La ganadería basada en nuestras razas autóctonas ha constituido tradicionalmente y constituye hoy, una producción de incalculable riqueza desde diversos puntos de vista, tanto económicos como sociales y medioambientales, sin olvidar que estas razas suponen un almacén genético fundamental que es necesario conservar.
Por otra parte constituye la base de las producciones de muchas zonas por su grado de adaptación a un medio ambiente de condiciones de gran dureza, por ello el mantenimiento de esta cabaña ganadera es imprescindible para la conservación de ecosistemas que, de otra manera, se degradarían irremediablemente.
Las razas autóctonas canarias son, de acuerdo con el Catálogo Oficial de razas de España: