenas en función de objetivos comunes, y respetando los principios básicos del funcionamiento democrático.

4. Reconocer y apreciar su pertenencia a unos grupos sociales con características y rasgos propios (pautas de convivencia, relaciones entre los miembros, costumbres y valores compartidos, lengua común, intereses, etc.) respetando y valorando las diferencias con otros grupos y rechazando cualquier clase de discriminación por este hecho.

5. Analizar algunas manifestaciones de la intervención humana en el medio, valorar críticamente la necesidad y el alcance de las mismas y adoptar un comportamiento en la vida cotidiana acorde con la postura de defensa y recuperación del equilibrio ecológico y de conservación del patrimonio cultural.

6. Reconocer en los elementos del medio social los cambios y transformaciones relacionados con el paso del tiempo, indagar algunas relaciones de simultaneidad y sucesión de dichos cambios y aplicar estos conceptos al conocimiento de otros momentos históricos.

7. Identificar los principales elementos del entorno natural, analizando sus características más relevantes, su organización e interacciones y progresando en el dominio de ámbitos espaciales cada vez más complejos. 8. Interpretar, expresar y representar hechos, conceptos y procesos del medio socio-natural mediante diferentes códigos (cartográficos, numéricos, técnicos, ...).

9. Identificar, plantearse y resolver interrogantes y problemas relacionados con elementos significativos de su entorno, utilizando estrategias, progresivamente más sistemáticas y complejas, de búsqueda, almacenamiento y tratamiento de la información, de formulación de conjeturas, de puesta a prueba de las mismas y de exploración de soluciones alternativas.

10. Diseñar y construir dispositivos y aparatos con una finalidad previamente establecida, utilizando su conocimiento de las propiedades elementales de algunos materiales, sustancias y objetos.

11. Identificar algunos objetos y recursos tecnológicos en el medio y valorar su contribución a satisfacer determinadas necesidades humanas, adoptando posiciones favorables a que el desarrollo tecnológico se oriente hacia usos pacíficos y una mayor calidad de vida.

BLOQUE 1: EL SER HUMANO Y LA SALUD

Conceptos

1. El hombre y la mujer como seres vivos: los procesos de crecimiento y transformación del cuerpo a lo largo del ciclo vital ( peso, talla, dentición, cambios puberales, etc.).

2. Aspectos básicos de las funciones de relación (sensaciones y movimientos), nutrición (digestión, circulación, respiración y excreción) y reproducción. Identificación y localización de los principales órganos y aparatos.

3. La salud: - Factores y prácticas sociales que favorecen o perturban la salud (juegos, descanso, tabaquismo, alcoholismo, contaminación, ocio y diversiones, condiciones de vida infrahumanas, etc.). - Usos y costumbres en la alimentación y nutrición, y sus repercusiones en la salud.

4. Actividades destinadas al propio cuidado personal en relación a la alimentación, la higiene, el vestido y los objetos de uso individual.

5. Somos seres sexuados y afectivos.

Procedimientos

1. Exploración de objetos y situaciones utilizando todos los sentidos e integrando las informaciones recibidas.

2. Recogida y elaboración de informaciones sobre usos y costumbres de cuidado corporal.

3. Análisis de las repercusiones de determinadas prácticas y actividades sociales sobre el desarrollo y la salud.

4. Utilización de técnicas de consulta e interpretación de guías y modelos anatómicos para la identificación y localización de órganos y aparatos.

5. Desarrollo de habilidades y recursos para realizar con autonomía y sin discriminación las tareas domésticas.

6. Utilización de habilidades sociales que favorezcan el establecimiento de relaciones interpersonales satisfactorias.

Actitudes

1. Adopción de hábitos salud, limpieza, de alimentación sana y de prevención de enfermedades.

2. Valoración de la necesidad de mantener dietas equilibradas para el correcto desarrollo y funcionamiento del cuerpo.

3. Actitud crítica ante los factores y prácticas sociales que favorecen o entorpecen el desarrollo sano del cuerpo y del comportamiento responsable ante los mismos.

4. Respeto por las diferencias derivadas de los distintos aspectos del crecimiento y desarrollo corporal (estatura, peso, diferencias sexuales, etc.).

5. Valorar la aportación al propio bienestar y al de los demás a través de la ejecución, distribución y organización de las tareas y actividades domésticas.

6. Aceptación de las posibilidades y limitaciones del propio cuerpo y del de los demás, en los aspectos sensorial, motor y de crecimiento, así como de las capacidades de comunicación, relación, etc.

7. Respeto y valoración crítica de los aspectos sociales y culturales de la sexualidad.

BLOQUE 2: EL MEDIO NATURAL

Conceptos

1. Canarias: isla y archipiélago. Denominación, características y situación.

2. Los elementos que configuran el paisaje natural de nuestra localidad y región canaria: el relieve, el clima, las aguas, la vegetación y la fauna. - Principales accidentes que conforman el relieve de la localidad y Comunidad Autónoma. - Algunos ejemplos y características del relieve volcánico canario: volcanes, barrancos, etc. - El mar como elemento de configuración del paisaje de nuestra región. - Elementos que caracterizan la vegetación y la fauna de la localidad y de la Comunidad Autónoma. - Algunos ejemplos representativos de la vegetación y fauna canaria. - Los espacios naturales de Canarias: Parques Nacionales, parajes naturales, etc.

3. Características generales de los elementos que configuran el paisaje natural del resto del territorio español.

4. La presencia humana en el paisaje: - Adaptación al medio y modificación del mismo por las personas. - Paisaje rural y urbano. - Principales tipos y vías de comunicación de la localidad, Comunidad Autónoma Canaria y del resto del territorio español. - Principales poblaciones de la Comunidad Autónoma Canaria y del resto del Estado. - Transformación del paisaje: conservación, degradación y mejora.

5. La diversidad de paisajes en la Comunidad Canaria y en el resto del territorio español. Semejanzas y diferencias.

Procedimientos

1. Preparación, realización y sistematización de observaciones del paisaje y de los elementos que lo configuran.

2. Confección de maquetas, croquis y dibujos a partir de la observación directa del paisaje.

3. Elaboración e interpretación de planos e interpretación de mapas sencillos, utilizando signos convencionales y aplicando nociones básicas de escala.

4. Utilización de planos para orientarse y desplazarse en el espacio (entorno, relación entre islas, ...).

5. Utilización de técnicas de recogida, archivo y consulta de imágenes, sonidos, materiales impresos, etc.

6. Realización de actividades concretas encaminadas a la protección del medio ambiente.

7. Comparación de paisajes a partir de informaciones diversas (mapas, fotografías, textos, vídeos, ...).

Actitudes

1. Sensibilidad y respeto por la conservación del medio. 2. Interés y curiosidad por identificar y conocer los elementos más característicos del paisaje.

3. Valoración de la diversidad y riqueza de los paisajes de la Comunidad y del resto del territorio español.

4. Sensibilidad y gusto por la precisión y sentido estético en la elaboración y presentación (oral, escrita, gráfica, etc.) de las informaciones.

5. Actitud crítica ante la utilización que las personas hacen del “Medio”.

BLOQUE 3: EL MEDIO FÍSICO

Conceptos

1. El aire y los fenómenos atmosféricos. - El aire: características y propiedades físicas (peso, movimiento, volumen, ...). - Tiempo atmosférico (precipitaciones, vientos, temperaturas, etc.).

2. Los fenómenos atmosféricos en Canarias. - La importancia de los vientos alisios. - Tiempo atmosférico local. - Características generales del clima de Canarias.

3. Las rocas y el suelo: - Características observables de las rocas (color, textura, fragilidad, homogeneidad, ...). - Las rocas y el relieve en la configuración del paisaje. - Componentes del suelo. - Importancia de las rocas para el ser humano.

4. El agua: - Características físicas del agua (color, olor, sabor, poder disolvente, ...). - El ciclo del agua. - El agua en Canarias. - Los usos del agua (consumo, regadío, higiene, industria, etc.).

- Procedencia y formas de extracción del agua. - Métodos de conducción y almacenamiento. - Formas de ahorro del agua.

5. El cielo: - El cielo de día: trayectoria del sol, la sombra de los objetos, las nubes. - El cielo de noche: ciclo lunar, planetas, estrellas. - La sucesión del día y la noche. - Las estaciones. - La orientación y los puntos cardinales.

6. Factores y actividades humanas que degradan el medio físico.

Procedimientos

1. Elaboración e interpretación de gráficas de temperatura y datos climáticos.

2. Manejo de instrumentos para la observación y medida del tiempo atmosférico (termómetro, veleta, pluviómetro, ...) y aparatos sencillos para la observación del cielo (prismáticos).

3. Planificación y realización de experiencias para estudiar las propiedades y características físicas del aire, el agua, las rocas y los minerales. 4. Utilización de técnicas de recogida y clasificación de muestras de rocas y minerales (etiquetado, fecha, descripción del lugar, etc.) sin alterar el medio.

5. Elaboración, realización e interpretación de cuestionarios y entrevistas sobre los usos humanos de los elementos del medio físico (aire, agua, rocas, minerales, luz solar).

6. Utilización de técnicas para orientarse mediante la observación de elementos del medio físico (sol, estrellas, árboles, solanas, umbrías, etc.) y la brújula.

Actitudes

1. Sensibilidad y respeto por la conservación y mejora del medio físico.

2. Sensibilidad por la precisión y el rigor en la observación sistemática de los elementos del medio físico y en la elaboración e interpretación de las informaciones correspondientes.

3. Valoración del agua como un bien preciado y escaso.

4. Actitud responsable en el uso del agua.

5. Sensibilidad para percibir los cambios que se producen en los elementos naturales del entorno (luz, sombra, sonido, precipitaciones, humedad, temperatura, etc.).

BLOQUE 4: LOS SERES VIVOS

Conceptos

1. Los seres vivos: características básicas. - Los animales y las plantas como seres vivos. Diferencias. - Interacciones entre los animales, las plantas y las personas.

2. Las principales plantas y animales de la localidad y región canaria. Morfología, alimentación, reproducción y respuesta ante los estímulos. - Relaciones alimentarias entre animales y plantas. - Las plantas: árboles, arbustos y hierbas. - Los animales: vertebrados e invertebrados.

3. Otros animales y plantas no pertenecientes a la Comunidad Canaria. 4. Importancia de los animales y plantas para el medio natural y para las personas.

Procedimientos

1. Observación y registro sistemático del crecimiento de plantas y del desarrollo y formas de vida de animales.

2. Construcción y mantenimiento de terrarios, acuarios, huertos, etc.

3. Identificación de animales y plantas mediante la consulta de claves y guías sencillas.

4. Elaboración de informes sencillos sobre animales y plantas, integrando informaciones diversas (observaciones, consulta de libros, etc.).

5. Manejo de instrumentos sencillos para la observación de animales y plantas (pinzas, lupa binocular, etc.).

Actitudes

1. Interés por la observación y el estudio de los seres vivos.

2. Respeto por los animales y plantas del entorno, especialmente por aquellas que están en vías de extinción.

3. Responsabilidad en las tareas de mantenimiento y cuidado de animales y plantas en el aula y en el entorno escolar.

4. Respeto de las normas de uso de seguridad y de mantenimiento de los instrumentos de observación y de los materiales de trabajo.

5. Sensibilidad por la precisión y el rigor en la observación sistemática de los animales y plantas y en la elaboración de los informes correspondientes.

BLOQUE 5: LOS MATERIALES Y SUS PROPIEDADES

Conceptos

1. Materiales: origen y características observables. - Materiales de uso más frecuente en el entorno inmediato. - Sólidos, líquidos y gases. - Otras características de los materiales sólidos: color, dureza, elasticidad y flotabilidad. 2. Mezclas heterogéneas y homogéneas (disoluciones). Técnicas de separación: decantación y filtración.

3. Los cambios observables en los materiales: - Cambios físicos: fusión, solidificación, evaporación, condensación y ebullición. - Cambios químicos: las combustiones.

4. Comportamiento de los materiales al paso de la luz y la electricidad, y ante un aumento de temperatura y la humedad.

5. Los usos de los materiales: - Propiedades de los materiales de uso cotidiano (papel, madera, tejidos, plástico, metal, etc.) y la utilización que posibilitan. - Herramientas para el trabajo con los materiales. - Reciclaje de los materiales.

Procedimientos

1. Exploración y clasificación de materiales de uso común por su origen, propiedades y aplicaciones.

2. Planificación y realización de experiencias sencillas para estudiar las propiedades de materiales de uso común y su comportamiento ante la luz, el calor, la humedad y la electricidad.

3. Utilización de herramientas sencillas y de técnicas elementales para la manipulación de los materiales de uso común (recortar, plegar, pegar, moldear, clavar, coser, lijar, pintar, serrar, limar, atornillar).

4. Selección de los materiales adecuados, teniendo en cuenta sus propiedades, para resolver problemas sencillos de construcción.

Actitudes

1. Cuidado en el uso de los materiales, atendiendo a criterios de economía, eficacia y seguridad.

2. Curiosidad por descubrir las posibilidades de uso de los materiales presentes en el entorno.

3. Sensibilidad ante la necesidad de que niños y niñas participen de forma igualitaria en la realización de diversas experiencias, rechazando la división del trabajo en función del sexo. BLOQUE 6: POBLACIÓN Y ACTIVIDADES HUMANAS

Conceptos

1. La población local: rasgos demográficos. - Algunas características de la población local, insular y regional de Canarias. - Número de habitantes, grupos de población por sexo, edad, etc. - Evolución de la población local en los últimos cien años. - Movimientos de población: nacimientos, muertes, migraciones.

2. Trabajo y profesiones: - Trabajo y profesiones más habituales en el entorno; características y relaciones con el medio físico. - Profesiones y grupos de población (según el sexo, la edad, etc.). - Trabajos no remunerados. El trabajo doméstico. La tecnología en el hogar. La atención a la infancia y a las personas ancianas.

3. Los sectores de producción: - Actividades económicas de los sectores primario, secundario y terciario. - Procesos de extracción, transformación y comercialización de algunos productos básicos. - Los sectores de producción en la Comunidad Canaria. - Características generales de la agricultura, ganadería y pesca canaria. - Importancia del sector servicios: turismo y comercio. Principales industrias de la Comunidad. - Los costes de producción y los precios de los productos. - La publicidad y el consumo de los productos.

4. Tiempo libre y consumo.

Procedimientos

1. Elaboración y realización de encuestas y cuestionarios para la recogida de datos sobre la población y sus profesiones.

2. Construcción e interpretación de gráficas de población y de profesiones, elaboradas a partir de datos de obtención directa.

3. Recogida, sistematización e interpretación de informaciones de diversas fuentes (televisión, prensa, radio, etc.) sobre la problemática laboral (puestos de trabajo, paro, subempleo) y de la emigración.

4. Análisis de la elaboración de un producto desde la extracción de las materias que lo componen hasta su consumo.

5. Análisis de algunos mensajes publicitarios ofrecidos por distintos medios de comunicación (carteles, anuncios luminosos, radio, televisión, etc.) y su incidencia en el consumo.

6. Planificación de actividades de ocio de forma autónoma y creativa.

7. Análisis de las causas que provocan las situaciones de marginación e injusticia social, por razón de sexo, raza u otras.

8. Realización de campañas de limpieza y conservación del entorno próximo (aulas, colegio, parques, etc.).

Actitudes

1. Sensibilidad, valoración y respeto por las costumbres y modos de vida propios y de otras comunidades.

2. Valoración de los distintos trabajos y profesiones, de su función complementaria en el conjunto de la sociedad, así como del espíritu emprendedor y de iniciativa convenientes.

3. Sensibilidad y rechazo ante las desigualdades sociales asociadas a la edad, el sexo, las condiciones sociales y económicas, y solidaridad con los grupos más afectados.

4. Valoración de la influencia del desarrollo tecnológico en las condiciones de vida y en el trabajo.

5. Actitud crítica ante la promoción del consumo masivo de juguetes y productos en general mediante la publicidad, y ante la imagen que del hombre y la mujer se ofrece.

6. Valoración del ocio y del propio trabajo como actividad humana con posibilidades creativas y de satisfacción personal. 7. Actitud participativa en actividades lúdicas y de ocio que se organicen en su entorno.

8. Valoración de los recursos económicos de Canarias. Planteamiento de posibles soluciones alternativas.

BLOQUE 7: LA TECNOLOGÍA EN LAS ACTIVIDADES HUMANAS

Conceptos

1. Máquinas y aparatos de uso más frecuente en la vida cotidiana: - Máquinas y aparatos presentes en la casa, la escuela, las tiendas, etc. - Máquinas simples y compuestas. - Elementos (operadores) comunes a distintas máquinas. - Combinación de operadores y función global de la máquina.

2. Fuerza y movimiento de las máquinas: - Efectos de las fuerzas sobre los cuerpos. - Las máquinas, transmisoras y transformadoras de las fuerzas y del movimiento. - Operadores que transmiten y transforman las fuerzas y el movimiento (eje, rueda, cable, palanca, polea, engranaje y manivela).

3. Funciones que realizan las máquinas en relación con la energía: transformación, transporte, acumulación y control. - Utilización habitual de distintas formas de energía. - Los combustibles: una forma habitual de obtener energía. - La energía eléctrica. El circuito eléctrico: pila, interruptor, lámpara eléctrica. - Transformación de la energía.

- Energías alternativas no contaminantes.

4. Tecnología y calidad de vida. - Máquinas y progreso. - Tecnología y ocio. - Tecnología y seguridad. Procedimientos

1. Observación, manipulación (desmontar y montar) y análisis del funcionamiento de algunos juguetes mecánicos.

2. Observación y comprobación del funcionamiento de algunas máquinas de uso cotidiano.

3. Identificación de operadores parciales (eje, rueda, cable, etc.) en el entorno habitual y análisis de sus funciones.

4. Planificación y realización de experiencias sencillas para analizar la transformación y transmisión del movimiento y de las fuerzas que llevan a cabo algunas máquinas y aparatos sencillos del entorno habitual.

5. Identificación de los distintos tipos de energía utilizada por las máquinas y aparatos del entorno para su funcionamiento.

6. Elaboración de cuestionarios y entrevistas sobre los usos de los diferentes tipos de energía en el entorno inmediato.

7. Construcción y análisis del funcionamiento de circuitos eléctricos sencillos.

8. Construcción y evaluación de dispositivos que realicen determinadas funciones previamente establecidas.

Actitudes

1. Curiosidad e interés por descubrir cómo están hechos los aparatos y máquinas del entorno habitual y por conocer su funcionamiento.

2. Valoración de los aparatos y máquinas del entorno habitual como construcciones humanas destinadas a satisfacer las necesidades de las personas y a mejorar su calidad de vida.

3. Respeto de las normas de uso, seguridad y mantenimiento en el manejo de herramientas, aparatos y máquinas (electrodomésticos, ascensores, bicicletas, etc.).

4. Valoración de las habilidades manuales implicadas en el manejo de herramientas, aparatos y máquinas, superando estereotipos sexistas.

