La política abusiva de los comerciantes ingleses de la Compañía del Monopolio, establecidos en el Archipiélago, originan un gran malestar entre los cosecheros sobre todo de Tenerife, principal isla productora. Este malestar desencadena algunas algaradas de amenaza contra los ingleses, culminando con el llamado "derrame del vino" en Garachico en la noche del 3 de julio de 1666, en la que "trescientos o cuatrocientos enmascarados violentaron las puertas de las bodegas y destruyeron las barricas, derramando el vino, de forma que se originaban arroyos en las calles", provocando, según Viera y Clavijo, "una de las inundaciones más extrañas que se puedan leer en los anales del mundo". |