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BOC Nº 137. Viernes 2 de Noviembre de 1990 - 1306

I. DISPOSICIONES GENERALES - C.Agricultura y Pesca

1306 - ORDEN de 11 de octubre de 1990, por la que se actualizan las normas para el uso de nasas para peces.

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El Decreto Territorial 154/1986, de 9 de octubre, de regulación de artes y modalidades de pesca en las aguas interiores del Archipiélago Canario (B.O.C. nº 125, de 17.10.86), establece en su artículo 4º que la pesca con nasas para peces queda permitida transitoriamente, adoptándose las medidas oportunas encaminadas a su desaparición a medio plazo.

Por otra parte, en el párrafo segundo del referido artículo se expresa que sólo podrán dedicarse a la pesca con nasas aquellas embarcaciones que, en el momento de publicarse la indicada normativa, lo hayan venido haciendo tradicionalmente, concediéndoles un plazo de tres meses para que cada armador formule una declaración jurada, que será presentada en la respectiva Cofradía de Pescadores, en la cual se indicarán el número de nasas que se están usando, dimensiones, zona y profundidad donde habitualmente se pesca con las mismas, a efectos de la posterior confección de un censo.

Al mismo tiempo, es necesario concretar ciertos aspectos que atañen a la medición y determinación de la luz de malla mínima autorizada para las nasas, la cual, de conformidad con lo establecido en el artículo 4º, párrafo cuarto del Decreto de referencia, es de treinta y uno con seis milímetros (31,6 mm), equivalente a una pulgada y cuarto.

La Disposición Final Primera del Decreto de referencia faculta a la Consejería de Agricultura y Pesca para dictar, en el ámbito de sus competencias, las disposiciones necesarias para el desarrollo del mismo.

Por tanto, en su virtud

D I S P O N G O:

Artículo 1º.- A fin de adecuar la práctica de la pesca con nasas para peces a lo preceptuado en el artículo 4º del Decreto 154/1986, de 9 de octubre, se adaptará el número de nasas a utilizar por armador y buque, a partir del 1 de enero de 1991, al número máximo de veinticinco (25) unidades con un diámetro o eje mayor que no podrá sobrepasar los dos metros, para lo cual se tendrán presente las particularidades que se establecen en los siguientes apartados:

Uno.- Aquellos armadores que con anterioridad a la publicación de la presente Orden hubieran realizado la declaración jurada a que se hace referencia en el párrafo segundo del artículo 4º del Decreto 154/1986, a través del cauce establecido en dicho precepto, podrán seguir utilizando, transitoriamente, el número de nasas que hubieren declarado, hasta la fecha establecida en el presente artículo, momento en que deberán adecuar el número de nasas que utilicen dentro del máximo de veinticinco unidades previsto para cada armador por embarcación.

Dos.- Los armadores que con anterioridad no hubieren realizado una declaración relativa al número y uso de las nasas, y accedan a la actividad en zonas donde el uso de la misma fuere tradicional, no podrán utilizar más de veinticinco unidades por embarcación a partir de la fecha de entrada en vigor de la presente Orden, dentro de las dimensiones máximas referidas, debiendo formular la correspondiente declaración jurada, a través del cauce indicado en el apartado uno, a partir de la fecha indicada. Tres.- Lo expresado en los preceptos de la presente Orden no afectará a las limitaciones establecidas en el resto de la normativa vigente aplicable a su ámbito competencial en los aspectos referidos al número total de nasas a utilizar, vedas, o prohibición absoluta del uso de las mismas en determinadas zonas, siempre y cuando el número máximo autorizado de las mismas allí establecido sea inferior a veinticinco unidades.

Artículo 2º.- Una vez transcurrido el plazo de tres meses contado desde la fecha de publicación de la presente Orden, tanto la forma de la malla como la determinación de la luz mínima de la misma se adecuarán a lo que a tales efectos se determina en los siguientes apartados:

Uno.- La malla autorizada tendrá obligatoriamente forma hexagonal regular, no pudiendo presentar deformaciones o estrechamientos, tanto de fabricación como producidas posteriormente al momento de su adquisición y forrado de la nasa.

Dos.- Para determinar la luz de malla mínima autorizada se medirá la distancia existente entre cualquiera de los lados paralelos del hexágono que constituye la malla, no pudiendo ser dicha medida inferior a 31,6 mm (1 1/4 pulgadas).

DISPOSICION TRANSITORIA

Dentro del plazo de tres meses contados a partir del 1 de enero de 1991, todos aquellos armadores que usen nasas para peces, una vez adecúen el número de éstas a lo previsto en la presente Orden, deberán formular una declaración jurada en los impresos que se facilitarán al respecto, debiendo presentarse en la correspondiente Cofradía de Pescadores, la cual la remitirá a la Dirección General de Pesca al término de dicho plazo, en la cual se expresarán el nombre de las embarcaciones con las que usan nasas para peces y su número, así como el fondo y zona de pesca de las mismas.

DISPOSICION FINAL

La presente Orden entrará en vigor al siguiente día de su publicación en el Boletín Oficial de Canarias.

Santa Cruz de Tenerife, a 11 de octubre de 1990.

EL CONSEJERO DE AGRICULTURA Y PESCA, Antonio A. Castro Cordobez.

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