5. Interés y gusto por la planificación, construcción y evaluación de dispositivos sencillos.

6. Desarrollar una actitud crítica ante las distintas formas de energía en relación con la protección del medio ambiente. BLOQUE 8: ORGANIZACIÓN SOCIAL

Conceptos

1. La vida en sociedad: - Convivencia y organización social. - La cooperación y la solidaridad. - Los conflictos de intereses y su solución. - La importancia del diálogo para la paz. - Organismos internacionales.

2. Organizaciones sociales en las que participa el niño: - La comunidad familiar: nuevas formas de organizar el trabajo, la relación de igualdad entre los sexos y el cuidado de personas en situación de dependencia (edad, enfermedad, etc.). - Los grupos de iguales. - La comunidad escolar: organización. Tareas y responsabilidades de cada uno de sus miembros.

3. La organización social y política de la localidad, isla, provincia, Comunidad Autónoma y del Estado. - Asociaciones cívico-culturales, sindicales, políticas y sociales. - La organización política de la localidad, de la isla, de la provincia, de la Comunidad Autónoma y del Estado. Sus principios e instituciones básicas.

4. Vida y conflicto en la sociedad actual.

5. La Comunidad Europea.

Procedimientos

1. Planificación y realización de entrevistas y cuestionarios para obtener información sobre el funcionamiento de diferentes organizaciones y grupos sociales y sobre las opciones e intereses de sus miembros.

2. Dramatización y simulación de la cooperación, así como de los conflictos entre grupos sociales y culturales.

3. Dominio de las reglas de funcionamiento de la asamblea (turnos de palabra, exposición de opiniones, extracción de conclusiones, papeles de moderador y secretario, etc.) como instrumento de participación en las decisiones colectivas y de resolución de conflictos.

4. Planificación y realización de experiencias sencillas referidas a la organización de una actividad o de una jornada doméstica.

5. Análisis crítico de las diferencias en función del sexo, en la asignación de tareas y responsabilidades en la familia, la comunidad escolar y otras instancias.

6. Dramatización y simulación de conflictos y situaciones de marginación y búsqueda de soluciones dialogadas y acordadas mediante consenso.

Actitudes

1. Participación responsable en la realización de las tareas del grupo (familia, clase, grupo de iguales, etc.).

2. Participación responsable en la toma de decisiones del grupo, aportando las opiniones propias y respetando los acuerdos y decisiones tomadas en asamblea y alcanzadas a través del diálogo entre los implicados.

3. Responsabilidad en el ejercicio de los derechos y de los deberes que corresponden como miembro del grupo (en la familia, en la clase, en la escuela, en el grupo de iguales, etc.).

4. Rechazo de discriminaciones en la organización de actividades grupales por razones étnicas, de sexo, de status social, etc.

5. Solidaridad y comprensión ante los problemas y necesidades de los demás (de compañeros y compañeras, del vecindario, etc.).

6. Valoración del diálogo como instrumento privilegiado para solucionar los problemas de convivencia y los conflictos de intereses en la relación con los demás.

7. Reconocimiento del valor y función colectiva del trabajo doméstico.

8. Valoración positiva de la igualdad, la ayuda y el respeto en las relaciones con las demás personas.

9. Apreciación de la importancia que tienen las capacidades individuales para la elección de profesión y no el sexo al que se pertenece. BLOQUE 9: MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y TRANSPORTE

Conceptos

1. Medios de comunicación:

- Los medios de comunicación de masas: prensa, radio y televisión, cine, vídeo, satélites. Información: noticias, publicidad y consumo. La información a través de la imagen. El ordenador. - Los medios de comunicación interpersonales: correo, telégrafo, teléfono, fax, etc. - La informática: almacenamiento, tratamiento y difusión de la información.

2. Redes y medios de transporte en Canarias. - La guagua, el barco y el avión. - Redes e infraestructura de transportes: carreteras, puertos, aeropuertos, etc. - Introducción a la historia del transporte en las Islas durante un siglo. - Medios de transporte y actividad económica. - Medios de transporte y turismo.

3. Otros medios de transporte: tren, metro.

4. Normas y señales de tráfico: - Normas de circulación en la ciudad y en la carretera, dirigidas al peatón y al conductor.

Procedimientos

1. Manejo de aparatos sencillos de comunicación (teléfono, cámara fotográfica, magnetófono, proyector, vídeo, etc.) con el fin de recoger o transmitir informaciones.

2. Utilización de distintos medios de expresión (periódico, cómic, guión radiofónico, etc.) para presentar y comunicar informaciones diversas.

3. Utilización de los distintos medios de comunicación como fuentes de información útiles para el estudio y el conocimiento de problemas y temas particulares.

4. Iniciación en el análisis crítico de la información y de los mensajes publicitarios recibidos a través de distintos medios. 5. Planificación de itinerarios de viajes simulados y reales, utilizando diversos medios de transporte y situándolos en el mapa.

6. Uso y consulta de guías de viaje, folletos turísticos, mapas de carreteras y ferrocarriles, etc., en la planificación de itinerarios de viajes simulados o reales.

7. Previsión de los requisitos y necesidades que se plantean en la realización de un viaje (consulta de mapas, presupuesto, combinación de transportes, ropa necesaria, información sobre el lugar de destino, etc.).

8. Utilización autónoma de los medios de transporte habituales de la localidad.

9. Análisis y clasificación de los distintos tipos de señalización vial: marcas viales, señales verticales y luminosas.

Actitudes

1. Actitud crítica ante las informaciones recibidas a través de los distintos medios de comunicación.

2. Sensibilidad ante la influencia que ejercen los medios de comunicación en la formación de opiniones, con especial atención a la publicidad, a los estereotipos sexistas, racistas y al consumo.

3. Valoración de los medios de transporte colectivo respetando las normas establecidas para su uso.

4. Valoración del impacto del desarrollo tecnológico sobre la evolución de los medios de comunicación y transporte.

5. Interés por el uso del ordenador en el tratamiento y control de la información y comunicación, y actitud crítica ante sus utilizaciones en la vida cotidiana.

6. Respeto de las normas y señales de tráfico como reguladoras de los desplazamientos de las personas en las vías públicas.

BLOQUE 10: CAMBIOS Y PAISAJES HISTÓRICOS

Conceptos

1. Aspectos básicos del tiempo histórico (presente, pasado-futuro; duración; anterior-posterior; simultaneidad; sucesión).

2. Las unidades de medida temporales (día, semana, mes, año, década, siglo, etc.). 3. Materiales y fuentes orales, escritas, audiovisuales para la reconstrucción del pasado.

4. Evolución de aspectos básicos de la vida cotidiana a lo largo de la historia (vestido, rasgos del paisaje, viviendas, trabajo, transporte, etc.).

5. Aspectos de la vida cotidiana en el último siglo y algunos hechos históricos relevantes asociados a los mismos (cambios sociales y políticos, avances tecnológicos, evolución de la situación de las mujeres, etc.).

6. Algunos aspectos (hechos, personas, ...) relevantes en la Historia de España en general, y de Canarias en particular.

7. Formas de vida cotidiana en las sociedades de las grandes épocas históricas (civilizaciones primitivas, antigüedad clásica, época medieval y revolución industrial).

8. Vestigios del pasado en nuestro medio (restos aborígenes, iglesias, casonas, casco viejo de las ciudades, museos, etc.) como testimonio de la vida en otras épocas. - Costumbres y manifestaciones culturales de nuestra localidad, isla y región heredadas del pasado (fiestas, gastronomía, arquitectura, deportes, etc.).

Procedimientos

1. Elaboración de cuestionarios y realización de entrevistas para recoger testimonios directos de nuestros antepasados.

2. Recogida, archivo y clasificación de diversos documentos históricos relativos a la historia personal y familiar y al pasado histórico (fotografías, documentos personales y familiares, sellos, recortes de prensa, objetos e informaciones diversas, canciones, etc.).

3. Utilización de ejes cronológicos (friso de la historia) situando los principales acontecimientos históricos de nuestro siglo, personas, sociedades y hechos históricos estudiados.

4. Localización en mapas de lugares relativos a los acontecimientos y personajes estudiados.

5. Iniciación en la recogida de información sobre el pasado a partir de restos arqueológicos, imágenes, obras de arte y textos escritos sencillos.

6. Utilización elemental de materiales y documentos históricos orales, escritos, audiovisuales, como fuente de información para reconstruir el pasado. 7. Elaboración e interpretación de cuadros cronológicos comparativos de la evolución histórica a distintas escalas (personal, familiar, local, insular, nacional y mundial) y de diversos aspectos (asentamiento, economía, cultura, arte).

Actitudes

1. Respeto por el patrimonio cultural y natural (fiestas, artesanía, juegos, gastronomía, vestidos, vivienda, etc.) de la comunidad e interés por su mantenimiento y recuperación.

2. Valoración, respeto y tolerancia por las costumbres y formas de vida de los antepasados.

3. Consideración de los objetos cotidianos actuales como portadores de información histórica para las generaciones venideras.

4. Valoración de la Historia como un producto humano, y del papel que juegan las personas como sujetos activos de la misma.

5. Valoración y conservación de los restos históricos-artísticos presentes en el medio como fuentes de información sobre la historia de nuestros antepasados. 6. Respeto y tolerancia hacia las formas de vida y los valores diferentes de los propios en distintos momentos históricos.

7. Responsabilidad y cuidado en el uso y consulta de documentos históricos.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

1. Recoger información, siguiendo criterios y pautas de observación sistemática, sobre las características observables y regulares de los objetos, animales y plantas de su entorno.

Este criterio de evaluación pretende, fundamentalmente, comprobar la capacidad de observación del alumnado, el uso que hace de todos los sentidos para reconocer las características observables en los objetos, paisajes, animales y plantas del entorno, o en los grupos sociales. También debe servir para constatar su facilidad o dificultad al establecer comparaciones (semejanzas y diferencias) entre los datos extraídos de su observación y la de éstos con otros de los que ya se dispone información previa.

Asimismo este criterio debe ilustrar sobre la capacidad de utilizar técnicas de registro cada vez más sistematizadas (cuadernos, tablas, gráficas, etc.) y sobre su capacidad para planificar el proceso de observación. Igualmente debe servir para indicar la habilidad del alumno en la utilización de algunos instrumentos propios de la observación que realiza (lupa, lupa binocular, microscopio, aparatos de medida, etc.).

2. Obtener información concreta y relevante sobre hechos o fenómenos previamente delimitados a partir de la consulta de documentos diversos (imágenes, planos, mapas, textos descriptivos y tablas estadísticas sencillas) seleccionados por el maestro.

Lo que se pretende evaluar es la capacidad de los alumnos para recabar información sobre hechos o situaciones, para seleccionar y organizar la información, y para sacar conclusiones y comunicarlas con un lenguaje adecuado, teniendo en cuenta la presentación formal del informe.

3. Ordenar temporalmente algunos hechos históricos relevantes, y otros hechos referidos a la evolución de la vivienda, el trabajo, el transporte y los medios de comunicación, utilizando para ello las nociones básicas de sucesión, duración y simultaneidad (antes de, después de, al mismo tiempo que, mientras).

En este criterio de evaluación se trata de comprobar el grado de adquisición de las nociones básicas del tiempo histórico: presente-pasado-futuro, duración, anterior-posterior, si las utiliza adecuadamente al referirse a personas o hechos de la historia familiar y en el estudio de hechos relevantes en la Historia de Canarias y de evolución de aspectos de la vida cotidiana.

Se dará más importancia a las relaciones de antes y después que a la situación exacta del hecho o la persona en el friso de la historia.

4. Describir la evolución de algunos aspectos característicos de la vida cotidiana de las personas (vivienda, vestido, trabajo, herramientas, medios de transporte, armamentos) en las principales etapas históricas de la humanidad.

Este criterio de evaluación trata de comprobar si el alumnado reconoce determinados restos, usos, costumbres, actividades, herramientas, como indicadores de formas de vida características de sociedades de una época histórica concreta.

Se tendrán en cuenta las relaciones que establece entre algunos hechos y su aparición en el tiempo, es decir, el uso que hace de los conceptos temporales de sucesión y simultaneidad, situándolos antes o después a una época histórica concreta. La evaluación se realizará sobre breves periodos de tiempo característicos de las sociedades primitivas, de la antigüedad clásica, de la época medieval y de la revolución industrial. 5. Utilizar las nociones espaciales y la referencia a los puntos cardinales para situarse a sí mismo y localizar o describir la situación de los objetos en espacios delimitados.

Se trata de comprobar el grado de interiorización de las nociones espaciales y si sabe utilizar puntos de referencia adecuados para situarse a sí mismo, situar objetos y lugares, con perspectivas diferentes. Asimismo, su capacidad para orientarse cuando se desplaza o tener puntos de referencia que le ayuden a moverse hacia un objetivo.

Por lo tanto se deberá evaluar el proceso seguido por cada escolar, principalmente mediante la observación de unos comportamientos espaciales en la actividad cotidiana.

6. Representar espacios mediante planos elementales, y utilizar planos y mapas con escala gráfica para orientarse y desplazarse en lugares desconocidos.

Lo que se trata de evaluar es la competencia para realizar e interpretar representaciones gráficas del espacio.

En la representación del espacio, se evaluará el desarrollo del proceso seguido por cada alumno/a, partiendo del análisis de sus representaciones iniciales. En representaciones a gran escala, y siempre que se trate de espacios familiares, se puede seguir el proceso a través del análisis de aspectos como la ubicación de objetos, su representación geométrica y la proporcionalidad. En otros tipos de mapas mentales (por ejemplo, de rutas) se pueden valorar cuestiones como el establecimiento de hitos y el uso de símbolos.

En cuanto a la interpretación de representaciones del espacio, se deberá evaluar en un doble sentido: analítico, es decir, en cuanto a la capacidad para obtener información proporcionada por el mapa (o el esquema o la fotografía ...) a partir de la interpretación de detalles, y sintético, o sea, la capacidad para dar una explicación global de la finalidad y posibilidades de uso de las representaciones del espacio con las que se trabaja.

7. Identificar, comparar y clasificar los principales animales y plantas de su entorno, aplicando el conocimiento que tiene de su morfología, alimentación, desplazamiento y reproducción, valorando su interdependencia.

Con este criterio se pretende constatar si el alumnado identifica los seres vivos (animales y plantas) más representativos de su entorno y, en cualquier caso, aquéllos más significativos en su contexto social y cultural. Asimismo, debe ilustrar sobre si el alumnado es capaz de elaborar y utilizar claves de identificación y clasificación con criterios propios y justificados en aproximación a los establecidos científicamente.

Estas tareas de clasificación e identificación debe procurarse que sean sencillas, aunque lo suficientemente abiertas como para que no se cierren inmediatamente sus posibilidades, atendiendo en cualquier caso más a si se desenvuelve con soltura en el proceso que a sus resultados finales.

8. Identificar y clasificar las principales actividades económicas del entorno, asociándolas a los sectores de producción y a algunas características del medio natural.

Se trata de evaluar qué conocen los alumnos sobre algunas actividades económicas del entorno: el tipo de riqueza que producen, las personas que se ocupan en ellas y las condiciones de su trabajo, así como la evolución de dichas actividades en el tiempo y los cambios operados en ellas como consecuencia del desarrollo económico.

En definitiva, el alumnado debería conocer cuáles son las actividades tradicionales en el entorno local, provincial y regional, que configuraron una determinada fisonomía a los asentamientos humanos, y cuáles son las más recientes, asociándolas también a las formas de ocupación del espacio, al crecimiento equilibrado y a las transformaciones operadas en el medio natural y social.

9. Utilizar fuentes energéticas simples, operadores que convierten o transmiten movimientos y soportes sencillos para construir algunos aparatos con finalidad previa.

Con este criterio se trata de comprobar hasta qué punto el alumnado relaciona causas y efectos, al mismo tiempo que se valora cómo ha evolucionado su pensamiento técnico.

Se valorará la capacidad de elegir el operador adecuado para cada función, así como si conoce cuál es su función en la construcción que está realizando.

En cualquier caso es más importante evaluar el propio proceso de construcción que los resultados obtenidos al final del mismo. Por ello debe analizarse su capacidad para desarrollar todas y cada una de las partes que se ponen en juego al planificar un trabajo a la hora de saber: definir una necesidad, delimitar un problema, consultar información, elegir útiles y herramientas, hacer operaciones tecnológicas (serrar, pegar, pintar, etc.), trabajar con seguridad personal y cuidado de los materiales, analizar los resultados de su trabajo y saberlos comunicar, trabajar en grupo, ser ahorrativo. Asimismo, debe entenderse como un indicador fundamental la capacidad del alumnado de saber pasar desde la tarea escolar a entender cómo son y cómo funcionan los objetos y máquinas más usuales en su entorno.

10. Identificar y localizar los principales órganos implicados en la realización de las funciones vitales del cuerpo humano, estableciendo algunas relaciones fundamentales entre éstas y determinados hábitos de alimentación, higiene y salud.

Con este criterio se trata de evaluar que el alumnado conoce y localiza los principales órganos del cuerpo humano, sabe relacionarlos con la función vital correspondiente y es capaz de establecer modelos coherentes de funcionamiento de su propio cuerpo.

11. Identificar y valorar las repercusiones sobre la salud individual y social de algunos hábitos de alimentación, higiene y descanso.

Se pretende comprobar que el alumnado comprende que la práctica de ciertos hábitos mejoran su salud y que ciertas prácticas y hábitos sociales pueden favorecer o perturbar su crecimiento y salud.

12. Participar en actividades de grupo (familia y escuela) respetando las normas de funcionamiento, realizando con responsabilidad las tareas encomendadas y asumiendo los derechos y deberes que le corresponden como miembro del mismo.

Se trataría de evaluar la participación en las tareas colectivas, atendiendo a criterios como: respeto hacia las ideas de los demás, búsqueda de soluciones de carácter democrático a los problemas planteados y adopción de responsabilidades.

13. Describir la organización, funciones y formas de elección de algunos órganos de gobierno del centro escolar, del municipio, de las comunidades autónomas y del Estado.

Con este criterio se pretende evaluar qué conocen los escolares acerca de las principales instituciones locales, en cuanto a su organización, las funciones que cumplen y los cauces de representación y participación ciudadana que establecen.

Por lo que respecta a las instituciones de carácter autonómico y estatal, se pretende evaluar el conocimiento del alumnado acerca de sus servicios básicos.

14. Utilizar el conocimiento de los elementos característicos (paisaje, actividades humanas, población) de las distintas regiones españolas para establecer semejanzas y diferencias entre ellas y valorar la diversidad y riqueza del conjunto del país.

Con este criterio de evaluación se trata de comprobar el conocimiento que los alumnos poseen sobre los elementos del relieve, clima, vegetación, fauna, asentamientos de población, cultura, de la Comunidad Autónoma Canaria y del resto de las regiones de España, y si es capaz de establecer semejanzas y diferencias entre ellas, así como de considerar la diversidad como un valor apreciable para la mejor interpretación de un mundo plural.

15. Identificar, a partir de ejemplos de la vida diaria, algunos de los principales usos que las personas hacen de los recursos naturales (aire, suelo, agua), señalando algunas ventajas e inconvenientes de su uso.

Con este criterio se trata de comprobar que el alumno identifica los elementos físicos del medio como necesarios para satisfacer las necesidades básicas de la vida de las personas, que sabe valorar la importancia de promover un uso racional de esos recursos en todos los ámbitos en los que discurre su vida y que conoce las consecuencias derivadas de su mal uso para el individuo y para la sociedad.

