Nuevo horizonte
Después de casi un siglo y medio de atonía y decadencia, desde hace algo más de una década, el subsector vitivinícola canario viene haciendo gala de una inquietud y dinamismo extraordinario que está dando los primeros frutos y hace abrigar grandes esperanzas sobre su futuro.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, los Cabildos Insulares, los Consejos Reguladores, algunos ayuntamientos, junto a las organizaciones agrarias y otras entidades públicas y privadas, han tomado profundo interés por el tema y están apoyando decididamente al sector.
La modernización de los cultivos y los sistemas de producción se viene realizando decididamente y se están poniendo al día todos los procesos de elaboración y embotellado, lo que está permitiendo a Canarias poder ofrecer de nuevo vinos de gran calidad y personalidad. Todos ellos debidamente presentados y en una gama tan variada de tintos jóvenes y de guarda; blancos secos, semisecos y dulces; rosados, de licor y espumosos, con lo que es difícil encontrar en cualquier región vitícola de tan reducida extensión tanta variedad de productos.
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