16. Formular conjeturas para explicar las relaciones entre algunos factores del medio físico (luz, temperatura y humedad) y algunas características de los seres vivos.

Con este criterio se trata de evaluar si el alumnado ha descubierto la relación entre las condiciones del medio físico y el desarrollo adecuado de los seres vivos, y las diferentes condiciones que precisan las distintas especies.

17. Abordar problemas sencillos, referidos al entorno inmediato, recogiendo información de diversas fuentes (encuestas, cuestionarios, imágenes, documentos escritos), elaborando la información recogida (tablas, gráficos, resúmenes), sacando conclusiones y formulando posibles soluciones.

Con este criterio se pretende comprobar si el alumno ha alcanzado cierta familiaridad en la aplicación del método de investigación para conocer y analizar problemas concretos de la realidad; si ha alcanzado cierto dominio en la planificación de investigaciones, atendiendo más a su desenvoltura en el proceso, que a los resultados finales.

Se trata de obtener información sobre su capacidad de: delimitar problemas, convertirlos en términos operacionales, enunciar hipótesis o predicciones, diseñar un plan de trabajo y desarrollarlo, discernir cuál es la información relevante de su experiencia, analizar sus resultados, comunicar su experiencia, reflexionar acerca del proceso seguido, ...

Todo ello sobre tareas sencillas y entendiendo que no se trata tanto de medir su capacidad de resolver investigaciones completas, como de haberse familiarizado con los mecanismos habituales de una investigación.

18. Utilizar el diálogo para superar los conflictos y mostrar en su conducta habitual y en su lenguaje, el respeto y valoración de las personas y los grupos diferentes en edad, sexo, raza, creencias y opiniones.

Con este criterio se trata de comprobar que el alumnado ha desarrollado actitudes de tolerancia y respeto hacia las personas y los grupos, de características diferentes a las suyas, y que recurre al diálogo de manera habitual, para superar las diferencias que puedan surgirle en su relación con los demás.

EDUCACIÓN FÍSICA

INTRODUCCIÓN

Con la presencia de esta área en el diseño curricular, se pretende incorporar a la cultura y a la educación básica aquellas capacidades que, relacionadas con el cuerpo y la actividad motriz, favorezcan en el alumnado el desarrollo global de la personalidad, y una mejor calidad de vida, a través de una educación en el cuidado del cuerpo y de la salud, de la mejora de la imagen corporal, de la forma física y la utilización constructiva del ocio mediante actividades motrices. Se pretende, así, dar respuesta a la demanda social de insertar esta área en el ámbito de la educación obligatoria.

La Educación Física debe procurar la adquisición de aprendizajes y el desarrollo de aquellas capacidades que mejoren las posibilidades de movimiento de los alumnos y su nivel de habilidad motriz, faciliten el conocimiento y comprensión de la conducta motriz como organización funcional y significante del comportamiento humano, y permitan asumir actitudes, valores y normas en relación con el cuerpo y el movimiento.

La adquisición y el desarrollo de estos aprendizajes y capacidades deben estar vinculados a la experiencia motriz de cada persona y no pueden aislarse del propio conocimiento corporal. Pero esta experiencia motriz debe propiciar, no sólo la exploración de las propias posibilidades de acción, expresión, comunicación, y relación mediante el movimiento, sino también favorecer la reflexión sobre la finalidad, el sentido y los efectos de la acción misma, y la aceptación de la propia realidad corporal y la de los demás, resaltando la importancia de sentirse bien con el propio cuerpo, de atender a sus necesidades y de utilizarlo adecuadamente.

Las funciones que socialmente han sido asignadas al movimiento como agente educativo han sido muy diversas, entre ellas destacan las siguientes: - Función de conocimiento, en la medida en que el movimiento es uno de los instrumentos cognitivos fundamentales de la persona, tanto para conocerse a sí misma como para explorar y estructurar su entorno inmediato. Por medio de la organización de sus percepciones sensomotrices el alumnado toma conciencia de su cuerpo y del mundo que le rodea.

- Función anatómico-funcional, mejorando e incrementando, mediante el movimiento, la propia capacidad motriz en diferentes situaciones y para distintos fines y actividades.

- Función estética y expresiva, como medio de expresión y manifestación de la sensibilidad y capacidad creativa.

- Función comunicativa y de relación, en tanto que la persona utiliza su cuerpo y su movimiento corporal para relacionarse con otras personas, en toda clase de actividades motrices y en todos los estadios de la vida.

- Función higiénica, ya que la actividad física favorece la conservación y mejora de la propia salud y estado físico, así como previene determinadas enfermedades y disfunciones.

- Función agonística, en tanto que el alumnado puede demostrar sus posibilidades, competir y superar dificultades a través del movimiento corporal, contribuyendo a la autosuperación.

- Funciones catártica y hedonística, en la medida que los alumnos, a través del ejercicio físico, se liberan de tensiones, restablecen su equilibrio psíquico, realizan actividades de ocio y además disfrutan de su propio movimiento y de sus posibilidades corporales.

- Función de compensación, en tanto que el movimiento compensa las restricciones del medio y el sedentarismo habitual de la sociedad actual.

- Función recreativa, ya que permite ofrecer alternativas a la ocupación del tiempo libre u ocio. Cada una de estas funciones, dependiendo de las intenciones educativas, ha tenido un peso diferente en el currículo escolar y, a partir de ellas, la orientación que ha tomado el área de Educación Física ha sido muy diversa, pudiéndose diferenciar distintos enfoques:

- El deportivo, orientado hacia la práctica de determinadas actividades sociales que suponen la adecuación y aplicación del movimiento a una finalidad concreta.

- El gimnástico, orientado a la formación armónica del cuerpo, con fuertes componentes estéticos e higiénicos.

- El psicomotor y de expresión corporal, que abordan el movimiento como una actividad del organismo en su totalidad y como un medio para desarrollar capacidades de distintos ámbitos, no exclusivamente el motor.

- El de condición física, que persigue el desarrollo y rendimiento de las posibilidades anatómico-funcionales de la persona.

Cada uno de estos enfoques ha originado actividades, técnicas de movimiento, formas de ejecución, métodos y sistemas de trabajo, distintos y específicos para cada caso.

Pero la Educación Física no es sólo deporte, ni educación psicomotriz, expresión corporal o juego, sino todo esto.

El área de Educación Física ha de reconocer esta pluralidad de enfoques y multiplicidad de funciones dando cabida a todo tipo de prácticas y ejercicios motores, siempre que contribuyan a la consecución de los objetivos generales de la educación obligatoria, por lo que se debe recoger todo el conjunto de prácticas corporales que tratan de desarrollar en el alumnado sus aptitudes y capacidades psicomotrices, físico-motrices y socio-motrices y no aspectos parciales de ellas.

Debe responder a las demandas que la sociedad actual genera respecto a su campo de conocimiento. Estas demandas se centran, por un lado, en el cuidado del cuerpo, atendiendo a su mejora funcional, a la percepción de la imagen corporal y a la salud; y por otro, en la utilización constructiva del tiempo de ocio, mediante actividades físicas, recreativas y deportivas.

El deporte, considerado como un subconjunto específico de conductas motrices, tiene un valor social derivado de ser la forma más común de entender y practicar la actividad física en nuestra sociedad. Sin embargo, la práctica deportiva sin embargo, tal como es socialmente apreciada, corresponde a planteamientos competitivos, selectivos y restringidos a una sola especialidad, que no siempre son compatibles con las intenciones educativas del currículo. El deporte en la Educación Física debe tener un carácter polivalente y no discriminatorio, y debe, asimismo, realizarse con fines educativos centrados en la mejora de las capacidades motrices y de otra naturaleza, que son objetivo de la educación, y no en función del resultado de la actividad (ganar o perder).

La transferencia de los valores educativos de la Educación Física a la personalidad no pasa de modo instantáneo, hay que programarlos, y están relacionados con la estrategia pedagógica utilizada.

La enseñanza de la Educación Física debe promover y facilitar que los alumnos desarrollen sus potencialidades motrices, comprendan significativamente su cuerpo, conozcan sus posibilidades de acción, expresión y relación corporal, dominen cierto número de habilidades motrices específicas, de modo que, en el futuro, puedan escoger y practicar las más convenientes para su desarrollo personal en función de sus intereses y motivaciones. Asimismo esta área favorecerá que los alumnos adquieran hábitos que les permitan mejorar sus condiciones de vida y salud, así como valorar y disfrutar las posibilidades del movimiento como medio de enriquecimiento, de disfrute personal y de relación interpersonal, y adopten una actitud crítica ante los fenómenos sociales relacionados con el mundo del deporte y la cultura física.

En la Educación Primaria esta área debe contribuir al logro de los objetivos generales de la etapa: socialización, autonomía, autoconfianza, aprendizajes instrumentales básicos, mejora de las posibilidades expresivas, cognoscitivas, comunicativas, lúdicas y de movimiento.

En esta etapa, tiene particular importancia la conexión entre el desarrollo motor, cognoscitivo y afectivo-social. En este sentido, la actividad física toma valor educativo por las posibilidades de exploración que propicia en el entorno. Los niños construyen sus primeras nociones topológicas espaciales, temporales y corporales, gracias a las relaciones lógicas que establecen en las diferentes situaciones de movimiento en las que interaccionan con su propio cuerpo, con el medio físico y con los demás. De aquí la importancia de la utilización de estrategias cognitivas, planteando la educación por el movimiento fundamentalmente como un proceso de resolución de situaciones mediante la exploración de las propias posibilidades corporales y la toma de decisiones individuales o colectivas. La mejora funcional del cuerpo y del movimiento deberá orientarse en estas edades hacia la adquisición de múltiples conductas motrices de carácter utilitario, lúdico y expresivo, que son fundamentales para el desarrollo global de la persona. Se trata, en esta etapa, de contribuir a la adquisición del mayor número posible de patrones motores básicos con los que se puedan construir nuevas opciones de movimiento y desarrollar correctamente las capacidades motrices y las habilidades básicas.

Esta mejora funcional del dominio corporal debe conllevar una mayor disponibilidad a la participación e integración social. La capacidad motora es, por tanto, y especialmente en estas edades, uno de los mecanismos principales de relación con los demás. Asimismo, en esta etapa tiene gran importancia la experimentación positiva de las situaciones de interacción motriz para reforzar la autoestima.

En esta etapa se tomará siempre como punto de referencia de los nuevos aprendizajes motores el nivel evolutivo de los alumnos, situando la intervención educativa un paso por delante de las posibilidades de actuación de que son capaces, y organizando el proceso de enseñanza-aprendizaje a partir del punto de partida del alumnado, de sus conceptos y aprendizajes previos, procurando que vayan construyendo otros nuevos. Se seguirá una secuencia de adquisición que proceda de lo global y amplio a lo específico y especializado, primando el criterio de diversidad sobre el de especialización.

En este proceso hay que evitar cualquier discriminación por razón de sexo, nivel de destreza, etc., en contra de los estereotipos sociales vigentes que asocian movimientos expresivos y rítmicos a la educación de las niñas y elementos de fuerza, agresividad y competitividad a la educación de los niños.

En esta etapa, junto al interés por la activación de los mecanismos cognoscitivos a través de la experiencia motriz, por la mejora funcional del cuerpo, por la adquisición de patrones motores básicos y de determinados aprendizajes específicos, el proceso de enseñanza-aprendizaje debe también diseñarse de manera que propicie la adquisición de hábitos, valores y actitudes positivas hacia el cuerpo y el ejercicio físico, y en relación con el comportamiento social del alumno.

El juego constituye un contexto ideal para que se produzcan muchos de estos aprendizajes, ya que en esta edad contribuye al aprendizaje espontáneo de los niños y niñas. A través del juego se activan los mecanismos de percepción y decisión, se desarrollan las capacidades de ejecución, se accede al aprendizaje de nuevas habilidades motrices, se contrastan conceptos, etc. y se experimentan los efectos del ejercicio y del esfuerzo físico. El conflicto de intereses y las reglas externas propias de los juegos contribuyen, además, a que a través de ellos el niño pueda descentrarse del punto de vista propio, admita dichas reglas, adopte diferentes papeles o funciones en situaciones de cooperación y/o competición, establezca estrategias de equipo y, en general, se incorpore a actividades de grupo. Por todo ello, el enfoque metodológico de la Educación Física en la etapa tiene un carácter fundamentalmente lúdico.

En esta etapa, el área incluye conocimientos, destrezas y actitudes en relación con la imagen, percepción y organización escolar, con las habilidades básicas de la competencia motriz en diferentes medios y situaciones, con los juegos y con la utilización del cuerpo y el movimiento como medios de expresión y comunicación. Además, hay que tener en cuenta la relación directa de los contenidos contemplados en esta área con diferentes ejes transversales, entre los que destacan la educación para la salud, la educación ambiental y la educación para la paz.

Objetivos

La Educación Física en la etapa de Educación Primaria tendrá como objetivo contribuir a desarrollar en los alumnos y alumnas las capacidades siguientes:

1. Descubrir y valorar las posibilidades de su cuerpo y la actividad física como medio de exploración y disfrute de sus posibilidades motrices, de relación con los demás y como recurso para organizar el tiempo libre, fomentándose el respeto y la aceptación de su propia identidad física.

2. Adoptar hábitos de higiene, de alimentación, de posturas y de ejercicios físicos, manifestando una actitud responsable hacia su propio cuerpo y de respeto a los demás, relacionando estos hábitos con sus efectos sobre la salud.

3. Regular y dosificar su esfuerzo llegando a un nivel de autoexigencia acorde con sus posibilidades y la naturaleza de la tarea que se realiza, utilizando como criterio fundamental de valoración dicho esfuerzo y no el resultado obtenido.

4. Resolver problemas que exijan el dominio de patrones motrices básicos adecuándose a los estímulos perceptivos y seleccionando los movimientos, previa evaluación de sus posibilidades.

5. Utilizar sus capacidades físicas básicas y destrezas motrices y su conocimiento de la estructura y funcionamiento del cuerpo para la actividad física y para adaptar el movimiento a las circunstancias y condiciones de cada situación.

6. Participar en juegos y actividades estableciendo relaciones equilibradas y constructivas con los demás, evitando la discriminación en razón de las características personales, sexuales y sociales, así como los comportamientos agresivos y las actitudes de rivalidad en las actividades deportivas.

7. Conocer y valorar la diversidad de actividades físicas y deportivas y los entornos en que se desarrollan, participando en su conservación y mejora.

8. Utilizar los recursos expresivos del cuerpo y del movimiento para comunicar sensaciones, ideas y estados de ánimo y comprender mensajes expresados de este modo.

CONTENIDOS

BLOQUE 1: EL CUERPO: IMAGEN Y PERCEPCIÓN

En este bloque se integran todos aquellos conceptos, procedimientos y actitudes que están relacionados con el cuerpo, considerado como la estructura perceptiva y mecánica del movimiento, y con los distintos parámetros en que éste se desenvuelve: unos de tipo interno como el esquema corporal y la lateralidad, otros de tipo externo como el espacio y el tiempo, y otros que se refieren a las relaciones que se establecen entre ambos a través del movimiento (espaciales, temporales, topológicos, etc.).

Conceptos

1. El esquema corporal global y segmentario: conocimiento, identificación, interiorización, utilización y representación.

2. La salud. La atención al cuerpo para una vida más sana.

3. Elementos orgánicos-funcionales relacionados con el movimiento: tono, respiración, relajación, contracción, etc.

4. Posibilidades perceptivas del cuerpo en reposo y en movimiento.

5. Nociones asociadas a relaciones espaciales y temporales:

- Relaciones espaciales: sentido y dirección, orientación, simetrías, dimensiones en planos y volúmenes.

- Nociones topológicas básicas (dentro/fuera, arriba/abajo, delante/detrás, a través de ...). - Relaciones temporales: ritmo, duración, secuencia, velocidad, etc. - Relación espacio-temporal: percepción, utilización, ajuste.

Procedimientos

1. Afirmación de la lateralidad corporal: percepción, discriminación (afirmación del lado dominante), utilización (lado dominante y lado no dominante, ambidextro), representación y organización.

2. Experimentación y exploración de las capacidades perceptivo-motrices.

3. Interiorización y control del cuerpo en relación con la tensión, la relajación, la respiración y la actitud postural.

4. Facilitar un crecimiento y desarrollo equilibrado y la promoción de una vida activa.

5. Coordinación dinámica, estática y visomotora para el control dinámico general del cuerpo.

6. Equilibrio estático y dinámico, con y sin objetos.

7. Adquisición de hábitos de vida sana y de calidad de vida.

8. Percepción y estructuración espacial (orientación en el espacio, estructuración del espacio de acción, trabajo con distancias, etc.).

9. Percepción y estructuración del tiempo (estructuras rítmicas, interiorización de cadencias, orden, duración, etc.).

10. Percepción y estructuración del espacio en relación con el tiempo (aceleración, velocidad, trayectoria, interceptación).

11. Adquisición de una correcta actitud corporal. Actitudes

1. Valoración y aceptación de la propia realidad corporal, sus posibilidades y limitaciones, y disposición favorable a la superación y el esfuerzo.

2. Actitud de respeto hacia el propio cuerpo y su desarrollo.

3. Asumir hábitos de vida sana y de calidad de vida. 4. Seguridad, confianza en sí mismo y autonomía personal.

5. Aceptación de las transformaciones de su cuerpo y de la necesidad de configurar una imagen propia y una forma de relación interpersonal equilibrada.

6. Actitud crítica de la presión social que ejercen los patrones estéticos del cuerpo en los escolares.

7. Respeto de las normas de prevención de disminuciones funcionales derivadas de determinadas conductas posturales, actividades habituales y escolares, etc.

BLOQUE 2: EL CUERPO: HABILIDADES Y DESTREZAS

En este bloque se integran todos aquellos conceptos, procedimientos y actitudes que, fundamentalmente relacionados con el componente cualitativo de la conducta motriz, tienen que ver con la organización, el control y el ajuste de la motricidad a la función y finalidad de una tarea. Se integran así, en este bloque, contenidos que se refieren a determinadas tareas motrices, unas básicas y habituales, centradas en el manejo del cuerpo y de los objetos, otras más específicas, referidas a determinadas prácticas sociales como el juego y los deportes, que suponen la adecuación de las primeras a objetivos y condiciones de ejecución más precisas y concretas.

Conceptos

1. Patrones básicos de movimiento, habilidad y destreza. Modelos básicos sobre los que se fundamentan las posibilidades del movimiento.

2. Aptitudes, habilidades y destrezas. Relación entre las características actitudinales del niño y el nivel de aprendizaje al que puede llegar.

3. Contribución de la actividad física a una vida más sana.

4. Formas jugadas (posibilidades, tipos, regulación).

5. El juego como manifestación social y cultural. - Juegos populares, autóctonos y tradicionales.

- Recursos.

Procedimientos

1. Desarrollo de las conductas motrices habituales a través del ajuste neuro-motor. 2. Control y selección motor y corporal de la respuesta motriz.

3. Experimentación y utilización de las habilidades básicas en diferentes situaciones y formas de ejecución: desplazamientos, giros, saltos, equilibrios, manejo de objetos, lanzamientos y recepciones, y sus posibles combinaciones.

4. Familiarización y utilización de diferentes destrezas en el manejo de instrumentos habituales en la vida cotidiana y en las actividades de aprendizaje escolar.

5. Adquisición de tipos de movimiento y conductas motrices adaptadas a diferentes situaciones y medios: transportar, golpear, arrastrar, nadar, trepar, reptar, rodar, etc.

6. Realización de actividades motrices que favorezcan la adaptación a distintos medios naturales.

7. Preparación y realización de actividades recreativas: orientación, acampada, senderismo, etc.

8. Exploración y utilización de sus potencialidades de esfuerzo y trabajo físico, en función de su desarrollo psico-biológico, mediante actividades de carácter global y genérico que estimulen los diferentes órganos y sistemas funcionales.

9. Adecuación de la actividad a las posibilidades del niño.

10. Incorporación de actividades dirigidas a evitar situaciones de riesgo y conductas nocivas, individuales y colectivas, que puedan afectar a la salud y calidad de vida.

11. Proporcionar alternativas que fomenten la elaboración de reglas, normas y estrategias básicas en situaciones colectivas de juego.

12. Aplicación de las habilidades básicas en situaciones de juego.

13. Práctica de juegos deportivos modificados.

14. Recogida de información y práctica de juegos populares, autóctonos y tradicionales.

15. Práctica de juegos de campo, de exploración y aventura.

Actitudes

1. Valoración del esfuerzo ante la habilidad motriz.

2. Actitud favorable a la autosuperación y autoexigencia sobre la base de la aceptación de las propias posibilidades y limitaciones.

3. Actitud participativa en disposición de ayuda y cooperación, aceptando la existencia de diferencias en el nivel de destrezas.

4. Interés por el ejercicio, reconociendo su valor como un medio de aumentar el potencial personal de salud.

5. Respeto hacia las diferentes posibilidades de ejecución motriz, valorando la riqueza que conlleva la integración de la diversidad.

6. Actitud de respeto y responsabilidad hacia el propio cuerpo y valoración de la importancia de la práctica de actividades físicas para el desarrollo equilibrado de la salud.

7. Disfrute en la realización de actividades motrices.

8. Valorar el entorno natural como apropiado para la práctica de habilidades y destrezas motrices. Respeto al entorno.

9. Favorecer la existencia de ambientes colectivos de vida sana.

10. Actitud de participación e integración en las actividades colectivas con independencia del nivel de destreza alcanzado por uno mismo o por los otros.

11. Respeto y aceptación tanto de las normas y reglas del juego como del papel que corresponda desempeñar dentro del mismo.

12. Apreciación y crítica de los efectos que sobre el medio tiene la correcta o incorrecta utilización del mismo y la realización de actividades en él.

13. Aceptación y respeto de las normas para la conservación y mejora del medio natural.

14. Valoración de los juegos populares, autóctonos y tradicionales como vínculo y parte del patrimonio cultural de la comunidad.

15. Actitud crítica ante los fenómenos socioculturales asociados a las actividades físicas.

16. Valorar el trabajo y la organización del grupo al margen de los resultados.

17. Aceptación de las posibilidades del grupo y de la participación de cada uno de sus miembros, valorando la riqueza que conlleva la integración de la diversidad. 18. Aceptación del reto que supone competir con los otros sin que eso comporte actitudes de rivalidad, entendiendo la oposición como una estrategia de juego y no como una actitud frente a los demás.

19. Asumir actitudes de solidaridad y participación, y no de competición.

20. Valorar el juego como medio para una positiva relación con los demás.

BLOQUE 3: EL CUERPO: EXPRESIÓN Y COMUNICACIÓN

En este bloque se integran todos aquellos contenidos que, fundamentalmente, están relacionados con el componente expresivo de la conducta motriz. Son contenidos que se refieren al cuerpo y al movimiento, entendidos como manifestación significante de la actividad motriz.

Conceptos

1. El cuerpo, el gesto y el movimiento, instrumentos para la expresión y comunicación. Recursos y posibilidades.

- Manifestaciones expresivas asociadas al movimiento: mímica, danza, dramatización.

2. El tempo personal como base de la dinámica expresivo-comunicativa.

- El ritmo: estructuras rítmicas asociadas al movimiento.

3. Las calidades del movimiento y sus componentes:

- Pesado, ligero, fuerte, suave, rápido, lento.

- Objeto que se mueve, forma de movimiento, dirección, intensidad, duración.

4. Relación entre el lenguaje expresivo corporal y otros lenguajes.

5. La expresividad vinculada a la mejora de las condiciones de salud y de calidad de vida.

Procedimientos

1. Exploración y experimentación de las posibilidades y recursos expresivos del propio cuerpo.

2. Utilización personal del gesto y el movimiento para la expresión, la representación y la comunicación. 3. Reproducción de secuencias y ritmo, y adecuación del movimiento a los mismos.

4. Incorporación de actividades expresivas que favorezcan un mayor bienestar social.

5. Ejecución de ritmos y bailes populares, autóctonos y tradicionales sencillos, diferenciación espacial y temporal en su realización con respecto al grupo y conjunción con ellos en la realización coordinada.

6. Exploración e integración de las calidades de movimiento en la propia ejecución motriz, relacionándolas con actitudes, sensaciones y estados de ánimo.

7. Simbolización y codificación mediante el movimiento, elaborando y creando respuestas corporales.

Actitudes

1. Valoración del uso expresivo del cuerpo y del movimiento.

2. Valorar la desinhibición, espontaneidad, plasticidad y creatividad de uno mismo y de los otros, aceptando las particularidades de cada uno.

3. Respeto hacia el propio cuerpo, valorando el esfuerzo y el disfrute.

4. Participación con aportación (creatividad, espontaneidad, integración, etc.).

5. Apertura y comunicación en las relaciones con los otros.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

1º) Ajustar los movimientos corporales a diferentes cambios de las condiciones de una actividad, tales como su duración y el espacio donde se realiza.

Con este criterio se pretende valorar si el alumnado es capaz de percibir los movimientos globales y segmentarios. Su lateralidad dominante, el ajuste del tono y la respiración, y cómo este dominio corporal contribuye en el progreso hacia la autoestima, la integración y a una vida más sana.

2º) Proponer estructuras rítmicas sencillas y reproducirlas corporalmente o con instrumentos.

Este criterio pretende valorar si los escolares son capaces de elaborar y reproducir una estructura rítmica sencilla, encontrándole sentido, bien por la combinación de elementos de estructuras que ya conoce, bien por la aportación de elementos nuevos o creativos.

3º) Utilizar de forma autónoma y significativa las habilidades y destrezas básicas, siendo capaces de seleccionar las diversas respuestas motrices válidas para resolver situaciones no habituales.

Con este criterio se pretende estimar si el alumnado ha adquirido un nivel de destreza y coordinación suficiente en las habilidades motrices básicas, que le permita, mediante su adecuada utilización y aplicación, afrontar con éxito la ejecución de una tarea o la resolución de un problema motor.

En todos los casos, lo importante no será considerar el aspecto cuantitativo de la ejecución de estas habilidades (altura, distancia, tiempo, etc.), sino la mejora cualitativa en las mismas (coordinación segmentaria, precisión, oportunidad, etc.). Se trata de valorar la coordinación en la ejecución del gesto y lo adecuado de su aplicación ante una situación determinada: mantener un esquema rítmico, salvar un obstáculo, saltar en altura o profundidad, expresión gestual y/o motriz, cambiar de dirección y sentido, voltear o girar, desplazarse, interceptar una trayectoria, manejar objetos, juegos, etc.

Al aplicar este criterio no debe recurrirse a utilizar como referencia modelos o formas estandarizadas de ejecución de estas habilidades, sino considerar los patrones motores básicos.

4º) Participar en las actividades físicas, ajustando su actuación al conocimiento de las propias posibilidades, siendo conscientes de ellas y aceptando sus limitaciones, así como dosificando el esfuerzo en las diferentes situaciones motrices y aumentando progresivamente su nivel de desarrollo motor, de forma que se aproxime a los valores normales del grupo de edad en el medio de referencia.

Con este criterio se pretende valorar si los alumnos han desarrollado, a lo largo de cada ciclo, sus capacidades físicas en la medida en que sus aptitudes y características físico-biológicas así lo permitan.

Las valoraciones que se desprenden de la aplicación de este criterio se harán considerando tanto el nivel de desarrollo alcanzado, como la progresión observada en este incremento.

5º) Reconocer y valorar las actividades físicas que se desarrollan en el entorno propio y en la Naturaleza, respetando y mejorando dichos entornos. Se trata de evaluar, mediante el desarrollo y concreción de este criterio si conocen, además de las posibilidades de actividades físicas que les ofrece el entorno habitual, otras resultantes del intercambio con otros medios naturales o no; si creen necesarias dichas actividades, así como apropiados los medios para ponerlas en práctica.

Se entiende que en los primeros niveles lo más importante es si conocen, transmiten y practican actividades físicas en el entorno habitual y natural, para, más adelante, en el segundo y tercer ciclo, ver si desarrollan su organización, clasificación y crítica.

6º) Comunicar y comprender mensajes, sensaciones e ideas expresados con el cuerpo y el movimiento, logrando así la desinhibición para expresar sus emociones.

Con este criterio se pretende valorar si el alumnado ha comprendido y valora el carácter significante del movimiento y si son capaces de utilizar sus recursos en situaciones expresivas y creativas, mostrando una conducta motriz natural, desinhibida, espontánea, original y propia. En la aplicación de este criterio no se trata de que los alumnos y alumnas reproduzcan formas estereotipadas de expresión corporal (mimo, gestos, danza, expresiones estandarizadas con significación simbólica, etc.) sino que, a partir de un estímulo apropiado (ritmo, sonido, sentimiento, color, historia, imágenes, etc.), utilicen su cuerpo como vehículo para manifestar su sensibilidad y creatividad a través de gestos, movimientos y expresiones propias.

7º) Identificar las repercusiones sobre la salud individual y colectiva que tiene la práctica correcta y habitual del ejercicio físico.

Este criterio tiende a valorar si el alumnado es capaz de establecer relaciones entre la práctica del ejercicio físico y el mantenimiento o la mejora de la salud, como bien individual y colectivo al que todos deben contribuir, así como afirmar la necesidad de mantener hábitos higiénicos y nutritivos que contribuyan a una vida más sana.

8º) Identificar, como valores fundamentales de los juegos y la práctica de actividades físicas, la participación, la cooperación, la ayuda mutua y el respeto a las normas, dándoles más importancia que a los resultados; poner en práctica estrategias básicas de juego.

Con este criterio se pretende valorar si los alumnos y alumnas se relacionan adecuadamente en su grupo y, si, para ello, participan habitualmente en los juegos, se sirven de ellos como instrumento de relación y muestran actitudes de colaboración, solidaridad y respeto, y de no discriminación.

Si son capaces de aceptar las reglas que rigen la actividad que el grupo está realizando, o las que el propio grupo ha establecido, para organizar y realizar sus juegos, y si sitúan sus relaciones personales por encima de la propia actividad.

LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA

INTRODUCCIÓN

El lenguaje constituye una actividad humana compleja que asegura dos funciones básicas: la de comunicación y la de representación, mediante las cuales, a su vez, cabe regular la conducta propia y la de los demás. Son funciones, por otra parte, que no se excluyen entre sí, sino que aparecen de forma interrelacionada en la actividad lingüística. Las representaciones lingüísticas y de otra naturaleza constituyen el principal contenido de la comunicación; y la comunicación, a su vez, contribuye a la construcción de la representación de la realidad física y social. La educación y el aprendizaje en esta área han de atender a esa múltiple función de la lengua, de comunicación y de representación, así como de regulación del comportamiento ajeno y propio. Ha de incluir también una iniciación al texto literario como una manifestación de la funcionalidad de la lengua.

Los seres humanos se comunican entre sí a través de diferentes medios y sistemas: los gestos, la música, las representaciones plásticas, los símbolos numéricos y gráficos. El lenguaje verbal, medio más universal de comunicación, permite recibir y transmitir informaciones de diversa índole e influir sobre las otras personas con las que interactuamos, regulando y orientando su actividad, al mismo tiempo que ellas influyen sobre nosotros y pueden regular y orientar nuestra propia actividad. La comunicación es, por consiguiente, una función esencial del lenguaje en el intercambio social.

Pero el lenguaje no es sólo un instrumento de comunicación entre personas. Es, además, un medio de representación del mundo, aunque nuestra representación del mundo físico y social también contiene elementos no lingüísticos, de imágenes sensoriales estrechamente vinculadas a la percepción y a la motricidad, y aunque esta representación no lingüística sea precisamente la típica del ser humano en los primeros años de su existencia, en la persona adulta y también en el niño, desde el momento en que ha adquirido dominio sobre el lenguaje, la mayor parte de su representación es de carácter lingüístico. El lenguaje, en consecuencia, está estrechamente vinculado al pensamiento y, en particular, al conocimiento. Mediante operaciones cognitivas, que en gran medida constituyen el lenguaje interior, nos comunicamos con nosotros mismos, analizamos los problemas, organizamos la información de que disponemos (especialmente la información disponible en los registros de memoria), elaboramos planes, emprendemos procesos de decisión; en suma, regulamos y orientamos nuestra propia actividad. Así, el lenguaje cumple una función de representación y de autorregulación del pensamiento y de la acción.

Aprender un lenguaje es aprender un mundo de significados vinculado a un conjunto de significantes. Eso vale para cualquier lenguaje, pero mucho más para la lengua llamada materna, aquélla cuya adquisición coincide con la primera socialización del niño y que es utilizada en la vida cotidiana. Cuando el niño aprende el lenguaje en la interacción con las personas de su entorno, no aprende únicamente unas palabras o un completo sistema de signos, sino también los significados culturales que estos signos transmiten y, con ellos, los modos en que las personas de su entorno entienden e interpretan la realidad; en este sentido, se debe fomentar la eliminación de los prejuicios sexistas, que normalmente actúan discriminando a la mujer al transmitir una imagen estereotipada y falsa, así como toda aquella utilización del lenguaje que suponga el desarrollo de actitudes discriminatorias. El lenguaje contribuye a construir una representación del mundo socialmente compartida y comunicable, y contribuye con ello también a la socialización del niño, a su integración social y cultural. Sirve, pues, de instrumento básico para la construcción del conocimiento y la adquisición de aprendizajes, así como para el dominio de otras habilidades y capacidades no estrictamente lingüísticas.

De acuerdo con una concepción funcional de la lengua, el ámbito de la actuación educativa en esta área ha de ser el discurso, en el que convergen y se cumplen las diferentes funciones de la lengua. Ello implica que la educación lingüística ha de incidir en diferentes ámbitos: adecuación del discurso a las componentes del contexto de situación, coherencia de los textos y corrección gramatical de los enunciados.

El objetivo último de la educación en Lengua y Literatura en la etapa de Educación Primaria ha de ser que los niños y las niñas consigan un dominio de las cuatro destrezas básicas de la lengua: escuchar, hablar, leer y escribir. En concreto, se trata de enriquecer la lengua oral que el alumnado ya usa al comenzar la escolaridad obligatoria y de aprender la utilización de la lengua escrita.

En la comunicación, tanto oral como escrita, hay dos procesos básicos: el de comprensión y el de expresión. La comprensión es un proceso activo. Para comprender, el receptor establece conexiones entre el mensaje actual y la información y conocimiento previos; realiza inferencias e interpretaciones; selecciona, codifica y valora. Todo esto requiere una persona activa, que participa en la determinación del sentido del mensaje recibido y comprendido y que contribuye con ello a dotarlo de pleno significado. Educar en la comprensión del lenguaje significa favorecer el desarrollo de estrategias que permitan interpretar, relacionar y valorar la información y los mensajes que se reciben en la vida cotidiana. En particular, la educación en la capacidad de escucha ha de propiciar una actitud activa de mente abierta y participativa ante los mensajes recibidos. Esta actividad en el proceso de comprensión constituye, en Primaria, el comienzo del pensamiento crítico.

A través de la expresión podemos transmitir nuestros sentimientos, vivencias, ideas y opiniones. A su vez, la práctica de la expresión en los procesos que la educación ha de impulsar contribuye a generar ideas, a centrar la atención sobre un tema, a organizar la estructura del mismo, a darle forma de acuerdo con criterios de adecuación, coherencia y corrección y a hacer todo ello con un estilo que sea manifestación de algo propio que se desea compartir.

Las niñas y los niños son los protagonistas en el proceso de comunicación lingüística, en su doble dimensión: receptiva y productiva. El desarrollo de su capacidad lingüística depende en gran medida del intercambio comunicativo con los compañeros y con el profesor en el marco escolar. En este contexto tiene una gran importancia el uso de la lengua como instrumento para el aprendizaje de las distintas áreas, es decir, como mediador didáctico. En todas las áreas se aprende lengua al realizar sus aprendizajes específicos. El dominio del discurso adecuado a las situaciones de aprendizaje es una responsabilidad de la escuela en las diferentes áreas, ya que desde todas ellas se ha de colaborar al desarrollo de la capacidad de utilizar el lenguaje como instrumento de representación y de conocimiento.

En particular todas las áreas lingüísticas, que buscan el desarrollo y mejora de la capacidad de comprensión y expresión, deben participar de un marco teórico de referencia común y de unos criterios didácticos coherentes y que respeten lo específico de cada disciplina.

La lengua ha de estar presente en la escuela como un instrumento para representar y para comunicar sentimientos, emociones, estados de ánimo, recuerdos, expectativas, ..., para obtener y ofrecer información, y para promover o realizar una determinada acción o un conjunto de acciones. Potenciar el desarrollo de la comunicación lingüística en los alumnos es propiciar que esa comunicación se despliegue y actualice en todas sus funciones y dimensiones.

Para responder a ello, la enseñanza de la Lengua y Literatura en Primaria debe partir de los usos de la lengua que los niños y las niñas traen a la escuela. El entorno lingüístico en el que viven, junto con los factores culturales y socioeconómicos que lo determinan, lleva consigo grandes diferencias en su competencia lingüística al comienzo de la Primaria. Es preciso asumir y respetar este bagaje lingüístico, que es el lenguaje funcional del niño, para, apoyándonos en él, ir progresivamente ampliándolo y perfeccionándolo.

En todo caso, los alumnos han de apreciar las diferentes variedades lingüísticas, tanto las existentes entre diferentes lenguas como las de distintos grupos en el uso de una misma lengua, tal es el caso de la modalidad lingüística canaria, valorando su función representativa y comunicativa dentro de un determinado medio social. También, y sobre todo, el alumnado ha de valorar las otras lenguas de España que coexisten oficialmente con el castellano. En este sentido, la educación ha de favorecer el conocimiento y el aprecio de la realidad plurilingüe y pluricultural de España, y, a partir de ello, la valoración positiva de la variedad de las lenguas que se hablan en el mundo.

Es función de la Educación Primaria el incremento y diversificación de las experiencias comunicativas del alumnado, de modo que el uso oral se enriquezca por el estímulo de estos contextos. Junto a ello, es responsabilidad específica de la escuela la enseñanza del uso de la lengua oral en situaciones formales. El dominio básico de la lengua oral es una condición previa para dominar la lengua escrita. Entre ellas no existe una correspondencia automática, pero ambas se apoyan mutuamente, por lo que se hace necesario plantear su enseñanza y aprendizaje en estrecha relación.

El hecho de que la lengua escrita, mucho más que la oral, requiera de una enseñanza sistemática y planificada se ha utilizado algunas veces como argumento para justificar una presencia mayor, cuando no exclusiva, de la lengua escrita en la enseñanza escolar. No hay razones válidas, sin embargo, para supeditar el conocimiento de la lengua escrita al de la lengua oral, sobre todo cuando ambas tienen muchos elementos comunes, especialmente en situaciones más formalizadas. La Educación Primaria debe favorecer, ante todo, el uso funcional del lenguaje, sea oral, sea escrito, en cuanto eficaz instrumento de comunicación y de representación.

A lo largo de esta Etapa ha de desarrollarse el aprendizaje de la lectura y de la escritura. Es un aprendizaje que se realiza en situación de comunicación y en un marco de significación en el que niños y niñas encuentran sentido a la utilización de la lengua escrita. La lectura y la escritura se entienden como actividades cognitivas complejas que no pueden ser asimiladas a una simple traducción de códigos. La función comunicativa de la lengua, la comprensión y la expresión, son los ejes esenciales sobre los que se han de realizar estos aprendizajes.

El aprendizaje de la lengua escrita debe permitir a los niños y las niñas descubrir las posibilidades que ofrece la lectura (y también la propia escritura) como fuente de placer y fantasía, de información y de saber. La iniciación de los alumnos y alumnas en la Literatura empieza por encontrar placer en estas primeras lecturas. Si este primer contacto con el libro es gratificante, hay mucho camino andado en su interés por los textos literarios.

Los textos escritos, sobre todo los literarios, tanto los considerados convencionalmente como literatura infantil, como otros textos comprensibles y accesibles a los niños de esta edad, les ofrecen posibilidades de goce y disfrute, de diversión y juego, desarrollan su capacidad de análisis y de crítica, enriquecen su léxico y les proporcionan la posibilidad de ampliar el campo de conocimiento y la visión del mundo.

En la Educación Primaria, junto con el desarrollo de las destrezas básicas de hablar y escuchar, leer y escribir, es necesario comenzar una reflexión sistemática sobre la lengua con el fin de mejorar y enriquecer la propia competencia comunicativa. El alumnado de esta Etapa se ha de habituar a observar reflexivamente la lengua que utiliza, así como a iniciarse en la construcción de unos conceptos básicos sobre su funcionamiento y en el aprendizaje de una terminología elemental que le permita discutir algunos problemas lingüísticos y ordenar las observaciones realizadas. Se pretende que los alumnos sean consecuentes acerca de cómo funciona la lengua para adquirir mayor libertad y seguridad en su uso. El cuerpo de conocimientos y procedimientos de disciplinas lingüísticas, de crítica literaria, de semántica, etc., no ha de llegar como tal al alumnado, pero será de inapreciable valor para ayudar al profesor a educar a los niños en una conciencia reflexiva acerca de la comunicación y de la representación lingüística.

La Educación Primaria debe contemplar el tratamiento didáctico de los medios de comunicación social, por la incidencia que tienen en la vida cotidiana de los niños y niñas desde muy pequeños. Los medios audiovisuales: cine, televisión, vídeo, fotografía, prensa, ordenador, etc., tienen en nuestra sociedad una gran capacidad de impacto, de poder moderador, de regulación de informaciones, tendencias, opiniones y gustos, que los niños y niñas de estas edades asumen acríticamente al no disponer de recursos que les ayuden a discutirlos y contrarrestarlos. En otra vertiente, ofrecen la posibilidad de ser utilizados por los mismos niños como instrumentos atractivos de comunicación interpersonal y de diversificación en las formas de expresión de sus necesidades e intereses, siendo contextos idóneos para el uso combinado de distintos códigos verbales y no verbales.

En relación con el uso personal de la palabra, sea oral, sea escrita, aparece la cuestión del relativo peso y equilibrio por establecer entre los elementos convencionales del lenguaje y la originalidad personal en su uso. El aprendizaje de la lengua, desde luego, incluye el conocimiento de sus convenciones, de sus reglas: fonológicas, morfosintácticas, ortográficas, de discurso. El cumplimiento de las reglas convencionales del lenguaje está al servicio de una comunicación más eficaz. Esta comunicación, junto con la representación de la realidad, es lo que ha de regir todo el aprendizaje y uso de la lengua. El dominio de los códigos oral y escrito, la asimilación de las convenciones lingüísticas de uso, estructura y forma, se supeditan a un intercambio comunicativo fluido entre emisor y receptor, y, junto con eso, han de ordenarse también a un uso personal, autónomo y creativo del lenguaje. Fomentar en las alumnas y los alumnos este uso del lenguaje contribuye a potenciar su educación integral como personas autónomas, conscientes y creativas en el medio en que viven.

Objetivos

La enseñanza de la Lengua y la Literatura en la Educación Primaria tendrá como objetivo contribuir a desarrollar en los alumnos y alumnas las capacidades siguientes:

1. Comprender discursos orales y escritos, interpretándolos con una actitud crítica y aplicando la comprensión de los mismos a nuevas situaciones de aprendizaje.

2. Expresarse oralmente y por escrito de forma coherente, teniendo en cuenta las características de las diferentes situaciones de comunicación y los aspectos normativos de la lengua.

3. Reconocer y apreciar la unidad y diversidad lingüística de España y de la sociedad, valorando su existencia como un hecho cultural enriquecedor, con especial consideración a la modalidad lingüística canaria.

4. Utilizar la lengua oral para intercambiar ideas, experiencias y sentimientos, adoptando una actitud respetuosa ante las aportaciones de los otros y atendiendo a las reglas propias del intercambio comunicativo.

5. Combinar recursos expresivos lingüísticos y no lingüísticos para interpretar y producir mensajes con diferentes intenciones comunicativas.

6. Utilizar la lectura como fuente de placer, de información y de aprendizaje y como medio de perfeccionamiento y enriquecimiento lingüístico y personal, propiciando de esta forma el hábito lector.

7. Explorar las posibilidades expresivas orales y escritas de la lengua para desarrollar la sensibilidad estética, buscando cauces de comunicación creativos en el uso autónomo y personal del lenguaje.

8. Reflexionar sobre el uso de la lengua, comenzando a establecer relaciones entre los aspectos formales y los contextos e intenciones comunicativas a los que responden, para mejorar las propias producciones.

9. Reflexionar sobre el uso de la lengua como vehículo de valores y prejuicios clasistas, racistas, sexistas, etc., con el fin de introducir las autocorrecciones pertinentes. 10. Utilizar la lengua oralmente y por escrito como instrumento de aprendizaje y planificación de la actividad mediante el recurso a procedimientos (discusión, esquema, guión, resumen, notas) que facilitan la elaboración y anticipación de alternativas de acción, la memorización de informaciones y la recapitulación y revisión del proceso seguido.

BLOQUE 1: USOS Y FORMAS DE LA COMUNICACIÓN ORAL

Conceptos

1. Necesidades y situaciones de comunicación oral en el medio habitual del alumnado (conversaciones, diálogos, debates, entrevistas, encuestas, etc.).

2. Elementos lingüísticos y no lingüísticos de la comunicación oral: entonación, gesto, postura, movimiento corporal, etc.

3. Formas básicas adecuadas a las diferentes situaciones comunicativas (entablar una relación amistosa, narrar, describir, exponer, convencer, imaginar, jugar con las palabras, etc.).

4. Diversidad de textos orales. - Textos literarios de tradición oral: canciones, romances y coplas; cuentos y leyendas populares; otras formas (refranes, adivinanzas, dichos populares, historietas locales, etc.). - Textos no literarios: grabaciones de diferentes tipos (diálogos, pequeñas exposiciones, canciones, etc.), programas de radio y televisión, etc. - Textos orales en situaciones de intercambio verbal: conversaciones, debates, etc.

5. Aspectos formales del texto oral. - Vocabulario. - Recursos expresivos.

6. Variantes de la lengua oral. Diversidad lingüística y cultural de España y de la sociedad en general.

7. La modalidad lingüística canaria.

Procedimientos

1. Utilización de las habilidades lingüísticas y de las reglas propias del intercambio comunicativo, en diferentes situaciones. - Normas, recursos y estrategias en el intercambio comunicativo: atención y escucha, concentración, turnos, adecuación de la respuesta a las intervenciones precedentes, etc.

2. Comprensión de textos orales atendiendo a las diferentes intenciones y a las características de la situación de comunicación.

3. Interpretación de mensajes no explícitos en los textos orales (doble sentido, sentido humorístico, mensajes que denotan discriminación, hechos comprobables y opiniones, etc.).

4. Escucha atenta y reflexiva para emitir comentarios y juicios personales sobre los textos orales.

5. Adecuación de la propia expresión a las diferentes intenciones y situaciones comunicativas.

6. Producción de textos orales de manera estructurada y empleando formas elementales que den cohesión al texto.

7. Exploración de las posibilidades expresivas de la lengua oral a partir de la observación y análisis de textos modelo. 8. Utilización de producciones orales como instrumento para recoger y organizar la información, para planificar experiencias, para elaborar alternativas y anticipar soluciones, para memorizar mensajes, etc.

Actitudes

1. Valoración de la lengua oral como instrumento para satisfacer las propias necesidades de comunicación, y para planificar y realizar tareas concretas.

2. Respeto por las normas de interacción verbal en las situaciones de comunicación oral.

3. Sensibilidad para captar y utilizar los elementos imaginativos y emotivos que confieren expresividad a la lengua oral.

4. Interés y gusto por la utilización de los diferentes recursos expresivos de la lengua oral.

5. Sensibilidad y actitud crítica ante usos de la lengua que denotan una discriminación social, sexual, racial, etc.

6. Interés y respeto por la diversidad lingüística y cultural de España y de la sociedad en general.

7. Valoración positiva y respeto por la modalidad lingüística canaria.

8. Valoración de los elementos culturales de la Comunidad Canaria que se reflejan en los textos orales.

BLOQUE 2: USOS Y FORMAS DE LA COMUNICACIÓN ESCRITA

Conceptos

1. Necesidades y situaciones de comunicación escrita en el medio habitual del alumnado.

2. Relaciones entre la lengua oral y la lengua escrita.

- Correspondencias fonema-grafía y sus aplicaciones. - Acento, entonación y pausa.

3. El texto escrito como fuente de placer, de información y aprendizaje, como medio de enriquecimiento lingüístico y personal, y como expresión de valores sociales y culturales.

4. Diversidad de textos escritos. - Textos literarios: poemas, cuentos, etc. - Otros textos no escritos: folletos, prospectos, recetas, rótulos, publicidad estática, etc.

5. Formas básicas adecuadas a las diferentes situaciones e intenciones comunicativas (expresar sentimientos, narrar, describir, informar, convencer, imaginar, jugar con las palabras, etc.).

6. Estructuras propias de los diferentes tipos de textos (narración, descripción, exposición, argumentación, etc.) y formas elementales que dan cohesión al texto.

7. Elementos lingüísticos y no lingüísticos de la comunicación escrita (ilustraciones, fotografías, etc.).

8. La biblioteca: organización, funcionamiento y uso.

9. Variantes de la lengua escrita. Diversidad lingüística y cultural de España y de la sociedad en general.

Procedimientos

1. Descodificación y codificación empleando los conocimientos sobre el código de la lengua escrita.

2. Comprensión de textos escritos a partir del propio bagaje de experiencia, sentimientos y conocimientos relevantes.

3. Anticipación de sugerencias, relaciones, y comprobación de las expectativas formuladas a lo largo del proceso lector.

4. Utilización de estrategias que favorezcan la comprensión de textos (releer, avanzar, visión de conjunto inicial y global de los mensajes, uso de técnicas de lectura eficaz, consultar en un diccionario, buscar información complementaria, ...).

5. Lectura de textos en voz alta empleando la pronunciación, el ritmo y la entonación adecuados a su contenido.

6. Resumen de textos escritos.

7. Extracción de inferencias e interpretación de mensajes no explícitos en los textos escritos (doble sentido, sentido humorístico, mensajes que denotan discriminación, hechos comprobables y opiniones, etc.).

8. Análisis, comentario y juicio personal sobre los textos escritos. 9. Utilización de diversas fuentes de información escrita (biblioteca, folletos, prospectos, prensa, etc.) para satisfacer necesidades concretas de información.

10. Producción de textos escritos empleando formas adecuadas a distintas situaciones e intenciones comunicativas, estructurando sus partes y utilizando formas elementales que den cohesión al texto.

11. Planificación y revisión de los textos escritos, comprobando que la forma se adecua a la intención deseada y a las características de la situación de comunicación. 12. Utilización de textos de apoyo en el proceso de producción de un texto escrito (diccionario, fichas de consulta, libretas ortográficas, textos modelo, manuales sencillos, etc.).

13. Exploración de las posibilidades expresivas de la lengua escrita a partir de la observación y análisis de textos modelo.

14. Producción de textos escritos (resúmenes, guiones, esquemas, fichas de recogida de información, cuestionarios, etc.) para recoger y organizar la información.

Actitudes

1. Valoración de la lengua escrita como medio de información y de transmisión de cultura y como instrumento para planificar y realizar tareas concretas.

2. Valoración de la lectura y la escritura como fuente de placer y diversión.

3. Actitud crítica ante los mensajes transmitidos por los textos escritos, mostrando especial sensibilidad hacia los que suponen una discriminación social, sexual, racial, etc.

4. Autoexigencia en la realización de las propias producciones y valoración de la claridad, el orden y la limpieza en los textos escritos para lograr una mejor comunicación.

5. Actitud de búsqueda de cauces comunicativos creativos y personales en el uso de la lengua escrita.

6. Valoración de la diversidad lingüística y cultural de España y de la sociedad en general como manifestación cultural enriquecedora.

7. Interés por el uso de las bibliotecas y respeto de las normas que rigen su utilización. BLOQUE 3: ANÁLISIS Y REFLEXIÓN SOBRE LA PROPIA LENGUA

Conceptos

1. Necesidad de la forma como medio para lograr un mejor uso de la lengua.

2. Estructuras básicas de la lengua (del texto, de la oración y de la palabra) y su funcionamiento dentro del discurso. - Tipos de texto y estructuras propias de los diferentes textos (narración, descripción, diálogo, ...). - La oración como unidad de significado. Elementos necesarios para construir una oración simple. Concordancias. - La palabra como unidad mínima de significado. Clases de palabras.

3. Vocabulario. - Sentido propio y figurado. Familias léxicas y campos semánticos. Homonimia, sinonimia, antonimia, polisemia, etc. - Modismos, locuciones y frases hechas. - Arcaísmos, neologismos y extranjerismos. - Variantes léxicas canarias.

4. Ortografía. - Ortografía de la palabra (tildes, b/v, h ...). - Ortografía de la oración (puntuación). - Ortografía del texto (ordenación en párrafos, etc.).

Procedimientos

1. Exploración de las estructuras básicas de la lengua a partir de transformaciones diversas (supresiones, expansiones, segmentaciones y recomposiciones, etc.), analizando las consecuencias de los cambios realizados sobre el sentido del mensaje.

2. Observación de regularidades sintácticas, morfológicas y ortográficas en las producciones verbales.

3. Formulación y comprobación de conjeturas sencillas sobre el funcionamiento de las estructuras básicas de la lengua. 4. Verbalización de las observaciones realizadas, identificando las normas sintácticas, morfológicas y ortográficas básicas, y empleando una terminología adecuada.

5. Manejo del diccionario e indagación del significado de las palabras en distintos contextos.

Actitudes

1. Aprecio por la calidad de los textos propios y ajenos (su adecuación, coherencia y corrección) como medio para asegurar una comunicación fluida y clara.

2. Aceptación y respeto por las normas básicas de la lengua, adoptando una actitud crítica ante el uso inadecuado de las mismas.

3. Interés por la búsqueda de cauces comunicativos personales y creativos en el uso de la lengua. 4. Actitud crítica ante usos de la lengua que suponen discriminación (sexual, social, racial, etc.) y manipulación (principios, valores, etc.).

5. Interés por la búsqueda de palabras en el diccionario que faciliten la precisión léxica.

BLOQUE 4: SISTEMAS DE COMUNICACIÓN VERBAL Y NO VERBAL

Conceptos

1. Mensajes que utilizan de forma integrada sistemas de comunicación verbal y no verbal (en los medios de comunicación social, en la publicidad, etc.). - Tipos de mensajes (publicidad, documentales, dramatizaciones, otros géneros artísticos, etc.). - Formas en que se manifiestan estos mensajes (carteles, ilustraciones, cómics, historietas, fotonovelas, radio, televisión, cine, etc.).

2. Sistemas y elementos de comunicación no verbal: la imagen, el sonido, y el gesto y movimiento corporal. - La imagen y la comunicación en la sociedad actual. - Los lenguajes no verbales y la comunicación de personas con deficiencias sensoriales (lenguaje de gestos, lenguaje Braille, lectura labial). - Otros elementos de comunicación no verbal: sonido, gesto y movimiento corporal, etc.

Procedimientos

1. Comprensión de mensajes que utilizan de forma integrada sistemas de comunicación verbal y no verbal (en los medios de comunicación social, en la publicidad, etc.).

2. Análisis de elementos formales sencillos (tipografía, colores, melodías musicales, gestos y movimientos, etc.) para interpretar la intencionalidad pretendida.

3. Producción de mensajes para expresar diversas intenciones, empleando de forma integrada sistemas de comunicación verbal y no verbal.

Actitudes

1. Sensibilidad estética ante la forma de coordinar sistemas de comunicación verbal y no verbal (orden, claridad, equilibrio, ritmo, etc.).

2. Actitud crítica ante los mensajes que transmiten los medios de comunicación social y la publicidad, mostrando especial sensibilidad hacia los que suponen una discriminación sexual, social, racial, etc.

3. Respeto por los sentimientos, emociones y actitudes de los compañeros, expresados a través de sistemas de comunicación verbal y no verbal.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

1. Participar de forma constructiva (escuchar, respetar las opiniones ajenas, llegar a acuerdos, aportar opiniones razonadas, ...) en situaciones de comunicación relacionadas con la actividad escolar (trabajos en grupo, debates, asambleas de clase, exposiciones de los compañeros o del profesor, etc.) respetando las normas que hacen posible el intercambio en estas situaciones.

Este criterio, que orienta el aprendizaje de contenidos básicamente actitudinales, trata de constatar que las alumnas y los alumnos actúan de forma respetuosa y cooperativa en las situaciones de intercambio comunicativo. Para ello es necesario que conozcan las normas que rigen estas situaciones y que comprendan que de su aceptación y respeto se deriva una comunicación más rica y fluida.

2. Captar el sentido de textos orales de uso habitual mediante la comprensión de las ideas expresadas y de las relaciones que se establecen entre ellas y la interpretación de algunos elementos no explícitos presentes en los mismos (doble sentido, sentido humorístico, etc.).

A través de este criterio se trata de comprobar que el alumnado ha desarrollado su capacidad para comprender los textos orales de su vida cotidiana (cuentos u otros relatos, grabaciones de radio y televisión, instrucciones, canciones, poemas, ...). Se prestará atención en un primer momento a la comprensión global de los textos, para ir atendiendo, posteriormente, a la evaluación de la distinción entre ideas principales y secundarias y sus relaciones.

3. Memorizar, reproducir y representar textos orales (poemas, canciones, adivinanzas, trabalenguas, otros textos de carácter literario, ...) empleando la pronunciación, el ritmo y la entonación adecuados al contenido del texto.

En este criterio de evaluación se presta atención a la memorización de textos y a la posterior recitación o representación de los mismos; se pretende una memorización activa y no la mera repetición de frases sin sentido, así como una pronunciación, entonación y ritmo adecuados.

4. Producir textos orales (cuentos, relatos de diverso tipo, exposiciones y explicaciones sencillas, ...) en los que se presenten de forma organizada los hechos, ideas o vivencias.

Mediante este criterio se pretende constatar en el alumnado el desarrollo de la capacidad para expresarse oralmente en contextos diversos. Se prestará atención, en un primer momento, a las producciones que se refieren a la ordenación de hechos y expresión de vivencias cotidianas, para dirigirse posteriormente a producciones que contengan una exposición ordenada de los conocimientos y las opiniones sobre temas relacionados con su entorno. Debe valorarse la coherencia en la presentación de las diferentes producciones (organización, selección de contenidos, ...) y la utilización de un vocabulario adecuado, así como el uso de la pronunciación, ritmo y entonación apropiados a la situación de comunicación.

5. Captar el sentido global de los textos escritos de uso habitual, resumir las principales ideas expresadas y las relaciones que se establecen entre ellas y analizar algunos aspectos sencillos propios de los diferentes tipos de texto.

En este criterio de evaluación se trata de comprobar que los alumnos son capaces de interpretar los textos escritos que manejan habitualmente (informativos, literarios, etc.). En un primer momento la evaluación se orientaría a la aptitud para captar los significados de manera global en textos de utilización cotidiana. Después se atendería a la observación de la capacidad de discernir ideas principales y secundarias, de elaborar un resumen que contenga las ideas más relevantes y de reconocer y analizar aspectos sencillos propios de los diferentes tipos de texto (estructura, vocabulario, ...).

6. En la lectura de textos, utilizar estrategias de comprensión y otras adecuadas a la resolución de dudas que se presenten con el fin de hacer más eficaz la lectura.

Este criterio pretende constatar que alumnos y alumnas se desenvuelven con cierto grado de autonomía en la lectura de un texto. En principio se evaluaría la utilización de estrategias que supongan acceder a la anticipación del contenido del texto a partir de indicadores contextuales (imágenes que acompañan al texto, títulos, ...) y de índices textuales sencillos. Progresivamente, se irían teniendo en cuenta la utilización de estrategias sencillas para resolver dudas de comprensión (avanzar y retroceder en la lectura, releer, consultar un diccionario) y otras más complejas (formulación autónoma de conjeturas y su comprobación, búsqueda de información complementaria, ...).

7. Leer textos de diverso tipo con fluidez (sin titubeos, repeticiones o saltos de palabras) empleando la pronunciación, la entonación y el ritmo adecuados a su contenido.

En este criterio de evaluación se incide sobre la lectura en voz alta y sobre la ausencia de titubeos, repeticiones o saltos de palabras que dificulten la comprensión del texto. Es muy importante asegurar que la descodificación se realiza adecuadamente y de forma fluida, y que la utilización de estas estrategias está al servicio, en todo momento, de la interpretación del texto.

8. Manifestar preferencia en la selección de lecturas, expresar las propias opiniones y gustos personales sobre los textos leídos, y valorar la lectura y escritura como fuente de placer y diversión.

Este criterio de evaluación pretende evaluar la presencia de una actitud positiva hacia la lectura. Resulta muy importante en esta etapa asegurar que el alumnado ha desarrollado interés por la lectura y que ésta constituye una experiencia placentera en su actividad cotidiana.

9. Localizar, utilizar y respetar diferentes recursos y fuentes de información de uso habitual en la actividad escolar (biblioteca; folletos, libros de consulta, medios de comunicación) para satisfacer necesidades concretas de información y aprendizaje. A través de este criterio se trata de comprobar que el alumno es capaz de emplear la lectura como instrumento de información y de aprendizaje, que es capaz de acudir a diferentes textos escritos para resolver sus dudas o necesidades derivadas de cualquier actividad de aprendizaje. Es importante que sepa hacer uso de las fuentes y los recursos más cercanos y que sea capaz de localizar aquello que precisa en función de sus necesidades concretas.

10. Elaborar textos escritos de diferente tipo (narraciones, descripciones, informes sencillos, etc.) empleando la estructura textual correspondiente y utilizando los procedimientos básicos que dan cohesión al texto (usar nexos, mantener el tiempo verbal, puntuar adecuadamente, etc.).

Este criterio trata de verificar que los alumnos son capaces de expresarse por escrito de forma coherente. En principio se dirige a la observación de la estructuración de las ideas relacionadas espacial o temporalmente. Se aplica, posteriormente, a la valoración de aspectos más concretos de cada tipo de texto. Concretamente, en la narración, se trata de valorar el uso de la estructura presentación-desenlace; en la descripción, se trata de comprobar la aplicación a personas, objetos o situaciones próximas, disponiendo los datos de manera ordenada. Por último, se valorará la explicación de fenómenos sencillos, de acuerdo con la secuencia lógica de los hechos y, asimismo, la expresión de relación de cierta complejidad entre ellos.

11. Incorporar a las propias producciones las normas ortográficas y emplear apoyos que, en el proceso de producción de un texto, permitan resolver dudas ortográficas (diccionario, fichas de consulta, libretas de palabras, ...).

Este criterio pretende evaluar la utilización de la ortografía en la producción de textos y debe aplicarse paulatinamente. La preocupación por escribir bien, actitud a valorar en un primer momento, se irá ampliando de manera que, al finalizar la etapa, el alumno haya automatizado las normas ortográficas de aparición frecuente en su lengua habitual. Es importante, también, que los alumnos se habitúen a dudar de su ortografía y que, en estos casos, sepan resolver sus dudas mediante la utilización de los apoyos pertinentes. 12. Producir textos escritos de acuerdo con un guión o plan previamente establecido, valorar la adecuación del producto al plan inicial mediante una discusión en grupo o con el profesor, e introducir las modificaciones oportunas, cuidando la claridad, el orden y la limpieza en dichas producciones.

Mediante este criterio se pretende verificar que la producción de textos escritos se realiza de acuerdo con los pasos previos de este proceso (planificación, revisión, incorporación de nuevas aportaciones). En lo que respecta a la planificación, este criterio se aplicará, en un principio, a la observación de la elaboración de pre-textos orales adecuados, y más tarde, a la ejecución de guiones escritos y planes ordenados. En el proceso de revisión el criterio se aplica a la evaluación de la capacidad personal para reflexionar sobre aspectos de cohesión y uso de léxico adecuado, teniendo en cuenta el nivel madurativo del alumno. Asimismo, debe tenerse en cuenta la claridad y la limpieza a lo largo de todo el proceso.

13. Utilizar producciones escritas propias y ajenas (notas, listas, guiones sencillos, resúmenes, etc.) para organizar y llevar a cabo tareas concretas individuales o colectivas.

Este criterio de evaluación presta atención a la utilización de la lengua en la regulación y organización de la propia actividad. Se ha de comprobar que el alumnado es capaz de emplear sus producciones escritas para la organización de sus tareas cotidianas en cualquier área de aprendizaje (toma notas para recordar informaciones, hace un plan para realizar ordenadamente una experiencia, elabora un guión sencillo para organizar informaciones recogidas previamente, etc.).

14. Utilizar de forma creativa las formas lingüísticas más adecuadas a las características de la situación de comunicación (intención comunicativa y contexto) en las producciones propias.

A través de este criterio de evaluación se pretende constatar la capacidad del alumno para poner en relación las formas lingüísticas y las situaciones comunicativas en que se producen. La elección de las formas adecuadas supone una reflexión sobre el propio uso de la lengua en relación con las características de las situaciones de comunicación (diferentes intenciones y distintos elementos del contexto). Se atenderá a situaciones que forman parte de actividades habituales (saludo a diferentes personas, cartas a distintos interlocutores, expresión de sentimientos frente a alguna comunicación objetiva, etc.).

15. Identificar en los textos de uso habitual los elementos básicos que constituyen la oración simple (sujeto y predicado), conocer las principales clases de palabras y su formación, y emplear estos conocimientos en la producción y revisión de los propios textos.

Este criterio trata de comprobar que el alumnado ha adquirido unos conocimientos gramaticales básicos sobre la lengua que usa. Asimismo, se pretende constatar que estos aprendizajes los emplea en la realización y revisión de sus textos para lograr una mejor comunicación. Los contenidos que han de adquirirse en esta etapa incluyen los elementos que constituyen la oración simple, así como el conocimiento de las distintas clases de palabras (nombre, adjetivo, verbo, etc.) y de nociones básicas sobre cómo están formadas (variaciones de género y número, variaciones de tiempo, número y persona, prefijos y sufijos frecuentes, etc.). Junto con estos contenidos, se hace preciso el aprendizaje de una terminología que permita discutir algunos problemas lingüísticos y ordenar las observaciones realizadas.

16. Producir textos empleando articuladamente la imagen y el lenguaje verbal (carteles, cómics, ...) y utilizando elementos sencillos de estos lenguajes (disposición en el espacio, contraste, color, tamaño, ...) para expresar intenciones concretas de comunicación.

En este criterio de evaluación se trata de verificar la capacidad del alumno para expresarse a través de diferentes lenguajes de forma integrada. Se pretende la utilización de la imagen y del lenguaje verbal y el uso de elementos sencillos que permitan crear efectos determinados (llamar la atención, producir sensaciones de alegría, tristeza, suavidad, agresividad).

17. Identificar, en textos orales y escritos de uso habitual, planteamientos de determinados temas y usos de la lengua que suponen una discriminación social, racial, sexual, o de otro tipo, y tender a la autocorrección.

Este criterio de evaluación presta atención a la capacidad del alumnado para detectar ciertos usos de la lengua que suponen una discriminación. Se pretende el desarrollo de una actitud crítica ante los mensajes que recibe en su vida cotidiana y la búsqueda de alternativas en la propia expresión que intenten corregir estos usos. Se atenderá a expresiones, chistes, ejemplos, ilustraciones, etc., que forman parte de la comunicación habitual del alumnado.

18. Identificar, valorar y respetar las distintas lenguas del Estado y diversas manifestaciones de la propia, en textos orales y escritos de uso habitual (textos de los medios de comunicación, carteles, canciones, ...).

Este criterio de evaluación trata de comprobar que el alumno aprecia las diferentes variedades lingüísticas, tanto las existentes entre diferentes lenguas como las propias de diferentes grupos en el uso de una misma lengua. Ha de entender que todas ellas sirven para comunicarse dentro de un medio social y cultural. Todo ello supone el desarrollo de una actitud positiva hacia el lenguaje como forma grata y eficaz para comunicarse, el reconocimiento y aprecio de la diversidad intrínseca al lenguaje y el respeto hacia sus hablantes. Este planteamiento posibilitará la eliminación de prejuicios y estereotipos que suponen una desvalorización hacia ciertas variedades lingüísticas.

LENGUAS EXTRANJERAS

INTRODUCCIÓN

La posibilidad de comunicarse en una lengua extranjera constituye una necesidad en la sociedad actual. Es una necesidad acuciante en el marco de la unidad europea, de la libre circulación de personas, pero también de los viajes al extranjero, de los intercambios culturales, de los medios de comunicación internacionales. Existe, por eso, una gran demanda social para que la educación obligatoria proporcione a los alumnos una capacidad comunicativa en alguna lengua extranjera.

El sentido y funciones de esta área en la educación obligatoria están determinados, además, por razones profundamente educativas, derivadas de la aportación que realiza a los objetivos educativos generales. La capacidad de comunicarse en una lengua extranjera y el conocimiento de la misma, proporcionan una ayuda considerable para una mejor comprensión y dominio de la lengua propia.

Desde una óptica social, entrar en contacto con otras culturas a través de la lengua favorece la comprensión y el respeto hacia otras formas de pensar y actuar, y depara una visión más amplia y rica de la realidad.

El lenguaje, desde un punto de vista funcional, puede caracterizarse como una actividad humana compleja, mediante la cual se realizan dos funciones básicas: la comunicación y la representación, que aparecen de forma simultánea en la actividad lingüística. Es un instrumento privilegiado de comunicación, gracias a su capacidad para representar la realidad de una manera compartida, en general, por todos los miembros de una comunidad lingüística.

Desde una óptica estructural, la lengua se define como un sistema de signos interrelacionados. Cada una de las unidades de la lengua sólo adquiere sentido si se hace referencia al conjunto de ellas. Por ello, la concreción del sistema de la lengua es el discurso, observable en los textos, donde el uso de las reglas del sistema depende de la función comunicativa general, y de la situación concreta de producción y recepción del mensaje. Por tanto, un acercamiento comunicativo a las lenguas sobrepasa, necesariamente, el estudio de la oración y debe contemplar la globalidad del texto.

La finalidad curricular de esta área no es enseñar una lengua extranjera, sino enseñar a comunicarse en ella, lo que implica un enfoque basado en la comunicación y orientado a la adquisición de una competencia comunicativa:

- Capacidad de deducir y poner en práctica unidades y reglas de funcionamiento del sistema de la lengua.

- Capacidad de utilizar diferentes tipos de discurso y organizarlos en función de la situación comunicativa y de los interlocutores.

- Capacidad de adecuar los enunciados a un contexto, atendiendo a los usos aceptados en una comunidad lingüística determinada.

- Capacidad para definir, corregir, matizar y realizar ajustes en el curso de la situación comunicativa.

- Capacidad de adaptación sociocultural, entendida como un cierto grado de familiaridad con el contexto social y cultural en el que su utiliza una determinada lengua.

La adquisición de una lengua extranjera es un proceso constructivo, en el que el alumno, apoyándose en un conjunto de estrategias naturales y en una serie de apoyos mediante instrucciones, formula hipótesis para elaborar las reglas que configuran el nuevo sistema. Este proceso le permite organizar la lengua de forma comprensible y significativa, con el fin de producir mensajes en las diversas situaciones comunicativas. La reacción del entorno y las posibilidades de contraste que éste le ofrece, le permiten ir modificando, enriqueciendo y afinando las hipótesis iniciales.

La progresión en el aprendizaje no se produce de forma lineal, sino global, lo que implica necesariamente al principio una simplificación y exclusión de las particularidades que no son percibidas como esenciales. El progreso consiste, entonces, en ir completando progresivamente esta aprehensión global del nuevo sistema de comunicación.

En un proceso de esta naturaleza, el error del alumno debe ser considerado, no como fallo, sino como un indicador fundamental para el establecimiento de la progresión. Aunque el dominio del sistema sea muy limitado, si se produce comunicación, debemos considerarlo como positivo.

Las actividades receptivas desempeñan un papel importante en el aprendizaje de una lengua extranjera. Por ello, el silencio del alumno no debe interpretarse siempre como ausencia de aprendizaje, sino como un modo de recubrir una intensa actividad, no directamente observable, que le permitirá producir mensajes que reflejan la representación interna que ha construido del nuevo sistema lingüístico durante estos periodos de silencio.

El desarrollo de las destrezas lingüísticas (escuchar, hablar, leer y escribir) ha de contemplarse como un proceso de integración; no parece lógico abordarlas de manera aislada. Las destrezas receptivas deben crearse y consolidarse de un modo paralelo a las destrezas expresivas, de manera que los alumnos sean capaces de producir mensajes orales y escritos con un mínimo de fluidez, suficiente para una comunicación eficaz.

En esta etapa es conveniente dar mayor relevancia a las destrezas de recepción y producción orales que a las escritas.

Una de las principales dificultades que podemos observar en los alumnos a esta edad es el desequilibrio que se produce entre la necesidad de expresión y comunicación propias de su nivel de desarrollo sicoevolutivo y los recursos lingüísticos en la lengua extranjera de que disponen. Este hecho, así como la propia concepción de cómo debe ser el aprendizaje de una segunda lengua planteada en este currículo, justifica la inclusión del bloque “contenidos de apoyo al aprendizaje autónomo”, que proporciona herramientas, estrategias y recursos para potenciar la capacidad de comunicación de los niños y niñas en una lengua extranjera, teniendo en cuenta tanto sus conocimientos previos como los que ya poseen en otras áreas, especialmente los relacionados con la lengua materna. Trabajar estos contenidos ayudará a desarrollar en los alumnos la capacidad de “aprender a aprender”, contribuyendo al carácter globalizador de la etapa.

La enseñanza de una lengua extranjera, más allá de un enfoque meramente funcional, debe introducir a los alumnos en las características más relevantes del contexto socio-cultural.

Existe suficiente evidencia para aconsejar una iniciación temprana del aprendizaje de una lengua extranjera en los niños, ya que, no sólo no obstaculiza el aprendizaje de la lengua propia, sino que favorece su consolidación, contribuyendo, además, a la superación del egocentrismo y localismo propios de la representación infantil del mundo.

Sin perder de vista el enfoque globalizador de la etapa, conviene partir de los centros de interés de los niños de estas edades y, principalmente, del juego, como representación de la realidad que ellos conocen.

El objetivo fundamental en los primeros años de esta etapa, debe ser la familiarización con la lengua extranjera. En este sentido, debemos hacer hincapié en actividades auditivas, por ser la comunicación oral la más directa entre los seres humanos y, sobre todo, entre los niños. Los contenidos deben ser próximos al alumno, incluyendo aspectos de la nueva lengua que sean susceptibles de uso en una amplia gama de situaciones, de modo que con un mínimo de contenidos lingüísticos, los alumnos sean capaces de manejar una gran diversidad de situaciones.

Todo lo expuesto anteriormente no implica un olvido de la importancia del lenguaje escrito que, además, se ve facilitado por el hecho de que los alumnos tengan ya, a esta edad, una referencia sobre la mecánica de la lecto-escritura.

Es también de suma importancia que aprovechemos las ventajas que aporta la fuerte relevancia del sector turístico en nuestras Islas, como elemento motivador y facilitador de la adquisición por los alumnos de estrategias comunicativas en otra lengua.

Objetivos

La enseñanza de las lenguas extranjeras en la Educación Primaria tendrá como objetivo contribuir a desarrollar en los alumnos y alumnas las capacidades siguientes:

1. Comprender textos orales y escritos sencillos relativos a objetos, situaciones y acontecimientos próximos y conocidos, utilizando las informaciones, tanto globales como específicas, transmitidas por dichos textos con fines concretos.

2. Utilizar de forma oral la lengua extranjera para comunicarse con el profesor y con los otros estudiantes en las actividades habituales de clase y en las situaciones de comunicación creadas para este fin, atendiendo a las normas básicas de la comunicación interpersonal y adoptando una actitud respetuosa hacia las aportaciones de los demás.

3. Producir textos escritos breves y sencillos sobre temas familiares para los alumnos, respetando las reglas básicas del código escrito.

4. Leer de forma comprensiva textos cortos y sencillos relacionados con las actividades del aula, con el conocimiento que tienen del mundo y con sus experiencias e intereses con el fin de obtener las informaciones deseadas, tanto globales como específicas.

5. Reconocer y apreciar el valor comunicativo de las lenguas extranjeras y la propia capacidad para aprender a utilizarlas, favoreciendo la espontaneidad y la superación del sentido del ridículo, así como mostrando una actitud de comprensión y respeto hacia otras lenguas, sus hablantes y su cultura.

6. Comprender y utilizar las convenciones lingüísticas y no lingüísticas empleadas por los hablantes de la lengua extranjera en situaciones habituales (saludos, despedidas, presentaciones, felicitaciones, etc.) con el fin de hacer más fácil y fluida la comunicación.

7. Utilizar, en el aprendizaje de la lengua extranjera, los conocimientos y las experiencias previas con otras lenguas y desarrollar progresivamente las estrategias de aprendizaje autónomo.

8. Establecer relaciones entre el significado, la pronunciación y la representación gráfica de algunas palabras y frases sencillas de la lengua extranjera, así como reconocer aspectos sonoros, rítmicos y de entonación característicos de la misma.

9. Utilizar los recursos expresivos no lingüísticos (gestos, postura corporal, sonidos diversos, dibujos, etc.) con el fin de intentar comprender y hacerse comprender mediante el uso de la lengua extranjera.

CONTENIDOS

BLOQUE 1: COMPRENSIÓN Y EXPRESIÓN DE MENSAJES ORALES

Conceptos

1. Necesidades y situaciones de comunicación más habituales en la lengua oral. Intenciones comunicativas y características de la situación. - Diversas intenciones comunicativas: saludar, identificarse, dar y pedir información, identificar y localizar objetos, describir, narrar, expresar necesidades y peticiones, cuantificar, etc. - Características de la situación de comunicación: número y tipos de interlocutores, momento y lugar de la comunicación, situación de comunicación más o menos formal, etc.

2. Vocabulario y estructuras lingüísticas adecuadas para expresar oralmente las necesidades básicas de comunicación. - Léxico relativo a contextos de comunicación adecuados a la edad, intereses y realidad del alumnado (la casa, la familia, la clase, etc.). - Elementos básicos morfosintácticos: sustantivos, adjetivos, verbos, etc. Procedimientos

1. Familiarización y reconocimiento de los sonidos característicos de la lengua extranjera y de las pautas de ritmo y entonación de la misma.

2. Comprensión global de mensajes sencillos sobre temas conocidos, producidos en diferentes situaciones y procedentes de distintas fuentes (el profesor, otros compañeros, vídeo, magnetófono).

3. Comprensión específica de mensajes concretos (cara a cara y grabados) en situaciones familiares y bien definidas.

4. Participación activa en intercambios lingüísticos orales para expresar las necesidades de comunicación más inmediatas dentro del aula y en contextos próximos al alumnado. - Participación en intercambios lingüísticos con fines lúdicos, simulaciones, representaciones, improvisaciones, etc.). - Respuestas orales ante mensajes orales (responder preguntas, deletrear el propio nombre y otras palabras de uso frecuente, etc.). - Respuestas no lingüísticas a mensajes orales (seguir indicaciones del tipo levantarse, traer algo, tirar una pelota, ponerse un jersey, etc.).

5. Reconocimiento y utilización de las estrategias básicas de comunicación, ya sean de tipo lingüístico (utilizar una palabra por otra, recurrir a una palabra parecida en la lengua materna, etc.) o extralingüístico (mímica, postura corporal, gestos, dibujo, etc.) que permiten superar obstáculos y dificultades en la comunicación.

6. Producción de mensajes orales adecuados a diferentes situaciones de comunicación: a partir de modelos trabajados previamente, de creación propia, y relativos al lenguaje de clase.

Actitudes

1. Actitud receptiva y respetuosa para las personas que hablan una lengua distinta de la propia.

2. Gusto por expresarse oralmente en una lengua extranjera mediante la participación en actividades de grupo (juegos, trabajos en equipo, etc.).

3. Actitud positiva y confianza en la propia capacidad para comprender y expresar mensajes orales sencillos en otra lengua.

4. Tendencia a utilizar de forma imaginativa y creativa mensajes orales previamente aprendidos en distintas situaciones de comunicación.

5. Valoración de la lengua extranjera como medio de comunicación con hablantes de dicha lengua en las Islas.

BLOQUE 2: COMPRENSIÓN Y EXPRESIÓN DE MENSAJES ESCRITOS

Conceptos

1. Necesidades y situaciones de comunicación más habituales en lengua escrita. Intenciones comunicativas y características de la situación. - Diversas intenciones comunicativas: saludar, identificarse, expresar necesidades y peticiones, identificar y localizar objetos, etc. - Características de la situación de comunicación: tipos de interlocutores, situación de comunicación más o menos formal, etc.

2. Vocabulario y estructuras lingüísticas necesarias para expresar por escrito las necesidades básicas de comunicación. - Léxico relativo a contextos de comunicación adecuados a la edad, intereses y realidad del alumnado, y relativo al lenguaje de clase. - Elementos básicos morfosintácticos.

3. Los nombres de las letras en la lengua extranjera y correspondencia con la grafía de las mismas.

4. Relación entre el significado del vocabulario trabajado, su pronunciación y su representación gráfica.

Procedimientos

1. Producción de textos escritos, sencillos y comprensibles, en respuesta a estímulos orales o escritos dirigidos a distintos tipos de lectores, atendiendo a las diferentes necesidades e intencionalidades comunicativas (breves notas y cartas, datos personales, breves descripciones y narraciones, invitaciones, etc.).

2. Comprensión de mensajes escritos de distinta naturaleza. - Comprensión global de mensajes escritos relacionados con las actividades del aula (instrucciones simples para realizar tareas, comentarios sencillos, etc.). - Comprensión global de breves mensajes escritos relacionados con las necesidades de comunicación más inmediatas y con los intereses propios (breves cartas personales, mensajes entre compañeros, descripciones muy simples, etc.). - Comprensión global de materiales auténticos sencillos con apoyo visual sobre temas cotidianos y concretos (anuncios, cómics, avisos en carretera, etc.).

3. Reconocimiento de elementos específicos, previamente identificados, en textos que contienen palabras y estructuras desconocidas (entresacar datos relativos a fechas, horarios, etc.) utilizando material auténtico como invitaciones a un cumpleaños, letreros, folletos, anuncios, etc.

4. Reconocimiento y utilización del nombre de las letras del alfabeto de la lengua extranjera para deletrear el propio nombre y apellidos, otros nombres propios de interés y palabras de uso frecuente.

5. Utilización de diccionarios infantiles como material básico de consulta.

Actitudes

1. Interés y curiosidad hacia el texto escrito: valoración del papel que desempeña para satisfacer las necesidades de comunicación y como medio de disfrute personal.

2. Interés y curiosidad por comunicarse en otra lengua mediante mensajes escritos sencillos.

3. Disposición a superar las dificultades de comprensión y expresión en una lengua extranjera, haciendo uso de las estrategias ya adquiridas.

BLOQUE 3: LENGUA, CULTURA Y SOCIEDAD

Conceptos

1. Aspectos socioculturales más significativos de los países donde se habla la lengua extranjera que se estudia y que resulten cercanos a los intereses y motivaciones de los alumnos y alumnas. - Expresiones y gestos que acompañan a la expresión oral: gestos de cortesía, tono de voz, etc. - Aspectos de la vida cotidiana: horarios, hábitos de los niños de esta edad, imágenes que forman parte de la cultura y traducen una forma de entender e interpretar la realidad, etc. - Modos de pasar el tiempo libre: juegos, canciones y deportes más populares entre los niños de los países cuya lengua se estudia, lugares de encuentro favoritos, etc.

2. Presencia de la lengua extranjera estudiada en la Comunidad Canaria (relación de vecindad con hablantes de esa lengua, contactos con visitantes, canciones, películas, etiquetas de productos, etc.).

Procedimientos

1. Reconocimiento y comparación de algunos aspectos socioculturales de los países donde se habla la lengua estudiada con los de la propia lengua.

2. Recopilación y utilización de materiales auténticos procedentes de distintas fuentes próximas al niño, con el fin de obtener información relativa a la naturaleza, cultura y sociedad de los países donde se habla la lengua extranjera estudiada.

Actitudes

1. Curiosidad y respeto por los aspectos más relevantes de la vida cotidiana y otros aspectos socioculturales de los países donde se habla la lengua extranjera.

2. Interés por conocer y relacionarse con hablantes de la lengua extranjera residentes en las Islas y visitantes.

3. Valoración de los comportamientos sociolingüísticos que facilitan las relaciones de convivencia.

4. Actitud favorable hacia el intercambio (correspondencia, etc.) con hablantes de la lengua extranjera.

5. Toma de conciencia de la importancia de conocer una lengua extranjera como medio para ampliar la concepción que se tiene del mundo.

BLOQUE 4: CONTENIDOS DE APOYO AL APRENDIZAJE AUTÓNOMO

Procedimientos

1. Reconocimiento y uso de estrategias lingüísticas ya adquiridas en la lengua materna: - Formulación y contraste de hipótesis en cuanto al funcionamiento de la lengua: . Observación, selección e inducción de algunas regularidades de la lengua.

. Observación de algunas estructuras semejantes con la lengua materna. - Creación de nuevo vocabulario (prefijos y sufijos), ampliación del sentido de las palabras (sinónimos y antónimos) y refuerzo y consolidación de nuevo vocabulario (campos semánticos). - Utilización de estrategias de comunicación para suplir limitaciones lingüísticas: repetición o explicación de la palabra o frase, uso de un ejemplo o de otra palabra semejante, deletrear para hacer el significado más claro, etc.

2. Reconocimiento y uso de estrategias no lingüísticas: - Representación de cuentos, personajes y situaciones, canciones, poemas, etc., por medio de mímica, títeres, marionetas, etc. - Utilización de expresiones faciales y recursos corporales para ampliar las posibilidades de comunicación. - Narración de acontecimientos, coordinando elementos plásticos y verbales (cómic, carteles, comentarios de aspectos biográficos propios, etc.).

3. Inicio en el uso de técnicas de información o estudio: - Identificación de las propias dificultades y de las facilidades que cada alumno dispone para su progreso, con el fin de que vaya adoptando el uso de las técnicas de estudio más afines a sus características (estudiar solo, con compañeros, tomando notas, haciendo diagramas, mapas conceptuales, etc.). - Negociación y determinación de objetivos, centrados en los materiales y en las actividades (descubrir el porqué de una actividad y de unos materiales), así como reorganización de éstos, para adaptarlos a sus nuevas necesidades. - Uso de diferentes fuentes de información: profesor o profesora, compañeros, libros, diccionarios de imágenes, material de consulta, folletos, revistas, material de elaboración propia, etc. - Elaboración y uso de esquemas, gráficos, diagramas, símbolos, distintos tipos de letra, puntuación, subrayado, etc., para aclarar significados y recordarlos. - Utilización de distintos tipos de recursos para averiguar significados: palabras clave, contexto, entonación, el tema, gestos y expresiones, etc. - Reconocimiento, interpretación y uso de indicadores externos de un libro (título, índice, etc.) y de un texto (título, subrayado, etc.) para elaborar hipótesis de significados. - Uso de habilidades y destrezas personales (técnicas mnemotécnicas, asociación de palabras con dibujos u objetos, etc.) para memorizar y reproducir expresiones rutinarias de clase, expresiones coloquiales, series, poemas, canciones, etc.

Actitudes

1. Disposición a superar las dificultades que surgen habitualmente en la comunicación en una lengua extranjera, debido a un dominio imperfecto de la misma, utilizando las estrategias de la lengua materna.

2. Desarrollo de una actitud positiva y optimista ante la propia capacidad para aprender a hablar en una lengua extranjera y como un medio de superar la posible inhibición inicial ante la nueva lengua.

3. Valoración del propio progreso como un estímulo para continuar estudiando esa lengua u otras en el futuro.

4. Actitud colaboradora y participativa en las tareas que se llevan a cabo dentro y fuera del aula (visitas, búsqueda de información, ...).

5. Aceptación de las normas que regulan el funcionamiento de los grupos.

6. Respeto, ayuda y cooperación ante los distintos niveles de conocimiento de los compañeros.

CRITERIOS DE EVALUACIÓN

1. Reconocer y reproducir los fonemas característicos de la lengua extranjera, así como las pautas básicas de ritmo y entonación, en palabras y oraciones que aparezcan en el contexto de un uso real de la lengua.

Con este criterio se pretende comprobar la familiarización del alumno con los sonidos de la lengua, así como con las pautas de ritmo y entonación. Con ello, podremos evaluar la capacidad de comprender y producir textos con sentido y, por tanto, contextualizados.

2. Captar el sentido global de textos orales emitidos en situaciones de comunicación cara a cara, con apoyo gestual y mímico, en los que aparezcan elementos lingüísticos previamente trabajados, sobre temas familiares y próximos al alumno.

Con este criterio se evalúa la capacidad comprensiva de los alumnos en situaciones comunicativas orales, con un gran apoyo contextual.

3. Extraer informaciones específicas, previamente requeridas, de textos orales con una estructura y vocabulario sencillos que traten temas familiares y de interés para el alumno.

Con este criterio se pretende evaluar la capacidad del alumno para comprender, desde un texto oral, no sólo la idea principal, sino también algunos detalles concretos de interés.

4. Participar en intercambios orales breves relativos a actividades habituales de clase, produciendo un discurso comprensible y adaptado a las características de la situación y a la intención comunicativa.

Este criterio evalúa la capacidad de expresarse oralmente en situaciones de comunicación propias del aula, con la corrección suficiente para que el mensaje sea comprensible.

5. Participar en situaciones de comunicación simuladas que se hayan trabajado previamente en clase, utilizando con propiedad las fórmulas de relación social más habituales en la lengua extranjera.

Este criterio pretende evaluar la capacidad del alumno para comunicarse oralmente en las situaciones cotidianas más elementales. Los mensajes producidos pueden presentar errores morfosintácticos y fonológicos, siempre que no incidan en su comprensividad.

6. Extraer el sentido global y algunas informaciones específicas de textos escritos breves con un desarrollo lineal, unas estructuras y un vocabulario sencillo, en los que se traten temas familiares y de interés para el alumno.

Este criterio permite evaluar la capacidad del alumno para comprender textos escritos de la más diversa índole, aunque siempre próximos y familiares, aunque contengan algunos elementos desconocidos, no imprescindibles para la comprensión global del mensaje. 7. Leer comprensivamente, con la ayuda del profesor o del diccionario, libros sencillos para niños, con apoyo visual, escritos en la lengua extranjera.

Se evalúa con este criterio la capacidad del alumno para realizar una lectura comprendiendo el mensaje de forma global. Las lecturas deben ser acordes con sus preferencias personales.

8. Producir textos escritos muy breves, comprensibles y adaptados a las características de la situación y a la intención comunicativa, en los que se reflejen contenidos trabajados en clase.

Se pretende evaluar la capacidad del alumnado para escribir breves notas como la relación de lo necesario para una excursión, cartas dirigidas a compañeros/as, datos personales o invitaciones a cumpleaños que, aunque presenten pequeñas incorrecciones gramaticales, deben ser comprensibles globalmente.

9. Reconocer algunos rasgos socioculturales característicos de las comunidades de hablantes de la lengua extranjera que aparecen implícitos en las muestras de lengua trabajadas en clase.

Este criterio pretende comprobar la capacidad de los alumnos para reconocer referentes culturales de la lengua extranjera, y compararlos con los conocimientos que tienen sobre su propia cultura.

MATEMÁTICAS

INTRODUCCIÓN

Las matemáticas constituyen un conjunto amplio de modelos y procedimientos de análisis, de cálculo, medida y estimación, acerca de relaciones necesarias entre muy diferentes aspectos de la realidad. Como ocurre con otras disciplinas, las matemáticas constituyen un campo en continua expansión y de creciente complejidad, donde los constantes avances tecnológicos que afectan a la sociedad condicionan también su enseñanza, debiéndose plantear ésta con unos contenidos y mediante unos procedimientos acordes con la introducción y aplicación de los nuevos medios tecnológicos. El prestigio académico y social de las matemáticas se debe, en buena parte, al doble carácter que se le atribuye de ser una ciencia exacta y deductiva. La cualidad de la exactitud es la más tradicional, pero dentro de las matemáticas existen campos no caracterizados por ella, o donde ésta juega un papel diferente, como son: la probabilidad, la estimación o la estadística. En cuanto a su consideración como ciencia puramente deductiva, es ésta una idea que enlaza con la concepción del conocimiento matemático como producto acabado. Sin embargo, las matemáticas no deben presentarse de este modo, sino como un conjunto de conocimientos sometidos a un proceso continuo de revisión y ampliación en su evolución histórica, vinculados a la resolución de problemas concretos que, a menudo, proporcionan la base intuitiva para la adquisición de nuevos conocimientos matemáticos.

Considerando la manera en que se ha producido la construcción del conocimiento matemático a través de la Historia, donde predominó el razonamiento empírico-inductivo, sería contradictorio adoptar solamente un modelo deductivo. Es necesario incorporar modelos que permitan al alumnado poner en práctica procedimientos intuitivos necesarios para explorar y construir su conocimiento matemático, de forma que sea el propio alumnado quien desempeñe el papel principal en la experiencia, en la inducción de su propio conocimiento, en tanto el profesorado debe ser el animador y motivador de la actividad escolar facilitando su aprendizaje. Debe ser el alumnado el que descubra y construya las matemáticas.

La formalización y estructuración del conocimiento matemático como sistema deductivo no es el punto de partida, sino más bien un punto de llegada de un largo proceso de aproximación a la realidad, de construcción de instrumentos intelectuales eficaces para interpretar, representar, analizar, explicar y predecir determinados aspectos de la realidad.

Los aspectos estructurales de formalización y abstracción que, por su complejidad, escapan a las posibilidades de comprensión del alumnado de esta etapa, deberán plantearse de forma intuitiva y práctica en las actividades escolares y extraescolares, convirtiéndose en objeto de atención especial de la enseñanza y aprendizaje, iniciándose así el camino que va desde la reflexión sobre la propia actividad hasta los niveles más abstractos y formales, que quedan para una etapa posterior.

Las experiencias prácticas, la comprensión de nociones, relaciones y propiedades matemáticas, serán el punto de partida para plantear la enseñanza y aprendizaje de las matemáticas como algo cambiante, capaz de ser enriquecido con formas de representación que permitan pasar de la manipulación concreta con y sobre objetos y situaciones, hasta llegar a una comprensión plena de las mismas, mediante el uso adecuado de notaciones simbólicas de tipo numérico o geométrico y, sólo en algunas ocasiones, algebraico.

En el aprendizaje matemático la experiencia y la inducción desempeñan un papel primordial. A través de operaciones concretas (contar, comparar, clasificar, relacionar, ...) el sujeto va adquiriendo representaciones lógicas, y matemáticas, que más tarde valdrán por sí mismas, de manera abstracta y serán susceptibles de formalización en un sistema plenamente deductivo, independiente ya de la experiencia directa.

La constante referencia a la realidad, a los aspectos de construcción inductiva y empírica, que se encierran en la actividad matemática no ha de hacer olvidar, por otro lado, los elementos por los que las matemáticas precisamente se distancian de la realidad en actividades y operaciones que tienen que ver con la creatividad, la crítica, el poder de imaginar y representar no sólo espacios multidimensionales, sino, con generalidad mayor, una “realidad” alternativa. La exploración de la posibilidad pura y el desarrollo de modelos “puramente” matemáticos casi siempre contribuyen a describir, comprender y explicar mejor la complejidad del mundo.

A lo largo de la etapa las matemáticas han de desempeñar, indisociable y equilibradamente, un papel formativo básico de capacidades intelectuales, un papel funcional, aplicado a problemas y situaciones de la vida diaria, y un papel instrumental, en cuanto armazón formalizador de conocimientos en otras materias. Todo ello justifica los contenidos de las matemáticas en esta etapa, así como las características didácticas básicas de su enseñanza.

Los contenidos se tratarán de forma globalizada y los objetivos, formulados en términos de capacidades, se pueden alcanzar por distintas vías, ya que el proceso de enseñanza y aprendizaje debe estar en continua revisión. En este sentido, la evaluación juega un papel muy importante por el hecho de que relaciona todos los elementos que intervienen en el proceso: el alumnado, los profesores, el centro, los materiales didácticos disponibles y los recursos metodológicos empleados y, al mismo tiempo, permite detectar las carencias puntuales que se observan en el proceso, introducir las modificaciones que se consideren necesarias y oportunas, y determinar las necesidades educativas especiales que se produzcan.

Para el aprendizaje de las matemáticas, es preciso introducir criterios relativos a la naturaleza del proceso de construcción del conocimiento. Hay que ofrecer al alumnado diferentes alternativas para que, partiendo de sus experiencias personales, desarrolle sus propias capacidades mentales, a través de la activación de sus conocimientos y de la utilización de recursos y estrategias, mediante un aprendizaje significativo basado en las actividades realizadas. Esta forma de construir el conocimiento matemático, y las consideraciones acerca de las funciones educativas de esta área, tiene importantes repercusiones en la enseñanza y aprendizaje de las matemáticas en la Educación Primaria, afectando a la selección y organización de sus contenidos, tarea en la que se debe tener presente: - Conceder prioridad a la observación, manipulación y experimentación, mediante un trabajo práctico y oral. Las actividades descontextualizadas y el trabajo escrito sólo se introducirán cuando los alumnos y las alumnas comprendan los conceptos y se interesen por ellos.

- Establecer relaciones y comparaciones en colecciones de objetos y situaciones conocidas.

- Utilizar técnicas de cálculo mental, algoritmos, uso de instrumentos, construcciones, etc., con el fin de profundizar en los conocimientos matemáticos, antes de pasar a su formalización.

- Utilizar el análisis, la estimación y el tanteo en actividades con grupos de aprendizaje que favorezcan los intercambios entre iguales, la discusión y la reflexión sobre las experiencias matemáticas realizadas.

- Prestar especial atención a la combinación de conceptos matemáticos con la finalidad de desarrollar estrategias personales de resolución de problemas, y potenciar la inclusión en las mismas de los conocimientos matemáticos que se vayan adquiriendo.

- Utilizar el lenguaje matemático como fuente de conocimiento en los distintos ámbitos de experiencia, escolares y extraescolares, de los alumnos.

La orientación de la enseñanza y del aprendizaje en esta etapa se sitúa a lo largo de un continuo que va de lo estrictamente manipulativo, práctico y concreto hasta lo esencialmente simbólico, abstracto y formal. Es preciso, por otra parte, destacar que, sin necesidad de alcanzar la comprensión plena de algunos conceptos y procedimientos matemáticos, éstos pueden cumplir sus funciones instrumentales en un nivel que se corresponda con las necesidades y capacidades de los alumnos de Primaria.

Sin necesidad de conocer sus fundamentos matemáticos, es importante que los alumnos tengan dominio funcional de estrategias básicas de cómputo, de cálculo mental, de estimaciones de resultados y de medidas, así como también de utilización de la calculadora. Junto con ello, los alumnos y alumnas tendrán que adquirir una actitud positiva hacia las matemáticas, siendo capaces de valorar y comprender la utilidad del conocimiento matemático, así como de experimentar satisfacción por su uso, por el modo en que permite ordenar la información, comprender la realidad y resolver determinados problemas. Objetivos

La enseñanza de las matemáticas en la Educación Primaria tendrá como objetivo contribuir a desarrollar en los alumnos y alumnas las capacidades siguientes:

1. Utilizar el conocimiento matemático para interpretar, valorar y producir informaciones y mensajes sobre fenómenos conocidos.

2. Reconocer situaciones de su medio habitual en las que existan problemas para cuyo tratamiento se requieran operaciones elementales de cálculo, formularlos mediante formas sencillas de expresión matemática y resolverlos utilizando los algoritmos correspondientes.

3. Utilizar instrumentos sencillos de cálculo y de medida decidiendo, en cada caso, sobre la posible pertinencia y ventajas que implica su uso y sometiendo los resultados a una revisión sistemática.

4. Elaborar y utilizar estrategias personales de estimación, cálculo mental y orientación espacial para la resolución de problemas sencillos, modificándolas si fuera necesario.

5. Identificar formas geométricas en su entorno inmediato, utilizando el conocimiento de sus elementos y propiedades para incrementar su comprensión y desarrollar nuevas posibilidades de acción en dicho entorno.

6. Utilizar técnicas elementales de recogida de datos para obtener información sobre fenómenos y situaciones de su entorno; representarla de forma gráfica y numérica y formarse un juicio sobre la misma.

7. Apreciar el papel de las matemáticas en la vida cotidiana, disfrutar con su uso y reconocer el valor de actitudes como la exploración de distintas alternativas, la conveniencia de la precisión o la perseverancia en la búsqueda de soluciones.

8. Identificar en la vida cotidiana situaciones y problemas susceptibles de ser analizados con la ayuda de códigos y sistemas de numeración, utilizando las propiedades y características de éstos para lograr una mejor comprensión y resolución de dichos problemas.

CONTENIDOS

BLOQUE 1: NÚMEROS Y OPERACIONES: SIGNIFICADO Y ESTRATEGIAS

Conceptos

1. Números naturales, fraccionarios y decimales. - Necesidad y funciones: contar, medir, ordenar, expresar cantidades o particiones, etc. - Relaciones entre números (mayor que, menor que, igual a, diferente de, mayor o igual que, menor o igual que, aproximadamente igual) y símbolos para expresarlas. - Correspondencias entre fracciones sencillas y sus equivalentes decimales.

2. Sistema de numeración decimal: base, valor de posición y reglas de formación de los números.

3. Números cardinales y ordinales.

4. Numeración romana.

5. Las operaciones de suma, resta, multiplicación y división. - Situaciones en las que intervienen estas operaciones. - Identificación de las operaciones inversas (+/-, x/:).

6. Algoritmos de las operaciones.

7. Reglas de uso de la calculadora.

Procedimientos

1. Utilización de diferentes estrategias para contar de manera exacta y aproximada.

2. Comparación entre números naturales, decimales y fracciones sencillas mediante ordenación, representación gráfica y transformación de unos en otros.

3. Lectura y escritura de números en diferentes contextos.

4. Formulación y comprobación de conjeturas sobre la regla que sigue una serie o clasificación de números, y construcción de series y clasificaciones de acuerdo con una regla establecida.

5. Utilización de diferentes estrategias para resolver problemas numéricos.

6. Explicación oral del proceso seguido en la realización de cálculos y en la resolución de problemas numéricos.

7. Representación matemática de una situación utilizando diferentes lenguajes (verbal, gráfico y numérico), estableciendo correspondencias entre los mismos.

8. Estimación del resultado de un cálculo y valoración de si una determinada respuesta numérica es o no razonable.

9. Automatización de los algoritmos para efectuar las cuatro operaciones con números naturales.

10. Elaboración de estrategias personales de cálculo mental con números sencillos.

11. Identificación de problemas de la vida cotidiana en cuya resolución intervienen una o varias de las cuatro operaciones, distinguiendo la posible pertinencia y aplicabilidad de cada una de ellas.

12. Utilización de la calculadora de cuatro operaciones y decisión sobre la conveniencia o no de usarla, atendiendo a la complejidad de los cálculos a realizar y a la exigencia de exactitud de los resultados.

Actitudes

1. Curiosidad por indagar y explorar las regularidades y relaciones que aparecen en conjuntos de números.

2. Sensibilidad e interés por las informaciones y mensajes de naturaleza numérica, apreciando la utilidad de los números en la vida cotidiana.

3. Confianza en las propias capacidades y gusto por la elaboración y uso de estrategias personales de cálculo mental.

4. Gusto por la presentación ordenada y clara de los cálculos y de sus resultados.

5. Confianza y actitud crítica en el uso de la calculadora.

6. Perseverancia en la búsqueda de soluciones a un problema.

BLOQUE 2: LA MEDIDA

Conceptos

1. Necesidad y funciones de la medición.

2. Comparación de magnitudes y unidad de referencia.

3. Unidades no convencionales.

4. Las unidades de medida del Sistema Métrico Decimal (longitud, superficie, capacidad, masa). 5. Unidades de medida de tiempo.

6. Unidades monetarias.

Procedimientos

1. Mediciones con unidades convencionales y no convencionales o de uso local.

2. Utilización de instrumentos de medida convencionales y construcción de instrumentos sencillos para efectuar mediciones.

3. Utilización del Sistema Monetario aplicando las equivalencias correspondientes.

4. Elaboración y utilización de estrategias personales para llevar a cabo mediciones de manera exacta y aproximada.

5. Toma de decisiones sobre las unidades de medida más adecuadas en cada caso, atendiendo al objetivo de la medición.

6. Transformación de las unidades de medida de la misma magnitud.

7. Expresión verbal del proceso seguido y de la estrategia utilizada en la medición.

Actitudes

1. Valoración de la importancia de las mediciones y estimaciones en la vida cotidiana.

2. Interés por utilizar con cuidado diferentes instrumentos de medida y emplear unidades adecuadas.

3. Gusto por la precisión apropiada en la realización de mediciones.

4. Curiosidad e interés por descubrir la medida de uso tradicional y coloquial. 5. Tendencia a expresar los resultados numéricos de las mediciones manifestando las unidades de medida utilizadas.

BLOQUE 3: FORMAS GEOMÉTRICAS Y SITUACIÓN EN EL ESPACIO

Conceptos

1. La situación en el espacio (distancias, ángulos y giros, y sistemas de coordenadas cartesianas). 2. Relación entre elementos geométricos (paralelismo, perpendicularidad, intersección de rectas).

3. La representación elemental del espacio (planos, mapas, maquetas).

4. Formas planas y espaciales.

5. Regularidades y simetrías.

Procedimientos

1. Descripción de la situación y posición de un objeto en el espacio con relación a uno mismo y/o a otros puntos de referencia apropiados.

2. Representación y lectura de puntos en los sistemas de coordenadas cartesianas.

3. Interpretación y descripción verbal de croquis, planos, maquetas y mapas.

4. Utilización de los instrumentos de dibujo habituales para la construcción y exploración de formas geométricas.

5. Descripción de formas de objetos familiares utilizando adecuadamente el vocabulario geométrico básico.

6. Construcción de formas geométricas a partir de datos previamente establecidos.

7. Comparación y clasificación de figuras y cuerpos geométricos utilizando diversos criterios.

8. Formación de figuras planas y cuerpos geométricos a partir de otras por composición y descomposición.

9. Búsqueda de elementos de regularidad y simetría en figuras y cuerpos geométricos.

Actitudes

1. Interés por la adecuada descripción y representación de formas geométricas.

2. Valoración de la utilidad de los sistemas de referencia y de la representación espacial en actividades cotidianas.

3. Sensibilidad y gusto por la elaboración y por la presentación cuidadosa de las construcciones geométricas.

4. Mostrar interés por usar con precisión y cuidado los instrumentos de dibujo, así como por la búsqueda de instrumentos alternativos. 5. Curiosidad e interés por identificar formas y relaciones geométricas en los objetos del entorno.

6. Interés y perseverancia en la búsqueda de soluciones a situaciones problemáticas relacionadas con la organización y utilización del espacio.

BLOQUE 4: ORGANIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN

Conceptos

1. La representación gráfica.

2. Las tablas de datos.

3. Tipos de gráficos estadísticos: diagramas lineales, de barras, pictogramas, etc.

4. La media aritmética y la moda.

5. Carácter aleatorio de algunas experiencias.

Procedimientos

1. Exploración sistemática, descripción verbal e interpretación de los elementos significativos de gráficas sencillas relativas a fenómenos familiares.

2. Recogida y registro de datos sobre objetos, fenómenos y situaciones familiares utilizando técnicas elementales de encuesta, observación y medición.

3. Elaboración de gráficas estadísticas con datos poco numerosos relativos a situaciones familiares.

4. Obtención e interpretación de la media aritmética y de la moda en situaciones familiares concretas.

5. Expresión sencilla del grado de probabilidad de un suceso experimentado.

Actitudes

1. Actitud crítica ante las informaciones y mensajes trasmitidos de forma gráfica y tendencia a explorar todos los elementos significativos.

2. Valoración de la expresividad del lenguaje gráfico como forma de representar muchos datos.

3. Sensibilidad y gusto por las cualidades estéticas de los gráficos observados o elaborados. CRITERIOS DE EVALUACIÓN

1. En un contexto de resolución de problemas sencillos, anticipar una solución razonable y buscar los procedimientos matemáticos más adecuados para abordar el proceso de resolución.

Este criterio está dirigido a comprobar la capacidad del alumno o la alumna para resolver problemas y a verificar si esto se realiza de forma lógica y reflexiva. Se concederá especial atención al proceso que ha seguido el alumno en la resolución de un problema.

2. Resolver problemas sencillos de su entorno, aplicando una o varias de las cuatro operaciones con números naturales y utilizando estrategias personales de resolución.

Con este criterio se pretende comprobar que el alumnado sabe seleccionar y aplicar debidamente las operaciones de cálculo en situaciones reales. Se atenderá especialmente a su capacidad para transferir los aprendizajes realizados sobre los problemas propuestos en el aula a situaciones fuera de ella.

3. Leer, escribir y ordenar números naturales y decimales (hasta las centésimas), interpretando el valor de cada una de sus cifras, y realizar operaciones sencillas con ellos.

Se pretende comprobar que el alumnado maneja los números naturales y decimales, que interpreta su valor en situaciones de la vida cotidiana y que sabe operar con ellos.

4. Realizar cálculos numéricos mediante diferentes procedimientos (algoritmos, uso de la calculadora, cálculo mental y tanteo), utilizando el conocimiento sobre el sistema de numeración decimal y desarrollar la confianza del alumno en el uso adecuado y crítico de los distintos procedimientos.

Mediante este criterio se pretende verificar que los alumnos y las alumnas conocen las relaciones existentes en el sistema de numeración y que realizan cálculos numéricos eligiendo alguno de los diferentes procedimientos. También se pretende comprobar que usan adecuadamente la calculadora de cuatro operaciones.

5. Realizar estimaciones y mediciones escogiendo entre las unidades e instrumentos de medida más usuales los más adecuados en cada caso. Se pretende que alumnos y alumnas demuestren su conocimiento sobre las unidades más usuales del Sistema Métrico Decimal y sobre los instrumentos de medida más comunes, escogiendo los más pertinentes en cada caso. También se intentará detectar si hacen previsiones razonables al estimar la medida de magnitudes de longitud, capacidad, masa y tiempo.

6. Expresar con precisión medidas de longitud, superficie, masa, capacidad y tiempo, utilizando los múltiplos y submúltiplos usuales y convirtiendo unas unidades en otras cuando sea necesario.

Con este criterio se pretende detectar si los alumnos y alumnas saben utilizar con corrección las unidades de medida más usuales, si saben convertir unas unidades en otras (de la misma magnitud), y si los resultados de las mediciones que realizan los expresan en las unidades de medida más adecuadas y utilizadas.

7. Realizar e interpretar una representación espacial (croquis de un itinerario, plano, maqueta), tomando como referencia elementos familiares y estableciendo relaciones entre ellos.

Se pretende evaluar la capacidad que tiene el alumno para orientarse, elaborando o interpretando croquis de itinerarios, planos o maquetas, sin exigir excesiva precisión. La evaluación deberá llevarse a cabo mediante representaciones de espacios conocidos o mediante juegos.

8. Describir, descubrir y reconocer formas y cuerpos geométricos del entorno próximo, clasificarlos y dar razones del modo de clasificación.

Este criterio pretende comprobar que el alumnado conoce algunas propiedades básicas de los cuerpos y formas geométricas, que elige alguna de esas propiedades para clasificarlos y que explica y justifica la elección.

9. Utilizar las nociones geométricas de simetría, paralelismo, perpendicularidad, perímetro y superficie para describir y comprender su entorno físico.

En este criterio es importante detectar que los alumnos han aprendido las nociones geométricas citadas y emplean los términos correspondientes al describir objetos de su entorno, así como al dar o pedir información acerca de situaciones de la vida cotidiana. 10. Realizar, leer e interpretar representaciones gráficas de un conjunto de datos relativos al entorno inmediato.

Se trata de comprobar que el alumno o la alumna es capaz de recoger y registrar una información que se pueda cuantificar, que sabe utilizar algunos recursos sencillos de representación gráfica, tablas de datos, bloques de barras, diagramas lineales, etc., y que entiende y sabe comunicar la información así expresada.

11. Hacer estimaciones basadas en la experiencia sobre el resultado de juegos de azar sencillos, y comprobar dicho resultado.

Se trata de comprobar que los alumnos, a través de su experiencia, son capaces de inferir la existencia de sucesos imposibles, sucesos que con toda seguridad se producen, o que se repiten, siendo más o menos probable esta repetición.

12. Expresar de forma ordenada y clara los datos y las operaciones realizadas en la resolución de problemas sencillos.

Se trata de valorar el orden y la claridad con que los alumnos presentan los datos de un problema. Asimismo, se comprobará que comprenden la importancia que esto tiene para la búsqueda de una buena solución, para detectar los posibles errores y para explicar el razonamiento seguido. Se trata de verificar, también, que comprende la importancia que tiene el cuidado en la disposición correcta de las cifras al realizar los algoritmos de las operaciones propuestas.

13. Perseverar en la búsqueda de datos y soluciones en la formulación y la resolución de un problema.

Se trata de ver si el alumno es preciso al reflejar los datos en la formulación de un problema y si persiste en buscar la solución de éste, utilizando para ello algunos heurísticos sencillos.

14. Elaborar y usar estrategias personales de cálculo teniendo confianza en las propias capacidades para las matemáticas.

Con este criterio se pretende evaluar un contenido procedimental como es la elaboración y el uso de estrategias personales de cálculo, así como la actitud de confianza que manifiesta el alumno en sus propias capacidades para las matemáticas.

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